Análisis

Análisis de Assassin's Creed 3 Liberation

Por Borja Abadie
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Ubisoft lleva a nuestra PS Vita la mayoría de las posibilidades de la revolución americana de Assassin´s Creed III, con todos sus saltos, acrobacias, asesinatos y triquiñuelas "intáctiles". ¿Lo pilláis?

Ubisoft se toma muy en serio PS Vita. Mientras que algunos tratan de darla por muerta cuando apenas ha nacido, el estudio francés se ha volcado a tope con ella, trayéndonos una entrega totalmente exclusiva y adaptada a las peculiaridades de la portátil de su saga más exitosa: Assassin´s Creed.

Nueva Orleans, 1765, la ciudad vive un momento de cambios. Mientras que en el resto del país las colonias luchan por su independencia del Imperio británico, en Luisiana, se lucha contra los franceses y españoles que "gobernaron" aquella zona, principalmente obteniendo toda la riqueza que pudieron y esclavizando a los nativos. Nuestra protagonista, Aveline de Grandpré es buena prueba de esta convulsa época. Su padre es un adinerado mercader francés y su madre, de origen africano, desapareció misteriosamente cuando era pequeña, así que lleva muy dentro la lucha por la libertad y el fin la esclavitud de su pueblo.

Nuestra aventura comienza en Nueva Orleans, pero pronto visitamos las otras dos localizaciones principales, el pantano, donde viven las tribus nativas y Chichén Itzá, en Méjico. Los acontecimientos discurren más o menos en paralelo a los de ACIII, e incluso en algún momento los caminos de Connor y Aveline se entrecruzan, aunque no os vamos a destripar cómo.

Vestida para matar... o no

Una de las novedades de esta entrega son los atuendos, con lo que cambiamos el aspecto de Aveline. Lo mejor es que la cuestión no es meramente visual, si no que cada uno de los 3 trajes disponibles cambia las habilidades de nuestra protagonista. El atuendo principal es el de asesina, al estilo de Ezio, Connor o Alistair, nos permite equipar más tipos de arma que ninguna. El traje de dama (recordad que somos de buena familia) nos sirve para seducir a los guardias, que nos seguirán durante un tiempo a donde vayamos proporcionándonos el anonimato necesario frente a otros soldados.

Además, también podemos sobornarles para que nos dejen entrar en lugares vigilados o usar nuestro parasol (debidamente trucado) para lanzar dardos venenosos a nuestros rivales. La parte mala es que el artilugio tarda mucho en recargarse, evitando que nos pasemos el juego lanzando dardos. Además, lo que tiene de bonito lo tiene de incómodo, ya que Aveline no puede trepar cuando lo lleva puesto. La indumentaria de esclava nos permite trepar, provocar revueltas y mezclarnos entre los esclavos portando cajas, serrando madera o barriendo con una escoba la zona, lo que resulta perfecto para no llamar la atención de los soldados.

Eso sí, podemos llevar mucha menos variedad de armas que vistiendo de asesina y somos más débiles en los combates. Cada una de las tres identidades tiene su propia barra de notoriedad, que podemos reducir arrancando carteles, acabando con testigos,… Al principio completamos misiones sencillas usando uno solo de los atuendos, pero la cosa se complica, y gana en diversión, más adelante, obligándonos a combinar las 3 prendas para completar una misión. Para hacerlo posible tendremos que dejarnos los dineros en rehabilitar vestuarios por toda la ciudad, para no tener que volver muy lejos. También hay tiendas donde podemos comprar nuevas armas, trajes de distintos colores, munición o mejoras para la cantidad de balas o dardos que podemos llevar encima, por ejemplo.

Los artilugios de una asesina

Como buena integrante de la orden de los asesinos, nuestra heroína es capaz de escalar, saltar, nadar, bucear o agarrarse a cualquier superficie para avanzar por los escenarios, incluidas las nuevas habilidades monescas de Connor para trepar por los árboles y saltar de rama en rama. Aunque, probablemente, lo más característico es que va equipada con un par de hojas ocultas bajo su traje, perfectas para asesinar a nuestros rivales sin levantar muchas sospechas.

