Reportaje

¿Son posibles los hackeos de Watch Dogs?

Por Pablo Cosano
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En un mundo donde todos estuviésemos conectados, ¿qué pasaría si alguien tuviera acceso a todos nuestros datos y pudiera manipular a su antojo cualquier dispositivo electrónico de la ciudad?

Ese paradigma es la base de Watch Dogs, el nuevo juego de Ubisoft que verá la luz en noviembre de 2013. Aiden Pearce es el protagonista, un hacker con un móvil capaz de controlar cualquier "aparato" de Chicago. Cámaras de vigilancia, cajeros, barreras, puentes... todo estará centralizado en el sistema de seguridad ctOS y podrá ser objetivo de hackeo. Tener el control de toda una ciudad en tu mano nos parece algo sacado de las películas de ciencia ficción pero, ¿está tan lejos de la realidad como creemos?

Pongámonos en situación. Desde hace unas semanas, el mundo recibe noticias sobre la seguridad de la información y cómo los gobiernos podrían estar espiando a sus ciudadanos. Un exagente de la CIA, Edward Snowden, ha filtrado información que asegura que la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense) ha usado el programa secreto PRISM, que permitía acceder a los datos alojados en los servidores de las principales empresas de Internet del país como Microsoft, Facebook, Google o Apple entre otras. Según declaraciones de Snowden, "la NSA tiene una infraestructura que le permite interceptar prácticamente todo y capturar la mayoría de las comunicaciones humanas de manera automática sin necesidad de seleccionar los objetivos".

Hasta el presidente de EE.UU. ha tenido que pronunciarse. Barack Obama declaraba hace unos días que "no se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad al mismo tiempo". La cuestión es, ¿en qué porcentajes nos encontramos ahora?

Seguro que recordáis el fatídico día en que hackearon Playstation Network y muchos de nosotros nos quedamos durante casi un mes sin poder jugar online, o el "no tan fatídico" en que la víctima fue el móvil de Scarlett Johansson... ejem. Debido a esos ataques, en los útimos años se ha acelerado la intrusión de los gobiernos en nuestras vidas en nombre de la seguridad pero, ¿hasta qué punto es aceptable sacrificar la libertad para garantizar la seguridad?

No podemos dar respuestas a esta supuesta conspiración, pero es innegable que la invasión de nuestra privacidad e intimidad se hace más real cada día y casi sin darnos cuenta. La tecnología se ha convertido en una herramienta útil para controlar a las masas. Por un lado Google sabe todo lo que nos interesa y por otro Facebook sabe quiénes son nuestros amigos y cuáles nuestras aficiones. ¡Y todo se lo hemos dicho nosotros mismos!

¿Y si algún desconocido pudiera controlar toda esa información?

Watch Dogs nos traslada a un mundo en el que todas nuestras preguntas se hacen realidad. La historia gira en torno al personaje de Aiden Pearce, un hombre obsesionado con la vigilancia, el control y la protección. En el pasado atacaron a su familia y, desde ese momento, su preocupación y sus ganas de venganza lo han convertido en una especie de vigilante que buscará tomarse la justicia por su mano.

En Watch Dogs tendremos que enfrentarnos a un sistema corrupto y controlador. Nuestro móvil se convertirá en la mejor arma para controlar Chicago, convertir la ciudad en nuestra propia aliada y dar caza a los responsables de dañar a nuestra familia. Para ello hackearemos el sistema de seguridad ctOS y utilizaremos a nuestro antojo cualquier aparato que esté conectado al sistema.

Lo que hace especial al teléfono de Pearce es una aplicación llamada Profiler que nos permitirá interactuar con la ciudad y con sus habitantes de varias formas. Hemos hablado con un hacker profesional para que nos  explique cómo de reales son los hackeos que hemos podido ver en Watch Dogs.

