Reportaje

Personajes de tebeo español que no sobrevivieron a los 90

Por Jesús Delgado
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Repasamos los personajes del tebeo español con los que muchos crecimos pero que no sobrevivieron a la llegada de los 90. En el siguiente listado os hablamos de Anacleto, Pulgarcito, Sporty, las hermanas Gilda y todos aquellos entrañables seres que pululaban por las páginas de los Supermortadelos de Bruguera y Ediciones B. 

Aunque Mortadelo y Filemón siguen gozando de una envidiable salud, con uno o dos nuevos álbumes suyos vendiéndose cada año (como su último tebeo de Río 2016 o El Tesorero), lo cierto es que son de los últimos de una larga tradición. No nos referimos a la de los agentes secretos, por cierto, sino a la de los personajes de los tebeo españoles de la editorial Bruguera, primero, y de Ediciones B después. 

Posiblemente, a nuestros lectores más jóvenes, los que ahora andan por la adolescencia y aquellos que andan por los primeros años de la veintena, lo que les vamos a contar ahora les suene a los cuentos del abuelo Cebolleta, expresión que por cierto nos viene al pelo. Y es que precisamente este simpático nonagenario, con sus cuentos y anécdotas, era un personaje de las tiras cómics de tebeo español de mediados de siglo XX: La familia Cebolleta. Dicho abuelo era un gag recurrente, siendo habitual en él las peroratas y las batallitas de su juventud con las que interrumpía la acción principal de la trama. Como él, cientos de personajes llenaron las páginas de revistas juveniles e infantiles de una industria fértil, con la que crecieron varias generaciones de españoles.

Desde la posguerra hasta finales de los 90, distintas editoriales, la mayor parte de ellas afincadas en Barcelona, fueron las responsables de numerosas publicaciones impresas, revistas y magazines destinados a un público joven con historias de humor. Amparadas por las leyes proteccionistas franquistas, la producción de estas revistas llegaron a acoger centenares de personajes, cuyas historias se narraban en cosa de página o página y media, con la fórmula de la (ligera) sátira social, la comedia o, simplemente, la parodia. Desgraciadamente, dos factores acabaron con ella: la crisis interna del sector y la importancia de títulos extranjeros, que salían más rentables de vender en el mercado nacional. 

Si bien hasta nuestros días únicamente Mortadelo y Filemón se han perpetuado, estos dos no son los únicos en haber conseguido capear la tempestad hasta la actualidad. Superlópez (Jan) o Pafman (Cera) son también titulos que han logrado entrar en el siglo XXI, de aquella manera. Al igual que Zipi y Zape, los hermanos gemelos que, tras la muerte de su creador Escobar, trataron de relanzarse no solo en serio de televisión, sino mediante dibujos por el citado Cera y por José Ramis. ¡Y no olvidemos tampoco su película de acción real, sobre la cual no entraremos en valoraciones! Para eso tenéis la crítica de Raquel Hernández en el siguiente enlace.

¿Pero a dónde queremos ir a parar con este rollo macabeo? ¡Ah, sí! A que, aunque todos tengamos en mente a estos cuatro titulos "supervivientes" del tebeo español, la verdad es que había muchos más personajes que pululaban por estas historias. Y a estos mismos queremos referirnos en el artículo de hoy. Debido al altísimo número de bajas entre estos personajes de tebeo español que no sobrevivieron a los 90, hemos hecho una criba con los que consideremos más emblemáticos de esta industria, ya prácticamente extinta y que ha quedado para el recuerdo.

Aviso: Si se os saltan las lágrimas, no os preocupéis. Tan solo es la nostalgia.

Anacleto Agente Secreto

El gran éxito de la editorial Bruguera antes de que llegaran Mortadelo y Filemón. Manuel Vázquez Gallego, posiblemente, el máyor exponente intelectual del llamado humor Bruguera del tebeo español (consistente en persecuciones, equívocos y trompazos), fue su creador. Vázquez dijo inspirarse en el Superagente 86 para su concepción aunque, la verdad, es que también recuerda mucho a James Bond.

Anacleto apareció por vez primera en el número 1753 de la revista Pulgarcito (1964). Continuaría su aparición, a veces de manos de negros (o autores fantasma) en otras publicaciones. El tebeo de Anacleto contaba con elementos recurrentes como El Jefe (el arquetípico jefe de oficina española, convertido a líder de una agencia de espías) y su archienemigo El Malvado Vázquez, una parodia selfinsert del propio dibujante.

Por cierto, siguiendo los pasos de Mortadelo y Zipi y Zape, Anacleto también tiene una película de acción real, con Imanol Arias y Quim Gutiérez. Ésta araña elementos del cómic original, catchphrases y gags que los devotos del personaje original reconocerán como guiños y referencias muy libres del tebeo que leían de niños. 

