Análisis

Análisis de Batman Arkham Origins

Por Alberto Lloret
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Tras dos años de descanso, Batman vuelve para contarnos cómo fueron sus orígenes, en una nueva y apasionante aventura que sigue a pies juntillas la línea trazada en Arkham City, pero ahora bajo la batuta de otro estudio desarrollador.

Tras encumbrar a Batman en lo más alto de los videojuegos de superhéroes, Rocksteady Studios “ha cedido” el desarrollo de este Origins a Warner Bros Montreal (el estudio encargado de la Armoured Edition de Arkham City para Wii U), para, suponemos, trabajar en el debut de Batman en la nueva generación. Y este cambio de estudio, que en un primer momento produjo dudas y temores, en la práctica no ha supuesto nada: Origins es un trabajo digno, que sigue la estela de los anteriores Arkham.

Su punto de partida es muy sencillo: volvemos atrás en el tiempo, a los primeros años de Batman (exactamente a lo que se enmarcaría dentro del “Año 2” del cómic), para mostrarnos la noche en la que el héroe enmascarado pasó de justiciero a Caballero Oscuro. En ésta época, Batman ya domina el combate, tiene sus primeros gadgets y no es un patoso escapando… pero aún le queda la prueba definitiva para consagrarse como un héroe, un acto que ponga incluso a la justicia de su parte (al comenzar, tenemos hasta a la policía en contra). Ese acto es la aventura que plantea Origins.

NOTA: si no quieres destriparte nada del juego no veas los vídeos, que abarcan algunos momentos de las 2-3 primeras horas de juego.

Toda saga tiene un comienzo...

La historia arranca en plena Nochebuena, con el villano Máscara Negra ofreciendo 50 millones de dólares por la cabeza de Batman. Una suma que atrae a matones, asesinos e incluso a la policía, en su mayoría corrupta, con los SWAT a la cabeza. Y para hacer salir al murciélago de su cueva, están provocando revueltas, lo que moralmente obliga a Batman a salir, investigar lo que está pasando y capturar a Máscara Negra. Bueno, en realidad eso es solo el comienzo: como en las pelis de Nolan, hay muchos giros, y cuando parece que la aventura va a acabar, repunta desvelando nuevas sorpresas…

No diremos nada más sobre el argumento pero, sin duda, es de lo mejorcito del juego. Y, si eres de los que piensas que sí, que ya conocemos los orígenes de Batman por los cómics o las películas u otros juegos, lo cierto es que Origins lo hace a su manera, y lo hace muy bien. La presentación es magnífica, tiene algunas sorpresas y momentos que preferimos callar, y cuenta con un soberbio doblaje al castellano (Claudio Serrano como Batman y José García Padilla como El Joker hacen un trabajo INOLVIDABLE).

Tras la huella de Arkham City

A la hora de jugar, la referencia más clara es Arkham City. De hecho, la base del juego es muy, muy parecida. Nos movemos con libertad por una enorme recreación de Gotham (bastante más grande que Arkham City), tirando de las pocas pistas que consigamos para avanzar en la historia principal o bien cumpliendo la enorme cantidad de tareas secundarias y coleccionables que hay. Incluso el indicador de la parte superior de la pantalla, que muestra la ubicación del siguiente objetivo, es idéntica.

NOTA: si no quieres destriparte nada del juego no veas los vídeos, que abarcan algunos momentos de las 2-3 primeras horas de juego.

Es más, hasta la forma de avanzar por la ciudad, tirando de Batgarra y capa para planear, es clavadita. O en los interiores, usando el garfio para abrir ciertas rejillas, el gel explosivo para romper paredes endebles… Y no son las únicas similitudes: el sistema de combate es muy parecido -un botón de ataque, otro de contraataque, otro para usar la capa, un cuarto para esquivar y posibilidad de usar los gadgets durante combate-, el modo detective sigue estando presente para localizar pistas, como la inmensa mayoría de gadgets vistos en el anterior juego… En cierto sentido, si jugaste a Arkham City verás muchas cosas familiares.

Y ese es quizá el único gran “pero” que tiene Origins, que no arriesga, que no se sale del camino establecido ni intenta ir más allá. Eso no quiere decir que no haya novedades, que las hay, sino que su calado, la huella que te dejarán, es menor. Si empezamos por el combate, la gran novedad es la inclusión de dos nuevos tipos de enemigos (los “blindados” y los expertos en artes marciales), que introducen nuevas rutinas durante las peleas. El resto, como la velocidad o el sistema de experiencia para conseguir puntos de habilidad, es prácticamente idéntico.

Novedades aquí y allá

Si seguimos por el modo detective, el principal añadido es que ahora lo utilizamos para resolver asesinatos. Es quizá la novedad más molona, ya que debemos buscar pistas en un escenario del crimen y reconstruir el caso. Y cuando decimos “reconstruir” es que vemos una simulación 3D que podemos rebobinar y avanzar en busca de nuevas pistas. Incluso hay asesinatos fuera de la historia principal, que forman parte de otra tarea opcional.

