Reportaje

Resident Evil Code: Veronica - Análisis Retro

Por Martín Amechazurra Falagán
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Resident Evil Code: Veronica supuso el primer salto de generación de la saga de zombis de Capcom. Desarrollado originalmente para Dreamcast, la cuarta entrega de Resident Evil nos envía a la solitaria isla de Rockfort para enfrentarnos al Virus-T.

Resident Evil Code: Veronica nos volvía a poner a los mandos de Claire y Chris Redfield en una aventura de terror. Concebida como la secuela directa de Resident Evil 2, esta aventura fue publicada el 3 de febrero del año 2000 para Dreamcast y posteriormente adaptada para PS2Gamecube. Considerado el último Resident Evil "clasico", Code: Veronica se consolidó como uno de los mejores survival horror de su época.

Con escenarios completamente en 3D, angulos de camara dinámicos y la posibilidad de disparar dos armas al mismo tiempo, Code: Veronica dejó claras sus intenciones de modernizar una saga tan emblematica como Resident Evil, pero manteniendo sus raíces como Survival Horror.  Hirohi Kato, quien ya trabajara en el desarrollo del primer Resident Evil, tuvo la oportunidad de dirigir esta entrega con Shinji Mikami como productor. Con nuevas mejoras y el retorno de los Redfield, la cuarta entrega de la saga prometía ser un gran juego, y así fue.

Lejos de Racoon City, esta entrega nos lleva desde el Pacífico hasta la Antártida, pasando por salas de tortura, prisiones y palacios. Tras los eventos de Resident Evil 2, la búsqueda de su hermano lleva a Claire Redfield hasta unas instalaciones de Umbrella en París, donde es capturada y enviada a una prisión en Rockfort Island. Este no es más que el primer problema para Claire puesto que, al poco de despertarse en la isla, ésta es atacada y se libera en ella el Virus T.  

La historia de Code: Veronica cobra fuerza gracias a sus villanos y personajes secundarios. Hay personajes como Steve Burnside que no podías evitar odiar al principio del juego pero que al final acaban cayendo bien, y otros como Alfred Ashford que estarían mejor utilizados como recurso cómico que como villanos. La trama también supuso el regreso de Albert Wesker, un personaje al que no puedes evitar admirar por momentos como su enfrentamiento con Alexia Ashford, la verdadera mala del juego.

 

El juego comenzaba con una cinemática cargada de acción y disparos, mostrando una calidad muy superior a lo que se acostumbraba en la época. Code: Veronica mezclaba las escenas de video con partes jugables de manera fluida, en ocasiones pasando el control de los personajes al jugador en momentos de peligro y manteniendote en tensión. Y esa es la esencia de Resident Evil, la tensión. La escasez de munición, los enemigos que aparecen por sorpresa o el uso de hierbas medicinales para curarse son elementos comunes en la saga, que ayudan a crear una sensación de supervivencia constante ausente en entregas posteriores de la saga de Capcom.

 

Si bien la fórmula no cambia con respecto a los primeros Resident Evil, cabe destacar los elevados valores de producción del juego de Hirohi Kato. Por primera vez no se utilizaban escenarios pre-rederizados, sino que eran generados en 3D por completo. Esto supuso un salto de calidad en los gráficos que junto con el apartado sonoro, y su buena ambientación, ayudaron a crear una atmosfera inmersiva y tensa digna de un Resident Evil.

 

Pero estas no fueron las únicas novedades que trajo consigo Resident Evil Code: Veronica. El juego incluía nuevas armas, como la ballesta, y la posibilidad de mejorar el espacio del inventario y las armas, asi como poder manejar dos de ellas a la vez. A esto hay que añadirle el Modo Batalla, dentro del cual podías desbloquear el modo de juego en primera persona o la posibilidad de jugar como otros personajes del juego (Entre ellos, Albert Wesker). 

 

A la hora de la verdad, Code: Veronica cumplía con su objetivo como Survival Horror. Si bien carecía del factor sorpresa de juegos anteriores, el juego conseguía mantenerte al borde de tu asiento en todo momento. Es imposible recorrer los niveles sin pensar en más de una ocasión en la Mansión Spencer, especialmente en la base de la Antártida. Otros lugares, como la sala de torturas o la residencia privada de los Ashford, te ponían los pelos de punta solo con entrar en ellos, y escondían más de un susto...

 


 

Si que es verdad que la jugabilidad, en especial los controles, podrían haber sido mucho mejores pero el juego lo soluciona con una historia interesante y con un ritmo que no permite que te aburras. Con una dificultad más proxima a la de la primera aventura y con una mayor duración, Code: Veronica ofrecía un desafío más que digno a lo largo del juego. Entre nuevos enemigos como el Bandersnatch y viejos conocidos como el Tyrant o el Hunter, el juego se aseguraba de no ponerte las cosas fáciles en ningún momento. Por suerte, el juego incluia la opción de "continuar" después de morir por primera vez en la saga.

 

Considerado por muchos como una de las mejores entregas de la saga, Code: Veronica volvía a nuestras consolas en 2011 bajo el título Resident Evil Code: Veronica X HD, esta vez para PS3 y Xbox 360.  Este no fue el único juego en volver de entre los muertos. Ya el año pasado Capcom publicó el notable Resident Evil Revelations 2 y un remake del primer Resident Evil, al cual se une el reciente Resident Evil 0 HD Remaster.  Con la salida de Resident Evil Umbrella Corps en mayo de este año y el remake de Resident Evil 2 en camino, los zombis están más vivos que nunca.

 

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