Reportaje

PlayStation Experience: Avance de The Order 1886

Por Rafael Aznar
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Tras un primer año dubitativo para PS4 en lo que a exclusivas se refiere, The Order 1886 dará el pistoletazo de salida a un 2015 en el que se esperan grandes cosas de la consola de nueva generación de Sony. Como anticipo a la PlayStation Experience, hemos tenido la ocasión de probar una demo del juego, correspondiente con el quinto capítulo, titulado ‘Agamemnon Rising’, que se desarrollaba en un sorprendente lugar: un dirigible en pleno vuelo.

The Order 1886 está llamado a ser el primer juego exclusivo de peso para PS4, tras un primer año en el que, al margen de sus impresionantes cifras de ventas (ya va por la friolera de quince millones), la consola no ha recibido ningún título propio que sea imprescindible y no se pueda jugar en otras plataformas. Buena parte de la culpa la han tenido los títulos intergeneracionales y las remasterizaciones, pero lo cierto es que títulos como Killzone Shadow Fall, InFamous Second Son, DriveClub o LittleBigPlanet 3 han dado, en general, un rendimiento menor del que cabía esperar.

Con la entrada en 2015, parece que las consolas de la pasada generación van a verse relegadas al ostracismo, finalmente, para dejar paso a juegos hechos única y exclusivamente para las nuevas consolas. Salvo algunas excepciones, casi todos los títulos que se avecinan van a estar pensados ya para PS4, Xbox One, PC o Wii U, como Dying Light, Evolve, The Witcher 3, Project CARS, F1 2015, Batman Arkham Knight, Xenoblade Chronicles X, Yoshi’s Woolly World… Pues bien, la máquina de Sony, tras las dudas iniciales en cuanto a catálogo de exclusivas “vendeconsolas”, va a ser la primera que dispare con fuego real, gracias a dos balas de gran calibre, como Bloodborne y The Order 1886, que apuntan altísimo.

El desarrollo del juego que nos ocupa se inició hace casi un lustro, en 2010, aunque sus ideas se empezaron a fraguar ya en 2006. El equipo responsable es Ready at Dawn, que, pese a no formar parte de la estructura de SCE Worldwide Studios, siempre ha estado muy ligado a Sony, como “second party”. Como consecuencia de dicha colaboración, rubricada en forma de contratos para trabajar en versiones portátiles de las sagas más importantes de la compañía, nacieron algunos de los mejores títulos de la ya jubilada portátil, especialmente dos entregas de God of War (Chains of Olympus y Ghost of Sparta). Tras ganarse un nombre en la industria, los responsables de RaD se decidieron a cambiar el ámbito portátil por el de sobremesa, y así fue como se inició la andadura de una nueva IP que combinaría el Londres victoriano y la revolución industrial con las leyendas artúricas y un marcado barniz de ‘steampunk’.

Los caballeros de la Mesa Redonda

El juego reinterpretará la historia para ofrecer una ambientación muy particular. En el siglo VIII, una mutación del genoma humano propició la división de la especie entre la gente corriente y los mestizos, una especie de licántropos de fuerza colosal, lo que dio lugar a una cruenta guerra entre las dos facciones, extendida hasta el siglo XIX. Así, los protagonistas serán cuatro caballeros pertenecientes a una Orden que será una continuación directa de la creada por el Rey Arturo, hasta el punto de que sus nombres serán heredados de los combatientes que les precedieron. Pese a la superioridad física de los mestizos, estos caballeros contarán con la ventaja del agua negra, un brebaje que ralentiza el envejecimiento de quienes lo beben y que cura las heridas.

Nosotros manejaremos sólo a Grayson, alias Sir Galahad, un misterioso miembro de la orden con un marcado sentido del deber. Junto a él, estarán Sebastian Malory (Sir Percival), Isabeau d’Argyll (Lady Ingraine) y el marqués de Lafayette. El primero, cuyo nombre será un homenaje al autor de las crónicas artúricas definitivas (Thomas Malory), será el más veterano, por lo que ejercerá como líder y mentor. La segunda, la única mujer del grupo, tendrá una relación muy cercana con Grayson… a pesar de que los preceptos de la Orden lo prohíben taxativamente. Por su parte, el último estará inspirado en el personaje histórico que tomó parte en las revoluciones de Norte América y Francia, pero será un novato, por lo que no tendrá aún nombre de caballero.