NOTA: si no quieres destriparte nada del juego no veas los vídeos, que abarcan algunos momentos de las 2-3 primeras horas de juego.

Esta otra tarea opcional es el llamado “Sistema Caballero Oscuro”, que en realidad es un conjunto de desafios repartidos en cuatro categorías: Justiciero en las sombras, Protector de Gotham, La Peor Pesadilla y El mejor detective del mundo. Cada una ofrece 15 retos extra, que van desde hacer un picado desde 25 metros de altura a asestar 20 golpes críticos durante un combo o superar un escenario de depredador sin ser detectado. Completar estos desafíos da experiencia extra y, al tiempo, desbloquea algunas mejoras y habilidades que podemos adquirir con los puntos de habilidad.

Algo parecido ocurre con el sistema de habilidades que podemos “comprar” en Arkham Origins. En muchos casos son las mismas que en anteriores entregas (4 niveles de mejora de la defensa frente a balas y golpes, mayor duración de los perdigones de humo…), aunque ha cambiado la presentación para hacerlo un poco más lógico (incluso vemos una pequeña animación que explica qué hace lo que acabamos de comprar). Y si hablamos de los gadgets, más de lo mismo: no hay grandes novedades, solo variaciones de cosas que ya hemos visto, como el garfio de Deathstroke (para hacer tirolina), con novedades puntuales.

Tareas opcionales para todos

En cuanto a las tareas opcionales, pues pasa un poco lo mismo… Enigma vuelve con nuevos desafíos bajo el brazo. Pero en esta ocasión debemos primero localizar a los miembros de su red de extorsionadores, interrogarles y luego buscar las páginas de varios informes. Para acceder a estas páginas debemos superar los clásicos puzzles con interruptores, que hacen uso de los gadgets y habilidades de Batman. En total son 200. Pero aún hay más. Enigma también tiene una red de relés de comunicación que debemos destruir (son como las cámaras de seguridad de anteriores Arkham).

NOTA: si no quieres destriparte nada del juego no veas los vídeos, que abarcan algunos momentos de las 2-3 primeras horas de juego.

Por si fuera poco, Enigma también está relacionado con otra de las novedades del juego. Y es que, dado que el mapa es más grande, se ha introducido un sistema de “viaje rápido” emtre distintas zonas del mapa o la Batcueva (usando el Batwing o Batala que no pilotamos en ningún momento). Pero, para poder usar este viaje rápido, primero debemos “liberar” una torre de comunicación por cada zona, que también está controlada por Enigma y algunas de sus trampas…

También hay crímenes callejeros “dinámicos”, al estilo Red Dead Redemption, que ocuren mientras recorremos las calles y que, consisten, por ejemplo, en acabar con unos matones que están saqueando un cajero. No son nada del otro jueves, pero sumado a lo anterior, más coleccionales como cintas de audio o informes de policía, consiguen que la variedad de cosas para hacer se dispare aún más. Y eso que aún no hemos hablado de la mejor tarea opcional: “los más buscados”.

A la caza de los más buscados

Según avancemos en la historia, iremos añadiendo villanos a la lista de los más buscados, como Anarquía, El Pingüino, Deadshot, El Sombrerero, Shiva o Bird (uno de los esbirros de Bane). Cada uno nos presenta tareas distintas, como el Pingüino, del que debemos destruir cajones de armas o Shiva, que nos invita a salvar las vidas de varios inocentes antes de poder enfrentarnos a ella o, en el caso de Anarquía, llegar a un punto de la ciudad antes de que explote una bomba para desactivarla. Algunas son “reiterativas”, como destruir los bidones de Veneno de Bird, pero en general, engordan el juego y prolongan su vida de forma considerable.

También se han incluido más elementos nuevos, como la Batcueva, que está genialmente recreada y desde la que podremos consultar el batordenador en momentos puntuales o charlar con Alfred. De hecho, la relación entre Alfred y Batman es otro de los elementos interesantes de la trama, y la perspectiva que arroja es cuando menos interesante. Pero, sin lugar a dudas, lo mejor de la batcueva es el simulador de combate. Podremos acudir a él siempre que queramos y, a medida que avanzamos en la historia, se desbloquean nuevas pruebas (todas nos dan experiencia).

De hecho, las pruebas tienen un sistema de puntuación que nos premia con 1, 2 ó 3 trofeos, según nuestra actuación (suelen tener 3 tramos de puntuación o 3 objetivos). Completarlos todos con los 3 trofeos también ayuda a conseguir el 100% del juego y sobre todo, a conseuir la destreza necesaria para enfrentarnos a los modos de dificultad más altos, como el brutal “Yo Soy La Noche”, en el que no podemos guardar la partida y solo tenemos una vida. Imagina como se queda el cuerpo si palmas despues de 8 horas de partida y tener que volver a empezar desde el principio…

Si tenemos en cuenta que completar solo la historia, yendo más o menos al grano, puede llevarte entre 10-12 horas (si "pajareas" por ahí, te llevará más seguro), te puedes hacer una idea de cuánto puede durarte el juego: muchísimo más. Nosotros hemos terminado la primera partida tras de 14 horas de juego y apenas rozábamos el 30% del total… en el que entran casi todas las tareas opcionales que hemos ido citando, incluidas las pruebas del entrenamiento. Vamos, que tienes juego para rato.

