Reportaje

Project Natal llega a Madrid

Por Óscar Díaz
-

El tiempo pasa, pero el vacío entre su anuncio y la llegada de un producto parece hacerse interminable. Este es el caso de Natal, la tecnología de Microsoft que promete revolucionar la forma en que interactuamos con su consola. Pero la idea que está detrás de este proyecto va más allá de los juegos, que seguramente sean lo que más nos llame la atención.

 

Además, de estos componentes más o menos estándar (que sí, que los sensores de infrarrojos son más frecuentes de lo que parece), también hay una cantidad enorme de datos que se tienen que procesar. Aquí es donde más dudas ofrece Natal, ya que hay todo tipo de rumores sobre dónde se hace el trabajo más duro. ¿En la consola? ¿En el hardware que contiene junto a las cámaras?

La idea inicial era que el dispositivo externo, que aloja los sensores, fuera también el que se encargara de traducir los datos para que los entendieran los juegos y el Sistema Operativo de la Xbox 360. Algo para lo que hace falta tiempo de proceso, memoria… vamos, sería como un pequeño ordenador encerrado en una pequeña caja que comparte con varias cámaras y micrófonos. Suena a caro de fabricar, la verdad, pero con las expectativas de Natal no parecía descabellado que Microsoft se lanzara a fabricar y vender un producto así, incluso por debajo del precio de coste. Recordemos que, en el mundo de las consolas, se suele emplear esta estrategia para luego recuperar la inversión gracias a los royalties que dejan los videojuegos.

Las últimas informaciones, casi un año después de que se empezara a hablar de Project Natal, son algo descorazonadoras. Quizá en un intento por ahorrar costes o para hacer más sencilla la implementación del producto, se rumorea que será la propia Xbox 360 la que se encargue de todo el proceso que antes parecía destinado a un hardware especializado de última generación. Esto quitaría potencia aprovechable por los juegos, con lo que restaría posibilidades a la idea de adaptar títulos antiguos a la nueva tecnología. Una promesa que inicialmente estaba en la lista.

Los efectos inmediatos serían que un juego, salvo que esté diseñado inicialmente para Natal, lo tendrá muy difícil aprovecharse de los nuevos recursos. ¿Ventajas? Un abaratamiento notable de la tecnología, que permitiría incluirla casi de regalo con algunos juegos. Ya ha pasado antes, con Viva Piñata y la cámara de Xbox 360, aunque el aprovechamiento de ésta ha resultado más que modesto.

El 13 de junio, en plena vorágine pre E3, tendremos respuesta a casi todas las dudas sobre Project Natal. Para entonces, incluso sabremos si realmente se llamará así comercialmente, su forma definitiva, tamaño, necesidades, juegos que acompañarán su lanzamiento, opciones de control… aunque, seguramente, algo quedará en el tintero para finales de año, cuando realmente llegue a nuestros hogares. Mientras tanto, Sony ya ha anunciado su línea de juegos que irán junto a su propia apuesta de mando con reconocimiento de movimientos y posición, PlayStation Move. Se avecina, pues, otra lucha más entre consolas, donde Nintendo todavía permanece sin levantar la voz, aprovechando su ventaja y experiencia en un terreno donde ha llevado la delantera unos cuantos años.

Lecturas recomendadas