Pulgarcito

En 1981 Jan (Superlópez) creó un personaje para la revista Pulgarcito. Éste era una adaptación amable del cuento de Pulgarcito, trasladado a la Barcelona de los años 80. Así, la versión de Jan presentaba al menor de seis hermanos, perteneciente a una familia humilde, cuya casa colindaba con la de un vecino gruñón, que era la referencia al ogro original del cuento.

En un intento de rendir homenaje a la literatura universal, Jan presentaba a Pulgarcito viviendo aventuras en mundos literarios y en momentos históricos, muy al estilo de personajes del cómic francobelga. Sin embargo, esta interesante (y dulce) propuesta no duró mucho. En 1984, Jan abandonó el personaje para dedicarse de lleno a Superlópez. Ahora bien, recientemente Ediciones B republicó las historias originales en un formato moderno, con un nuevo coloreado que restauraba el original. Una delicia, oigan.  

Carpanta

Nacido en 1947 de la mente de José Escobar (Zipi y Zape), Carpanta era la personificación del hambre canino. Era un vagabundo que siempre tenía hambre y buscaba las formas de darse el atracón o zampar. Normalmente, las historias giraban en torno a los intentos del personaje para hacerse con un suculento jamòn, bocadillo o lo que fuera.

Su creación, según las malas lenguas, se basa en un personaje anglosajón de cómic, llamado Pete the Tramp. Aunque nunca se ha confirmado de manera oficial. El hecho de que ambos personajes aparecieran en épocas de carestía y necesidad nos hace pensar que se debió a una mera casualidad y que Escobar estaba tratando de criticar el racionamiento y las penurias de la población española durante la Posguerra. 

Por otro lado, ¿sabéis que Carpanta tuvo una mini-serie de acción real? Efectivamente. TVE emitió en los años 60 una serie de trece episodios sobre el personaje. ¡Casi nada!

Fuente: Carta de ajuste

Alfafo Romeo

Aquí tenemos a uno de los personajes más simpáticos del cómic de finales de los 80. Aunque su final fue un poco agridulce y casi de chiste, como las historias que contaba. Creado por Ramis, autor de Sporty, Alfalfo Romeo era una parodia de Romeo y Julieta. En las tiras (habitualmente no más extensas de una página), se nos presentaba los intentos de Romeo por estar con Julieta. Pero siempre ocurría algo que le hacía acabar descalabrado. 

En los tebeos, además, su romance se veía obstruído por dos personajes: el padre de Julieta, un cafre que detestaba a Romeo e intentaba casar a su hija con "un chico bien" (estos pretendientes iban desde Rambo hasta jugadores de fútbol, pasando por seres estrafalarios) y la hermana de la doncella. Esta última, además de fea, estaba locamente enamorada de Romeo, de ahí que hiciera todo lo posible por interponerse en medio de sus conquistas.

El tebeo fue cancelado por error. La editorial realizó una encuesta para ver qué serie recibía menos votos. Alfalfo recibió cero votos. ¿Por qué? Simplemente se les olvidó incluir el título en sondeo. 

Dr. Pascostein

La parodia de Frankestein de Cera (Pafman) llegó 1991 en la última etapa de Mortadelo como revista. Cera, uno de los principales dibujantes de la revista en la época, creó a un personaje que lejos de ser el creador de monstruos arquetípico (aunque algo de eso había), era un inventor chiflado con bastante picaresca española. Ah, e inspirado en Dr. Slump, por cierto. Esto último lo ha reconocido el propio Cera en uno de los últimos álbumes de Pafman y en alguna entrevistilla.

Las aventuras de Pacostein, y su ayudante Fribulo, solían discurrir en torno a algún plan (estúpido) del científico para salirse con la suya: conseguir el Canal + sin pagar un duro, conquistar a la maciza de turno, espiar a a dicha maciza mientras se cambiaba de ropa, etc...  Además, como fan de Dragon Ball y de Toriyama, Cera realizaba guiños a esta serie y a la de Arale, introduciendo elementos de ambos títulos en sus tiras (como las cápsulas Hoi-Poi).

Posteriormente, aunque cancelado, Pacostein reaparecería como secundario y aliado de Pafman en su etapa moderna

Los especialistas

Hemos aquí a un grupito creado por Maikel (sí, el dibujante de El Jueves, responsable de muchas de sus tiras cómicas como Seguridasosiá). Maikel concibió este trío de torpes profesionales, que solían ser enviados en misiones a cada cual más estrambóticas. Aunque no son de los más conocidos del autor, fueron unos de los personajes de Ediciones B / Brugera que recibieron su propio tomo de Ole! - Superhumor.

