VR Worlds
Reportaje

VR Worlds - Impresiones de la experiencia virtual de PS VR

Por David Martínez
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VR Worlds es un compendio de minijuegos, o experiencias virtuales, que se pondrá a la venta al mismo tiempo que PSVR y que está destinado a que le saquemos partido a las gafas de realidad virtual de PS4. En total, nos encontramos con cinco formas de jugar, desde "adaptaciones" de Pong a paseos por el espacio o por  los fondos marinos. En este avance os contamos qué impresiones nos han causado estos cinco minijuegos, desarrollados por Sony London Studios. Conviene reseñar que VR Worlds se pondrá a la venta a un precio reducido, 34,90 euros

Inmersión

Se trata de la versión más depurada de una de las primeras demos que se pudieron probar en PSVR (por aquel entonces Project Morpheus), en el E3 de 2015. En la última demo, el jugador se limita a observar lo que ocurre a su alrededor. Mientras que la primera parte de Ocean Descent no es más que una inmersión en una jaula antitiburones (a medida que aumenta la profundidad contemplamos criaturas diferentes, desde una tortuga a águilas marinas o medusas) en la segunda mitad la cosa se anima.

Entonces tenemos que soportar el ataque de un gran tiburón blanco, que va haciendo pedazos la jaula, y sometiéndonos a una situación cada vez más tensa. Hasta la respiración, que imita el uso de un regulador, se acelera mientras jugamos. Esta demo resulta perfecta para mostrar las posibiidades del headset: sobre todo la manera en que percibimos el tamaño del escualo, según nada a nuestro alrededor. Y tenemos que reconocer que en alguno de los ataques, hasta nos obligó a dar un paso atrás. 

Sin embargo, después de jugarlo, la sensación que tenemos es que se trata de una demo técnica. Nunca mejor dicho, Ocean Descent consigue sumergirnos en un entorno virtual muy creíble, con una criatura que casi parece de verdad y un ritmo que va creciendo, y sin embargo, no se puede calificar como juego. Incluso como experiencia, no es algo que vayamos a repetir demasiadas veces, sino más bien algo que enseñarle a las visitas cuando nos pregunten qué es eso de la realidad virtual.

En su momento se mostraron secciones de Ocean Descent en que íbamos armados con un fusil submarino, pero no hemos podido jugar estas partes en la versión más avanzada de VR Worlds.  

Dangerball

Dangerball

Quizá se trate del juego más sencillo de explicar dentro de esta recopilación; Dangerball es una réplica de Pong, completamente inmersiva, en que manejamos nuestra pala con la mirada. Es sencillo de jugar, y la sensación de estar en el terreno futurista, funciona de maravilla. Hemos jugado un par de partidos contra la Inteligencia Artificial, con una dificultad bien ajustada, y nos ha resultado entretenido, aunque es una de las demos menos espectaculares.

Lo más reseñable en Dangerball es lo bien que responde la bola cuando le aplicamos efectos, con un movimiento de cabeza, o lo interesante que se pone el juego cuando se aplican modificadores, como las bolas en espiral o las bolas dobles. Sin embargo, la creación de London Studios para PSVR tampoco tiene profundidad como para venderse como un juego completo.  

The London Heist

Probablemente la demo más conocida de todo el catálogo de PlayStation VR (fue de las más utilizadas para exhibir el potencial de Project Morpheus), The London Heist nos invita a vivir una intensa persecución con tiroteo, con una calidad digna de las mejores películas de acción. La escena comienza en el asiento del pasajero de un vehículo a la fuga: somos los perpetradores de un robo, y mantenemos una agradable charla con el piloto, uno de nuestros compañeros de fechorías. 

En estos momentos de tranquilidad podemos aprovechar para comprobar cómo funcionan las físicas: utilizando uno de los mandos PlayStation Move, podemos interactuar los objetos que tenemos a nuestro alcance: un vaso de refresco, la guantera, la radio... Pero pronto la paz se ve alterada por nuestros perseguidores, y es ahí donde empieza la acción.

Muy al estilo de shooters como Time Crisis, debemos ir acabando con todos los enemigos que irán apareciendo en la carretera, que suelen variar entre vehículos 4x4 y motoristas, todos bien armados. La gran diferencia, y lo que hace The London Heist una experiencia increíblemente inmersiva, es el proceso de recarga: en lugar de ser automático, cada vez que nuestra uzi se quede sin balas debemos acudir a una bolsa de cartuchos en busca de un nuevo cargador. Es un proceso de lo más sencillo (de verdad) y consigue meternos en la acción como pocas veces se ha visto.

Odisea Scavenger

Scavenger Odyssey

En la ¿piel? de un ser alienígena y montados en un enorme 'mecha', Odisea Scavenger nos propone salir a la caza del tesoro (espacial). Nuestro "vehículo" se maneja con sencillez y puede realizar gigantescos saltos para llegar a lugares alejados; basta con presionar uno de los botones del mando Move, elegir la trayectoria y ¡ale-hop! Volaremos por los aires grácilmente. Tendremos que hacer uso de esta habilidad en un buen número de ocasiones, pues la demostración se desarrolla en un cinturón de asteroides lleno de basura espacial.

Pero pronto la acción pasa al interior de una vieja nave, y ahí es donde tendremos que hacer gala de nuestra mejor puntería. Los nuevos inquilinos del lugar no dudarán en atacarnos salvajemente, y aunque los más pequeños caen con el simple roce de nuestra arma láser (con cuidado, que se recalienta), también tendremos que hacer frente a criaturas mucho más grandes... Por suerte, también disponemos de un gancho con el que tirar y lanzar objetos, útil tanto para combatir como para abrirnos paso por la nave. Para rematar, encontraremos power-ups que mejoran nuestras armas durante un corto período de tiempo, lo que dota a Odisea Scavenger de un delicioso sabor arcade.

VR Luge

VR Luge

¿Os gustan los deportes extremos? Entonces VR Luge debe ser la primera demo que probéis de VR Worlds. La premisa es muy sencilla (tan sencilla, que no hacen falta mandos): debemos superar una velocísima carrera tumbados sobre un monopatín. Pero no corremos contra otros participantes... ¡Sino contra el tráfico! Al principio es sencillo esquivar los coches y obstáculos que nos saldrán al paso (controlamos la orientación moviendo la cabeza), pero pronto las cosas se complicarán y tendremos que demostrar nuestros reflejos mientras nos colamos por debajo de vehículos o sorteamos un accidente con un camión cargado de troncos involucrado.

No es la experiencia más profunda, pero es terriblemente divertida y querréis volver a probar otra vez para mejorar vuestro tiempo. Nosotros no pudimos evitar chocarnos unas cuantas veces...

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