RIGS
Reportaje

PlayStation VR - RIGS es el deporte del futuro

Por Álvaro Alonso
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Hasta ahora, hablar de Guerrilla Cambridge era hablar de Frogger, MediEvil, Primal y Killzone: Mercenary. Sin embargo, en su primera incursión dentro del mundo de la realidad virtual, este estudio subsidiario de Sony y principal ayudante de Guerrilla Games (saga Killzone, Horizon Zero Dawn) ha elegido un enfoque totalmente diferente al que ofrecen los juegos con los que normalmente se lo asocia.

Un enfoque que nos traslada a un mundo en el que los 'mechas' acaparan más atención mediática que once personas arreándole patadas a un balón. Así es RIGS: Mechanized Combate League, el deporte del futuro para PlayStation VR.

Cuando pensamos en el desarrollo de los partidos de RIGS, lo primero que nos viene a la cabeza (y nunca mejor dicho) es que debe marear que da gusto. Estamos hablando de un título que se desarrolla en primera persona, a velocidades vertiginosas, con saltos de varios metros de altura y movimiento constante. Pero nada más lejos de la realidad: estuvimos probando RIGS en VR Gate y no sentimos mareo en ningún momento. Es más, da gusto ponerse a los mandos de uno de estos gigantescos amasijos de metal.

Los Rigs (nombre con el que se conoce a los 'mechas') son verdaderas máquinas de combate y se dividen en distintas clases, cada una equipadas con distintas armas y habilidades. Se podría decir que cada clase está pensada para un tipo de situación, y actúan como las posiciones de los jugadores en fútbol o el baloncesto. En los partidos de RIGS se enfrentan seis pilotos, tres en cada bando, en partidos con una duración de cinco minutos divididos en dos partes.

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Y el objetivo durante esos cinco minutos es, faltaría más, anotar tantos. Pero en RIGS no hay balón: nosotros "somos" el balón. Al recoger orbes de energía que encontramos repartidos por el terreno de juego o acabar con los Rigs del equipo rival, nuestra máquina entrará en estado de sobrecarga durante unos preciosos instantes. Es en ese momento cuando debemos penetrar por la parte superior del aro que se encuentra justo en el centro del estadio para anotar un tanto. 

Es un concepto bastante sencillo que funciona sorprendentemente bien, sobre todo teniendo en cuenta la velocidad e intensidad de los partidos... ¡Y que se trata de un juego para PSVR! Además, los controles funcionan a la perfección, y tras unos minutos de juego ya estaréis disparando, saltando y realizando ataques cuerpo a cuerpo (extremedamente útiles) como auténticos profesionales.

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Pero eso no quiere decir que RIGS sea un juego carente de profundidad: además de lo expueso, todos los 'mechas' constan de tres modos entre los que podemos alternar sobre la marcha: el primero nos concede un ligero aumento de potencia de fuego, el segundo nos permite desplazarnos a mayor velocidad y le tercero sirve para reparar a nuestro Rig. Y aunque al principio resulta un pelín lioso, aprender a distinguir las situaciones en las que es recomendable un modo u otro es la clave para la victoria.

 Para rematar, y aunque nosotros sólo pudimos disputar un partido, RIGS Mechanized Combat Leage ofrece tres tipos distintos de juego (Powerslam, Zona Final y Derribo de Equipo), un modo historia que nos invita a competir para ganar dinero y comprar así nuevos Rigs y un modo multijugador que sin duda apunta maneras para convertirse en el primer eSport de realidad virtual. Además, para darle un toque más "cercano", todos los estadios están ubicados en localizaciones reales, como Río de Janeiro, Dubai, Nevada o Macau.

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Como con prácticamente todos los títulos para PlayStation VR (o cualquier dispositivo de realidad virtual), las palabras no son suficientes para describir todas las sensaciones que surgen al ponernos el casco y escuchar el sonido que da comienzo al combate/partido. RIGS es uno de esos juegos que podría justificar fácilmente la compra de una tecnología novedosa como es PS VR. Es como estar en una de esas películas de hace diez años, en las que los videojuegos eran el deporte del futuro... Con la salvedad de que el futuro es ahora.

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