Reportaje

Misión imposible: los mejores momentos de la saga

Por Raquel Hernández Luján
-

Misión imposible nos ha regalado escenas de acción inconfundibles, ¿te atreves a repasarlas con nosotros antes del estreno de Nación secreta?

Desde que conocimos a Ethan Hunt en 1996 la adrenalina no ha dejado de fluir en una de las sagas cinematográficas más entregadas a la acción: persecuciones inimaginables, efectos especiales de infarto y una entrega física por parte de sus intérpretes encomiable.

 

Misión imposible se ha recreado en la tensión, las cuentas atrás y los juegos de identidad propios del género de los espías en el que podemos enmarcar sus cuatro películas de 1996, 2000, 2006 y 2011. ¿Prendemos la mecha? ¡Allá vamos!

 

 

La excelente serie de televisión original de Misión imposible, que contó con dos ediciones, una de siete temporadas entre 1966 y 1973 y otra de dos entre el 88 y 1990, dejaba un legado indiscutiblemente bueno sobre el que empezar a construir, incluyendo ese magnético tema del opening de Lalo Schifrin, versionado película tras película. Aquí puedes ver los créditos de la serie y de las películas y de paso ir entrando en calor:

 

 

Misión imposible (Brian De Palma, 1996)

Si pensamos en Misión imposible nos viene a la mente de inmediato Tom Cruise y la gotilla de sudor que le resbalaba por las gafas en la primera película. ¡Han pasado 20 años y sigue siendo una secuencia emblemática!

 

David Koepp y Robert Towne firman el guión de esta primera entrega dirigida por Brian De Palma en la que descubrimos al FMI y sus entresijos pero el corazón de la película es la que lleva a nuestro protagonista a infiltrarse en la sala en la hay información privilegiada para tratar de sacarla de allí. Para ello pende de un cable mientras pelea por evitar que la temperatura de la sala aumente y, por supuesto que nada haga impacto contra el suelo, lo que desataría todas las alarmas. Lo dicho: veinte años y la secuencia no ha envejecido nada:

 

 

La segunda secuencia más memorable de la película es la del TVG. La escena está creada en un estudio, pero el director consigue una gran verosimilitud mostrando a nuestro protagonista en lo que parece ser el techo y los laterales del tren de alta velocidad que recorre el túnel a 320 km/hora.

 

 

MI 2 (John Woo, 2000)

John Woo firmó cuatro años después una secuela en la que le daba una buena vuelta de tuerca a la franquicia, valiéndose de una estética decididamente más videoclipera en la que el montaje era mucho más picado y, aunque, no cosechó demasiadas críticas favorables sí que nos regaló un par de secuencias reseñables.

 

La primera de ellas era al comienzo de la película cuando Ethan Hunt desafiaba la gravedad escalando un saliente rocoso sin arnés... Y todo para conocer su próxima misión: evitar que un antiguo exagente y ahora terrorista internacional llamado Sean Ambrose (Dougray Scottse haga con un virus mortal y lo lance sobre Australia, causando millones de víctimas.

 


 

¡Qué sería de las películas de espías sin juegos de identidad, explosiones y rescates en el último segundo! No es que Woo le diera mucha coherencia a la ensalada de ingredientes, pero ahí los tenéis todos en la épica contienda final que se cierra con el duelo motero después de muchos ralentizados y volteretas en el aire y con cierto apoyo logístico desde el aire:

 


MI 3 (J. J. Abrams, 2006)

La tercera entrega de la saga llegaría seis años después de la mano de Abrams y supondría su bautismo de fuego en el largo tras haber cosechado un gran éxito con el piloto de Perdidos y haberse curtido grabando varios episodios de AliasAlex Kurtzman y Roberto Orci, empezaron desde cero con el personaje de Ethan Hunt humanizando de nuevo al personaje e imbricando la trama de espías con la personal.