  • Control de las cámaras de vigilancia

En Watch Dogs: Podemos hackear cualquier cámara de seguridad de la ciudad para ver lo que está enfocando.

"Las cámaras de vigilancia pueden hackearse con los conocimientos necesarios. Si sabemos el puerto por el que están conectados a su servidor web y mantienen el usuario y contraseña de fábrica (lo que nunca se debe hacer) es muy sencillo acceder a su señal y monitorizar lo que está grabando".


  • Control de los semáforos y el alumbrado de la ciudad

En Watch Dogs: Controlamos los semáforos para crear colisiones en la ciudad y poder detener a un objetivo que intentaba escaparse en coche. En otra ocasión nos encontramos acorralados por la policía cuando Pearce utiliza el móvil para apagar las luces de las farolas y poder escapar.

"Actualmente empieza a crecer el concepto de "smarcities" o ciudades inteligentes que están respaldadas por sistemas tecnológicos. Estas ciudades utilizan las nuevas tecnologías (servidores, smartphones e Internet) para hacer interactivas con los ciudadanos sus infraestructuras y servicios públicos. En principio promueven una mayor eficiencia y un desarrollo sostenible, pero también hacen posibe que una persona con acceso a estas tecnologías pueda controlar a su antojo el tráfico o el alumbrado. En un futuro donde estos sistemas estén totalmente implementados, todo dependerá de los sistemas de seguridad que incluyan".


  • Control de puentes, puertas, barreras de parkings y pivotes de seguridad

En Watch Dogs: En plena persecución huyendo de la policía, Pearce levanta en el momento justo un puente que utiliza como rampa para su coche. Consigue escapar y deja a la policía al otro lado del puente. En otra ocasión (esta vez a pie) un coche de policía viene hacia nosotros y, antes de que nos alcance, subimos unos pivotes del suelo para que el coche se estrelle. También podremos abrir puertas a distancia para distraer a los guardias o levantar las barreras de un párking.

"Se han desarrollado plataformas de identificación que integran los dispositivos móviles en el control de accesos de una empresa. En otras palabras, se crea un canal de comunicación entre la empresa y el empleado que puede funcionar a través de Bluetooth o dispositivos NFC (la tecnología de comunicación inalámbrica de corto alcance presente, por ejemplo, en el mando de Wii U). En caso de que los puentes, puertas y demás elementos dispongan de un sistema parecido (y esté mal configurado o tenga alguna brecha de seguridad) podríamos acceder a ellos desde nuestro smartphone y darle las órdenes que queramos".


  • Control de trenes

En Watch Dogs: Subimos a la azotea de un edificio mientras nos persiguen. Pearce hackea un tren, lo frena y se sube para huír más rápido. También podremos utilizarlo para movernos más rápido entre puntos alejados de la ciudad.

"De momento no se ha diseñado nada que se parezca a ésto, pero no es algo que entre dentro de la ciencia ficción, tecnológicamente hablando".


  • Inhibidor de frecuencia

En Watch Dogs: Llegamos a un local donde la gente está haciendo cola para entrar. Para crear confusión, conseguir distraer al portero y poder colarnos, Pearce utiliza el móvil para cargarse las comunicaciones de todo el mundo.

"Las señales que emiten los móviles, ya sea una llamada o la conexión a Internet para recibir datos móviles, pueden ser interrumpidas o inhibidas por un emisor de mayor potencia. Actualmente los móviles no son capaces de emitir a una frecuencia capaz de interrumpir esta señal".


  • Control informativo

En Watch Dogs: El Profiler reconoce facialmente a cada individuo de la ciudad y accede a una base de datos que nos ofrece datos como su edad, profesión o sus antecedentes penales. También muestra la probabilidad de que esa persona pueda ser víctima o, por el contrario, pueda agredir contra alguien. En el juego un violador entra en un callejón siguiendo a una chica y a cada paso que da sube su indicador de agresión. En este caso podremos decidir si actuar contra el violador y ganar buena reputación o no hacer nada y abandonar a la chica a su suerte.

