American Beauty - Crítica del Sueño America según Sam Mendes
Análisis

American Beauty - Crítica del sueño americano según Sam Mendes

Por Jesús Delgado
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American Beauty fue el gran éxito cinematográfico de Sam Mendes y Alan Ball, con Kevin Spacey y Annette Bening como protagonistas. Analizamos esta tragicomedia de los 90 que desmonta el American Way of Life.

Los años 90 fueron, seguramente, la década de Kevin Spacey. Tras haberle visto en películas como Estallido Seven y tras deleitarnos con títulos como Sospechosos Habituales, L.A. Confidential o Negociador, Spacey era ya una estrella en ciernes. Sin embargo, el pelotazo a su carrera llegó en 1999 de la mano de una película dirigida por Sam Mendes y guionizada por Alan Ball. Nos referimos a American Beauty

Lo más seguro es que al mencionar American Beauty todos recordemos inmediatamente la escena de la bañera. Ese Lester (Kevin Spacey) en plena fantasía húmeda, entrando en el baño para encontrarse al objeto de deseo que es la amiga de su hija, Ángela (Mena Suvari), dentro de la bañera desnuda y cubierta de pétalos de rosas. Sin embargo, hay mucho más en esta película que esta fantasía sexual de un mediocre y paripatético padre de familia americana abocado al fracaso.

American Beauty se ambienta en un área suburbana residencial de Estados Unidos, centrándose en la familia Burnham, que está comprendida por el patriarca Lester, su esposa Carolyn (Annette Bening) y su hija adolescente Jane (Thora Birch). Viven el sueño americano. Una casa, un jardín, ambos padres trabajando... Sin embargo, la felicidad no es un elemento en sus anquilosadas y grises vidas. Falta algo de chispa, de pasión de deseo... Hastiado de la monotonía en lo que está sumida su vida, Lester tratará radicalmente de volver a empezar de nuevo, corrigiendo todo aquello que detesta de su existencia. Por desgracia, no tendrá en cuenta a quién arrastra consigo en esta catarsis personal, iniciada cuando se obsesiona con la mejor amiga de su hija, la provocativa y sensual Angela

Deconstruyendo la América Feliz

Básicamente, y dicho en grano grueso, American Beauty es la forma con la que Alan Ball, a través de Sam Mendes, critica y destruye el concepto del Sueño Americano: la casa, los trabajos de clase media, las comodidades, algún que otro lujo, la hija perfecta, el jardincito, el éxito profesional, las vacaciones en DisneyLand, etc...

Para ello, la película nos muestra el punto de vista (principalmente, pero no unívocamente) de Lester, el padre, quien exhibe el mismo desgaste que el resto de su familia. Harto de una vida sin sentido, llena de obligaciones y estrés, Lester opta por romper con todo, y en medio de este "redescubrimiento personal" quiere volver a recuperar el tiempo perdido, tratando de volver a sentirse como veinteañero. En medio de este proceso, Lester se ve cautivado por Angela, una adolescente más bien lanzada y algo canalla. Sin embargo, Lester solo es el epicentro de un terremoto llamado a afectar la vida de todos los que le rodean. Y es que el resto de la familia, incluso sus propios vecinos y amigos, tampoco son felices. Este choque en busca de la felicidad muestra un prima en el que nadie es feliz con lo que tiene, a pesar de tenerlo todo. 

Hay muchas películas críticas con el sueño americano en los años 90. Una de ellas, tan ácida como la que nos ocupa, fue El Club de la Lucha.

A través de la historia, vemos cómo distintos personajes se enfrentan a sus frustraciones de este sueño americano fallido, en el que no se encuentran en plenitud y cómo cada uno trata de lidiar con sus insatisfacciones. En este aspecto, Mendes y Ball son muy inteligentes narrativamente hablando. Por un lado, su historia no trata de ser una crítica destructiva al sistema, sino que expone cómo las personas pueden sentirse y actuar cuando el sistema no funciona para ellos.

A su vez, esta crítica sí resulta demoledora contra el tapiz de falsas apariencias que se genera en las sociedades de las áreas residenciales en donde todo aparentemente es perfecto. Sin embargo, esta crítica de American Beauty resulta inteligente, ya que no busca la demonización ni la beatificación de los personajes. La película expone sus puntos de vista y gracias a ello podemos entender sus motivaciones, haciendo que comprendamos hasta a los más miserables y egoístas y lleguemos a empatizar con ellos.  

Ahora bien, esto no solo se debe al buen hacer de Mendes, quien además, nos brinda una fotografía bellísima y una cuidada selección de planos, que hacen de esta película una obra mágica. Buena parte del éxito de American Beauty se debe a su completísimo elenco. Desde esa Benning asfixiada por el mundo material pero aferrada a él, hasta ese Spacey magistral, paripatético como decimos, pero lleno de vida y de amor. ¿O qué decir de esos antagónicos Wes Bentley y Chris Cooper en el papel de padre e hijo? Su trabajo en pantalla es un regalo para los ojos. 

El rojo, siempre presente

No podíamos acabar esta crítica sin hablar del rojo sangre, tan implícito en la película. Aparece casi siempre sobre un fondo blanco, ya sea en forma de ropa interior, puerta de una casa, labios, pétalos de rosa, zapatos... ¡incluso sangre! Por supuesto, nosotros no vamos a buscar el significado a la presencia de este color tan sutilmente insertada en la cinta. Solo os diremos que hay montones de estudios sobre el tema que postulan distintos puntos de vista y observaciones. Los hay que dictan que el rojo simboliza la rebelión de Lester contra el conformismo y su desgastada existencia. Otros señalan que representa los impulsos y el deseo; o lo prohibido; e, incluso el color de la liberación, tal y como muestra su asociación a la muerte de cierto personaje.

Interpretaciones hay para todos los gustos. Nosotros no vamos a entrar en eso. En lo que sí vamos a entrar es en que, desde luego, American Beauty tiene montones y montones de mensajes muy sutiles, casi subliminales. De hecho, recomendamos un segundo visionado para, una vez conocemos la historia, ser capaces de detectar esos mensajes y pistas que Mendes nos va dejando como un reguero de pan. Dudamos que demos con una verdad única e irreinterpretable. ¡Todo lo contrario! De ahí que os animemos a, si la habéis visto ya, ver una vez más esta cinta. 

En caso de que queráis juzgar por vosotros mismos y refrescar la memoria con este título, os recordamos que actualmente podéis encontrar esta película dentro del catálogo de Netflix. No obstante, también es muy fácil encontrar las ediciones en DVD y Blu-Ray de American Beauty en tiendas, grandes superficies y almacenes.

American Beauty Blu-Ray

Por cierto, si os ha gustado esta crítica, entonces no debéis dejar de pasar por nuestro especial de cine de los 90. En él encontraréis las más sonadas películas de esta década y las críticas de éstas.

Valoración

Deliciosa tragicomedia de Sam Mendes en la que se vivisecciona el sueño americano y a la clase media de EEUU. Sus entrañables personajes nos dan perspectiva acerca del éxito y del significado de la felicidad

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

El uso de los colores, el inteligente guión, la calidad actoral de su reparto. El discurso soterrado y el desarrollo de los personajes.

Lo peor

Los sutiles mensajes implícitos en la fotografía y en la historia pueden pasársele por alto al ojo menos entrenado y al espectador poco despierto.

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