También tenemos las clásicas bombas de humo, aunque lo mejor es el nuevo arsenal. La pistola resulta perfecta a larga distancia, como la cerbatana con la que podemos acabe con nuestros enemigos o hacer que se vuelvan locos y ataquen a sus colegas (gracias al veneno de Ágate, nuestro mentor en la orden). El látigo nos sirve para balancearnos en determinados momentos plataformeros y para agarrar a los enemigos y acercarlos a nuestra posición. Los combates están tan depurados como en la versión de sobremesa.

Lo mejor es el sistema de contraataques, en el que debemos pulsar el botón en el momento adecuado para evitar los ataques enemigos al tiempo que preparamos nuestro siguiente golpe. Además, al sumar muertes, activamos la cadena de asesinatos, en la que se pausa la acción y podemos señalar en la pantalla táctil a varios objetivos para realizar un ataque múltiple. Precisamente ese es otro de los elementos más reseñables de Liberation, el uso de las características de Vita.

Aprovechando las posibilidades de Vita

En lugar de limitarse a trasladar el estilo de juego de la saga a la Vita sin más, Ubisoft ha tenido el acierto de hacer un buen uso de las opciones que ofrece la portátil. Podemos abrir cartas deslizando neustros dedos por ambas táctiles, robar, controlar una canoa arrastrando nuestro dedo por el panel trasero, conducir un carromato en llamas acelerando o frenando al pulsar la pantalla o controlando los menús de armas y de trajes de un modo más sencillo que con los botones.

Pero eso no es todo, también hay algunos usos más originales, como apuntar con nuestra cámara hacia una luz potente de nuestra casa para revelar un mensaje oculto en una carta o utilizar el giroscopio para hacer que una bola llegue hasta el centro de un laberinto inclinando la consola en uno de los escasos puzles que presenta Assassin´s Creed III: Liberation.

Además, para aportar más variedad a un desarrollo de por sí diverso, hay un minijuego de mini-estrategia, en el que podemos comprar barcos y provisiones (como tabaco, algodón, café,…) en distintos puertos de la zona para luego venderlos a un precio mayor en otros muelles. Nuestro barco puede ser atacado por piratas o dañado por las tormentas en las distintas rutas marítimas, aunque desgraciadamente nosotros no vemos nada de eso, permaneciendo siempre en menús.   

Luces y sombras de la revolución

Técnicamente es espectacular, con un mapeado gigantesco, animaciones muy fluidas y pocos tiempos de carga, aunque cuenta con las complicaciones derivadas de una portátil, con escenarios un poco vacíos o algunas ralentizaciones. Pero ése no es el problema de este juegazo. El desarrollo es muy entretenido y variado (durante las 12-15 horas que lleva completar la historia), el diseño de las misiones, un poco más corto de lo normal, es perfecto para una portátil, pero la ambientación elegida es algo floja, y eso en un Assassin´s Creed es fundamental. Nueva Orleans no goza del mismo carisma que Jerusalén, Roma, Constantinopla o incluso Boston, y lo que es peor, tampoco nos cruzamos con caras tan conocidas como George Washintong o Benjamin Franklin, por ejemplo.

La parte buena es que la zona del pantano, mucho más salvaje y sobre todo Chichén Itzá, con la recreación del templo de Kukulcán y su cenote sagrado nos hacen vivir nuevas experiencias en la saga. La ausencia de batallas navales, aunque lógica por la diferencia de potencia entre las máquinas, no deja de ser una pena, así como la más incomprensible falta de caza (pese a que hay algún enfrentamiento con caimanes mediante QTE´s).

Por lo demás ACIII: Liberation es un gran juego, que exprime las posibilidades de Vita y que ofrece un desarrollo muy divertido y una historia interesante en la que los misterios acerca de la madre de Aveline y del hecho de que el mítico Desmond no sea el antepasado de la protagonista conectado al Animus reservan gratas sorpresas.

Valoración

Ubisoft apuesta a lo grande por PS Vita creando un juego que puede mirar sin complejos a sus hermanos mayores. Falla en la falta de carisma de la ambientación, sin personajes ni momentos históricos reconocibles.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

El nuevo arsenal, en especial el látigo, y los tres trajes de Aveline. Explota Vita a tope.

Lo peor

La ambientación es más desconocida que en otras entregas. Fallos técnicos, como ralentizaciones.

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