Continuando con su reinterpretación del mundo, The Order 1886 estará ambientado en el Londres victoriano, con la revolución industrial en pleno apogeo, lo que se traducirá en una conflictividad social que hará que los caballeros no sólo se tengan que enfrentar a los mestizos, sino también a los proletarios levantados en armas contra la burguesía opresora. Pese al marco histórico en el pasado, habrá un destacado tono ‘steampunk’, que, unido al progreso tecnológico, se traducirá en armas a caballo entre clásicas y futuristas. De hecho, como sucedió con Leonardo da Vinci en Assassin’s Creed II, el proveedor de herramientas será una figura histórica: Nikola Tesla, conocido por sus aportaciones en temas como la electricidad, el electromagnetismo o las ondas de radio. Sin embargo, el famoso genio tendrá ciertas dudas morales acerca del uso bélico de sus herramientas.

El hecho de que el juego se vaya a ambientar en la época victoriana es curioso, pues será el primero de al menos tres juegos importantes que, en 2015, apostarán por ella. Bloodborne y Assassin’s Creed Victory también tendrán un marco ambiental parecido. En el caso del juego de Ubisoft, filtrado hace sólo unos días, se da una paradoja. Cuando Ready at Dawn estaba incubando los conceptos iniciales de su juego, la intención era ambientarlo en la era de las Cruzadas, en Jerusalén, pero se desdeñó esa opción para diferenciarse del primer Assassin’s Creed, que, como recordaréis, estaba ambientado en Tierra Santa, con Altaïr como protagonista. Ocho años después, curiosamente, se va a acabar produciendo la duplicidad…

El Gears of War de PlayStation 4

The Order 1886 será un juego de acción en tercera persona, con una primacía absoluta de los disparos y las coberturas. Desde que Gears of War popularizara ese combo allá por 2006, son muchos los juegos que han echado mano de él, y Ready at Dawn no tiene reparos en admitir que la saga que levantó Epic Games y de la que Microsoft tiene ahora los derechos ha sido un claro punto de inspiración. Nosotros hemos podido probar una demo del quinto capítulo de la aventura, titulado ‘Agamemnon Rising’, en el que había que infiltrarse en un dirigible en pleno vuelo y las sensaciones que nos ha dejado la jugabilidad han sido bastante buenas.

Hay que partir del hecho de que el juego no arriesgará demasiado en ese sentido, pero la respuesta de las armas será excelente. Dispondremos de todo tipo de herramientas, desde pistolas y escopetas hasta rifles de francotirador y ametralladoras, pasando por granadas de fragmentación y de humo. Habrá también algunas armas especiales, como una pistola arco, capaz de disparar descargas eléctricas. Algunas tendrán incluso dos cañones diferentes: uno de munición mortífera y otro de balas de contención. Por lo que pudimos ver en la demo, la munición no escaseará, aunque la gestión de las coberturas seguramente no sea tan ágil y frenética como la de un Gears of War. La salud se recuperará progresivamente, pero, si nos abaten, dispondremos de unos segundos para arrastrarnos y beber agua negra para recuperar la compostura. No habrá jefes finales, pero sí momentos especiales en los que la acción brillará por su abundancia.

La lástima es que no habrá multijugador cooperativo, a pesar de que el desarrollo parece pedirlo a gritos. La razón que esgrimen en Ready at Dawn es que la narrativa es una parte esencial de la aventura. De hecho, a menudo, los cuatro personajes se separarán, pero quizás convendría haber hecho un esfuerzo al respecto y sacrificar un poco de guión a cambio de un cooperativo, dado que los protagonistas son cuatro (no es como en Uncharted, una saga que tiene un desarrollo similar, pero con la diferencia de que Nathan Drake va casi todo el rato por su cuenta).

En la demo que probamos, pudimos constatar que no todo serán tiros. Al menos en el quinto capítulo, el sigilo será fundamental para poder avanzar. Un poco en la línea de Metal Gear, deberemos avanzar por una serie de pasillos atendiendo a la posición de los guardias. Si nos ven, la muerte estará asegurada al cien por cien, pero, si nos acercamos por la espalda, podremos apuñalarlos a traición y dejarlos fuera de combate. La IA de algunos enemigos en esas secciones silenciosas nos pareció un poco floja, por culpa de un ‘cono de visión’ algo limitado.

Los quick time events tendrán también una gran presencia. En diversos momentos, deberemos pulsar un botón determinado para que una secuencia de vídeo se salde con éxito. En algunos combates, saltará una especie de tiempo bala, de modo que deberemos rotar la cámara por el entorno para ver algún elemento con el que interacturar, como, por ejemplo, un poste contra el que estampar al enemigo de marras. Habrá incluso pequeños minijuegos para forzar o abrir algunos mecanismos. Por ejemplo, para sabotear ciertos paneles eléctricos, deberemos detener dos agujas en el punto exacto, con ayuda de L3 y R3. Igualmente, para forzar los pernos de una cerradura, habrá que rotar el joystick y fijarse en la vibración del DualShock 4 para saber, exactamente, en qué punto pulsar el botón de acción. Todos esos momentos darán bastante variedad al conjunto.

