Análisis

Análisis aéreo de Birds of Steel

Por Francisco Javier Gomez
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¿Eres un auténtico as de la aviación o un piloto novato? Da igual porque en Birds of Steel arcade y realismo se dan la mano en este completo simulador bélico, que nos arrastra a los cielos de la II Guerra Mundial.

La Segunda Guerra Mundial vuelve a nuestras consolas, en esta ocasión de la mano de este Birds of Steel, un simulador de vuelo de Gaijin Entertaiment, creadores de otros juegos del género como IL-2 Sturmovik Birds of Prey o Apache: Air Assault. Esta experiencia desarrollando simuladores se nota en el realismo de Birds of Steel y el mimo puesto en cada detalle histórico, aspectos que harán las delicias de los amantes de la recreación militar.

Y es que, si algo caracteriza a este simulador, es el realismo de su propuesta bélica. Más de 100 aviones reales están a nuestra disposición en Birds of Steel, cada uno con sus características de vuelo propias: bombarderos, cazas de hélice, biplanos... Cada detalle del juego destila amor por toda la historia que rodeó a la II Guerra Mundial (Konami ha abierto un portal sólo para ello). Los documentados vídeos son una buena prueba de ello, igual que la atmósfera, que es soberbia, basada en detalles como balas trazadoras silbando a nuestro lado, las vibraciones del avión tras los disparos antiaéreos… Incluso podemos modificar nuestros aviones en el hangar.

La II Gran Guerra, en el Pacífico

Como decíamos antes, la II Guerra Mundial es el marco histórico donde se desarrollan todas las misiones de Birds of Steel (que además, son muy variadas: escolta, destrucción de objetivos, reconocimiento, etc.), con especial atención al conflicto del Pacífico. Así, en el modo Campaña militamos tanto en el bando de los Aliados (en las filas de los norteamericanos, más concretamente), como en el de los japoneses, para combatir en acontecimientos reales, puestos en pantalla con una recreación histórica impecable (los vídeos antes de cada vuelo, que incluyen imágenes de época, son para quitarse el sombrero).

Para atraer al mayor númeroposible de jugadores, en Birds of Steel podemos elegir entre un modo de vuelo más arcade o el máximo realismo en el aire. La diferencia entre ambos extremos se traduce en diferentes físicas de vuelo (ojo, porque en el simulador puro cada maniobra resulta todo un reto), la limitación de munición o la facilidad con que nuestro avión puede ser derribado. Sea cual sea la opción elegida, te esperan combates muy intensos y espectaculares, en los que, gracias a un preciso control, resulta un placer volar entre decenas de enemigos haciendo presa con tus ametralladoras en los otros cazas o hundiemdo un destructor lanzando varios torpedos. Y aunque en algunos momentos Birds of Steel bordea la línea de lo anodino con algunas misiones algo sosas o trayectos hasta el objetivo demasiado largos, el desarrollo general es lo bastante dinámico para no aburrir.

Opciones para todos los gustos

Gran parte de "culpa" del interés que despiertan las misiones de Birds of Steel, la tienen también sus ambiciosas opciones de juego: Campaña Histórica, misiones sueltas (con presencia de escenarios bélicos europeos), Campaña Dinámica (el resultado de la guerra va cambiando según nuestras victorias o derrotas), Editor de misiones, etc. Y eso por no hablar de sus divertidos modos multijugador con posibilidad de juego cooperativo Online en algunas misiones, modos competitivos hasta para 16 jugadores, eventos especiales cada cierto tiempo...

Gráficamente puede que no resulte demasiado espectacular a estas alturas de la vida de PS3, pero el resultado global es excelente, especialmente en lo relativo al gusto por detalle que se aprecia perfectamente en la visión interior de las cabinas o el acabado final de los más de 100 modelos de aviones disponibles. Con el añadido de un apartado sonoro impecable (también llega con doblaje al español), el resultado es un juego técnicamente competente, pese a no ser espectacular visualmente.

La suma de todos estos factores de juego resulta clara: Birds of Steel es un completísimo simulador que se adapta a todo tipo de jugadores y que en su modo de dificultad más exigente ofrece un realismo inusitado y todo un reto de habilidad aérea. Si te atrae el género, es una buena oportunidad de adentrarte en él sin dificultad; si lo amas, una adquisición que colmará todas tus ansias de volar.

Valoración

La gran virtud de Birds of Steel es su realismo, tanto en la recreación de los aviones como en la simulación. Tienen momentos faltos de ritmo, pero lo suple con su control, sus 100 naves y muchos modos de juego. Si amas el género no te lo pierdas.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

Posibilidad de jugarlo como simulador o arcade. Gran realismo aéreo y fidelidad histórica.

Lo peor

Algunas misiones pecan de ser poco espectaculares. Algunos aspectos gráficos son mejorables.

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