Reportaje

Tiendas con Historia: Crisis Comics

Por Jesús Delgado
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Con Crisis Comics llegamos a nuestro cuarto repaso por tiendas históricas del cómic, rol y ocio geek. En esta ocasión visitamos una de las librerías especializadas considerada en su día como la meca del rol de Madrid.

Recorrer la calle de la Luna de Madrid es como recorrer el particular Camino de Santiago para un geek de la vieja escuela como el aquí escribiente. Y de este modo, pasar por delante de tiendas y lugares que en otro tiempo fueron puntos claves en las peregrinaciones de roleros y comiqueros de antaño en la Ruta del Rol de Madrid es, practicamente, como pisar historia viva y convertirse en un arqueologo de la subcultura de nuestro país.

Y es que, como suele pasar a los grandes monumentos erigidos por la humanidad, los centros de peregrinación acaban sucumbiendo al tiempo. Y este es en parte el caso de nuestra visita de hoy, Crisis Comics, una tienda que ha tenido que pasar de ser un punto de paso obligado en la ruta de compras de todo freak que se dé por tal, para evolucionar en un modelo de tienda acorde a los tiempos que corren. Y todo ello sin dejar de ser uno de los centros clave del ocio geek en Madrid. 

Crisis Comic: De Meca a Badulaque

Situada en la Calle de la Luna nº 28, Crisis Comics fue en su día una de las tiendas más importantes del sector. De hecho, fue una de las primeras tiendas de este tipo que abrió en Madrid, fueron pioneros en ese sentido. A lo largo de los años 90 Crisis fue sinónimo de rol y de frikerio en estado puro, la Meca de la Ruta del Rol, vaya.

Sin embargo, la crisis, valga la redundancia, ha obligado a su propietario Miguel Rodríguez Gallegos a adaptarse a los nuevos tiempos y a las modas actuales. De hecho, buena parte de esta reconversión, suponemos, se debió al susto que amenazó con el cierre de la tienda hace unos años.

Miguel, quien es un veterano en el mundo comiquero, nos narra su experiencia en el sector, recordando sus inicios en el Rastro de Madrid, vendiendo cómics en su puesto, de forma similar a la de los hermanos Poujade de Arte 9, para posteriormente asentarse en el año 90 como librería fija, siendo la tercera de todo Madrid.

Su forma de sobrevivir ha sido la de buscar un nicho en un mercado tan diversificado como el ocio friki. Así, en materia de cómic, Miguel ha apostado por el fondo de catálogo. Esto es, hacerse con números y colecciones antiguas que resultan complicadas de encontrar, sobre todo debido a las dinámicas del sector editorial, que lanza enormes cantidades de colecciones pero que rápidamente se extinguen.

Si bien, esta decisión en parte puede estar influenciada por el hecho de que el perfil del consumidor ha evolucionado. Antes, el coleccionista dejaba de consumir a cierta edad, y en cambio ahora, aún hay lectores maduros que buscan otro tipo de lecturas o finalizar colecciones antiguas.

Pero el fondo no lo es todo. Miguel considera que: "Crisis es como el Badulaque de los Simpsons. Aquí hay un poco de todo y siempre lo que hemos intentado es darle un cierto tipo de material a nuestra clientela. Es difícil crear nuevos clientes, pero hay cuidar a los que están. Y por eso metemos juegos de mesa, material de cossplay, camisetas,  bisutería..."

Con esto, el dueño nos explica que hay mucha compra compulsiva que logra satisfacer con productos especiales que la gente no va explícitamente buscando, sino que las encuentra y se las lleva. De este modo, su tienda es prácticamente un bazar. Y cuando dice esto, nuestros ojos se pierden en la Fortaleza del Doctor Muerte, de las Secret Wars, y varios juguetes de los ochenta que a día de hoy son auténticas piezas de coleccionista.

¿Pero y el rol? ¿Qué ha sido de los juegos de rol? ¿Crisis ha abandonado uno de sus productos estrella de antaño? Ante esta pregunta, Miguel sonríe y lo niega, señalando que aunque el rol ya no se trabaja a lo grande en esta tienda, sí lo sigue haciendo en la otra Crisis Comics, la regentada por su hermano Enrique Rodríguez y que se encuentra en el cinturón Sur de Madrid: Crisis Cómics Leganés. Esta tienda, señala Miguel, sigue trabajando rol y juegos de mesa a lo grande y es un punto de paso reconocido en las localidades del sur de la capital.

Eso, claro, no significa que hayan abandonado viejas costumbres, como el tablero del mostrador, lleno de dados y del que los clientes hablaban tan a menudo. Ser leyenda conlleva no aflojar el pulso, porque, como Miguel dice, siguen vivos y aún no han capitulado. Si tiene algo claro, es que Crisis es una resistencia y se muestra optimista respecto al futuro.

Por último, no podemos dejar pasar la oportunidad de proponer a Miguel Rodríguez que se dirija a nuestros lectores. Su respuesta es clara e inesperada: "Pues chicos, que yo también a mi edad sigo siendo un viciado de los videojuegos, también le pego el World of Warcraft y Assassins Creed y me encanta".

Y tras ésto, damos por zanjada la entrevista y recogemos nuestros bártulos para volver a casa, eso sí, sintiendo unas ganas terribles de llevarnos alguna de sus piezas de museo para ponerlas sobre nuestra estantería o legárselas algún día a nuestro nieto preferido. Y pensamos "¿Quién sabe? Algún día le podríamos solucionar la vida con la reventa de un ejemplar descatalogado o un juguete vintage en perfecto estado de conservación". Porque la vida es como las tiendas del estilo de Crisis Comics, nunca sabes los tesoros que dentro puedes encontrar...

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