Spider-Gwen: ¿Quién es y por qué mola tanto esta otra Gwen Stacy?
Reportaje

Spider-Gwen: ¿Quién es y por qué mola tanto esta otra Gwen Stacy?

Por Jesús Delgado
-

¿Quién es Spider-Gwen y por qué mola tanto esta otra Gwen Stacy? Esa es la pregunta que se hace mucha gente sobre esta heroína nacida en Edge of Spider-verse, preludio del crossover Universo Spider-man.

Spider-Gwen es un personaje de apenas un par de añitos de vida. Sin embargo, desde su creación se ha convertido en uno de los personajes favoritos del fandom. ¿Pero sabeís quién es y cuál ha sido la clave de su éxito? ¿Cómo es posible que esta muchacha con capucha ya se deje ver por videojuegos de Marvel, se rumoree acerca de su presencia en películas e, incluso sea una invitada sino secundaria recurrente en series de animación de Spider-man?

Si no conocéis aún la respuesta, os vamos a hablar de esta curiosa versión alternativa de Gwen Stacy, venida de una tierra paralela del multiverso Marvel. Hoy os contaremos quién es Spider-Gwen y, ¿por qué no?, por qué mola tanto. 

Nacida como broma, convertida en heroína de culto

Todo comenzó en 2014, los prolegómenos del crossover de Spider-man conocido como Spider-verse (titulado en España como Universo Spider-man, cuya reseña tenéis aquí). Al inicio de este evento, se publicaron varias historias en las que se mostraban versiones alternativas de Peter Parker en otros mundos. Así, teníamos al Spider-man Noir, un Peter Parker de los años treinta en plan héroe Pulp al más puro estilo La Sombra o Green Hornet, haciendo de las suyas por un lado. Por otro una versión sórdida del mismo Pete que se convertía en un monstruo canibal y arácnido tras la mordida. Pero además, había otras versiones en donde el Hombre Araña no era Peter Parker, sino otros personajes como, por ejemplo, el Dr. Aaron Aikman o una muchacha que utilizaba un mecha.

Pero, además, se presentó una nueva propuesta: ¿Y si la araña radiactiva no hubiera picado a Peter, sino a Gwen Stacy? ¿Cómo hubiera afectado esto al Universo Marvel? Con esta premisa se presentaba a  la Spider-woman Tierra 65, un mundo alternativo al mundo original de Marvel en el multiverso. Ahora, antes de seguir, si no domináis aún la jerga del multiverso, ni sabéis a qué nos referimos, os recomendamos que leáis antes este reportaje para entenderlo mejor.

Jason Latour y Robbi Rodriguez fueron los responsables de esta Gwen, una muchacha actual, según los canones y estereotipos de nuestro momento, muy alejada de la Gwen original que murió en los años 70. La "nueva" era una adolescente que tocaba la batería en un grupo de música, que usaba smartphones para oír música y hacer selphies mientras se columpiaba. Pero aparte de estos detallitos que actualizaban la idea de la joven, su vida no era muy diferente a la del Spider-man original. De hecho, también estaba bastante, con perdón, puteada.

Al principio de su carrera, su mejor amigo Peter, harto de ser ninguneado probó el suero del lagarto con él para ganar poderes y estar a la altura de Gwen. Como resultado, ella hubo de detenerlo a la fuerza, lo que conllevó a la muerte de Pete por sobredosis al suero. Pero los medios y la opinión pública no lo vieron igual, acusándola de asesinato. Para empeorar las cosas, su padre el Capitán Stacy y el comisario Frank Castle (sí, ese Frank Castle) fueron los policías designados en el caso contra ella. 

De este modo arrancaba el one-shot que en principio únicamente serviría para  introducir a un personaje secundario más del crossover. Pero la popularidad de este fue tal durante y tras Spideverse, que no pasaron ni unos meses antes de que se le concediera una mini-serie en la que resolver su principal arco argumental y una segunda serie tras Secret Wars 2015.

