American Pastoral
Análisis

American Pastoral - Crítica de la película dirigida por Ewan McGregor

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de American Pastoral (Pastoral Americana), la película dirigida y protagonizada por Ewan McGregor junto a Jennifer Connelly y Dakota Fanning. En salas a partir del 9 de junio.

Basada en la novela homónima de Philip Roth, con la que ganó del Premio Pulitzer y se hizo con la Medalla de las Artes, American Pastoral (Pastoral americana) recorre la historia de una familia estadounidense a lo largo de varias décadas, en las que su idílica existencia se desvanece cuando a raíz de la radicalización ideológica de uno de sus miembros sufren una pérdida irreparable.

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Ewan McGregor debuta en la dirección demostrando una gran ambición y altura de miras al enfrentarse a un texto muy sólido y a la vez asume el reto de dar vida al protagonista de la historia: Seymour Levov, "el sueco".

El guión se nos presenta como un viaje de perversión que corrompe por completo el sueño americano mostrando la vida de un hombre llamado a convertirse en un triunfador que se ve sobrepasado por su momento vital y su contexto social.

En American Pastoral volvemos la mirada a la Norteamérica de los años 60 para conocer a Seymour "el sueco", un ejemplo de trabajador intachable de la América convencional en la que se valora el esfuerzo y la constancia por encima de todo lo demás: procedencia, creencias religioas... Su vida es prácticamente perfecta junto a su mujer Dawn Dwyer (Jennifer Connelly), una antigua reina de la belleza que fue Miss New Jersey de joven. Pero cuando la hija adolescente de la pareja, Merry Levov (Dakota Fanning), comete un violento acto de terrorismo político relacionado con la Guerra de Vietnam, su vida se desmoronará por completo.

Los valores de Levov sufrirán un progresivo proceso de erosión y descubrirá un nuevo camino que cambiará sus creencias, haciéndole ver la realidad de forma diferente. "El sueco" se embarca en la obsesiva búsqueda de su hija, tratando de reunir a su familia y recuperar recuperar el tiempo perdido. Sin embargo, será forzado a mirar más allá de la superficie y a afrontar el caos que está forjando el mundo a su alrededor: ninguna familia americana volverá a ser la misma.

American Pastoral venía precedida de críticas demoledoras, probablemente porque adapta un tótem y es un ejercicio de una tremenda dificultad como ópera prima con el agravante de que las expectativas eran altísimas. También es cierto que la principal diferencia que encontramos entre ambos trabajos (novela y filme) es la profundidad y las capas de lectura. La película se centra mucho más en el drama personal que en el contexto social, por más que sea el detonante de toda la trama, mientras que la novela abre muchos caminos más.

Es toda una declaración de intenciones que McGregor haya optado por poner el foco en una obra que nos presenta la cara menos amable del movimiento contracultural de los años 60, a menudo parodiado o revestido de cierta autoridad moral, para mostrarnos un punto de vista por completo diferente. Si no has leído la novela, la película te va a estar sorprendiendo constantemente.

American Pastoral

El apartado visual de American Pastoral es increíble gracias a la fotografía de Martin Ruhe y la dirección artística de Greg Weimerskirch que consiguen composiciones próximas a la obra pictográfica de Edward Hopper, un claro referente de la cinta.

El color, la iluminación, la puesta en escena... en cada detalle palpita una lacerante nostalgia que dota a la película de una belleza tan arrebatadora como la de la tierna música de Desplat.

American Pastoral

A destacar la aplicada interpretación de Dakota Fanning de su atormentado y perdido personaje que se come la cámara cada vez que aparece. También es cierto que no todo el elenco es tan brillante: el propio McGregor parece en ocasiones demasiado estático e inane algo que le pesa mucho a la película teniendo en cuenta lo importante que es su rol y de la vuelta de tuerca que le da a las relaciones paterno-filiales. Jennifer Connelly tampoco parece inspirada en esta ocasión, con cierta tendencia hacia un histrionismo poco creíble.

Quizás el principal problema de la película es que peque de ser excesivamente prudente en su desarrollo. De hecho los momentos en los que se muestran las mayores "salidas de tono" el contraste es tan brutal que puede haber espectadores que se salgan un poco de la película o que, muy al final, intenten sacar conclusiones y no alcancen a tener claro cuál es el mensaje global que se pretende lanzar más allá de lo que subraya la voz en off del desapasionado prólogo y epílogo a cargo de David Strathairn.

American Pastoral

A American Pastoral le falta fuerza como metáfora del fracaso de una nación. No es el terremoto que se esperaba, pero tiene momentos memorables de indudable fortaleza como el incómodo momento de Seymour con su hija en la camioneta cuando le pide que la bese "como a mamá" o el momento en el que recuerda la relación con su hija mientras espera volver a verla.

"¿Desde cuándo llevo haciéndolo mal?", pregunta el protagonista cuando ve que está perdiéndola para siempre... Es lo mismo que podría preguntarse toda la nación, pero prevalece el mensaje intimista frente a la denuncia social o la lectura política de ese desequilibrio que ha acarreado una crisis de valores sin precedentes (y de aquellos barros, estos lodos).

No nos encontramos ante una obra maestra por desgracia, podría ser mucho más profunda, sutil y aberrante, pero McGregor tiene voluntad, tesón y visión, así que será cosa de no perderlo de vista porque está claro que con un guión mejor definido puede dar la campanada.

Valoración

Ewan McGregor debuta en la dirección con una película compleja que traslada a la gran pantalla la novela con la que Philip Roth consiguió el Pulitzer. Sin embargo, funciona mejor como drama intimista que como la hecatombe social de los 60 que removió los cimientos de la sociedad estadounidense.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La elegante fotografía, la vuelta de tuerca al amor paterno-filial y la crudeza con la que se muestra el relevo generacional y la contracultura.

Lo peor

Que haya sido vapuleada por la crítica. Aunque la novela sea superior a la película el grueso del público acudirá a la sala "virgen" y se sorprenderá.

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