Análisis

Análisis del Rayman Origins más original

Por Adrián Perera
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Rayman Origins confirma algo que hemos visto, sobre todo, en los útlimos años. Suele suceder que, a lo largo de las generaciones de consolas, con todos los cambios tecnológicos, las posibilidades que abren y el crecimiento del que goza la industria, contemplemos cómo algunas glorias del pasado quedan relegadas a un segundo plano o totalmente abandonadas. Este es el caso del antaño queridísimo Rayman que, aunque haya tenido sus altibajos, siempre ha sido uno de los reyes de las plataformas, junto a carismáticos compañeros y rivales como Mario o Sonic- Pero su personalidad le hacía destacar, gracias a su inteligente humor absurdo y su exagerado andar grotesco.

De hecho, los dos grandes supervivientes de las plataformas hoy en día (sin entrar en ámbitos indies) son las mascotas de Nintendo y Sega, las cuales luchan y dan mucha guerra, gracias a la gran confianza que depositan sus compañías en ellos. Sin embargo, el alocado Rayman y sus amigos no han corrido la misma suerte… al menos hasta ahora. Ubisoft ha querido quitar el polvo y unir a su despiezado héroe. La intención es hacernos disfrutar de una nueva y entrañable historia que gustará, tanto a la gente que conoce al personaje como a los que no, al que juega solo y al que lo hace en compañía.

El Claro de los Sueños es toda una pesadilla

La premisa de Rayman Origins es tan sencilla y tontorrona como cupiera esperar. Durante una tranquila tarde, Rayman, Globox, el Viejo Maestro y dos Diminutos duermen la siesta bajo el sol y las frescas ramas del Árbol Roncador. Lógicamente, una banda de tal calaña no podía hacer otra cosa más que roncar estruendosamente (eso sí, con mucho ritmo). Mientras, molestan a la mujer del soñador de burbujas, los cuales viven debajo del árbol, junto con un porrón de pesadillas que están a su servicio. Tras algunos avisos a modo de escobazo al techo, Rayman y compañía se quedan tan panchos. Por lo que el vecino indignado envía a toda una horda de monstruos, pesadillas y criaturillas varias a la superficie para invadir las plácidas y tranquilas tierras del Claro de los Sueños.

Ante tal panorama, Rayman y sus amigos no tienen otra que devolver la paz y el orden a lo largo de los muchos mundos, fases y submundos del Claro de los Sueños. Así liberarán a las Hadas Vudú, atrapadas por las malvadas pesadillas, y a los electoons que, como ya es costumbre, han sido encerrados en las míticas jaulas, dejando a la tierra sin energía y al Viejo Maestro sin mucha cordura tras un 'colocón' de burbujas.

Rayman Origins es un juego enorme. Va desde los seis mundos principales que conforman el Claro de los Sueños, hasta las fases secundarias de la gira de los No-tan-Muertos. También pasa por cuatro submundos fantásticos y de mayor dificultad, que se desbloquearán tras liberar a las cinco Hadas Vudú, en los que nos enfrentaremos a los cuatro reyes del Claro. Para complicarlo, estos están poseídos bajo la tenebrosa pesadilla y transformados en terribles monstruos.

El mejor Rayman de siempre, pero ahora

Como muchos pueden deducir, Rayman Origins vuelve a sus raíces para hacernos disfrutar de un buen plataformas de los de antes. Su mecánica es sencilla, dominando el 'scroll' lateral de izquierda a derecha tan característico del género. Avanzaremos por infinidad de niveles saltando, deslizándonos, golpeando enemigos, buscando objetos y caminos secretos. Todo con una fluidez magistral. Liberar a los electoons y recolectar lumens también será una tarea fundamental al completar los niveles.

Hay cosas que son inevitables y una de ellas es observar qué cosas funcionan y cuáles no. Rayman Origins recuerda enormemente a otros plataformeros recientes (sobre todo los pertenecientes al feudo de Wii) como New Super Mario Bros., Donkey Kong Country Returns o incluso el destacado Super Meat Boy. No es que los copie o intente imitar, pues el juego de Ubisoft posee un gran carácter propio, pero sí es cierto que se inspira y adopta ciertas características de ellos.

Su genial modo cooperativo offline es muy similar al visto en el juego de Mario y compañía. En compañía de hasta cuatro jugadores, podremos vivir todos los niveles de Rayman Origins con amigos y familiares, transformándose en un juego tan divertido como difícil. Si somos varios jugadores y uno de ellos resulta herido, se transformará en una pompa, pudiendo avanzar hasta otro compañero que podrá ‘revivirnos’ con un golpe, como si explotara la pompa. Sin embargo, siempre debe haber uno en pie, pues de lo contrario deberemos empezar desde el último 'checkpoint'.