"Actualmente, Facebook o los ordenadores Mac realizan reconocimiento facial de nuestras fotos (aunque a veces etiqueta a gente que no se parece nada a la persona). En caso de que se mejorase ese sistema y existiese una base de datos a la que tuviéramos acceso, un móvil podría trabajar como un cliente que nos diera información sobre cada individuo. Sobre la probabilidad de ser víctima o agresor, es algo que sólo podríamos saber a través de sus antecedentes. De momento, no existe nada parecido a los "precogs" de la película Minority Report".


  • Hackear cajeros y cuentas bancarias

En Watch Dogs: Cuando un individuo utiliza un cajero podemos hackear los datos de su cuenta para después robarle dinero. Parece que si recurrimos a ésto muchas veces podremos ser detectados más fácilmente por la policía.

"Black Hat es un evento donde se presentan diferentes temas de seguridad. En su edición de 2010, un ponente llamado Barnaby Jack hackeó dos cajeros distintos haciendo que se volvieran locos y empezaran a soltar billetes sin parar. Es cierto que sencillo no debe ser, pues para poder hacerlo se pasó más de un año estudiando los cajeros. En uno de encontró un fallo en su software que permitía evadir los controles de autentificación e instalar en ellos cualquier programa, ¡a través de Internet! Sólo hacía falta saber su IP e instalar en él ciertos programas. El otro era un poco más complejo, había que interactuar con el cajero, abrirlo y conectarle una memoria USB para instalarle un troyano. Procesos complejos e inaccesibles para cualquier persona normal, pero no imposible".


  • Transmisor de comunicaciones

En Watch Dogs: Lo utilizamos para escuchar las llamadas que están haciendo otras personas. Vamos, que les pinchamos el teléfono. En la discoteca en la que nos colamos anteriormente nos sirve para averiguar quién es el socio de Joseph Demarco.

"Podemos estar casi seguros de que se realizan escuchas y se pinchan teléfonos, pero se necesitan herramientas más sofisticadas que un teléfono móvil. Existen aplicaciones que podemos instalar en el móvil para convertirlo en un micrófono que graba todo lo que ocurre a su alrededor y al que podemos acceder desde otro terminal para escuchar las conversaciones del dueño, pero siempre será necesario haber tenido acceso anteriormente al móvil que queremos espiar".

No todo es posible

El estudio de desarrollo de Ubisoft Montreal quiere que Watch Dogs sea lo más real posible y para conseguirlo han trabajado conjuntamente con la empresa especializada en antivirus Kaspersky. Sus expertos en hackeo les aconsejan y confirman si lo que hacemos en el juego es posible o qué cosas deben cambiar para hacerlo más creíble.

Durante nuestra investigación hemos visto cosas que hace unos días no imaginábamos posibles y hemos comprobado que casi todo lo que podemos hacer contra los dispositivos electrónicos en Watch Dogs es trasladable a la realidad de alguna forma más o menos exacta. Hay que matizar y señalar que no todo es tan sencillo como en el juego. En la vida real necesitamos disponer de un equipo y unos conocimientos adecuados para realizar ciertos hackeos, mientras que otros son totalmente imposibles.

No basta con un simple teléfono móvil desde el que abrimos una app, elegimos qué queremos hackear y listo. Detrás de cada hackeo hay un proceso importante de estudio para averiguar los fallos de un sistema de seguridad y saber cómo explotarlos para conseguir nuestros propósitos. Con los avances tecnológicos año tras año nos surge la duda de si será posible en un futuro no muy lejano que todo el mundo esté interconectado como en Watch Dogs y una duda nos vuelve un poco paranoicos... ¿qué pasaría si una persona tuviera el control de todo?

Esperemos que, de ser así, quien tenga el control sea al menos igual de majete que Aiden Pearce... y que esté de nuestro lado.

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