Reportaje

Watch Dogs 2 - Gameplay y avance del nuevo juego de Ubisoft

Por Álvaro Alonso
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A menos de un mes de su lanzamiento, hemos podido volver a echarle el guante a Watch Dogs 2, la secuela del controvertido sandbox de hackeo desarrollado por Ubisoft para PS4, Xbox One y PC (aunque a este último llegará un pelín más tarde). La compañía francesa ha tomado buena cuenta de sus errores y optado por un enfoque diametralmente opuesto, mucho más colorido y con un gran sentido del humor. Si no lo habéis hecho ya, echadle un vistazo al anterior gameplay e impresiones de Watch Dogs 2.

Las penurias y el carácter sombrío de Aiden Pearce desaparecen como una app eliminada, para instalar, en su lugar, a DedSec: un grupo de jóvenes expertos en informática, películas cutres y resacas. Como si de "Anonymous" se tratase, la pandilla decide abandonar los hackeos de baja estofa y convertirse en justicieros informáticos para enfrentarse a una corporación que, a grandes rasgos, se ha hecho con el control de Internet. Y nosotros apoyamos su cruzada en la piel de Marcus Holloway -más conocido como Retr0- el nuevo y brillante miembro del grupo.

Watch Dogs 2

¿Habéis visto la película 'Hackers' (1995)? Pues ese es exactamente el rollito que Ubisoft ha buscado replicar en Watch Dogs 2. Y el resultado es tan maravilloso, que resulta inconcebible que no se optase por este enfoque en la primera entrega. Los miembros de DedSec poseen personalidades muy marcadas, lo que los convierte en personajes sorprendentemente carismáticos: Sitara es la artista del grupo... y en muchas ocasiones la única que aporta un puntito de cordura; Josh tiene problemas para entablar relaciones sociales, algo que suple con una habilidad innata para sortear sistemas de seguridad; Wrench es un torbellino de locura, un anarquista que oculta su cara tras una máscara con ojos digitales.

Marcus es todo lo anterior... Y además usa un yo-yo para partirle la cara a sus enemigos. No, en serio.

Watch Dogs 2

Ubisoft ha conseguido darle a las conversaciones el "toque Rockstar", y disfrutaréis como enanos con cada conversación que mantienen los miembros de DedSec, muchas de ellas cargadas de referencias a la cultura popular (videojuegos incluidos) que os harán soltar más de una carcajada. Esto se aplica también al desarrollo de las misiones principales, donde nos veremos envueltos en situaciones tán épicas como cómicas. Y a pesar de las similitudes con GTA, Watch Dogs 2 consigue brillar con luz propia gracias a las herramientas de destrucción que tenemos a nuestra alcance.

El humor y la locura han sido dos aspectos que se han visto potenciados con este cambio de enfoque, y que se adaptan como un guante a las mecánicas de hackeo en mundo abierto. Tenemos a nuestra disposición un sinfín de aplicaciones para causar el caos y la locura... y todas caben dentro de un pequeño teléfono móvil.

Watch Dogs 2

Controlar los semáforos y la dirección de los vehículos, hacer estallar cañerías, hackear la cuenta del banco de algún pobre diablo, hacer que un teléfono estalle en el bolsillo de su dueño (¿será un guiño a la reciente polémica con los terminales de Samsung?), usar un dron "saltimbanqui" para infiltrarnos en zonas fuertemente vigiladas, hacer lo propio desde las alturas con un dron aéreo, construir nuestras propias armas de fuego con una impresora 3D... La lista sigue y sigue.

Además, también encontramos algunos detalles tan interesantes como actuales en la posibilidad de elegir qué aplicaciones tenemos instaladas en nuestro teléfono móvil: el clásico minimapa con GPS es aquí 'Nudle Maps', pero también contamos con una app para solicitar vehículos en cualquier parte, otra para hacernos "selfies" y aplicarles filtros de color... Incluso hay una especie de Shazam que nos permite reconocer y obtener cualquier canción que oigamos en la radio para poder escucharla en cualquier momento. Y hablando de canciones, la banda sonora esconde una selección de temas sencillamente impresionante, con clásicos muy reconocibles dentro de cada género (rock, electrónica, punk, clásica, pop...).

Watch Dogs 2

Para rematar la experiencia, Watch Dogs 2 cuenta con un modo multijugador al que podemos acceder en cualquier momento, sin pantallas de carga ni largas esperas. Si activamos las notificaciones correspondientes, durante la partida normal recibiremos avisos que nos proponen distintas tareas, como hackear a un jugador cercano o dar caza junto a otros usuarios a un jugador que la está liando parda. También podemos participar en eventos cooperativos o, simplemente, unirnos a un amigo y causar el caos.

Lo cierto es que, a pesar de su simpleza, la naturaleza caótica de Watch Dogs 2 hace que la diversión en compañía se multiplique. Y no sólo eso, al completar estos eventos multijugador, obtenemos gran número de seguidores (la "moneda" con la que compramos nuevas mejoras y habilidades, así como otra referencia muy actual) y atuendos exclusivos, así que merece la pena mantener activos los avisos.

En definitiva, Ubisoft ha dado con la tecla y ha conseguido darle a la saga Watch Dogs esa personalidad propia que le faltaba. Que tiemblen el resto de sandbox, porque el 15 de noviembre llega a las tiendas un grupo de hackers con ganas de juerga.

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