Reportaje

Lo que no has visto de Modern Warfare 3

Por Adrián Perera
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En el reciente GAMEFEST 2011 acudimos a la presentación de un nuevo nivel de Call of Duty Modern Warfare 3, de la mano del co-fundador de Sledgehammer Games, Glen Schofield. Al mismo tiempo, aprovechamos para hacerle una entrevista personal, en la que vimos lo bien que siguen la serie de Infinity Ward, cómo han aprovechado los recursos y, de paso, le sacamos algunas palabras en castellano, las mismas que a su asesor militar en el E3 2010 y a Johnny Deep hace unos meses... en serio. Pero esto no ha sido todo, ya que también hemos podido ver otro nivel inédito, en Londres, donde nos metemos en el suburbano, después de que nos hayamos llevado una sorpresa con cierto cargamento de armas. Aquí está la crónica del frente occidental.

Lo primero que nos mostraron fue el nivel que ya pudimos ver en el pasado E3, Hunter Killer (¿Cazador asesino?). Enmarcado en la ruinosa y asediada ciudad de Nueva York, donde asaltábamos un enorme submarino nuclear ruso para desbaratar el sistema y lanzar sus misiles, Glen puso en marcha otro nivel, Iron Lady, cuya localización da ‘un salto al charco’ y llega a París, ciudad del… ¿amor?

Schofield comentaba que este era el primer encuentro del ‘tour’ que ha realizado Activision para mostrar el impresionante nivel Iron Lady a medios de prensa. El juego aún estaba en fase beta, pero el aspecto era realmente bueno.

París, Francia.

Comenzamos el nivel con el escuadrón Delta, donde Sandman y Frost lo tienen difícil. Tomamos el control y de buenas a primeras nos cae un V-22 Osprey en llamas, así que debemos dejar de avanzar ‘a saco’ para retroceder y escapar de las mortales hélices. Seguidamente, pedimos ayuda y pasamos a un avión, al estilo de los AC-130 de otras ocasiones, desde el cual controlaremos la cámara para apoyar al escuadrón. La ametralladora de gran calibre y las bombas dan buena cuenta de los vehículos enemigos. Durante su recorrido, el capitándel pelotón nos da indicaciones y en ciertos ‘momentos clave’, aparecerá una pantalla pequeña en nuestro visor, mostrando la acción en tierra. La visión, esta vez, abandona los efectos de distorsión y la vista holográfica o de infrarrojos, para dejarnos ver algo de color bajo la lluvia de plomo.

Desde las alturas podemos contemplar el escenario que tenemos bajo nosotros: tanques, helicópteros, artillería pesada, infantería… El centro de París es un caos y lo peor (¿o mejor?) de todo es que nosotros formamos parte de él. Así que manos a la obra y a escupir balas. La protección de nuestros compañeros es fundamental, derribar helicópteros y tanques es prioritario, aunque también podemos usar la ametralladora para acabar con la infantería enemiga. Disponemos de cuatro granadas de fragmentación y cuatro flash, por si a alguien le interesa el dato.

Cabe destacar que en algunas ocasiones se viven momentos impresionantes a raíz de los objetivos que nos indica el capitán; por ejemplo, en una ocasión, contemplaremos la destrucción de la fachada de un edificio por completo. Los trozos de hormigón y los ‘pobres’ soldados que estaban dentro  formarán una masa de ‘confeti bélico’ para el deleite de nuestros ojos.

Tras unos minutos desde el bombardero ‘on rails’, eliminando objetivos clave para permitir el avance del escuadrón de infantería, llegamos a un punto de control y la vista nos devuelve al soldado que controlamos. Estamos dentro de una mansión enorme y los pasillos están plagados de enemigos. Con la ayuda de nuestros compañeros, se nos hará muy fácil salir del edificio. En este Call of Duty Modern Warfare 3 se nota que han puesto mucho interés en la Inteligencia Artificial aliada para que trabajemos en equipo con ella.

