Análisis

Análisis de Animal Crossing New Leaf

Por Roberto J. R. Anderson
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Consolidada como una de las grandes sagas de Nintendo, la entrega de 3DS llega a Europa esta semana precedida por una gran expectación. El exitoso simulador de vida lo tiene todo a su favor para convertirse en uno de los mayores superventas del año, y su novedad más llamativa es el hecho de gobernar el pueblo como alcalde.

Llevamos un mes a tope con Animal Crossing New Leaf, viviendo el día a día de nuestro pueblo junto a nuestros vecinos y descubriendo cosas nuevas cada día. Así es el concepto de la saga: una cantidad inmensa de contenidos (que va creciendo con cada entrega) que se nos van presentando poco a poco, para ir picoteando este gran y delicioso plato a lo largo de una experiencia prolongada. Es un juego pensado para disfrutar unos minutos al día durante meses o años.

Antecedentes

Los orígenes de Animal Crossing se remontan a N64, para la que Katsuya Eguchi creó un curioso e innovador “simulador de vida”. Aquel juego llegaría a occidente adaptado y mejorado para GameCube, aunque el gran éxito llegó con la entrega de DS, que fue uno de los títulos más exitosos de la consola y enamoró a millones de usuarios en todo el mundo. Su sucesor en Wii también cosechó buenas cifras, aunque lejos de las extraordinarias ventas en DS.

Parece que las portátiles son a lo que mejor se adapta la saga, pues el título que nos ocupa ha arrasado en Japón: fue el primer título de 3DS en alcanzar los 2 millones de ventas en ese territorio, y a lo largo de los meses ha logrado acercarse a los 4 millones de copias vendidas. No nos cabe duda de que en el resto del mundo su impacto va a ser también más que considerable, y que va a ser un factor importante para consolidar aún más el éxito de la consola durante este año.

Nuevo pueblo, nuevo alcalde

El planteamiento del juego es básicamente el mismo de sus predecesores: nos mudamos a un nuevo pueblo cuyo nombre podemos escoger, establecemos un hogar gracias a la inmobiliaria de Tom Nook, nos endeudamos con él para ampliar la casa, la decoramos a nuestro gusto, entablamos amistad con nuestros vecinos y nos conectamos con pueblos de otros jugadores, por citar algunas de las posibilidades.

Pero hay una gran novedad que supone una buena vuelta de tuerca al concepto: ahora, cuando empecéis el juego y lleguéis al pueblo, los habitantes os aclamarán como su nuevo alcalde. Ellos están convencidos de que en ese tren tenía que llegar su nuevo gobernante, y vuestro personaje no podrá negarse a ello.

Pero, ¿qué significa ser alcalde? La convivencia con los vecinos no cambiará mucho a pesar de vuestro puesto, pero sí tendréis acceso a nuevas e importantes posibilidades en el Ayuntamiento. La más importante es la de los proyectos municipales, mediante la cual podréis promulgar la construcción de nuevos edificios. Si en los anteriores juegos las opciones de personalización se centraban en vuestra casa, ahora el pueblo entero está pensado para que lo moldeéis a vuestro gusto de manera sencilla y cómoda. En nuestra opinión, éste es el más importante paso adelante de esta entrega.

Gracias a los proyectos municipales podéis construir puentes con los que cruzar más fácilmente el río, y decorar el pueblo colocando a vuestro gusto farolas, bancos, fuentes, relojes y muchos otros elementos. También podéis levantar así edificios importantes como la cafetería El Alpiste, la segunda planta del museo (en la que crear vuestras propias exposiciones), la Casa del Sueño (en la cual podéis soñar con pueblos de otros jugadores e ir a ellos sin que vuestras acciones tengan consecuencias permanentes), la Acampada (gracias a la cual llegan nuevos personajes) e incluso el Centro de Reseteos: a algunos de los jugadores más jóvenes les estresaba demasiado la “chapa” que les metía Rese T. al apagar la consola sin guardar, así que en este juego es decisión del usuario crear su cuartel para poner al topo en servicio activo, ya que muchos jugadores sí han llegado a apreciar este personaje.

Edificios y bayas

Para poder crear algunos de estos edificios, primero hay que cumplir algunos requisitos como hacer un número mínimo de donaciones al museo (aceptan fósiles, bichos, peces y obras de arte) o dejar pasar ciertos días desde algún acontecimiento concreto. En cualquier caso, cada proyecto requiere un número determinado de bayas (la moneda oficial del juego) que se recaudan entre los habitantes hasta alcanzar la cifra exigida. Sin embargo, los vecinos siempre aportan muy poco y el grueso de la inversión debe salir de vuestros propios bolsillos. ¡Eso sí que es ser un político comprometido con su pueblo!

