Análisis

Análisis de Assassin's Creed Liberation HD

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: PS3

Assassin’s Creed Liberation HD, revisión del título aparecido en PS Vita en 2012, ya está disponible en PS3, Xbox 360 y PC, únicamente en formato digital. Hemos retrocedido dos siglos y medio en el tiempo y la hemos acompañado, de nuevo, en su cruzada contra la esclavitud, en una Nueva Orleans cuyas calles se han barrido con escobas de alta definición.

Los lavados de cara se han convertido en el pan nuestro de cada día, en forma de conversiones y “remakes” de todas las formas y colores que quepa imaginar. Antiguamente, la filosofía de recuperar juegos añejos era más residual y se solía reservar a grandes títulos. ¿Quién no recuerda aquel mítico Resident Evil de Gamecube, comúnmente conocido como “REmake”? Entonces, se solía esperar varios años para hacer esas revisiones y el salto gráfico solía ser más que evidente. Luego, aprovechando el boom de la alta definición, llegaron los recopilatorios en HD, como los de God of War, Metal Gear Solid o Devil May Cry. El proceso ha desembocado en la recurrente moda de usarlo incluso en títulos recientes. No es extraño, pues, si una compañía tiene ya construida la base de un juego, no necesita grandes esfuerzos para reutilizarla y seguir sacándole provecho. Sin ir más lejos, este mes tenemos los lanzamientos de Tomb Raider Definitive Edition y de Assassin’s Creed Liberation HD, el título que nos ocupa, cuyo análisis en su versión de PS Vita ya realizamos en su día.

La saga de Ubisoft ha sido una de las grandes sorpresas de esta generación. Puede que en los últimos años la percepción hacia ella se haya visto un poco empañada por la discutible decisión de hacerla anual, pero es innegable que su ambientación histórica y sus escenarios han roto moldes. El juego que nos ocupa se lanzó originariamente en PS Vita, a finales de 2012, y ahora llega a PS3, Xbox 360 y PC con mejoras gráficas y nuevas misiones, a cargo del estudio Ubisoft Sofia. Ya se puede adquirir por 19’99 euros, únicamente en formato descargable.

Aboliendo la esclavitud en Nueva Orleans

El juego está ambientado en la segunda mitad del siglo XVIII, en Nueva Orleans, un lugar en incipiente ebullición antes de la revolución americana, dada la presencia de los ejércitos de Francia y de España, así como de esclavos, usados como mano de obra. En medio de ese triángulo, se cuecen también, como cabía esperar, nuevas intrigas de la guerra entre asesinos y templarios. Así, la protagonista es Aveline de Grandpré, hija de un adinerado comerciante francés y de una mujer africana. Tras la misteriosa desaparición de su progenitora siendo ella aún muy pequeña, la joven decide unirse a la Hermandad de los asesinos y luchar por la abolición de la esclavitud, durante varios años de su vida.

Aunque es paralelo a la tercera entrega numerada de la saga, no es un juego que se pueda considerar canónico. Es decir, no sólo no sale Desmond Miles como “sujeto de estudio”, sino que no se observa ni rastro de Abstergo o del Animus (la máquina empleada para bucear en la vida de los antepasados de la gente). Se trata de un juego con un argumento cerrado sobre sí mismo.

Una de las debilidades de base del juego es la carencia de carisma de la protagonista, algo de lo que ni su vestimenta a lo Jack Sparrow logra salvarla. Teniendo en cuenta los precedentes de Altair, Connor, Edward y, sobre todo, Ezio, Aveline no da la talla, igual que tampoco lo hacen los personajes secundarios o sus enemigos, que van y vienen sin ton ni son.

Una saltimbanqui mimetizada con el entorno

Assassin’s Creed Liberation HD se desarrolla en tres entornos principales: Nueva Orleans, un pantano y las ruinas mayas de Chichén Itzá. A ellos, se añade un cuarto escenario testimonial, en una montaña nevada de Nueva York. Entre ellas, no hay zonas de transición. El tamaño de esas zonas no es excesivamente grande, ya que fueron pensadas para PS Vita, pero el conjunto aguanta bien el tipo.

Como en el resto de entregas, hay un fuerte componente de “sandbox”, de modo que podemos movernos libremente por los escenarios, repletos de gente y coleccionables. Lo mejor es el componente de “parkour”, que genera una simbiosis genial entre Aveline y el entorno, tanto si estamos en la ciudad como si estamos en la naturaleza. Dar saltos y escalar por edificios, ramas o riscos es una auténtica delicia, ya que el diseño de los escenarios está pensado para que casi siempre tengamos algo a lo que agarrarnos. Del mismo modo, está presente la sincronización de las ya icónicas atalayas: escalando a los puntos más elevados de cada zona y echando un vistazo a la panorámica, vamos perfilando el mapa poco a poco. También hay zonas de nado, viajes en canoa o incluso una escena en la que manejamos un carruaje de caballos. No es nada novedoso respecto a otras entregas, pero el sistema funciona muy bien. No sucede lo mismo con los puzles, que son bastante escasos y cuyo procedimiento estaba muy pensado para Vita, lo que hace que aquí pierdan sentido. Por ejemplo, hay que dirigir una bola por un laberinto con ayuda del joystick, algo que, originariamente, se realizaba con el giroscopio.

