Reportaje

Ya hemos leído Assassin´s Creed: Accipiter

Por Jesús Delgado
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Ya ha salido la tercera entrega del cómic francés de Assassin´s Creed en la que se presenta una versión alternativa a los hechos presentados en la saga de los juegos. En este tercer capítulo visitamos las memorias del bárbaro Accipiter, un primo de Aquilus, el antepasado romano de Altaïr y de Ezio. 

Planeta DeAgostini Cómics acaba de publicar el tercer album del cómic de la editorial Les Deux Royaume de Assassin's Creed, títulada Accipiter. Esta versión NO canónica de los hechos relata una nueva línea temporal en el que las pesquisas de Desmond y su equipo no van encaminadas a encontrar el Gran Templo, sino que se orientan hacia otro misterio y una conspiración muy diferente...

De este modo, Accipiter retoma la acción donde se quedó en el álbum anterior, relatando las aventuras de Aquilus, el lejano ancestro de Altäir, que en esta versión es el detonante primigenio del conflicto entre los Templarios y los primitivos Asesinos. Pero si bien anteriores tomos tomaban las peripecias de Desmond y de Lucy como excusa para contar la historia del ancestro romano, en éste la pareja es el vehículo que introduce a un nuevo asesino: Jonathan Hawk, quien será el protagonista del cuarto volumen, titulado Hawk y que ya fue lanzado en Francia en noviembre de 2012. 

Así mismo, Aquilus pasa a convertirse en un antepasado secundario y el encargado de recoger el testigo es Accipiter, el bárbaro germano que da nombre a este cómic. La acción, de hecho, arranca con sus razzias en la Galia durante los años oscuros del Imperio. Como curiosidad, Accipiter recibe su nombre, al igual que otros asesinos de esta línea temporal, de un ave. En este caso del halcón. Además, su historia sirve también para explorar el embrión de los Asesinos en Roma, una secta llamada el Liberalis Circulum, quienes ya apuntaban maneras en eso de matar tiranos y luchar por la "libertad del hombre". El cómic, editado en formato álbum, cuenta con 48 páginas a todo color y cuesta 12,95 euros.


Y ahora, vamos a la parte que estáis esperando: La crítica.

Nada es verdad, todo está permitido

Assassin's Creed: Accipiter es ante todo un comic complejo de valorar. Principalmente por su naturaleza dual. En él se dan cita una adaptación en viñetas de un videojuego y un cómic franco-belga (con todo lo que ello conlleva). Por eso mismo, no resulta fácil una opinión objetiva. Y es que el cómic francés de Assassin´s Creed no debe de ser leído como una adaptación de un juego ni como un spin-off de la franquicia original, sino que debe encararse como un cómic europeo, cuyos editores originales, Les Deux Royaume, han explotado el sello de Ubisoft para vender un peplum, con un corte conspiranoide que recuerda vagamente al destilado en El Triangulo Secreto y títulos similares. 

Solo si aceptamos estas premisas es posible aceptar el tono de esta historia y el modo en el que se nos está narrando. Así mismo podemos entender cómo la floja interpretación de los hechos del videojuego que el guionista, Éric Corbeyran, ha ido realizando de forma improvisada desde el primer volumen, omitiendo el trabajo de los creativos de Ubisoft para contarnos "su película de romanos". Y de ese modo, se puede justificar también que se permita licencias como cambiar la fecha de la fundación de Monteriggioni, situándola en la Roma Imperial y no en la Baja Edad Media, inventarse a su propio sujeto 16, o dar marcha al romance Desmond-Lucy....

Y es que su fin no es el volver a contarnos otra vez lo mismo, sino que todos estos descalabros mentales del escritor parecen orientados a un fin que nos revela en este volumen: Su intención definitiva de abandonar a Desmond y los juegos, para cederle el protagonismo a su creación ad-hoc para este título: Jonathan Hawk (Jonathan Halcón, vaya). Aunque aún así, no despeja el halo de labor improvisada y hecha sobre la marcha que rodea toda la historia.