Un híbrido entre película y videojuego

Sin duda, el punto más fuerte de The Order 1886 será su bestial apartado técnico. Ready at Dawn, que ha elaborado su propio motor para la ocasión, quería lograr una sensación cinematográfica, y lo cierto es que el resultado estará bastante logrado, merced a diversos efectos. El título correrá a 1080p y 30 fps, es decir, el estándar por el que están apostando casi todos los estudios en el inicio de esta nueva generación.

Todo estará hecho con el motor del juego, sin secuencias CG, pero de tal modo que las transiciones entre las escenas de vídeo y la acción propiamente dicha serán casi inapreciables. De hecho, en muchos vídeos, tendremos incluso potestad para mover la cámara hacia los costados y ver detalles que no se observen en el plano dado por defecto. Igualmente, mientras estemos manejando al personaje, podremos rotar la cámara a su alrededor para ver cualquier detalle que se nos antoje. En ese sentido, la palma de la dirección artística se la llevará la ciudad de Londres, con muchas zonas reconocibles, como Westminster y Whitechapel, así como edificios emblemáticos de la talla del Big Ben o el Crystal Palace, este último desaparecido en 1936, tras un incendio.

Otro elemento muy cinematográfico será el aspecto de la pantalla, con formato panorámico. Parece que habrá bandas negras, como ya sucedió hace poco con The Evil Within, pero lo cierto es que la calidad general de la demo era tal que casi ni nos percatamos de su presencia. Sin embargo, quizás lo más llamativo del juego serán los múltiples efectos que propiciará la lente de la cámara, como destellos, desenfoques, motas de polvo sobre el cristal… El capítulo del dirigible que hemos podido jugar era bastante luminoso, pero da la impresión de que el tono general del juego será bastante sombrío, tanto por la típica neblina londinense como por la escasa iluminación de los entornos cerrados, que, en buena medida, estarán alumbrados sólo por velas, candiles o faros de potencia limitada, con la oscuridad que eso conlleva. La calidad de las texturas promete ser tremenda, con posibilidades como hacer mesas añicos a balazos, abollar metales o hacer agitarse las sábanas colgadas en un tendedero. Lo único reprochable es que los escenarios serán bastante lineales, sin grandes posibilidades de exploración, aunque sí habrá objetos coleccionables, como gramófonos.

Finalmente, los personajes tendrán un acabado tremendamente realista. Sus animaciones estarán muy bien trabajadas, pero, sin duda, lo mejor serán los rostros, que combinarán una gran expresividad con unas facciones muy detalladas (cicatrices, ojeras, gestualidad, vello facial). No estamos seguros de si la calidad de los rostros supera a la de The Last of Us Remasterizado, pero no le andará muy a la zaga.

Para completar el espectacular apartado técnico, la banda sonora tendrá momentos épicos. Su composición ha corrido a cargo de Austin Wintory, cuyo trabajo en Journey le valió una nominación al Grammy, y Jason Graves, que participó en la música de Dead Space, Tomb Raider o Murdered Soul Suspect. A eso, hay que añadir que el doblaje de las voces al español está siendo dirigido por Álex de la Iglesia, otra muestra clara del enfoque cinematográfico que tendrá el título. El famoso cineasta español, exdirector de la Academia, no es un novato en estas lides, pues suele poner algunas voces en sus películas e incluso aportó su granito de arena en Castlevania Lords of Shadow 2. De momento, está confirmado que la voz del marqués de Lafayette será la de César Díaz, que ha participado en infinidad de doblajes de videojuegos y que, recientemente, imitó con gran acierto la voz original de Gollum en La Tierra-Media: Sombras de Mordor.

Agua negra para PlayStation 4

The Order 1886 llegará a PS4 el 20 de febrero, tras el retraso que sufrió, y todo apunta a que será la primera exclusiva de peso que veamos en 2015 para una consola de nueva generación. Ready at Dawn se ha sacado de la chistera una buena simbiosis de conceptos: el Londres victoriano, la revolución industrial, las leyendas artúricas y el aspecto cinematográfico, pasados por el filtro de un shooter en tercera persona con gusto por la narrativa, es algo que no se ve todos los días. Habrá que ver si la aventura es lo suficientemente larga y variada, pero, de momento, la Orden parece una un grupo de garantías como para confiarle el principio del futuro de PlayStation 4.

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