Reportaje

Overwatch - Impresiones de la beta

Por Paz Boris
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Blizzard se estrena en el género FPS con Overwatch, un título para PS4, PC y Xbox One que combina el clásico estilo shooter con algunos elementos más característicos de los MOBA. 

Hemos probado la beta de Overwatch, en la que Blizzard nos permite disfrutar de las bondades de su nuevo FPS. Su lanzamiento está cada vez más cerca –el próximo 24 de mayo en PS4, PC y Xbox One-, por lo que el tiempo para pulir el juego cada vez es menor. No obstante, no se puede decir que lo requiera, al menos en la versión de PS4, que es a la que hemos jugado.

A la hora de jugar, podemos elegir entre cuatro opciones: una partida rápida, que elige, de forma aleatoria, el modo de juego; una partida contra la IA, en la que ésta controlará un grupo de héroes; una partida personalizada, en la que podremos establecer nuestras propias normas e invitar a tus amigos, y la llamada Héroes Misteriosos que, al parecer, cambiará sus normas semanalmente –esta vez impedía acceder al menú para cambiar de personaje incluso al morir, puesto que nos lo asignaba aleatoriamente-.

Generalmente, las partidas de Overwatch tenían objetivos similares. Llegar a la zona en disputa, capturarla y defenderla. Luego, en función del modo, escoltar un vehículo a su destino. Las condiciones de victoria varían dependiendo de qué tipo de partida hayamos elegido, como haber capturado/defendido todas las zonas. Sin embargo, algo que también marca el fin de la partida es el tiempo máximo establecido. Una vez llega a cero el cronómetro, se establece el ganador, se muestra la mejor jugada y se accede al marcador de experiencia, excepto en cierta situación: si cualquiera de los dos equipos tiene opciones de ganar, el juego añade automáticamente un tiempo extra, lo que da la oportunidad de recuperarse y afianzar la victoria.

A la hora de jugar, podemos elegir entre cuatro opciones: una partida rápida, que elige, de forma aleatoria, el modo de juego; partida contra la IA, en la que ésta controlará un grupo de héroes; una partida personalizada, en la que podremos establecer nuestras propias normas e invitar a tus amigos, y la llamada Héroes Misteriosos que, al parecer, cambiará sus normas semanalmente –esta vez impedía acceder al menú para cambiar de personaje incluso al morir, puesto que nos lo asignaba aleatoriamenteGeneralmente, las partidas de Overwatch tienen objetivos similares. Llegar a la zona en disputa, capturarla y defenderla. Luego, en función del modo, escoltar un vehículo a su destino. Las condiciones de victoria varían dependiendo de qué tipo de partida hayamos elegido, como haber capturado/defendido todas las zonas. Sin embargo, algo que también marca el fin de la partida es el tiempo máximo establecido. Una vez llega a cero el cronómetro, se establece el ganador, se muestra la mejor jugada y se accede al marcador de experiencia, excepto en cierta situación: si cualquiera de los dos equipos tiene opciones de ganar, el juego añade automáticamente un tiempo extra, lo que da la oportunidad de recuperarse y afianzar la victoria.

Pero estas cuestiones podrían aplicarse a buena parte de modos multijugador de otros shooter. Sin embargo, lo que diferencia a Overwatch de los demás es lo dinámico que resulta gracias a la diversidad de personajes y habilidades. Durante la versión beta han estado disponibles las 21 opciones que Blizzard nos ha ido mostrando, por lo que hemos podido comprobar cómo es el uso de cada tipo (ataque, tanque, defensa y apoyo) y cómo pueden afectar al desarrollo de la partida.

Lo mejor, y el propio juego te lo aconseja, es tratar de conseguir un equipo equilibrado. El exceso o carencia de algún estilo de lucha se traducirá en ciertas debilidades que el grupo contrario podría aprovechar. Todo esto deriva en la importancia del trabajo en equipo: aquí no sirve de nada ir a lo loco o pensando en hacer el mayor número de bajas, pues se necesita la fuerza de todos para cumplir los objetivos. Los distintos tipos de personajes cubren las carencias de los otros, un aspecto que, si los jugadores consiguen aprovecharlo, harán que la victoria esté más cerca.


No obstante, sobre el papel queda todo muy bonito. Las partidas siguen siendo imprevisibles, un equipo equilibrado no te asegura la victoria, ni siquiera una estrategia que combine las habilidades de los personajes elegidos. Si así fuera, Overwatch perdería el atractivo unas pocas partidas después. Para ayudarnos a inclinar la balanza a nuestro favor y a que no nos aburramos, podemos cambiar de personaje cada vez que nos maten, o bien regresando a nuestra base –una alternativa que está siempre disponible, pero que no suele ser demasiado cómoda-. No tenemos límite de cambios, ni estamos obligados a centrarnos en una sola clase.


Además, podremos comunicarnos con los otros jugadores de este FPS de Blizzard a través del chat de voz, pero si no es posible, los propios personajes cuentan con una serie de frases sencillas como “necesito sanación” o “mi habilidad especial está cargada”. Gracias a todo esto, las partidas son mucho más dinámicas y divertidas, te permiten probar nuevas estrategias y responder a los patrones del equipo enemigo con mayor eficacia. El enfrentamiento se va construyendo según los jugadores lo decidan.


Por otro lado, los personajes disponibles también reflejan el estilo, en líneas generales, de los jugadores de FPS: para aquellos que van a por todas existen los de ataque, los que prefieren ir despacio pero seguros tienen los llamados tanque, si son más de ir en grupo nada como los de apoyo y, por último, para aquellos que prefieren asegurar la zona, los de defensa.

Al igual que suele ocurrir en los títulos de lucha, ese personaje que parece arrollador en manos de un jugador, puede que controlado por otro se convierta en un elemento torpe que no favorece al equipo. Y para conocerlos bien tendremos los modos tutoriales, que más allá de enseñarnos a movernos y ejecutar las habilidades, nos permitirán enfrentarnos a la IA con un equipo formado por otras personas que también quieren experimentar. Así, nos permite encontrar el estilo de combate, personaje –o personajes- y habilidades que más se adapten a nosotros.

Por último, estos se podrán personalizar, hasta cierto punto. Con cada nuevo nivel alcanzado, se nos proporcionará un cofre con cuatro elementos aleatorios, como skins, graffitis, una frase para nuestro personaje… Podremos decidir equiparlas en ese momento o hacerlo más tarde desde el menú correspondiente.


Blizzard se estrena en los shooters en primera persona con Overwatch, que llegará el próximo 24 de mayo. Dada la experiencia de este estudio, es inevitable ver la inspiración en títulos MOBA como Heroes of the Storm a la vez que mezclan el clásico estilo FPS. Por extraña que pueda parecer la mezcla, han enfilado un camino que promete. Dentro de unas semanas podremos comprobar los resultados al completo.


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