Por otra parte, Rayman Origins nos recuerda muchísimo al último juego  que trajo Rare a Nintendo, en su desarrollo por distintos planos en 2D con muchos caminos secretos y alternativos. Tampoco faltan fases en las que pasaremos a planos más profundos, situados al fondo del escenario. Finalmente, su símil con la 'sangrienta bola de carne' está reflejado en la velocidad a la que se nos somete e incluso a la dificultad que impone. Sí, completar la nueva aventura de Rayman ofrece de una dificultad a destacar, con los caminos ocultos, monedas secretas y medallas de contrarreloj sólo al alcance de los más habilidosos.

Con todo ello, tenemos ante nosotros un espléndido título que, no solo mezcla lo mejor de los últimos del género, sino que añade su marca distintiva y su gran carisma.

Compartido, Rayman es más

A pesar de haber mencionado el modo cooperativo offline de Rayman Origins, cabe destacar algunos aspectos de este modo con tanta chicha. Obviamente, el protagonista principal es Rayman, pero le acompañan tres co-protagonistas: su fiel amigo Globox y dos Diminutos. Siendo sólo un jugador, podremos elegir entre cualquiera de estos personajes. Sin embargo, en cooperativo toca repartirse los papeles. De todos modos (obviando el aspecto y sus animaciones), los personajes son iguales a nivel jugable y ninguno ofrece alguna habilidad o característica que lo distinga de los demás. Hecho que, aunque a piori pueda parecer un ligero error, es algo que al jugar y disfrutar del título no se echa en falta.

En su modo cooperativo, Rayman Origins gana tanto en diversión como en dificultad. Esto se debe a que todos los jugadores deben ser hábiles, rápidos y precisos, además de que el variopinto equipo debe estar bien coordinado. Pues al atacar podríamos golpear a alguno de nuestros compañeros, lanzándolo al vacío, contra algún enemigo u obstáculo. Con ello, el modo cooperativo se convierte en una 'gymkana' alocada, en la que debemos superar a los demás. Aunque también colaborar con ellos y unir fuerzas para conseguir todas las monedas, liberar a todos los electoons y recoger todos los lumens posibles.

Si bien podemos elegir entre los cuatro personajes mencionados, cabe destacar que los electoons que liberemos también desbloquearán una considerable cantidad de 'skins' (aspectos) para nuestros personajes. Estos, además de aportar variedad y frescura, también nos pueden ayudar en ciertos niveles donde los colores del escenario pueden fundirse con el de nuestro personaje (por ejemplo, el azul brillante de Globox se difumina con el de los paisajes helados de Golosolandia).

Puro arte en 2D, pura maestría en partituras

De los muchos puntos fuertes de Rayman Origins, sin duda los más destacables son su genuino diseño y su soberbia banda sonora. Desde que hemos recibido noticias y pantallas sobre este título, no podíamos más que deleitarnos con el brillante 2D que lucen los coloridos personajes y escenarios del juego. Todo  está vivo y detallado. Tiene una calidad de diseño digna de los mejores artistas, impresa en el mágnifico lienzo que es el motor UbiArt Framework para este tipo de trabajos. Jugar en este título es como hacerlo en un cuento vivo, repleto de movimiento, colores y formas, que nos deja anonadados, como espectadores de toda una fantasía plástica. También se juega mucho con las luces y las sombras, pues en algunos niveles dependeremos de la iluminación para poder avanzar o encontrar caminos secretos e incluso en otros jugaremos en total oscuridad, mostrándonos todos los elementos del escenario en negro, destacados gracias a una tenue luz que ilumina el fondo del escenario.

Por otro lado, la música está a la par que el grafismo. Disfrutaremos de una sublime banda sonora que encaja a cada paso que damos y que termina de delinear las brillantes esferas en las que nos introduce Rayman Origins. La gran inmensidad de los elementos dispuestos en el escenario tienen algún sonido particular, que complementa a las divertidas, agradables y frenéticas melodías que nos acompañan. En cada mundo del Claro de los sueños reinará una temática en particular, espléndidamente representada y recreada gracias a estos dos efectivas y perfectamente logradas herramientas.

Y si a todo esto se le suma el particular humor de Rayman, únicamente podemos dejarnos llevar y asombrarnos con todas las delicias del magnífico universo de sueños creado para este singular Rayman Origins, lleno de guiños a toda su historia, cuyo quizás único fallo sea haber sido lanzado en estas críticas fechas repletas de jugosos lanzamientos. A pesar de ello, es un juego que merece ser jugado por todo el mundo, sobre todo ahora, que el género de las plataformas en 2D apenas posee títulos de tales magnitudes en PS3 y Xbox 360.

Valoración

El mejor regreso que Rayman pudiera haber deseado, en una colorista y divertida aventura que nos hará gozar de las delicias de sus plataformas. Olvídate de conejos y boberías, ¡esto sí es Rayman!

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

La jugabilidad, el diseño y la música. Genialidad en estado puro.

Lo peor

La ausencia de modo cooperativo Online.

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