Reportaje

Universos de ficción: Star Wars

Por David Martínez
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La sala de cine estaba a reventar. Se apagaron las luces, y por encima de las butacas pasó sobrevolando la corbeta Tantive IV, perseguida por un gigantesco destructor imperial. A partir de ese instante dejamos de ser niños para convertirnos en caballeros Jedi, defensores de la paz en una galaxia muy, muy lejana... 

La saga Star Wars es tan grande y poderosa que me da miedo "abusar" de los compañeros que ya han escrito en nuestro especial Universos de ficción. Mi compañero Dani Quesada os podría explicar que se trata de la primera obra posmoderna en el cine, aquella en que la propia obra tiene más relevancia que su autor. Pero yo voy a ser más emocional. Porque Star Wars ha sido como nuestro hermano mayor. Las películas, los juegos, los comics... nos han enseñadp a luchar on sables de luz, a pilotar la nave más rápida de la galaxia (hizo la carrera Kessel en menos de 12 parasegundos, aunque le llamen pedazo de chatarra) a mover objetos con el poder de la Fuerza o descubrir quién es, en realidad, nuestro padre.

En una Galaxia muy lejana

En 1971 George Lucas era uno de los directores más "pringados" de su generación. Mientras Coppola, Scorsese o John Milius disfrutaban de su vida de estrellas en el sur de California, Lucas y Spielberg eran los dos "niños buenos" que habían estudiado en la universidad y pensaban en rodar películas más que en vivir juergas con estrellas de Hollywood. Después de rodar American Graffiti, Lucas tuvo que recorrer los estudios de cine en busca de financiación para Star Wars (por aquel entonces no era el Episodio IV).

La parte más difícil, sin embargo, no fue conseguir el dinero (ya es famosa la anécdota de que Lucas renunció a su salario en favor de los derechos del merchandising) sino convencer a Alec Guinnes (Obi Wan Kenobi) para que leyese sus diálogos sin reírse, perseguir con una sombrilla a Anthony Daniels (C3PO) para que no se deshidratase rodando en el desierto las secuencias de Tatooine o convertir a un carpintero (Harrison Ford) en el carismático cazarrecompensas Han Solo. Finalmente, cuando Lucas mostró a sus compañeros la película (un montaje preliminar en que los efectos especiales se habían sustituido por imágenes de aviones de la II G.M.) todos se ríeron de él, salvo Spielberg, que le aseguró que iba a ganar mucho dinero con La guerra de las galaxias.

La primera peli se estrenó en la primavera de 1977... y el resto ya es historia. Si volvemos a ponernos serios, se trata de la interpretación definitva del "viaje del héroe". Un personaje (Luke Skywalker) que sale de casa siendo un niño, conoce a su mentor (Obi Wan Kenobi) y se hace con un objeto místico (la espada láser) para derrotar a su némesis, Vader, y salvar a la princesa. En el camino encuentra a un dúo cómico (C3PO y R2D2) un personaje de buen corazón pero de moral dudosa, Han Solo... Es verdad que la historia no es nueva (las referencias van desde la leyenda artúrica a la película La  fortaleza escondida  de Akira Kurosawa) y la estética está copiada de los samuráis y las armas de la Segunda Guerra Mundial, pero la forma de orquestarlo es perfecta.

Una parte muy importante del éxito radica en la banda sonora de John Williams, los efectos especiales creados para la ocasión (el origen de la todopoderosa Industrial Light and Magic) los diseños de Ralph McQuarrie o el manejo de marionetas de Frank Oz (el maestro Yoda) discípulo aventajado de Jim Henson

Esta es la obra original, ¿Queréis saber algo de su repercusión? Seis películas (que han generado casi 4.500.000.000 $ sólo en taquilla, sin contar ediciones en VHS, Laserdisc, DVD, BluRay...)  además de decenas de videojuegos (algunos sobresalientes como la trilogía de Super Nintendo, los simuladores X-Wing vs Tie Fighter, Knights Of The Old Republic o la saga Rogue Squadron...). Un merchandising que ha revolucionado la industria juguetera, y que llega a los productos más insospechados, cuatro series de animación (Droids, Ewoks, Clone Wars y la futura Rebels) y una de imagen real en camino. Libros, comics, réplicas, convenciones anuales... y referencias culturales en cualquier obra contemporánea.

Si existe un centro del universo, ahora estás...

