Análisis

Análisis de un grandioso L.A. Noire

Por José Luis Sanz
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Hemos hablado tanto de L.A. Noire en los últimos meses (desde noviembre de 2010) que uno no sabe ya a qué agarrarse para contar lo que ha visto y sentido a la hora de ponerle las manos encima. Si habéis seguido la actualidad en HobbyNews.es, habréis visto vídeos de todos los colores hablando de personajes, formas de interrogar a los sospechosos o la forma en la que nos moveremos por la ciudad de Los Ángeles.

Rockstar, con este título, se convierte en el rey del hype y reproduce con una precisión milimétrica la estrategia que le llevó al éxito hace ahora un año con Red Dead Redemption. Pequeñas dosis del juego a través de pantallas y vídeos de esos que nos tienen todo lo que duran deseando que un juego salga a la venta. ¡¡Está todo contado!!

El caso es que el pasado 1 de marzo os avanzamos lo que nos había parecido L.A. Noire en la primera toma de contacto que tuvimos en las oficinas de Rockstar, con un avance en vídeo que... ¡¡venga!!, vamos a recordarlo otra vez. Óscaaaar...

¿Un GTA en los años 40?

L.A. Noire es un juego que se desarrolla como una aventura gráfica pero que coge elementos de los GTA para revolucionar un género algo muerto. Ya, ya sabemos que últimamente han aparecido cosas como Heavy Rain o Fahrenheit que han intentado poner orden... pero no es lo mismo. Aquí Rockstar ha tirado de talento y ha cogido elementos de su clásico más clásico para adornar un conjunto mucho más rico y variado.

En L.A. Noire la extensión de la ciudad tiene su importancia, lo de ir con el coche a todas partes también, aunque no podamos subirnos al primero que pase y tengamos vetado el acceso a todos excepto el que nos pone el departamento de policía de Los Ángeles. ¿O no? Siempre podremos robar uno pero... ¡¡somos polis!! Los tiroteos recuerdan al mejor Mafia de 2K, las peleas huelen a GTA y los diálogos son made in Rockstar: es decir, son claros, coherentes, sencillos y directos a lo que buscan comunicar. Sin floripondios poéticos ni nada parecido.

En L.A. Noire los 21 casos se suceden como si de un serial de TV se tratara y comienzan con un título introductorio y una breve secuencia en la que se nos muestra parte de lo ocurrido. Todo presentado con un gusto cinematográfico de esos que quitan el hipo. Por supuesto, podremos resolver los casos que forman parte de la trama principal de forma seguida, pero como ya ocurría en los GTA, salen otras ramificaciones menores. Así, podremos interrumpir la investigación principal para atender a una llamada de la central. Algo así como lo que pasaba en los GTA cuando pillábamos un taxi o una ambulancia para ganar dinero, pero más divertido. O buscar 50 latas doradas, o 30 lugares emblemáticos de la ciudad o 13 periódicos que cuentan una historia que, nos da en la nariz que al final, seguro, tendremos que resolver.

¡¡Hay un asesinato!!

Como en Canción triste de Hill Street, la archifamosa y ochentera serie de TV, cada día empieza con el jefe dándonos los últimos casos llegados a la central. De allí nos iremos al escenario del crimen y empezaremos la investigación. L.A. Noire nos permite recibir ciertos consejos para econtrar pistas que nos ayuden en la investigación como, por ejemplo, que el dual-shock empiece a vibrar cuando haya cerca un objeto que podemos investigar.

Y es que esa es la clave que diferencia a L.A. Noire del resto de juegos de aventuras. En otros títulos de este tipo el inventario sirve para llevar a la espalda cuchillos, pistolas, pañuelos e, incluso, neveras no-frost, mientras que aquí no hay inventario todo lo que encontramos no lo cogemos, sino que lo miramos, lo analizamos y apuntamos los datos que puedan servirnos para el caso en la libreta: nombres de sospechosos, direcciones, señales que dejen entrever cómo han usado un objeto o, incluso, marcas comerciales que nos ponen en la pista hasta de las tiendas que los venden...

Y es que L.A. Noire es como un reloj que funciona a las mil maravillas con un patrón de juego sublime: a partir de una dirección sale un testigo. De allí una matrícula. Llamamos a la central, nos dan un nombre y una dirección y ya tenemos sospechoso. Vamos a su casa pero... ¡¡sale corriendo!! Le perseguimos por azoteas, balcones y callejones, le cazamos y le interrogamos. Hacemos una pregunta al sospechoso. Pone cara de no saber nada... ¿miente, dice la verdad o tenemos dudas?

L.A. Noire puede presumir de tener a los personajes más expresivos del mundo de los videojuegos. No os vamos a decir que con mirarles a la cara ya es posible saber la respuesta... pero ayuda. Así que cuando tras una pregunta el sospechoso nos dé una respuesta, tendremos que elegir si nos está tomando el pelo o no y según decidamos, la investigación puede enmarañarse o, al revés, acercarse a su final.

¿Un GTA sin 'sandbox'?

Pues va a ser que sí. Todo lo que en L.A. Noire pueda oler a GTA se debe, sin duda, a que Rockstar está detrás y ya sabemos la afición que tiene a los juegos redondos, sin defectos, serios, perfectos y con muchas horas de diversión y entretenimiento.

L.A. Noire desprende aromas de GTA cuando nos subimos al coche, cuando disfrutamos de sus diálogos, intros y secuencias intermedias magistralmente dirigidas. L.A. Noire nos recuerda a GTA cuando vagamos por una ciudad tan inmensa. Pero L.A. Noire es L.A. Noire y deja de olernos a GTA cuando investigamos, cogemos un objeto para mirarlo y descubrimos pistas ocultas o interrogamos a un sospechoso.

Es en ese momento cuando L.A. Noire tiene vida propia y nos atenaza para materializarse ante nuestros ojos como una evolución mágica de Rockstar, que ha sabido quitarse el corsé que lo atenazaba con tanto sandbox para dejarnos jugar con un GTA de otra forma, más lineal y menos libre, más pausada pero igual de emocionante... tan genial y divertido como pueda ser un Red Dead Redemption.

L.A. Noire es magistral y, en mi opinión, una auténtica obra maestra.

Valoración

Increíble juego que nos invita a resolver los casos más siniestros y divertidos de la historia, con una ambientación 'made in Rockstar' de esas que quitan el hipo. GTA y Mafia se dan la mano en una aventura de acción sin precedentes.

Hobby

98

Obra maestra

Lo mejor

La gigantesca ciudad de Los Ángeles, la expresividad de los personajes y su ENORME diversión.

Lo peor

Que al leer los subtítulos nos perdemos las caras que ponen los testigos/sospechosos...

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