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Reportaje

Scalebound para PC y Xbox One - Avance desde Gamescom 2016

Por Rafael Aznar
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Avance de Scalebound para PC y Xbox One. Hideki Kamiya nos presenta el juego de rol desarrollado por Platinum Games en que encarnamos al guerrero Drew y su dragón Thuban. Estas son las novedades que se mostraron en la Gamescom 2016.

Scalebound ha pasado por la Gamescom 2016 sin hacer el ruido que quizás debería, pero hemos podido asistir a una presentación con Hideki Kamiya, en la que se han dado detalles adicionales sobre el juego, que llegará a Xbox One y Windows 10 a principios de 2017. Para Platinum Games, los primeros meses del próximo año van a ser importantes, pues viene de acumular un par de manchas en su historial, como Ninja Turtles Mutantes en Manhattan e, incluso, Star Fox Zero, que generó opiniones muy dispares. El estudio japonés debería reivindicarse con dos juegos que marcarán su incursión en el género del rol de acción: el que nos ocupa y NieR Automata, que se ha confirmado que saldrá en PC, además de en PS4, lo que supone que los dos grandes desarrollos que tiene en cartera serán exclusivas parciales.

Scalebound es uno de los juegos más prometedores de los que Microsoft tiene en nómina y, de hecho, aprovechará el programa Play Anywhere para que, comprándolo digitalmente, se pueda tener tanto la versión de One como la de Windows 10. Ahora bien, es una rareza dentro de los planes que viene manejando la compañía en los últimos tiempos. Se anunció hace ya más de dos años y aún le queda otro medio año para salir, lo cual contrasta con la política reciente de la compañía de anunciar sólo proyectos a corto plazo. Además, nadie ha podido probarlo aún. Algo parecido ha sucedido con Crackdown 3, que, desde la Gamescom del año pasado, está en un misterioso limbo.

Sea como fuere, que un juego lleve la firma de Hideki Kamiya es una garantía. Resident Evil 2, Devil May Cry, Viewtiful Joe, Okami, Bayonetta o The Wonderful 101 hablan por sí solos de su capacidad como inventor de sagas. Ésta no parece que vaya a ser una excepción, y menos con la campaña cooperativa para cuatro que tendrá. Como ya es consabido, el protagonista del juego será Drew, un joven que acabará en otro mundo y que forjará un fuerte vínculo con un dragón llamado Thuban, que luchará a su lado.

La presentación a la que asistimos sirvió para ahondar en la personalización del dragón, que podrá adoptar hasta tres formas, que priorizarán diferentes atributos, como la fuerza, la velocidad o el vuelo. Con las gemas que obtengamos a lo largo de la aventura, podremos adquirir infinidad de elementos de personalización para potenciar ciertos aspectos. Las piezas de armadura se deteriorarán, por lo que habrá que repararlas. Si nos arrepentimos del árbol de progresión que hayamos seguido, podremos volver sobre nuestros pasos, aunque, a priori, perderemos las gemas que hayamos empleado. Lo que no podremos cambiar será el tipo de dragón por el que hayamos optado.

Otro aspecto en el que se hizo mucho hincapié fue el llamado ‘Vínculo Dragón’ de Scalebound, gracias al cual Thuban llevará a cabo una acción especial que dejará vía libre a Drew para que se cebe con algún monstruo concreto. En la demo que vimos, dicho enemigo era un gorila gigante, de modo que el dragón se abalanzaba sobre su chepa y lo tumbaba, momento que el joven aprovechaba para dibujarle una cara nueva al pobre simio. A la hora de usar esa técnica, habrá que marcar bien los tiempos y usarla con cabeza, si no queremos comprometer la vida de Drew. En el multijugador, esto promete dar muchísimo juego y dejar auténticos festivales de acción, aunque hay que recordar que no estamos ante un hack and slash como los que ha venido haciendo Platinum, sino ante un RPG algo más pausado, con daño numérico. Aun así, los combos estilosos serán una parte esencial de la jugabilidad, pero a un ritmo completamente nuevo.

Al ser preguntado por si habrá cosas que hacer una vez que acabemos con el jefe final, Hideki Kamiya fue poco claro. Según dijo, barajan infinitas posibilidades en este momento, pero, luego, concretó que no quiere que el juego sea un simple viaje desde un punto A hasta un punto B, sino que será rejugable. Habrá que ver si se refiere a una rejugabilidad como la de Bayonetta, muy centrada en superar puntuaciones, o a una consistente en la presencia de numerosas misiones secundarias, como cabría esperar de un RPG de acción. Sea cual sea el caso, Scalebound es uno de los juegos a los que más ganas tenemos para el futuro próximo: 2017 va a ser el año del dragón.

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