Abierto hasta el amanecer temporada 3 en Netflix
Análisis

Abierto hasta el amanecer - Crítica de la temporada 3 en Netflix

Por Jesús Delgado
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Abierto hasta el amanecer ya ha completado su temporada 3 en Netflix. Tras vernos la temporada entera os hacemos la crítica de la serie de Robert Rodriguez para televisón

Abierto hasta el amanecer nos dejó un gusto curioso durante su estreno en Netflix hace ya un tiempo. Esto nos llevó a hacer una crítica de las temporadas 1 y 2 de esta serie basada en el clásico de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino. Hoy, 2 de octubre, Netflix ha estrenado la series finale, el último episodio titulado Dark Side of the Sun (El lado oscuro del sol). Y con él  parece que se finiquita no solo la temporada, sino en principio la serie.

Y es que las noticias que apuntan a la implicación de Robert Rodríguez en la adaptación cinematográfica del manga Alita: Ángel de combate, indican que el productor y principal responsable de la serie estará muy ocupado. De ahí que en 2017 podríamos no tener una cuarta temporada, muy a pesar del epílogo post-créditos del último episodio, que parece contradecir la suposición. 

Pero en tanto recibimos noticias de una cuarta temporada, vamos a hablar de esta tercera temporada de Abierto hasta el amanecer, compartiendo con vosotros nuestras impresiones acerca de esta y de cómo Rodríguez y los directores de la serie han conducido su última etapa. De entrada, ya os adelantamos que su premisa es, ligeramente, diferente a las anteriores, adoptando un modelo más tradicional, y despegándose por completo de la historia de la película original, cuya acción se adaptó y extendió en un principio. 

Ahora bien, si esta propuesta nos ha convencido o no, es algo que vamos a exponeros a continuación. 

Los peligros de alargar una serie

Esta tercera temporada de Abierto hasta el amanecer adolece de un problema capital. Sus dos primeras temporadas fueron muy completas y contaron todo cuanto era necesario contar. Sin embargo, al calor de su éxito, Miramax y Rodriguez International Pictures se han venido arriba, por decirlo de una manera suave, y han tenido que sacar chicha de donde no hay, sobreexplotando el show. 

Así, la serie arranca esta temporada 3 tomando unos derroteros que en principio son prometedores, ofreciéndonos un cambio en las reglas de juego y en las dinámicas de sus personajes. Sin embargo, lo que comienza siendo un inicio interesante acaba desembocando un sindiós digno de la más exquisita serie-B. Esto implica que o bien te gusta el género del cine cutre de terror y de acción o sufrirás una úlcera con esta serie en el ecuador de la temporada. 

Y es que la temporada 3 de Abierto hasta el amanecer directamente pasa de la coherencia y opta por ser más chulos que un ocho y más molones que nadie. Las relaciones entre los personajes y su dimensión personal dista mucho de estar tan trabajada como en la primera temporada, y sus conflictos quedan completamente diluidos en un escenario maniqueo que dibuja un choque entre "los buenos" (los personajes de las anteriores temporadas) y "los malos", los nuevos villanos. Eso sí, con dosis de adrenalina, casquería y bichos sobrenaturales. 

Esto, insistimos, se debe al hecho de que estamos en una teleserie de serie-B, por lo que podemos disculpar esta debilidad argumental en base a una característica propia del género a la que pertenece. Pero, además, hemos de tener en cuenta que Abierto hasta el amanecer está sufriendo la misma erosión que otras series de temática similar, tales como Sobrenatural, que ya en su duodécima temporada dista mucho de ser el fresco producto de hace unos años. Esto es, sacrificar algo para mantener el negocio a flote y dar su droga a los fans que demandan más y más arcos argumentales. Y como la calidad de ideas es difícil de mantener con el paso del tiempo, el sacrificio a realizar es precisamente la adulteración del producto, convirtiendo la trama en poco menos que un culebrón sin sentido, con vacíos argumentales de aúpa. 

Ahora, dicho esto, también hemos de admitir que la serie tiene detalles bastante chulos. El primero de ellos es la ampliación de criaturas inspiradas en el folklore mexicano y la mitología Azteca. Esta inclusión sirve para expandir el trasfondo de worldbuilding de la serie, proponiendo además una escala de poder entre las criaturas y un rol determinado en la cosmogonía mitológica de la que bebe. 

Pero a su vez estos nuevos monstruos sirven para que  Abierto hasta el amanecer se adecue dinámicas propias de otras series. Así, la serie dedica prácticamente cada capítulo a un monstruo determinado, siendo éste el eje de la trama. Y a su vez esta práctica hace que esta temporada 3 sea, a grandes rasgos, procedimental. Esto es, que cada capítulo sea autoconclusivo, creando elipsis temporales entre episodios. La fórmula, empero, le hace perder algo de frescura y gracia a una serie.

Por otro lado, esta decisión conlleva también un nuevo defecto, la perdida de expectación, horror y misterio. Desgraciadamente, la sangre, las evisceraciones y las sorpresas y los giros de guion se han vuelto muy manidos y predecibles. Por fortuna, las dosis de acción, badassismo gratuito y el carnaval de pistolas y machetes sigue intacto. Así que los que busquen esto último, encontrarán la serie aún de su gusto. Sobre todo, si como sospechamos, estos mismos fans son unos devotos del género que mezcla el exceso de testosterona y las matanzas de monstruos, bien salpicaditas de sangre, con el no poco ideal escenario que supone la frontera entre México y Texas.

Desgraciadamente, esta dosis de cal y otra de arena nos hace pensar que acabar ahora la serie de  Abierto hasta el amanecer es una buena elección. Robert Rodríguez ha contado todo cuanto tenía que contarnos y la historia no da para más. Todo lo condescendientes y comprensivos que podemos ser con esta floja temporada 3, que aún así entretiene un buen rato, posiblemente no lo seamos con una cuarta. A menos, claro, que la serie vuelva a sus orígenes u ofrezca un nuevo acicate para los fans. 

Valoración

La acción se desentiende ya de la película original, convirtiéndose en una serie de horror de serie-B. Muy entretenida si le concedes algunas licencias.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

La acción, ese rollito de serie-B. Los monstruos y criaturas de la mitología azteca y mesoamericana, que alimentan el trasfondo místico de la serie.

Lo peor

Su debilidad argumental. Están estirando de más el chicle. Esta temporada 3 aguanta el desgaste, pero no sabemos si una cuarta convencerá al público.

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