Lo cierto es que en esta entrega os van a hacer falta más bayas que nunca. Volveréis a necesitar muchas para llevar a cabo las ampliaciones de vuestra casa, y ahora además tendréis que gastar muchas en los proyectos municipales. Esto, sin embargo, es también un incentivo para exprimir más el juego y explotar durante mucho más tiempo sus diferentes formas de recaudar dinero virtual: caza, pesca, frutales, venta de nabos, etc. Sólo así podréis tener la mejor casa y también el mejor pueblo.

Ordenanzas

La otra gran función como alcalde es la posibilidad de promulgar ordenanzas. En anteriores juegos se daba a veces el problema de que algunos jugadores llegaban tarde a casa tras sus obligaciones diurnas y se encontraban con que las tiendas del juego ya estaban cerradas. También ocurría a veces que, por el contrario, jugones cuyo estilo de vida requiere madrugar querían echar una partida matinal pero las tiendas aún no habían abierto. Ahora es posible proclamar que nuestro pueblo sea trasnochador o madrugador, y el juego se adapta así mucho mejor a las necesidades de cada jugador. También es posible promulgar que el pueblo sea hermoso (para mantenerlo limpio) o rico (para conseguir más bayas al vender nuestros objetos).

Nuestra ayudante en la aventura política es Canela, secretaria del Ayuntamiento. Este adorable nuevo personaje nos ayuda en todo momento, y también nos permite modificar la bandera del pueblo, la melodía oficial e incluso poner quejas contra vecinos que nos gusten.

Personalizando casa y aspecto

La decoración de nuestras moradas sigue siendo tan importante como siempre, aunque el número de muebles y accesorios sigue aumentando y ofreciendo la posibilidad de tener un hogar más único: en esta ocasión hay un 50% más de muebles con respecto a la anterior entrega. Y si ya había un montón en Wii... imaginaos.

Vuelve también la peluquería Chez Marilín, donde podréis cambiar de look e incluso maquillar a vuestro personaje con el aspecto de uno de los Mii que tengáis en la memoria de la consola. Eso sí, no podéis combinar el aspecto de Mii con accesorios como gorras y gafas.

Además, encontraréis en la tienda un nuevo objeto que da mucho juego: las galletas de la fortuna. Tienen la particularidad de que no se compran con bayas, sino con 2 monedas de juego (las monedas de 3DS que se obtienen automáticamente al caminar mientras tenéis la consola guardada en suspensión). Cada vez que comáis una de estas galletas, os tocará un objeto al azar en su envoltorio, y así conseguiréis muchas cosas que no podríais obtener de otra manera.

El número de prendas también sigue en aumento, y además podéis personalizarlas (al igual que los muebles). Camisetas, jerséis, tops, pantalones... de todo, y con diferentes formas para obtenerlos. Comprarlos en las tiendas es una opción lógica, pero la generosidad de vuestros vecinos también os hará obtener muchas si sois amables con ellos. No dudarán en regalaros muebles y ropa cada vez que les hagáis un favor (hacerles un recado o llevarles una fruta, por ejemplo), tras invitarlos o ser invitados en vuestra casa o en la de ellos, o cuando simplemente les apetezca haceros un buen regalo.

Creemos que la filosofía del juego (al igual que la de sus predecesores) hace a veces una apología excesiva del consumismo, pues nos invita a gastar bayas constantemente y a regalarnos unos a otros cosas que acumulamos, ¡y es difícil usar todos los muebles y prendas que nos dan nuestros buenos vecinos! Pero, por otra parte, también valoramos muy positivamente cómo el juego premia que nos portemos bien con el resto de la gente, además de ser en cierta medida un sencillo y divertido manual para que los más jóvenes entiendan cómo se puede prosperar en la vida consiguiendo bayas a través de duro trabajo y obteniendo amigos en los que depositar su confianza y lealtad.

El paso del tiempo

Es fácil trucar el reloj del juego para avanzar más rápido o beneficiarnos en ciertos momentos, pero nuestra recomendación es que mantengáis siempre la misma fecha y hora que en la vida real. Uno de los puntos centrales de Animal Crossing es vivir en el juego una vida paralela a la real, y seréis testigos de distintos acontecimientos dependiendo de la estación del año en la que os encontréis o de los días señalados en el calendario como torneos de caza y pesca, solsticio de verano, Navidad o Nochevieja, por decir unos pocos.

Además, esta vez se ha hecho un esfuerzo aún mayor en localizar el juego a cada país. Los diálogos son más cercanos a nuestra cultura, ¡y ya veréis las uvas en Nochevieja!

La isla

El concepto de isla no es nuevo en la saga, aunque sí hacía tiempo que no se retomaba: en la entrega de GameCube existía una, pero sólo era accesible conectando una Game Boy Advance. La isla de New Leaf es muy distinta y totalmente nueva, y para llegar a ella sólo tenéis que pagar 1000 bayas al capitán del barco en el muelle. Es accesible a partir de unos días después de comenzar la partida, y es un paradisiaco lugar al que se ha retirado Tórtimer, el anterior alcalde, a disfrutar de la buena vida.