La serie, como ya os contamos en la reseña de su primer volumen "Un Gran Poder", mostraba eso sí, diferencias con el Universo Marvel tradicional, haciendo que este título sea ligeramente diferente. Lo que hacia que no fuera la historia de siempre. Dos ejemplos ya os los hemos dejado caer, el hecho de que el Punisher sea comisario de polica de NY y que el capitán Stacy siga vivo. Pero además, hay notables cambios. 

Matt Murdock, Daredevil, trabaja para Kingpin; Harry Osborn se convierte en el Duende Verde (el nombre de su personaje de D&D, por cierto) para vengar a Peter de su "asesinato" a manos de Spider-Woman; el Rhino no viste un traje de rinoceronte pero tiene la piel tan dura como éste; el Capitán América es una mujer afroamericana llamada Samantha Wilson y Peggy Carter es la Nick Furia de este universo; etc.

Pero, además, Gwen también salta de universos. Debido a su militancia en el supergrupo transdimensional conocido como Web Warriors (Guerreros Araña en España), en el cual se encuentran varios Spider-men y Spiderwomen de otras dimensiones, la tenemos de vez en cuando dando botes por el Universo Marvel tradicional, junto al Spidey de siempre y a Miles Morales, con quien ha iniciado un affair

Y dicho esto, pasamos defender por qué Spider-Gwen mola y debemos darle una oportunidad

Dignificando a la víctima

Ciertamente, Spider-Gwen/Spiderwoman es una de las versiones alternativas más populares de Spider-man. Y no solo lo decimos porque visualmente el diseño de su traje sea una pasada, un alarde de buen gusto en una industria considera sexista a la hora de vestir a sus heroínas con escotes exagerados y prendas que no dejan mucho a la imaginación del lector. Lo decimos también porque se trata de una actualización en base al traje original del Spider-man adaptado a un personaje femenino, acorde a los gustos y modas actuales. De hecho, lo de la capucha nos parece un detalle muy gracioso.

Tampoco hemos de desdeñar el retrato de esta Gwen, bastante certero y nada condescendiente de la adolescente media. Si bien es algo idealizado y dulce, trata de mostrar cómo sería una "Spider-man" a día. Esto es, contaría con cuenta de Instagram y Spotify, escucharía música "molona" que es "crema" y sería víctima de ciertas modas sociales. De hecho, la propuesta es una actualización bastante interesante del personaje, alejándose de la Gwen original de Ditko o de la macarrilla que pergeñó Bendis para su Ultimate Spider-man, optando por algo mundano y a pie de calle.

Spider-Gwen diseño

Sin embargo, donde realmente destaca es en su significado cultural. Durante décadas, Gwen Stacy fue la víctima inocente. Y hasta aquí no hay nada malo. Era la representación de la muerte de la inocencia. Su fatídico destino a manos del Duende Verde, por torpeza de Peter, fue un hito que cambió la forma de leer cómics. Ya que fue la primera vez, allá por 1973, que la novia del héroe moría. Y lo hacía por despecho del villano, que quería herir al héroe y destruirlo por dentro.

Gwen, en contra de lo que señalen los críticos con el personaje, no representaba el tropo de la "angustia masculina" del héroe, ni el de la "novia en el congelador", evidenciaba el cambio de rumbo de los cómics de superhéroes y su fallecimiento a nivel mitológico y literario tenía mucha trascendencia. Aunque, en honor a la verdad, la chica en sus principios era poco menos que un mueble. Borde con Peter cuando se conocieron y algo insulsa en los siguientes años. Pero la idealización del personaje y su tragedia la convirtieron en un icono con un tremendo significado a sus espaldas. A menos hasta que Marvel, nuevamente, pensó en cómo hacerle más pupa a Peter y pervirtieron su recuerdo.