Sobre ellos, aunque divertidos, no hay mucho más que decir, salvo su evidente inspiración en los Cazafantasmas. Aparecieron en distintas revistas de Mortadelo. Algunos cambios de guionista les llevó a algunos crossovers con otros personajes de la revista. Esta práctica, aunque no os lo creais, era muy habitual en la época y no se limitó únicamente a este trío de de desgracias con patas. 

Sporty

Uno de los personajes más queridos de la última etapa entre los 80 y 90. Sporty fue creación de Ramis (Juan Carlos Ramis) y se representaba como una adolescente obsesionado con el deporte. Sin embargo, este enfoque acabó perdiendo fuelle y posteriormente sus aventuras giraron en torno a la conquista amorosa de su interés romantíco Renata. Su humor simplón y facilón fue la clave para muchos lectores lo adorasen y (otros tantos) lo aborrecieran con toda su alma. 

Sporty evolucionó de su un autentico manta en cualquier disciplina olímpica a ser un hacha en distintos deportes (cosas de tebeos). Pero como curiosidad tienen un elemento común con Pafman: Mafrune. Este personaje apareció originalmente en las viñetas de Sporty, como gag recurrente, antes de instalarse en las historias de Cera. ¿El motivo? Cera y Ramis eran amigos y era muy común que entre ambos se intercambiaran sus personajes en las tiras que dibujaban a modo de esos crossovers que os hablábamos antes.

De hecho, la amistad de Cera y Ramis dio lugar a otros tebeos a posteriori, como Los Xunguis o la nueva etapa de Zipi y Zape de la que os hablamos al principio del reportaje. 

Doña Urraca

Uno de los personajes más desagradables del cómic español. Pero hecho a propósito, ojo. Doña Urraca fue creada en 1948 por Jorge (Miguel Bernet Toledano), aunque posteriormente, a la muerte del autor, fue dibujado también por Jordi Bernet, hijo del anterior, Torá y por Martz Schmidt. En este aspecto, fue uno de los personajes que oficialmente pasó por más manos de Bruguera.

Doña Urraca se basaba en el humor negro y presentaba a una solterona con muy mala baba, quien trataba de aprovecharse de sus semejantes, con un aire bastante repugnante. Hay quien dice que es una caricatura de la carlista María Rosa Urraca Pastor, para quien Bernet representaba al bando golpista, aunque no se puede confirmar del todo. En cualquier caso, la censura en los años 60 la obligaron a echar el freno a su mala leche. 

Y es que su sello era el de ser un personaje diamentralmente opuesto al resto de los de Bruguera. Doña Urraca era maligna y miserable. Se divertía haciendo mal al resto de sus semejantes, creando cizaña, haciendo que la gente se pelease entre sí, e incluso agrediendo de manera directa. Al final, claro esto siempre acababa pasándole factura, ya que el mal karma sembrado solía volverse contra ella. 

Las Hermanas Gilda

Otra de las creaciones de Vázquez. Leovigilda y Hermenegilda eran dos hermanas que aparecieron por primera vez en 1949 en la revista Pulgarcito. La trama presentaba a dos hermanas solteronas, diametralmente opuestas. Una, alegra, simplona y dicharachera. La otra, seca y mezquina. Mientras una busca marido, la otra trata de frustar sus intentos amorosos.

Esta obra, debido a los problemas con la justicia de Vázquez, dejó de dibujarlas y los personajes pasaron a un grupo de "negros". Para resarcirse, el dibujante recicló estos dos personajes en una historieta cómica erótica en la que las hermanas se montaban un trío con Anacleto. ¡Sí, en serio!  Su defunción del mundo editorial, ojo, no vino de manos de esta escandalosa auto-parodia, sino de la muerte de su creador, Vázquez, quien falleció en 1995.

Hug el troglodita

Jorge Gosset Rubio creó a este Homo Nearderthalis (por decir algo) allá por 1965 para la revista Tío Vivo. Hug, recurrente habitual de las publicaciones Bruguera, era un hombre de las cavernas bastante primario y borrico. Como era común en las historias de la época, tenía un opuesto. Éste estaba encarnado por el sapiens Pitakoras, sabio primigenio de la Edad de Piedra.

En los cómics, era habitual que Hug tratase de saciar su hambre a base de dinosaurio. Pero, de manera recurrente, acababa teniendo que hincarle el diente a un nabo o a la sopa de ajo de su amigo Pitakoras.

Gu-Gu

También conocido como Angelito. Obra de Vázquez, Angelito era un bebé bastante precoz. Originalmente, el personaje era un trasto que iba rebotando de un lado a otro en su capacho, dando rienda suelta a su travieso ingenio. Sin embargo, debido a la censura, el personaje se orientó cada vez más hacia los buenos ejemplos, convirtiendo a los maleantes en el objeto de sus travesuras.