La isla es uno de los lugares más divertidos del juego, y en ella encontraréis valiosos bichos y peces que no hallaréis en el pueblo. Además, encontraréis divertidos minijuegos que podéis disfrutar en compañía de otros jugadores con objetivos como atrapar un número determinado de peces en un tiempo límite. Cuanto mejor lo hagáis, más medallas recibiréis; las medallas son la única moneda que aceptan en la isla a cambio de sus exclusivos objetos, ya que aquí las bayas no tienen validez.

Nuevos edificios

Por otra parte, hay también edificios nuevos que van abriendo progresivamente. El Club Jajá es una marchosa sala de conciertos y el lugar donde actúa Totakeke, ahora como DJ; para que abran sus puertas tendréis primero que reunir firmas de los vecinos. Pero tranquilos, ¡que ellos no verán el ruido en el pueblo como un problema y estarán encantados de tener un lugar en el que pasarlo bien!

La jardinería es otra de las novedades, y está regentada por Gandulio. Aquí podréis obtener todo lo necesario para plantar flores y mantenerlas vivas, y además Gandulio también puede ayudaros a arrancar las malas hierbas que se forman cuando lleváis un tiempo sin jugar.

El multijugador

Hace poco ya publicamos un texto analizando todos los aspectos del multijugador, así que, para no repetir otra vez lo mismo, os invitamos a que leáis el artículo como complemento a este análisis. De todos modos, no podemos dejar de recordaros aquí también su facilidad para visitar pueblos ajenos o invitar a otros usuarios al vuestro, ya sea en modo local u online, ni tampoco podemos olvidarnos de destacar sus importantes novedades como la lista de “mejores amigos” con la que comunicarnos más fácilmente con otros jugadores ni sus magníficas funciones StreetPass, que como ya hemos dicho otras veces son las mejores que hemos visto en 3DS. La posibilidad de entrar en las casas de todos los jugadores con los que nos crucemos y comprar sus muebles nos parece una pasada. Sin duda, el juego no sería lo mismo sin todas estas posibilidades para compartir la experiencia, y son fundamentales para aprovechar New Leaf al máximo.

Apartados visual y sonoro

La saga nunca ha necesitado tener unos gráficos portentosos, aunque su mundo está diseñado con un gusto excelente, y sus animalescos personajes están trazados con una calidad y carisma más que encomiables. Gráficamente, New Leaf mejora lo que vimos en Wii y nos deja bonitos detalles como el agua, que ahora está mucho mejor presentada que en anteriores juegos. Además, el efecto 3D funciona muy bien y nos hace apreciar mejor los elementos del pueblo.

Por su parte, los efectos de sonido siguen la tónica de la saga, entre los que destacan los clásicos balbuceos para representar los diálogos de los personajes, y las melodías son sencillas y agradables. ¡Y ya veréis (o mejor dicho, escucharéis) los temazos que se marca DJ Totakeke!

Conclusiones

Animal Crossing sigue reforzando su fórmula, y New Leaf añade muchos elementos y posibilidades. A quien no le gustasen los anteriores tampoco les gustará éste, pero quienes disfruten de la saga van muy bien servidos con esta nueva taza. Ser el alcalde nos da el poder de diseñar el pueblo más a nuestro gusto que nunca, y la cantidad de opciones, lugares y personajes sigue creciendo.

Quizás podríamos pedir novedades más drásticas o una mayor variedad de poderes como alcalde, pero el juego es un estupendo y natural paso más en la evolución de la saga. Como hemos explicado al principio, es un juego ideal para jugar unos minutos al día durante meses o años y compatibilizar la experiencia con otros juegos (por eso mismo Satoru Iwata, presidente de Nintendo, recomienda adquirir la versión descargable), y deleitarse con los numerosos contenidos que iréis descubriendo cada día y con los regalos que irán llegando gratuitamente a través de SpotPass. New Leaf tiene muchas sorpresas guardadas, y los que decidáis haceros con él esta semana sólo estaréis comenzando una estancia que será muy larga en vuestro nuevo pueblo.

Todo lo que necesitéis saber de Animal Crossing, incluidas cosas como la entrevista con sus creadores o las nuevas funciones como alcalde está en nuestro especial.

Valoración

Los amantes de la saga van a pasar momentos memorables, y quienes nunca la probaron tienen aquí una gran opción para iniciarse. Ser alcalde lo hace más personalizable y divertido que nunca, y sus opciones multijugador y de StreetPass son excelentes.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Los proyectos municipales. La cantidad y calidad de contenidos. El multijugador. El StreetPass.

Lo peor

Algunas cosas pueden hacerse un poco repetitivas. No tiene chat de voz.

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