Análisis

Análisis de Battlefield 4 en PS3 y Xbox 360

Por David Martínez
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Tras un año en la reserva, DICE regresa con su reputada saga bélica Battlefield y una nueva versión de su motor gráfico Frostbyte, con la que quieren conquistar tanto la nueva generación como la actual. Pero… ¿tienen las armas correctas?

Hace un par de años, DICE se sacó de la manga el motor gráfico Frostbite 2, con el que su saga de shooters Battlefield alcanzó nuevas cotas de calidad (sobre todo en PC). Este “empujón” técnico, sumado a un revisado multijugador, le acercaron aún más a su eterno rival, Call of Duty. Y, ahora, quieren erradicar por completo la distancia que los separa ofreciendo de nuevo una experiencia diferente, más pausada y orientada al juego en equipo, junto a una campaña individual más explosiva que en la anterior edición.

Para este análisis, hemos utilizado las versiones de la actual generación, en concreto, Xbox 360 para la campaña (que viene en dos discos, uno para el multijugador y las texturas en alta definición) y PS3 para el multijugador. Para ver los análisis en las plataformas de nueva generación habrá que esperar un poco más, aunque ya os adelantamos que habrá diferencias importantes, sobre todo en el multijugador, donde las partidas aceptarán 40 jugadores más (como en PC). ¿Listos para entrar en acción?

Análisis de la campaña individual por Alberto Lloret

Muchos nos quedamos con una sensación agridulce tras completar la campaña del anterior Battlefield. Sí, era entretenidilla, pero no rozaba ni de lejos la tensión y la emoción que proporcionaba su más directo competidor. Con esta idea en mente, parecen haber diseñado la nueva campaña individual que ya desde el principio –la famosa escena de los soldados atrapados en el interior de un coche que se precipita al fondo marino mientras suena “Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler-, deja claras las intenciones de Battlefield 4.

Su trama gira en torno a un conflicto diplomático provocado por el golpista chino Chang, que provoca un conflicto interno que pronto se convierte en un conflicto mundial al salpicar a Estados Unidos y Rusia. Nosotros nos metemos en la piel de Recker, un marine que forma parte de la unidad Tombstone, junto a otros soldados como Irish o Pac. En casi todo momento estaremos acompañados por ellos, y poco a poco los iremos conociendo, en un intento de dar a la acción un toque más “humano”.

De hecho, en Battlefield 4 se introduce otro tema más: la participación de las mujeres en la guerra. Me refiero a las mujeres soldado, y cómo se relacionan e insertan en nuestra unidad. Un tema que, a priori podía parecer interesante, pero queda lastrado por unos diálogos y situaciones que bien podrían haber sido escritas por un niño de 5 años. Muy básicas, torpes y mal resueltas en general… como casi toda la historia, que no aporta nada a lo que ya han hecho y mostrado otros shooters anteriormente. Bueno sí, quizá una moralina final más racional que de costumbre… con sorpresa incluida.

 

Asia, el escenario de un nuevo conflicto global

La historia se divide en 7 capítulos, que nos llevan sobre todo por Asia, como Shanghai, Singapur o el canal de Suez, donde viviremos situaciones que ya han sido explotadas en otros shooters. ¿Fugarse de una cárcel? ¿acudir al rescate de un portaviones atacado? ¿superar zonas de buceo? ¿salir de un barco que se va a pique? ¿pilotar una lancha armada para hundir la flotilla enemiga? ¿dirigir un tanque en una ciudad en guerra? ¿demoler una presa? Lugares comunes sí, aunque en su descargo diremos que al menos, resulta más divertido que Battlefield 3. Y con alguna novedad interesante…

La primera es el llamado Levolution o “evolución de los niveles”. La idea es que el entorno vaya cambiando a medida que avanzamos: palmeras que son arrancadas por el fuerte viento, aviones que se precipitan al mar al escorar un portaaviones, edificios que se derrumban… mucho caos y destrucción, como ya hemos visto en otros títulos de esta generación, con cierto aventurero de PS3 a la cabeza. Pero, a pesar de este caos, siempre queda la sensación de que está todo “guionizado”, preparado para saltar como un resorte al pasar por determinados puntos del escenario.

