Análisis

Análisis de Beyond: Dos Almas en PS3

Por Borja Abadie
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David Cage y Quantic Dream firman Beyond: Dos Almas, la película interactiva más ambiciosa que jamás se haya creado, en exclusiva para PS3.

Al margen de la ópera prima de David Cage, Omikron: The Nomad Soul, un título incomprendido, genial y lleno de posibilidades (aunque con unos cuantos fallos también), el estudio francés lleva muchos años intentando crear la experiencia cinemática interactiva definitiva. Fahrenheit revolucionó el género mostrando distintas escenas en pantalla al mismo tiempo, minimizando el uso de los botones del mando o acabando con la resolución de puzles combinando objetos del inventario tan típica de la época dorada de las aventuras gráficas de LucasArts. Eso sí, el juego perdía calidad y hasta el sentido de su argumento a medida que nos acercábamos al final.

Luego llegó Heavy Rain, elevando la fórmula a los altares, con un apartado técnico espectacular, una trama mucho más redonda y la creación de una empatía bestial con sus cuatro personajes protagonistas. Ahora, nos llega Beyond: Dos Almas, y ya os avisamos que David y su equipo han terminado de perfeccionar la fórmula.

Vida de esta chica... y de su amigo invisible

El argumento es uno de los más elaborados y más complejos narrativamente hablando que hemos podido disfrutar en la presente generación. Como ya sabéis, en esta nueva aventura controlamos a Jodie, interpretada a la perfección por la actriz Ellen Page, que cuenta con un amigo muy especial: Aiden, una misteriosa entidad que la acompaña durante toda su vida.

La historia nos relata, saltando de época en época, los momentos más importantes de la vida de Jodie, desde los 8 a los 23 años, haciendo especial hincapié en su relación amor-odio con Aiden. El guión es adulto, dramático y muy realista (dentro del marco de la ciencia-ficción, claro está) y narrativamente está tan bien hilada y contiene tantos momentos memorables que siempre nos engancha para que sigamos jugando.

Parte de la culpa la tienen las excelentes actuaciones de Ellen Page, Willem Dafoe y del resto de actores que han prestado sus talentos (los interpretativos, no los ocultos) para dar vida al reparto de Beyond: Dos Almas. El hecho de vivir situaciones muy duras de la infancia de la protagonista, su primer beso, las humillaciones de los chicos de su edad o la sensación de ser una mera cobaya en manos de científicos y militares, consigue crear una empatía que muy pocos juegos pueden igualar y que la mayoría sólo alcanza a soñar.

Esto consigue que nos sintamos tan irremediablemente unidos al destino de Jodie como ella lo está a Aiden. La relación entre ambos es complicada. Por un lado, a Jodie le vienen de perlas los poderes de la entidad, pero su constante presencia y los arrebatos protectores del espíritu también le ocasionan numerosos problemas. 

Perfeccionando el cine interactivo

Heavy Rain supuso un antes y un después en el género de las aventuras, pero tenía ciertos detalles que se podrían pulir. Pues eso es exactamente lo que han hecho en Quantic Dream. Por un lado los acontecimientos se suceden de un modo mucho más directo que en Heavy Rain. Uno de los grandes aciertos de David Cage en su día, y que levantó elogios y mofas a partes iguales, fue la inclusión de decenas de momentos en los que realizábamos actividades cotidianas, como jugar con nuestros hijos, ducharnos, lavarnos los dientes, etc... Al margen de polémicas, es un requisito fundamental para que establezcamos una verdadera empatía con los personajes.

En esta ocasión, la mayor parte del tiempo el juego va directo al grano, cosa que agradecemos, ya que a veces se hacía algo pesado realizar tareas que, en principio, no resultaban importantes para el desarrollo de la trama. Esta sintetización sucede, en parte, porque sólo manejamos a dos personajes en lugar de a cuatro. ¿Cómo? ¿¡Qué manejamos a dos personajes!?

Puede que algunos piensen que esto supone una simplificación y quizás tengan razón, al menos en cuanto al desarrollo de la trama, pero no en el desarrollo del juego. Y es que la mecánica resulta más variada y cambia totalmente al alternar el control entre Jodie y Aiden. Jodie se limita a explorar los escenarios (casi siempre pequeños pero muy detallados) interactuando con objetos y protagonizando pequeñas escenas de acción que resolvemos mediante quick time events.

