Análisis

Análisis alocado de Mad Riders

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¿A quién no le gustan los quads? Echar carreras sobre estos cacharros de cuatro ruedas sin carrocería es una gozada. Ubisoft y su Mad Riders nos dan la oportunidad de hacerlo cómodamente desde el salón de casa, disfrutando de la velocidad y sin riesgos para nuestra integridad física.

Siempre viene bien tener a mano un juego sin argumento. Salvar al mundo y esas cosas tienen su atractivo pero, cuando apetece echar una partida rápida y sin mayor trascendencia, nada mejor que un título como el que nos ocupa. Pure y Nail’d nos ofrecieron propuestas similares a Mad Riders, aunque este nos llega exclusivamente como descargable y a precio reducido. Eso sí, alcanzar la meta en primer lugar sigue siendo el objetivo final común a todos ellos, como juegos clásicos de carreras que son.

Además de conseguir la victoria, arañar todos los puntos que podamos también es importante. Ello nos otorga experiencia y la consecuente subida de nivel, que nos abre la puerta a nuevos vehículos, maniobras y vestimentas para nuestro piloto. La manera más directa de conseguirlo es finalizar las pruebas en las primeras posiciones, pero las acrobacias que hagamos durante la carrera influyen igualmente. Mortales, giros en el aire o derrapes al límite están entre ellas. También tenemos la opción de personalizar los vehículos y el aspecto del piloto, pero esto se queda en detalles físicos como el color o el patrón del diseño. La posibilidad de conducir buggies aparece al progresar en el juego.

Dirección asistida

El control, al igual que el estilo de juego, es muy directo y totalmente arcade. La sensación de velocidad es altísima y los saltos son enormes, dejando claro que no se busca el realismo pero sí una diversión sin complicaciones. Incluso los turbos “de toda la vida” están presentes, además de poder utilizar atajos cuando recogemos unos objetos especiales en el recorrido. El único aspecto clásico que echamos en falta en Mad Riders es el típico mapa del circuito, por lo que nunca sabemos si hemos dejado atrás a nuestros rivales o si les tenemos pisándonos los talones. Algo que tampoco es malo, dado que contribuye a mantener la tensión hasta el final de la carrera.

Los modos de juego son variados, pero también típicos. Como piloto solitario podemos participar en un torneo, echar una carrera rápida o correr en las llamadas Pistas Platinum, lo que vienen a ser recorridos que podemos descargar. Si preferimos jugar online, hasta doce participantes pueden correr simultáneamente en partidas rápidas, carreras organizadas o ejerciendo de anfitrión, modo en el que nosotros preparamos la prueba a nuestro gusto e invitamos a otros participantes a unirse a ella. Es importante anotar que hay seis tipos diferentes de carreras, en las que se nos piden objetivos específicos en cada una de ellas. Además de llegar el primero o conseguir el mejor tiempo de vuelta, podemos correr contra un fantasma que ha marcado un buen tiempo o seguir un recorrido determinado, en el que debemos pasar por unos puntos de control que cambian de posición para hacernos la vida un poco más difícil.

¿Te gusta conducir?

El nivel técnico es el esperado. Nada de florituras, con unos gráficos correctos y una banda sonora cañera, que acaba haciéndose un poco repetitiva. En cuanto a su duración, un total de 45 circuitos y tres niveles de dificultad nos esperan, algo que puede parecer considerable pero que se supera en poco tiempo. El hecho de contar con un multijugador interesante y poder comparar nuestros tiempos con el de otros corredores le añade más “madera” al asunto, aunque tampoco es un aspecto clave que nos mantendrá “pillados” durante mucho tiempo. El principal inconveniente es que, hablando de manera global, Mad Riders no aporta nada nuevo al género. No es que sea un mal juego, en absoluto. Es completito y divierte, pero la experiencia no dura mucho y carece de ese algo que nos hace jugarlo con regularidad. No aspira a ser un Trials Evolution pero, como título de carreras off-road clásico, cumple con su misión de divertir y es un buen ejemplo de cómo hacer un videojuego sin disponer de muchos recursos o ideas innovadoras.

Valoración

No llama la atención por nada en especial, pero es entretenido. Si ya habéis probado otros juegos de carreras de quads, quizá este no merezca la pena, pero si no lo habéis hecho, Mad Riders es un título digno y a buen precio.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

Su propuesta es simple y directa. Eso se une a un control muy sencillo.

Lo peor

No destaca por ninguna de sus características, por lo que es difícil distinguirlo de otros.

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