Como ya sabéis, Spider-man es el culebrón máximo de Marvel (con permiso de los X-men). Desde finales de los 70 funciona a golpe de tragedias, creando interés en el público, que ya hace apuestas acerca de qué tipo de jugarreta le van a hacer al personaje en cada nuevo arco argumental. A finales de los 90, con la historia "Pecados del Pasado", se retconeó la continuidad. Y se dijo que Gwen había estado jugando a dos bandas, acostándose con Peter y con Norman Osborn. Paramos aquí antes por si necesitáis vomitar. El baño es la segunda puerta a la derecha. Os vemos después de la imagen.

Spider Gwen vs. Duende

Para rizar el rizo, Gwen además había estado embarazada de Osborn, y dio a luz dos gemelos que crecían anormalmente debido al suero del Duende. A su regreso de Europa, donde tuvo el parto en secreto, Gwen dejó a Norman y este enrabietado montó todo el cisco del puente, que acabaría con la vida de la muchacha.

Con la figura de Gwen tan devastada por esta burdo intento de sodomizar aún más a Spider-man en aras de un incremento de ventas, la efigie y el significado del personaje quedaron complementamente echados por tierra. Y no es que la presencia de sus clones ayudara tampoco mucho. Tanto es así, que durante un tiempo bastante dilatado, Gwen fue excluida y, prácticamente, olvidada de la continuidad. Hasta que en 2014, Jason Latour y Robbi Rodriguez  con la tontería de coquetear con universo paralelos presentaron esta travesura, que daba la vuelta a la historia. Gwen era la heroína y el Peter de su mundo la víctima. 

Siendo tendenciosos, este planteamiento tenía una cierta vena feminista que demostraba un avance en la mentalidad de los creativos de cómic. El héroe podía ser heroína y el sexo no delimitaba ni sus poderes ni sus debilidades. Tan solo era un ingrediente más en favor de una paridad o una igualdad real en cuanto a exposición. En este aspecto, el cambio del perfil del lector, que integra ya a una buena parte de público femenino, ha favorecido la buena recepción de este personaje, que hace quince años no se hubiera comido aún un colín.

Pero es que, Spider-Gwen es una heroina como Ms. Marvel, que aún siendo un personaje con el que las lectoras pueden empatizar, no por ello deja de ser menos atractivo para los lectores. Ora novatos, ora veteranos. Ya que habla el mismo lenguaje de los superhéroes, adaptando tan solo algunas convenciones y apartando las que ya olían a rancias y caducas. Obviamente el fan que se sienta inseguro de su masculinidad y que crea que esto es fruto de un contubernio para expulsar al lector de toda la vida del mundo de los cómics, echará pestes sobre este personaje y otras heroínas de los últimos años pululan por las viñetas. Pero el que mantenga la mente abierta disfrutará de él sin ningún tipo de complejo. A menos que este no sea su rollo, algo que es igualmente respetable, claro está. 

Ahora bien, y aunque en esencia Spider-Gwen es a grandes rasgos una versión alternativa de Spider-man (no lo vamos a negar), también es un personaje que brilla con luz propia y al que lectores nóveles pueden engancharse sin tener ningún conocimiento de cómic. Vamos, que si llegaran de nuevas no tendrán problema para captar la esencia y la idea del personaje. Aunque claro, los que pillen los guiños y "el versionado" de otros personajes de Marvel sabrán sacarle más partido. 

¿Cómo seguirle la pista a Spider-Gwen en España?

El problema de las ediciones de Panini en nuestro país es que normalmente todo lo que sea "Spider-man" acaba inexorablemente en el cajón desastre que es la edición española de Asombroso Spider-man. Esto implica que si queréis coger al personaje desde el principio habéis de haceros con el número 101 de la colección (que contiene el relato original de Spider-Gwen) y luego los números de la misma desde en los números 105, 106, 107108 (que contiene la mini-serie original de cinco números) antes de pasar a los tomos del sello 100% de Spider-Gwen, que se inician con el volumen 1: "Un gran poder"

 

Lecturas recomendadas