También podemos destruir partes del entorno, como paredes de ciertas casas y estructuras menores como puestos de vigía, bien con explosivos, lanzacohetes y similares. En las versiones de consola, estas “demoliciones” controladas cumplen su papel, pero hay texturas “bailantes”, paredes que reaparecen misteriosamente y otros defectos que en PC no pasan, por no hablar de una Inteligencia Artificial en ocasiones desastrosa (como enemigos o vehículos que se quedan “encasquillados” sin avanzar).

 ¡Un par de novedades a la vista, señor!

Pero no todo es malo. El juego también tiene detalles interesantes, como los prismáticos tácticos que utilizamos presionando RB o R1, con los que detectamos a los enemigos y los marcamos para tener localizada siempre su posición. Con los enemigos detectados, si volvemos a pulsar RB o R1, nuestros compañeros concentrarán sus disparos en los blancos marcados más próximos, una táctica para crear fuego de cobertura o para abatir a los enemigos… aunque en la práctica, no son muy efectivos.

Más interesante parece el nuevo sistema de medallas, tan propio de los juegos de smartphone. En cada nivel, dependiendo de nuestra actuación, podemos conseguir medalla de bronce, plata y oro, según nuestra puntuación. Y es que cada baja nos da una puntuación, mejor si encadenamos varias, los abatimos de un tiro a la cabeza, o si tumbamos un helicóptero, por ejemplo. Conseguir la medalla de oro suele desbloquear un arma, de las casi 50 que hay (podemos cambiar de arma en los numerosos cajones tácticos que hay por los niveles, entre todas las que hayamos desbloqueado).

Completar la campaña, en consola, puede llevar entre 6-8 horas,. Y decimos aproximadamente porque el juego presenta los típicos fallos del género, como un nivel de dificultad que se dispara en momentos puntuales de la campaña (sobre todo en la penúltima misión) o enemigos que, de repente, muestran una puntería inaudita, sin olvidar errores en la detección de colisiones, coberturas que no se destruyen y otros defectos que pronlongan artificialmente su duración. Si todo funcionara como debe, en unas 4-5 horas sería posible dar carpetazo a la campaña.

Tecnología, con una de cal y una de arena

No hay modo cooperativo, ni arcade para rejugar los niveles de otro modo, ni nada extra, aunque al menos hay motivos para revisitar la campaña. Aparte de los trofeos, en cada nivel hay chapas ocultas, retos de puntuación y armas que solo tienen determinados enemigos. No es que sea un aliciente enorme, pero al menos hay una razón para darle una segunda vuelta, aparte de probar en niveles de dificultad más altos o degustar de nuevo algunas de sus virguerías técnicas, que también las hay en la actual generación de consolas…

Gracias a la instalación de casi 2 gigas de texturas en HD, el juego luce francamente bien, demostrando una vez más que las actuales consolas todavía tienen que decir. Sí, frente al resto de versiones, se mueve solo a 30 frames por segundo, pero sin ralentizaciones (al menos en Xbox 360). Los modelos de los personajes protagonistas, como el de Irish, son sencillamente espectaculares, incluidas sus expresiones. Podríamos seguir hablando de los efectos de luz, la recreación de interiores como el portaaviones… en general, el juego entra por los ojos.

Pero no por ello deja también detalles muy, muy cutrones. Pero mucho. Por ejemplo, las porciones en las que manejamos una lancha, el agua está muy mal recreada (casi parece de hormigón armado). Después de ver lo que ha hecho Rockstar en GTAV, pues como que canta bastante más. Y si seguimos pues por el doblaje, de nuevo, una de cal (of duty) y otra de arena: hay voces francamente buenas, como la de Irish, Kovic  o Garrison (Imanol Arias, que lo hace bastante bien) y otras, sobre todo de los personajes femeninos que… bueno, siendo correctas, no están a la altura.