 

En esta ocasión se enfrenta al villano más duro que ha conocido: Owen Davian (Philip Seymour Hoffman), un traficante de armas y de información a escala internacional que carece de remordimientos y de conciencia. Los enfrentamientos cuerpo a cuerpo también tienen su lugar en la saga:

 

 

La escena más espectacular de la película no obstante es la del ataque en el puente, que, de hecho, se utilizó en parte al final del tráiler para enganchar a los espectadores antes del estreno. ¡Bien jugado!

 


Misión imposible: protocolo fantasma (Brad Bird, 2011)

Brad Bird se encargó de reflotar a nuestro agente favorito tras dirigir tres pepinos como son El gigante de hierro, Los increíbles y Ratatouille y demostraba de paso una gran pericia a la hora de abordar acción real más allá de los estudios de animación. El agente Ethan Hunt es acusado de haber perpetrado un atentado terrorista con bombas contra el Kremlin, por lo que es desautorizado junto con toda la organización, al poner en marcha el Presidente el “Protocolo Fantasma”. Abandonado a su suerte y sin recursos, el objetivo de Ethan es rehabilitar el buen nombre de su agencia e impedir un nuevo ataque.

 

Cómo no, en esta ocasión el inicio de la película también sería impactante, con Jane Carter (Paula Patton) y Benji Dunn (Simon Pegg) conspirando para orquestar el escape de Ethan Hunt de una prisión de Moscú, algo que consigue con su característica precisión milimétrica mientras escuchamos "Ain’t That A Kick In The Head" de Martin Dean como música de fondo. Una gozada, vamos:

 

 

Aunque, para muchos la visualmente más atractiva y compleja secuencia de tooooda la saga no es otra que la culminación del edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa. Ethan Hunt tiene que trepar apoyado en la última tecnología a los pisos más altos fonde se encuentras los servidores en los que está la información que necesita. Bird, además de lograr una tensión fabulosa aprovecha toda el potencial del IMAX y potencia el resultado valiéndose de las ráfagas de viento circundantes como banda sonora. Ahí va la guinda:

 


 

Misión imposible: nación secreta (Christopher McQuarrie, 2015)

Con sus 53 añitos recién cumplidos no penséis que al infatigable Tom Cruise se le han quitado las ganas de protagonizar intrépidas secuencias de acción. En esta nueva entrega de Misión imposible, el equipo tendrá que enfrentarse al Sindicato, un grupo paramilitar que está tratando de exterminarlos y de poner en riesgo la seguridad global. 

 

Sin lugar a dudas la secuencia que nos dejará boquiabiertos será la que hará que veamos a Ethan Hunt colgando de un avión en pleno despegue. Sobre todo cuando sepáis cómo se rodó... ¡Sin extras, como manda la tradición! Repasa ésta y otras claves de Misión imposible: nación secreta en nuestro especial de HobbyCine. Y... por cierto, ¿sabíais que el director ha reconocido haberse inspirado en el videojuego Uncharted 3: la traición de Drake para concebir la escena?

 

 

Y por supuesto, una de las señas de identidad más reconocibles de la franquicia no puede faltar: habrá persecuciones y choques de coches además de mucha velocidad y carreras de motos en las que también Simon Pegg ha participado prescindiendo de extras. Como bonus, el tráiler final de Misión imposible: nación secreta en el que ya nos dejan entrever que habrá una secuencia dentro de un tanque de agua que nos dejará sin aliento tanto o más que al propio Ethan Hunt y que está llamada a entrar en el top ten de las mejores escenas de la saga:

 

 

Hasta aquí podemos leer, esperamos que este reportaje no se autodestruya después de que lo leáis y que, en su lugar, os entren ganas de repasar la saga antes de que se estrene la quinta entrega de las aventuras de Ethan Hunt y su equipo. Christpher McQuarrie ya ha demostrado su talento dirigiendo a Tom Cruise en Jack Reacher y no tiene pinta de que nos vaya a decepcionar. ¿Cuál es vuestra escena favorita?

Lecturas recomendadas