Reportaje

Probamos Alan Wake y nos gusta... mucho

Por Óscar Díaz
-

Tener una gran historia, un protagonista carismático y una factura técnica excelente pueden ser sinónimo de éxito, pero este depende mucho del tiempo empleado. De esto último, parecen andar sobrados en Remedy, que han tardado lo suyo en traernos su siguiente trabajo, volcados en un proyecto que promete ser mucho más que un juego. Todo un espectáculo que nos subirá a una montaña rusa de sensaciones, como ningún otro título ha conseguido antes. Hasta lo comparan con series como Perdidos y 24, así que algo especial tendrá.

Los creadores de Max Payne, y de Alan Wake, se han especializado en contar tramas complejas. Estas mezclan realidad y ficción, mientras juegan con quien está a los mandos de la consola o el PC. Una especialidad que ha creado escuela y que en Remedy no están dispuestos a abandonar. Ahora, con su próximo gran lanzamiento, parecen tener muy claro su objetivo y no dejan de sorprender con cada anuncio. Eso sí, ya llevan así cuatro años y sólo ahora disponemos de una fecha para ver el producto terminado. Si todo va bien, el 14 de mayo de 2010 tendremos Alan Wake en las tiendas europeas. ¿Pero qué es realmente lo que vamos a encontrarnos? La respuesta es sencilla, ni idea. En serio, es una buena noticia, porque el juego busca sorprender por encima de todas las cosas.

Hace mucho tiempo, en un evento muy, muy lejano...

En el X06, una feria para profesionales organizada por Microsoft, algunos tuvimos la oportunidad de tocar un mando de Xbox 360 y mover a un personaje gris, con cara de preocupación y con pinta de encontrarse un fantasma a cada paso. El mismo que, a los pocos segundos, tenía delante un incendio o un tornado que destruían el entorno con total naturalidad. Efectos que sorprendían por aquel entonces porque eran novedosos y, sobre todo, porque todo indicaba que llegaría a la consola de Microsoft unos meses más tarde. Todo un despliegue de medios que se podía comparar de tú a tú con los PC más potentes de su momento.

El tiempo ha pasado, pero Alan Wake no ha llegado a ser la realidad palpable que nos permita descubrir qué es lo que atormenta a su protagonista. Realmente, lo que ha sucedido es que Microsoft ha dado todo tipo de facilidades a Remedy, responsables del juego, para que hagan de su título el nuevo referente para Xbox 360. Tal es el nivel de confianza, que hasta se ha dado exclusividad total para la consola y podemos ir olvidándonos ya de la versión PC.

Retrasos y más retrasos

La prórroga en el lanzamiento parece haber servido para algo más que limar aspectos variados. En la versión que hemos jugado recientemente, con los primeros capítulos y un nivel especial, ya se muestra el sistema de juego a la perfección. También nos da una idea de qué se ha intentado transmitir y el por qué de tanto tiempo de preparación. Alan Wake es diferente, aunque mantiene las bases para que los fans de Remedy estén contentos. Es decir, el control cumple con estándares aceptados pero la historia… ahí sí que vamos a saltar y a clavar las uñas en el sillón por culpa de tanta emoción.

Por que contemos quién es el protagonista no va a pasar nada malo así que sin dar muchos datos sobre la historia, diremos que la cosa va de un escritor de novelas de terror, a lo Stephen King pero más ágil y supuestamente guapete, que se va a un pueblo para cambiar de aires. Bright Falls es un lugar precioso, con un lago navegable, hidroaviones que aterrizan en sus aguas, una presa que proporciona electricidad a la zona, gente amable… pero también cabañas en el bosque, sitios oscuros e historias que no hace falta imaginar de muertos, misterios y otros elementos poco adecuados para corazones inquietos. ¡¡Vamos!!, el sitio perfecto para que un escritor se dé de bruces con la siempre bienvenida inspiración.

La forma de narrar los hechos resulta sumamente familiar, gracias a series de TV como Perdidos, 24 y tantas otras que recurren al manido "anteriormente en Alan Wake…" (previously on Alan Wake...). También, veremos flashbacks, explicaciones de lo que sucede en otros puntos del mapa y, sobre todo, una forma de atraparnos que traerá cola. Y es que cuando creíamos que los guionistas de televisión eran los únicos que sabían tocarnos la moral con sus jueguecitos y giros imposibles, ahora llegan los videojuegos para que no tengamos un segundo de descanso. Lo mejor de todo es que la idea funciona a la perfección. Nada más poner en marcha el juego, ya queremos saber más y, conforme se enrevesa el tema, nuestra sed de aventura y explicaciones se intensifica.

Por el buen camino

Parece que los cuatro años de margen, más los que llevaba en preparación, parecen haber sido bien aprovechados por Remedy en Alan Wake. Pasado y presente se mezclan para crear más tensión y que el jaleo resulte atractivo. Menos mal que en cuanto controlamos al protagonista tenemos delante un juego algo más estándar. Pero es lo único familiar que vamos a encontrar. La vista en tercera persona y una cámara bastante cuidada nos dan una visión periférica muy apropiada. Sabremos si un enemigo viene por la espalda o está oculto en unos arbustos. Es decir, en Alan Wake nos vamos a pelear con alguien, aunque no está claro qué es hasta que lo tenemos prácticamente encima.

Pistolas y recortadas forman parte de nuestro arsenal, pero son sólo un complemento para la verdadera arma que vamos a usar. La luz, ya sea de un foco gigante, una linterna o vengalas, es lo que realmente asusta y aparta a los enemigos. Engatusarlos, frenarlos y luego llenarlos de plomo es toda una experiencia que, como hemos visto en sagas como Alone in the Dark, siempre funciona. Precisamente, la iluminación es uno de los elementos capitales de Alan Wake. Todo está teñido con una luz que va más allá de los simples efectos gráficos tradicionales ya que se ha estudiado cada punto del mapa y el escenario para mostrar lo estrictamente necesario. No más.

Pero ahí no acaba el trabajo de diseño. En el juego viviremos los ciclos de día y noche, enfrentamientos ideados para ser lo más realistas posibles y todo tipo de trucos cinematográficos que son una gozada verlos en tiempo real en pantalla. El nivel del juego no decae en ningún momento, tanto en los interiores como en los amplios escenarios por los que nos podremos mover con, casi, total libertad. Y es que tal es la capacidad del motor gráfico empleado, que podemos ver miles de árboles formando un bosque, recorrerlo en coche o volar sobre sus copas. Toda una delicia por el día pero que transmite el terror buscado cuando se apaga la luz.

Un par de palabras más

Siendo una aventura, no podían faltar los diálogos. Frases trabajadas y un doblaje que promete estar a la altura de las grandes series de televisión. Incluso se han elegido actores que aparecen en Perdidos, toda una garantía para conseguir la mejor ambientación posible. Pero cuando se trata de mantener la tensión, donde realmente se siente lo grande que será Alan Wake es en los sonidos que nos rodean durante el 100% del tiempo. Ruidos de pisadas, el bosque que parece vivo, los gritos que vienen de quién sabe dónde, pero, sobre todo, lo que nos cuentan las voces que pueblan la cabeza de Alan y que son parte fundamental de la historia.

Ansiosos estamos por ver lo que nos depara en mayo este súper lanzamiento. Remedy y Microsoft parecen haberlo contemplado todo. Ahora sólo falta que os convenza a vosotros y su apuesta os resulte interesante.

Lecturas recomendadas