Como parte positiva de su trabajo, no obstante, hay que destacar que el escritor se maneja muy bien los tiempos y logra que la acción sea fluida, breve y concisa. A diferencia de otros autores del género, consigue que las escenas de lucha se ventilen con mucha agilidad y buen gusto y nos regala diálogos simples pero a la vez con un contenido concreto y nada disperso; detalles importantes que facilitan mucho su lectura.

Lamentablemente, no hay que perder de vista a Djillali Defali, ilustrador de la obra, quien con casi dos décadas de carrera, parece más interesado en las escenas destinadas a las creaciones del guionista que a las dedicadas a Desmond y su troupe. El modo con el que dibuja a estos últimos, deformándolos hasta hacerlos casi irreconocibles, no ayuda precisamente. Esto y su falta de tino a la hora de transmitir emociones en las caras de los protagonistas, dan que pensar acerca de si el artista se se sentía, o no, motivado a la hora de dibujar.

Pero como compensación, la labor del colorista Alexis Sentenac salva el cuello a su colega. La paleta que aplica es excelente y logra crear las atmósferas adecuadas para cada momento, lo cual no cansa la vista y hace mucho más amable el dibujo.

Por último, no hay que olvidar que la introducción de Accipiter como personaje es todo un acierto. Finalmente contamos con un personaje novedoso dentro del cómic, que ofrece una nueva visión de los Asesinos no explotada hasta el momento: El caudillo militar,un líder guerrero que socaba a sus enemigos mediante la estrategia. Accipiter se presenta como un arquetipo alejado de aquellos otros más cercanos a lo tocante al sigilo que dicta el credo con los que estamos más familiarizados. Este modelo resulta innovador y plantea la cuestión acerca de si sería o no deseable ver cómo los amigos de Ubisoft explorasen un perfil similar para futuros títulos. ¿O acaso no os imagináis dirigiendo a los bárbaros para derrocar al Imperio Romano y en plena batalla hacer el salto de fe desde una torre de asedio para caer sobre el general enemigo? Yo sí.


Ni sabiduría, ni libros..... Sólo tú, hermano mío...

Por consiguiente, y en virtud de todo lo expuesto, si sois talifanes de Assassin´s Creed, sintiéndolo mucho, no os puedo recomendar este cómic. Ya que de seguro, tras leerlo, acabaríais declarando la guerra a Francia. Y con la que este cayendo no estamos para gastar el presupuesto en balas. Aún así, se debe decir en su favor, que es entretenido, rápido de leer y que no requiere mayor esfuerzo mental que una teleserie europea de esas que nos ponen en la sobremesa sobre el secreto de los templarios, y similares.

Por otro lado,  los entendidos en cómic europeo no lo vais a pasar mal con él. Y si os gusta además la antología de Assassin´s Creed, es posible que este ejemplar y el resto de la serie, os encante. Y mucho. De hecho, sospecho, que la intención de la editorial Les Deux Royaume era la de captar con este título precisamente a lectores adictos al estilo franco-belga que también estuvieran enganchados al juego y aunar ambas pasiones en un único título.

Aunque, en mi opinión, si queréis explorar buen cómic europeo editado por Planeta DeAgostini hay muchos mejores títulos, alejados de los juegos, eso sí: Murena (ambientado en la Roma de Nerón), o Cosa Nostra (un repaso a la historia de la historia de la Mafia), o el increible Crónicas de la Era Galáctica (Una revisión de la Antigua Roma trasladada a un entorno de Ciencia Ficción).... Por citar tan sólo tres.

Personalmente, aunque AC: Accipiter no es el título más brillante editado bajo el sello BD, logra el aprobado en casos orientados a lectores poco exigentes, amantes del cómic europeo y locos por cualquier tipo de merchandising relacionado con los Asesinos. Además, su bajo coste lo convierte en un detallito perfecto para un regalo.

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