El multijugador sale de las sombras

Y eso que tampoco hemos hablado del modo multijugador, otra de las novedades de Origins, que transcurre desde una perspectiva en tercera persona. Ofrece duelos para 8 jugadores, repartidos en dos grupos de 3 (matones de El Joker y Bane) y uno de dos formado por Batman y Robin. Estos últimos deben intimidar a los matones y ganan la partida si rellenan su indicador. Por su parte, los matones ganan si aniquilan a la banda rival/héroes y llenan su correspondiente indicador (dominar ciertas zonas ayuda a subir más rápido).

Cada bando cuenta con sus propias habilidades, gadgets y armas y así, por ejemplo, Batman y Robin disponen de sus gadgets (gel explosivo, batgarra…) y su sus habilidades para el sigilo. Por su parte, los matones disponen de variadas armas (algunas con versiones mejoradas que desbloqueamos al subir de nivel) y habilidades como marcar a los enemigos para detectar su posición o un quadrotor que podemos manejar a distancia y que está fuertemente armado.

Y aún hay más: a mitad de partida, un afortunado jugador de los bandos de matones puede intercambiar su personaje por el líder de su bando, Bane o El Joker, y utilizar su mayor poder para decantar la partida. Todo regado con opciones de personalización cosmética, niveles, experiencia y… vamos, lo normal en el género. Pero, el problema, es que solo hay un modo de juego y cuatro mapas, quedando la sensación de ser algo limitado. Pero bueno, mejor es eso que nada. Eso sí, no hemos podido probarlo porque mientras se realizó este análisis los servidores estaban vacíos (no estaba el juego a la venta), por lo que no sabemos si va bien o si hay lag o algún otro problema.

Continuista hasta en lo técnico

Desde el punto de vista técnico, Origins se mantiene fiel el estilo de la serie. Muy buenos modelos y efectos de luz (las sombras quizá sean incluso mejores) y en general, la ambientación es simplemente soberbia. Pero, no es menos cierto que la versión que hemos analizado (PS3), presenta un problema que no era tan evidente en anteriores entregas. Y es que, en los exteriores, en ocasiones puntuales, el juego petardea y se ralentiza durante unos breves instantes.

No es algo que ocurra de forma continua, pero antes no pasaba o era menos evidente. Puede deberse también a la continua presencia de la nieve, que es uno de los nuevos efectos en los exteriores. Aún así, no afecta en exceso. Y, a diferencia de la versión americana, en la que incluso se han optado por voces nuevas, el doblaje en castellano sigue contando con los mismos actores para los principales personajes, así como otros muy reconocibles (Roberto “Nathan Drake” Encinas, por ejemplo). Es un trabajo de calidad, aunque eso sí, se abusa de algunas voces que aparecen en más de un personaje.

Quizá su mayor defecto sea ese, que tampoco en lo técnico va más allá. Warner Bros Montreal ha utilizado las herramientas de Rocksteady y no parece que las haya refinado aún más. Insistimos, el mayor problema de Origins es que Arkham City ya era muy bueno y superarlo no es tarea sencilla. Y más si tenemos en cuenta que Warner Bros Montreal no ha querido (o podido) alejarse de ese concepto ni variarlo mucho con novedades de peso, supongo que por miedo a “dañar” la saga. Aún así, la historia es excelente (con algunos momentos memorables), la ambientación soberbia y los enfrentamientos con algunos enemigos finales inolvidables (como Libélula o Bane), de los que no verás nada en este análisis por no arruinar sorpresas…

La jugabilidad sigue siendo muy sólida,  aunque si conoces la saga bien, tendrás muchos “dejà vu”, muchas sensaciones de “esto ya lo he jugado”. ¿Te suena que Batman caiga envenenado? ¿O que visite un mundo onírico? ¿O que siga rastros de sangre en el modo detective? Son solo algunos ejemplos, pero es como hubieran cogido algunos de los retazos más memorables de anteriores Arkham y los hubieran reciclado dentro de esta nueva historia. Tampoco es que sea excesivo, pero… ahí están.

Si le perdonas estos detalles, disfrutarás de una aventura que engancha de principio a fin, que sigue divirtiendo y convenciendo en lo técnico y en lo jugable. Solo queda la sensación de, si se hubiera introducido alguna novedad de mayor peso, quizá, estaríamos hablando de otra obra maestra que añadir al catálogo de esta generación. Así, solo se queda en un juego sobresaliente… que tampoco es cualquier cosa.

Valoración

Origins sigue a pies juntillas la senda marcada por sus predecesores para contarnos una de las mejores historias del universo Arkham, aunque eso sí, no esperes grandes innovaciones. Solo encontrarás mejoras en aspectos puntuales...

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

La historia, el último tercio del juego, los combates contra los villanos, el DOBLAJE.

Lo peor

No innova en lo jugable. Técnicamente tiene alguna ralentización. El online es muy limitado.

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