Al salir de la mansión, llegamos a una plaza donde los enemigos han instalado una ametralladora pesada. Por suerte, disponemos de un rifle de francotirador que nos facilitará enormemente las tareas de ‘limpieza’. Las balas están dotadas de gran realismo: si su trayectoria atraviesa algunos obstáculos del escenario, como pueden ser las separaciones de una reja de metal, la bala pasará sin ningún problema para impactar en nuestro enemigo, con lo que cuando veamos una ventana, lo suyo es que probemos a romper el cristal y que las balas lleguen al objetivo, al otro lado.

Una vez eliminado el artillero y sus compañeros, tomamos la ametralladora y hacemos ‘picadillo’ a los enemigos que están en los balcones y edificios adyacentes. Los escenarios muestran un gran cuidado y se destruyen como nunca hemos visto antes en un Call of Duty. Por ejemplo, la barandilla de una terraza puede quedar reducida a polvo, con lo que los enemigos no tendrán donde cubrirse y serán blancos fáciles.

Al acabar con todos los objetivos nos llega un aviso por radio desde el bombardero, así que automáticamente regresamos a la vista desde el aire para finalizar la demostración de Call of Duty Modern Warfare 3.

Mind the Gap

Si tenemos que hablar de espectacularidad, debemos referirnos a este juego. Sus encargados han querido elevar todo lo visto con anterioridad, aunque repitan fórmulas conocidas. La idea de meternos en una película de gran presupuesto y que seamos los protagonistas parece haberle salido muy bien a Sledgehammer Games, con todo el respeto que se merece Infinity Ward, claro.

En Mind the Gap, que es otro de los escenarios que hemos visto, nos vamos a Londres. En la ciudad nos aliaremos con los SAS británicos, con el sargento Marcus "Michael" Burns a la cabeza. Toda una garantía de éxito para la misión, que consiste en pasar desde el helicóptero de vigilancia a nivel de tierra, para llegar hasta un cargamento de armas que llega en un camión de la beneficencia. Promete, ¿verdad?

Tras pasar de la vista nocturna y aérea al grupo de tierra, vemos cómo han mejorado algunos aspectos respecto a Modern Warfare 2 y Black Ops. La versión que nos mostraron corría sobre Xbox 360 y ofrecía, además de una tasa constante de 60 imágenes por segundo, unas transparencias y efectos de cámara que suponen un nuevo avance en la serie. Además, las animaciones han sido tratadas con bastante esmero y las unidades se mueven de forma más realista, algo de agradecer, sobre todo cuando vemos que nuestro grupo es numeroso y la misión se convierte en algo trepidante, contra reloj.

Otro dato a tener en cuenta es que los grupos, además de más poblados, avanzan en paralelo y vemos escenas que nos hacen sentir que realmente estamos ante una misión coordinada desde el aire. Atacamos, defendemos, esperamos a que los otros asalten un cuarto lleno de enemigos, pero del que nos separa una reja... aunque las escenas estén prediseñadas, las sensaciones son muy positivas y, de paso, nos ayudan a respirar un poco.

La infiltración es protagonista, en un escenario donde hay que tener cuidado y las armas con silenciador son lo suyo. Obviamente, podemos recoger todo lo que suelten los enemigos, pero este nivel no parece diseñado para ello, al menos durante su primera mitad. Después de la sorpresa, más que obvia cuando llegamos al objetivo, nos veremos inmersos en una persecución un tanto grotesca. Al menos es original y está hecha de forma magistral. Dos camiones detrás de un convoy del metro de Londres...

Las estaciones se suceden, incluso con civiles en ellas, los enemigos intentan llegar al final de la línea y nuestras balas dan buena cuenta de cada vagón, mientras otros trenes vienen de frente, los túneles se separan y vuelven a unirse y, al final... bueno, cuando llega el momento, se produce uno de esos momentos que hacen de este Call of Duty Modern Warfare 3 algo especial. Verdaderos fuegos artificiales debajo de tierra, no decimos más.

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