Como curiosidad, este personaje nacido en 1964 tuvo un corto animado en 1982. No fue más allá de eso, pero para un personaje cuya única línea de diálogo es "Gu-gu", es todo un logro. 

Los señores de Alcorcón y el holgazán de Pepón

Los señores de Alcorcón y el holgazán de Pepón es una de las series más longevas de Bruguera. Nació en 1960 de manos de Roberto Segura y se perpetuó hasta bién entrada la década de los 80. Se enmarca dentro de las historias costumbristas de la editorial, retratando el estereotipo de cuñado gorrón, Pepón, que vive con su hermana y el marido de ésta, Arturo. 

Pepón, un tio grande y bastante vago (amén de bruto) suele buscarle las cosquillas a su cuñado Arturo, quien suele ser la víctima de las meteduras de pata del holgazán. Aunque habitualmente Arturo decide descargar su ira sobre su cuñado, existe buena relación entre ambos. Además, ¡Peponcete tiene cada idea! Inventor a tiempo parcial, filósofo absurdo y vividor, Pepón era capaz de sobrevivir incluso a una bomba núclear. 

La popularidad de esta tira cómica acuñó la idea de considerar a un Pepón como un cuñado vivalavirgen, buscavidas y marrullero. A pesar de ser uno de los personajes de tebeo que no sobrevivió a los 90, "Pepón y su familia" son un poderoso objeto de cultura popular, integrado en el imaginario colectivo. 

Agamenón

Nené Estivil creó a esta bonachón y algo bruto paleto maño para la revista Tío Vivo allá por 1961. Agamenón retrataba a un provinciano corto de entendederas, generoso y deseoso de ayudar a todo el mundo. Sin embargo, su torpeza natural solía llevarle a enfadar a sus vecinos y a meter en líos a aquellos que pretendían aprovecharse de su buena fé. Casi todas sus historias acababan con su abuela mirándole y diciendo su frase/gag habitual, que era: "Igualico, igualico que el defunto de su agüelico"

Al ser uno de los pocos personajes de Bruguera ubicado el entorno rural, en un pueblo llamado Villamulas del Monte, Agamenón era una rareza incluso dentro de los personajes de Bruguera. Su alienación al caricaturizar exhacerbadamente el campo aragonés posiblemente estuvieran detrás de los motivos por los que este personaje no logró perpetuarse en los años 80 y 90. Sin embargo, su simpatía y honestidad nos parecen motivos más que suficientes como para incluirle en esta lista. 

Deliranta Rococó

Las clases pudientes tampoco se libraron de la crítica en los cómics. Deliranta Rococó, de Martz Schmidt (Gustavo Martínez Gómez), una ricachona creada en 1979 sería un ejemplo de ello. Esta oronda mujer de la jet-set destacaba por ser tan estrafalaria como malcriada. Deliranta se cree rica, pero es una millonaria venida a menos que pretende abrirse paso en la jet-set. La víctima de sus locuras es Braulio, su "menordomo", que debe de mantener la casa y a su señora, contra viento y marea. 

A diferencia de muchos de los personajes de Bruguera, Delirante llegó serializarse, siguiendo la estela de Mortadelo, que contaba con sus propias historias cerradas, además de las tiras cómicas. Sin embargo, estas historias corrieron de manos de Montserrat Vives, Jaume Ribera, Cremona, Aurelio Soto o José Luís Ballestín, quienes firmaron el guión, mientras Schmidt dibujaba.

La familia Ulises

No podemos despedir el reportaje sin referirnos a una de las series más largas del tebeo español: La Familia Ulises. Creada en 1944 por el Joaquín Buigas y el dibujante Marino Benejam, estas tiras estaban protagonizadas por una familia de clase media barcelonesa. A diferencia de las tiras de Bruguera, La familia Ulises de la revista TBO, era una comedia blanda, carente de mala leche. De hecho, hay quien la considera colaboracionista con el régimen, debido a que caricaturizaba a aquellos que se salían de la normalidad burguesa en la que vivía la familia. De ahí que posiblemente en 1983, cuando dejó de publicarse, ya fuera un producto trasnochado y caduco.

Sin embargo, y a pesar de que no llegó a morir en los 90, la familia Ulises merece ser incluída en este listado ya que se trata de uno de los tebeos más detallistas de su tiempo. Sacrificando humor y sátira, estamos ante un tebeo bastante cuidado para su momento, con diálogos bastante bien construídos y un nivel técnico poco habitual en publicaciones de su tiempo. Desde luego, no es nuestro preferido (ni lo será), pero merece cuanto menos una mención aparte. 

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