La gran banda sonora, a cargo de Johan Skugge & Jukka Rintamaki, se hace notar sobre todo en los momentos más dramáticos, aunque en general acompaña de forma soberbia a la acción. Un aacción que, sin aportar nada realmente nuevo, es capaz de convencer más que en Battlefield 3, pero que en ningún caso pasará a la historia por inventar nada nuevo. La pregunta ahora es, ¿estarán los frentes bélicos actuales agotados, como ya pasó con la II Guerra Mundial en la anterior generación? En caso afirmativo, ¿hay huída hacia delante? Quizá la respuesta esté en el multijugador…

Battlefield 4 multijugador por David Martínez

Como ya os hemos explicado en el modo campaña, este análisis corresponde a las versiones de PS3 y Xbox 360, más adelante publicaremos nuestra crítica del juego en PC, PS4 y Xbox One. Las principales diferencias entre versiones son gráficas; la versión superior cuenta con mayor resolución, 1600x900 en el caso de PS4 y 1280x720 en el caso de Xbox One, y corre a 60 fps. Aparte de eso, el número de jugadores marca la diferencia: 24 en las consolas actuales y 64 en las máquinas más potentes. Sin embargo, no es cuestión de comparar ambos desarrollos, sino de hacer una crítica independiente, por el juego en sí mismo.

En este punto, Battlefield 4 apuesta por unos enfrentamientos muy realistas, en escenarios abiertos con elementos destructibles. Todos los niveles están basados en zonas de la campaña (en particular China y Oriente medio) y nos permiten jugar con cualquiera de los tres ejércitos implicados: China, Rusia y los Estados Unidos, sin diferencias entre ellos, más allá de los uniiformes y equipo disponible. El tamaño de los escenarios nos anima a utilizar todo tipo de vehículos, desde jeeps a tanques, pasando por helicópteros, jets de combate lanchas y por primera vez, vehículos anfibios. Consiguiendo una sensación escalofriante, de estar sumergidos en un conflicto real. Aquí os mostramos los modos de juego.

El ritmo de juego es mucho más pausado y estratégico que en el otro “shooter” bélico de referencia, Call of Duty. En Battlefield 4, es tan importante la precisión con un arma –aquí la puntería automática no es tan evidente- como saber moverse por los escenarios (además de usar las coberturas, que pueden acabar reducidas a escombros en un santiamén). Podemos formar escuadras, junto a compañeros de equipo, para obtener algunas ventajas de combate (como hacer respawn junto a un camarada vivo) y dar órdenes, en el caso del líder de escuadra. Y por encima de todo, siguiendo el conducto reglamentario, se encuentra el comandante, que puede dirigir a nuestro equipo utilizando un tablet con Battlescreen y lanzar apoyos. Hasta aquí, se trata de una evolución de lo que hemos visto en Battlefield 3, pero el juego guarda un as en la manga: los escenarios dinámicos. Podéis saber más sobre estos aspectos después de ver nuestra entrevista en vídeo.   

Levolution

Este es el nombre (combinación de level y evolution) que se le da a los escenarios dinámicos de Battlefield 4. En total son 10 campos de batalla, enormes, que experimentan transformaciones radicales durante la partida. Estas modificaciones, activadas por los jugadores, sorprenden mucho las primeras veces, y son capaces de cambiar el rumbo de la batalla, pero inevitablemente terminamos acostumbrándonos a ellas, y pierden parte de su efecto. Aquí os relatamos los diez eventos que se disparan durante el juego.

Amaneceer nos permite destruir un puente (y cortar el acceso de vehículos) al aumentar la presión en dos tuberías de gas. Zona inundada, como su propio nombre indica, se llena de agua después de que hayamos hecho volar los muros de contención con explosivos, C4, lanzagranadas… En Tren de Golmud, la evolución del campo de batalla se centra en crear cráteres con explosivos, mientras un tren armado con artilleria pesada se desplaza por el escenario. 