Una de las particularidades de este juego es la feminidad de su protagonista. Nunca antes habíamos podido manejar a una mujer en la saga. No es algo baladí, pues va aparejado a la posibilidad de usar tres tipos de vestidos, cada uno de los cuales cuenta con unas determinadas características. En primer lugar, está el de asesina, que es el más estándar y que permite llevar todas las armas que queramos. En segundo lugar, está el de esclava, que es más limitado para el combate, pero que permite mezclarse entre la gente para despistar a cualquiera que nos esté persiguiendo. Finalmente, está el de dama, que es el más particular, ya que permite sobornar y seducir a los guardias para colarnos en diferentes lugares, aunque a costa de no poder saltar ni trepar.

Las misiones resultan bastante genéricas: eliminar a un objetivo, sabotear una expedición, recuperar un objeto… No resultan repetitivas como las del primer AC, pero son muy lineales y no ofrecen grandes opciones de actuación, ya que casi siempre se nos obliga a usar un determinado vestido, sin dar pie a la experimentación con el sigilo y la acción. Como siempre, cada misión nos propone una serie de requisitos si queremos completarla al 100%, como hacerla en el menor tiempo posible o sin matar a nadie. En ese sentido, la IA de los enemigos es paupérrima, por lo general. Por ejemplo, algunos guardias nos ignoran aunque pasemos a medio metro de su cara. Hemos visto incluso un caso hilarante: en una misión, había que expoliarle un objeto a un hombre y, tras hacerlo, se revolvió… y a los dos segundos se le “olvidó” que le acabábamos de robar.

El sistema de combate también es el de siempre, basado en ataques, contraataques y rotura de defensas, a lo que se añade, de vez en cuando, la opción de congelar la acción y ejecutar una cadena de asesinatos sobre tres enemigos. Pese a su tosquedad, funciona bien, salvo cuando se arremolinan muchos enemigos a nuestro alrededor, algo que incrementa exponencialmente el riesgo de recibir pasaje hacia el otro barrio. En cuanto a las armas, no faltan el típico sable, la hoja oculta, la pistola o las bombas de humo, pero hay varios artefactos especiales que resultan muy útiles, como una cerbatana (que permite envenenar a los enemigos), un látigo (que sirve para luchar y para prolongar algunos saltos) o un curioso paraguas (que permite disparar dardos cuando vamos vestidos de dama).

Puliendo las bases ya existentes

El esqueleto gráfico de Assassin’s Creed Liberation HD es el mismo que vimos en PS Vita. El aspecto general se ha mejorado y todo resulta más definido, pero está claro que el juego no está pensado desde cero para ser de sobremesa, y menos tras haber visto el gran nivel de Black Flag (el agua está a años luz). Los rostros han mejorado y presentan un mayor detalle, pero son bastante inexpresivos y hacen gala de unos sombreados flojos. En cuanto a los escenarios, cumplen, pero se observa bastante “popping”, con muchos elementos y texturas que surgen de la nada. Hay día y noche, pero no mediante un ciclo progresivo (la hora depende de cada misión).

Dentro del sonido, llama la atención la banda sonora, con algunos momentos estupendos, en especial en las ruinas mayas de Chichén Itzá. Las voces están dobladas al castellano, a lo que se añade la pincelada de que algunos ciudadanos hablan francés, por aquello de que el juego se ambienta en Nueva Orleans. Sin embargo, la voz de Aveline de Grandpré no da la talla, pues, a menudo, se nota que está forzadísima.

Una adaptación entre dos tierras

AC Liberation es un juego que casaba muy bien con la filosofía portátil de PS Vita, a cuyas características les sacaba bastante partido. No obstante, hay que tener en cuenta que, en su día, fue planteado más como un “spin off” de ACIII que como un título llamado a ser grande dentro de la saga, y eso se nota al trasladarlo a plataformas de sobremesa. Prácticamente, pierde la comparación con todos sus “antecesores”, en especial con la cuarta entrega numerada, cuyo desarrollo, paradójicamente, fue posterior. Si nos fijamos en la ambientación, Nueva Orleans no es un enclave tan atractivo como Jerusalén, Florencia, Venecia, Roma, Constantinopla o Boston, pues no hay edificaciones significativas que le saquen partido al “parkour”. Lo mismo sucede con la insulsa protagonista y su atropellada historia, que se puede completar en nueve horas (al margen de las misiones secundarias) y que no añade gran cosa al universo de la saga. Para rematar, el juego sólo sale en formato digital y a 19,99 euros, cuando quizás se podría haber incluido en aquella Heritage Collection que se lanzó hace dos meses y que contenía los cinco primeros títulos de la saga…

Si se dejan un poco aparte esas consideraciones, queda un desarrollo que, pese a no introducir grandes novedades, sí resulta muy atractivo. El “parkour” tan característico de la saga se siente igual de bien que siempre, y el apartado gráfico se ha mejorado respecto a PS Vita. Al fin y al cabo, la intención es la que es: que lo pueda jugar quien no tuviera la ocasión de hacerlo en la portátil de Sony.

Valoración

Es una aventura más que correcta, pero no deja de ser una conversión de un título de 2012 cuyos planteamientos estaban pensados para una portátil. En la comparación con todos sus hermanos asesinos, sale perdiendo.

Hobby

71

Bueno

Lo mejor

El “parkour”, tan genial como siempre. El uso de los tres vestidos. Algunas melodías.

Lo peor

La falta de carisma de Aveline y de Nueva Orleans. La IA. El precio y que sólo salga en digital.

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