Reportaje

Realidad vs Ficción: Saltos de fe en Assassin's Creed

Por Daniel Quesada
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Ya sabéis que en Realidad vs Ficción nos gusta sacar punta a los elementos fantásticos que más nos molan. Esta vez, pasamos por la lupa uno de los momentos más icónicos de la saga Assassin's Creed: los saltos de fe. ¿Sería posible ejecutarlos o nos partiríamos la crisma? Saquemos la calculadora...

Hace una semana os presentamos nuestra sección Realidad vs Ficción, en la que, desde una perspectiva desenfadada, calculamos si sería posible llevar a cabo las maniobras más llamativas del mundo de los cómics, el cine, la TV o los videojuegos. Hoy os queremos proponer un plato fuerte: Assassin's Creed. Por supuesto, las aventuras de Ezio, Altair, Edward y Connor tienen muchos elementos fantásticos que no merece la pena calcular: son imposibles en la realidad y punto. Ahora bien, ¿qué hay de los saltos de fe? ¿Podríamos ejecutarlos y sobrevivir? Vamos a verlo, amigos científicos.

De la atalaya a la paja hay un trecho

Los que hayáis jugado a Assassin's Creed sabréis de lo que estamos hablando, pero si nunca os habéis enfrentado a los templarios, quiza no sabéis que es eso de los saltos de fe. Os lo explicamos: los protagonistas del juego tienen la costumbre de escalar toda clase de edificios y, una vez en sus atalayas más altas, les toca bajar... De un salto al vacío. Casualidades históricas, siempre había un carro con paja u hojas para frenar su caída. La duda es... ¿La frenarían de verdad, si alguien estuviera tan "chalao" como para tirarse desde alguno de estos monumentales edificios?

Para este cálculo, hemos tomado como ejemplo el precioso campanario de San Marcos en Venecia. ¿Lo recordáis? El gran Ezio Auditore saltaba desde lo más alto del mismo en Assassin's Creed II. Nada menos que 99 metros de caída desde la veleta superior... aunque la sincronización tenía lugar justo debajo de la aguja, pero nos vais a permitir la "licencia artística", ¿verdad? En esta imagen podéis ver el enorme campanario:

Bueno, vamos al grano, saquemos los apuntes de física. Tenemos que considerar 2 movimientos, la aceleración y la frenada (la "galleta" final, vamos). En teoría, también habría que tener en cuenta el rozamiento con el aire, pero en una caída tan corta apenas afecta, así que lo despreciaremos. Así pues, Ezio va acelerando a medida que cae, hasta que entra en contacto con la paja.

Impacto sin paja...

¿Qué pasaría si no hubiera paja y solo el frío suelo? No os aburriremos con fórmulas complejas, así que os diremos que, con esa aceleración, Ezio impactaría bruscamente a 44 metros por segundo... ¡O lo que es lo mismo, 160 kilómetros por hora!

... e impacto con paja

No habría quien sobreviviera a eso, pero por suerte tenemos la paja. Al entrar en contacto con ella, Ezio comienza a parar progresivamente. Pero claro, no puede ser una parada demasiado radical o el protagonista se partiría el cuello, así que vamos a buscar una deceleración maxima de 12G (es decir, el equivalente a 12 veces la aceleración de la gravedad). Probablemente, con una frenada tan importante, Ezio se lesionaría el cuello, pero tendría posibilidades de sobrevivir. Os pondremos un ejemplo aproximado: más o menos, sería como si estuviérais en un coche parados en un semáforo y otro vehículo que viniera a 50 km/h os embistiera por detrás. Sería doloroso, pero seguramente saldríais de esa.

Asi pues, ¿cuánta cantidad de paja tendría que haber para quedarnos en ese límite tolerable de 12G de deceleración? Suponiendo que la paja frenase progresivamente a Ezio y teniendo en cuenta que él entraría en contacto con la misma a casi 160 kilómetros hora, sería necesario un montón de paja de...

¡7,61 metros de altura!

Vamos, que necesitaríamos la altura equivalente a un piso de dos plantas... Y eso, teniendo en cuenta la desaceleración tan brusca, en la que habría posibilidades de morir...

Por tanto, concluimos que en los saltos de fe haría falta muuuuucha fe para no salir con los pies por delante. ¡Aaaay, Ezio, Ezio, siempre fuiste un poquito fantasma!

Bonus track

No pensaríais que todos estos cálculos los he hecho yo, ¿verdad? ¡Si me lío dando el cambio en el supermercado! Por suerte, hemos contado con la desinteresada colaboración (bueno, me tocará invitarlo a una cerveza) de Jacob García, nuestro "ingeniero friki" particular, que ha resuelto los cálculos que podéis ver aquí abajo.

Si queréis verlos con detalle, podéis descargarlos desde este enlace.

¡Y recordad, esperamos vuestras sugerencias! Queremos calcular para vosotros cualquier dato curioso que se os ocurra acerca de un videojuego, un cómic, una película. ¡Poned a prueba nuestra sección Realidad vs Ficción!

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