Resort de Hainan cuenta con depósitos de combustible que estallan y reducen la visibilidad, Presa de Lancing puede reducirse a escombros, en Operación Locker, manipulamos las cerraduras electrónicas para dejar a nuestros enemigos encerrados en determinadas zonas de la prisión. Tifón en Paracelso rompe con todo, permitiéndonos encallar un destructor americano en la isla (antes hay que derribar una turbina de viento). Transmisión Rebelde cambia el terreno de juego cuando hacemos que se derrumbe una antena sobre la zona inferior. Asedio de Shanghai, al que jugamos en la beta, cuenta con un enorme rascacielos que podemos demoler hasta los cimientos, y Zavod 311 hace estallar una cabeza de un misil, alterando dramáticamente los alrededores. 


Diseño de escenarios

Todos los niveles del modo conquista, la estrella del juego, son grandes, tienen diferentes tipos de terreno y se adaptan a cualquier tipo de jugador. Es cierto que estas dimensiones hacen que nos hayamos encontrado algunos bugs, en particular problemas con la carga de texturas y colisiones de los vehículos, pero no estropean la experiencia. Si necesidad de ser simétricos, todos se encuentran muy equilibrados, y tardamos mucho en encontrar la configuración adeecuada para cada terreno.

Mención especial para las batallas navales, en que el mar se mueve y afecta a la trayectoria de los disparos y los vehículos, lo que nos obliga a ser más cautelosos. En lo que respecta a los enfrentamientos aéreos, el control es un poco “duro” con el pad de control, pero terminamos acostumbrándonos y disfrutando a tope (en especial con los helicópteros).

Personalización

Cada uno de los ejércitos cuenta con un sistema de clases. Podemos elegir nuestro soldado dependiendo del arma que mejor manejemos (y especialmente del terreno de juego). Asalto es un “todoterreno” y va armado con fusiles, además de contar con kit de primeros auxilios. Reconocimiento está equipado con rifles de precisión y explosivos plásticos, la clase Apoyo carga ametralladoras de posición y munición adicional, y, por último, el Ingeniero posee subfusiles, herramientas de reparación y armas para destruir acorazados, como lanzacohetes y minas magnéticas.

No existe una clase mejor que otra; hay que combiar los cuatro tipos de soldado para salir victorioso. Y esa es una de las principales virtudes del juego, en Battlefield 4 no hay lugar para “lobos solitarios”. Por otro lado, el juego cuenta con un sisteme de progresión por rangos, condecoraciones y desbloqueo de armas (y accesorios) muy similar a los de juegos anteriores. La personalización mejora con la posibilidad de aplicar camuflaje especial sobre nuestras armas y vehículos, aunque los cambios visuales (el aspecto de nuestro soldado) siguen siendo la asignatura pendiente. Aquí podéis ver un vídeo. Además, podemos seleccionar el armamento de los vehículos, como si fuese nuestra propia tropa.

También se puede utilizar nuestra tablet o smartphone para entrar en Battlelog y observar nuestros progresos, o cambiar la connfiguración de nuestro personaje en tiempo real, y  contamos con la opción Battlescreen, que hemos mencionado más arriba, para ver un mapa detallado de la zona (una versión ampliada de lo que vemos en el margen de la pantalla). 

Impresiones finales

Battlefield 4 es el “shooter” más ambicioso que hemos puesto en nuestra consola. El juego alcanza un realismo que asusta, en particular en el modo conquista, con 24 jugadores y vehículos, pero demuestra también que las consolas actuales se han agotado, y no reflejan esta experiencia en todo su esplendor. Habrá que esperar al juego de PS4,  Xbox One y PC para conocer el rendimiento de estas batallas con 64 jugadores. Por el momento, nos parece un juego –en multijugador- sobresaliente.

Valoración

El principal arma de Battlefield 4 es el multijugador, y en ese terreno se muestra sólido y con un realismo que asusta. La campaña también ha mejorado, con momentos trepidantes, y sólo falla por el agotamiento técnico (y de ideas) de PS3 y Xbox 360.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Los escenarios que se modifican en el multijugador.

Lo peor

Los fallos técnicos, inevitables, y el argumento.

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