Al controlar a Aiden, pulsando el triángulo, la perspectiva cambia a primera persona y podemos volar, atravesar paredes, poseer determinados cuerpos o directamente matar a nuestros enemigos, aunque no podemos alejarnos en exceso de Jodie mientras lo controlamos ya que estamos atados a ella mediante una especie de cuerda espiritual. Eso sí, nosotros casi siempre podemos decidir el comportamiento de Aiden, desde la venganza más bestia que imaginemos hasta la protección sin violencia de Jodie.

Como un peli sí, pero también como un juego

El control es bastante mejorable, sobre todo en las secciones en las que manejamos a Jodie, ya que la cámara va cambiando de ángulo al avanzar (al estilo de los Resident Evil clásicos) y con ello la dirección que debemos pulsar para seguir avanzando en el mismo sentido en el que íbamos. Además, y lo que es peor, el sistema de detección de colisiones a veces no funciona bien y nos deja unos segundos encajados contra una pared o sin poder pasar por una puerta abierta con facilidad, por ejemplo.

Pero también hay muy buenas noticias, como el abandono del botón R2 para poder movernos (¡ni que fuéramos un coche!) o la estupenda mejora de los Quick Time Events. Aunque en muchas ocasiones tendremos que pulsar los botones o inclinar el mando siguiendo las instrucciones que aprecen en pantalla, durante las peleas y otras secuencias de acción no aparecen los iconos, sino que tenemos que deducir nuestro siguiente movimiento observando la dirección de los movimientos de Jodie. La acción se ralentiza ligeramente para que nos dé tiempo a percatarnos.

El desarrollo es más participativo que en Heavy Rain, con un control mucho mayor sobre los movimientos de nuestros protagonistas, lo que, sin duda, hace que nos sumerjamos mucho más en la aventura. Incluso hay ciertos niveles en los que llegamos a tener cierta sensación de libertad gracias a unos mapas bastante más grandes por los que nos movemos libremente. Son sin duda las mejores fases del juego, al margen del excelente argumento que pueda adornar cualquiera de los otros niveles. Entre las actividades más llamativas están la conducción de una moto, de un submarino o la de montar a caballo al más puro estilo Marston.

Otro de los puntos fuertes del juego son sus 23 finales distintos, que dependen de nuestras decisiones y acciones. David Cage dijo en su momento que quería que la gente lo jugase una sola vez y ahora entendemos por qué. Y es que durante nuestra segunda partida hicimos todo lo contrario que en la primera y, aunque el resultado final fue distinto, el recorrido en sí fue demasiado parecido. Un detalle que aleja a esta aventura de convertirse en una verdadera obra maestra. Eso no quita para que rejugarlo siga siendo muy atractivo, ya que siempre podemos completar los niveles de un modo completamente distinto y comprobar cómo afecta a la trama, a las reacciones del resto de personajes, los diálogos o al final que veremos.

Técnicamente es sobresaliente, en especial las expresiones faciales, las texturas y la iluminación, aunque se podría haber hecho un mejor trabajo en las transiciones entre vídeo y juego (las hemos visto mejores, como en Uncharted 3: la traición de Drake o sobre todo Max Payne 3).

Beyond: Dos Almas es un juego único, personal y que nadie debe perderse. Sabemos que no todo el mundo lleva bien eso de no poder disparar a lo loco o dar volteretas con un sólo botón. También están los que (no sin cierta razón) creen que los juegos de David Cage no son más que un Dragon's Lair de nuestra era, pero lo que nadie puede negar es que las propuestas de Quantic Dream son siempre algo especial dentro del catálogo de una consola y eso, amigos, es algo muy, muy poco común. Además, los retoques jugables que incluyen una mayor participación del jugador y una mayor libertad de movimientos suponen un paso más que nos acerca a la película interactiva perfecta.

Valoración

Puede que su estilo cinematográfico no guste a un buen número de jugadores, pero nadie puede negar que se trata de una propuesta original y única en un mundo de juegos de guerra clónicos.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

Una de las mejores tramas de la generación. Gráficamente espectacular.

Lo peor

Para muchos puede ser una aventura demasiado pasiva. El desarrollo no cambia mucho al rejugarlo.

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