...en el lugar más alejado de él. Parafraseando a Luke Skywalker, aprovechamos para hablar de la organización de todos los planetas de la saga. Las refrencias en las películas son bastante difusas. Se habla del Borde Exterior, de la capital, Coruscant, en el núcleo de la galaxia, y de la existencia de lunas y satélites (como Endor o Yavin IV) alrededor de planetas más grandes. Sin embargo, el mapa no queda bien definido. Podemos profundizar en su estructura gracias al universo expandido (los comics, libros, juegos... que se desarrollan independientemente de las películas). En particular la revista Star Wars Insider y libros como Star Wars Chronicles o Technical Journal han hecho un buen trabajo para conocer la localización y el tamaño de los planetas, satélites y campos de asteroides en la galaxia.


El único límite en la creación de planetas está en la imaginación de George Lucas (ahora Disney) y sus colaboradores. Como particularidad, cada planeta tiene un clima y un ambiente particular: Tatooine es desértico, Hoth es helado, Dagobah pantanoso, Mustafar es un volcán, Kamino aparece en medio del mar, con clima lluvioso... y todos tienen sus razas específicas (Jawas, Moradores de las arenas, Wookies, Gungan, Hutt...) que conviven en cierta armonía.  Como se trata de hablar del universo Star Wars, tampoco podemos dejar de lado sus situación geopolítca.

Las dos trilogías, unidas, narran la creación de un ejército para controlar a fuerzas separatistas (Lucas fue un pionero pensando en el uso militar de los clones) la caída de la República, la formación de un Imperio y la rebelión, como si se retomase la historia de la Roma clásica. Además, la historia refleja el auge y la desparición de los caballeros Jedi, monjes guerreros inspirados en los templarios y los samuráis, armados con "un arma noble para tiempos más civilizados". Respecto a la Fuerza, mientras que en la trilogía clásica tenía una explicación mística, "un campo de energía formado por todas las cosas vivientes. Nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida la galaxia" en el Episodio I se dijo que se debía a la concentración de midiclorianos en la sangre. Ambas explicaciones son compatibles, aunque nosotros nos quedamos con la primera... y también con que Han Solo disparó antes que Greedo en la cantina. 

Tu padre, un poderoso Jedi era él...

La verdad es que la galaxia es tan grande, que me podía haber entretenido durante miles de años con ella. Pero no es necesario, para demostrar el poder de esta franquicia, basta con detenerse un segundo sobre sus personajes. Star Wars cuenta con el elenco protagonista más equilibrado y variado que se puede encontrar en ninguna obra de ficción. 

Darth Vader (y Anakin Skywalker) es el eje en torno al que gira la historia, un caballero Jedi, corrompido por el reverso tenebroso de la Fuerza, que además es el padre del héroe. Representa el mal (con su casco negro inspirado en el kabuto japonés y su respiración mecánica) pero de una forma honorable. Después de la botella de Coca Cola y las orejas del ratón Mickey, su casco es el icono más reconocible del siglo XX.

El maestro Yoda, un gran guerrero aunque "la guerrra no le hace a uno grandioso" es la imagen de la sabiduría. Ya sea en versión digital o marioneta, "cuando a los 900 años llegues tú, no será tan bueno tu aspecto". Ya sabíamos que era poderoso, pero recordamos verle combatir (al final del Episodio II con los pelos de punta).

Los héroes: Han Solo, su inseparable Chewbacca y Lando Calrissian representan el lado más "canalla" de la Alianza Rebelde. Luke Skywalker es la última esperanza de los Jedi, y la princesa Leia era la primera encarnación de mujer guerrera... hasta que la vimos vestida como esclava en El retorno del Jedi y se convirtió también en nuestro amor de juventud. El toque cómico, ya lo hemos mencionado, es cosa de los androides R2D2, C3PO y, en el Episodio I, del gungan Jar Jar Binks.

Los villanos: desde el frío Boba Fett (y los demás cazarrecompensas: IG88, Zuckuss y 4LOOM)  al experto en combate sith Darth Maul. Algunos resultan entrañables, como el codicioso Watto y otros nos repugnan, como Jabba el Hutt o su "mascota" Salacius Crumb. La verdad es que desde que vimos el puerto espacial de Mos Eisley "no encontrarás un lugar tan lleno de maldad y vileza" sabíamos que en esta galaxia nadie bromeaba.

Y los monstruos. Para terminar, mención especial al Rancor que casi se merienda a Luke en El retorno del Jedi, o al Wampa que hacía lo propio en Hoth. La boca de Sarlacc (con una digesión de más de mil años donde descubriréis una nueva definición del dolor) y las criaturas de la arena de Geonosis, en especial el Reek

Si aún os queda alguna duda de por qué Star Wars es el mejor universo de ficción, podéis consultar nuestras entradas sobre los superhéroes Marvel o la saga Juego de Tronos. Y dentro de muy poco, tendréis aportaciones como DC, Dragon Ball, La Tierra Media...

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