Análisis

Análisis de Bioshock Infinite: Panteón Marino, episodio 1

Por Daniel Quesada
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Hay lugares indiscutiblemente icónicos: el cuarto de baño de Hobby Consolas, la plaza de Sol un 31 de diciembre... Y Rapture, esa ciudad desquiciada y hermosa que nos fue presentada en el primer Bioshock. Ahora, con el primer DLC "de historia" para Bioshock Infinite, se nos brinda la oportunidad de regresar a ella, justo antes de que todo se fuera al garete.

Desde que se anunció Bioshock Infinite, las comparaciones entre su Columbia y la ya clásica Rapture de los dos primeros Bioshock fueron inmediatas. La ciudad entre las nubes molaba, pero la sumergida tenía un encanto especial, tanto que a muchos jugadores les hubiera encantado regresar a ella en todo su esplendor. Pues bien, deseo cumplido. El primer DLC para el modo historia de Infinite ha llegado y traslada a Booker y Elizabeth a la utopía sumergida de Andrew Ryan. Pero, ¿qué pintan estos personajes aquí?

No contestaremos aquí a eso, pero sí os daremos una advertencia: no juguéis a este DLC si no habéis terminado primero Bioshock Infinite, pues tiene bastantes elementos relacionados con el final del mismo. No solo por los spoilers que os podáis tragar, sino también porque esta descarga solo tiene voces en inglés (con subtítulos en español) y conocer bien la historia puede ayudar si no domináis bien el "inglis pitinglis".

Lo mejor de cada casa

En esta ocasión volvemos a controlar a Booker Dewitt, acompañados de Elizabeth. Ahora bien, aunque él apenas ha cambiado, ella ha adoptado un papel de "femme fatale" propio del cine negro, al menos al principio. No os preocupéis, sigue siendo capaz de generar desgarros y de lanzarnos tanto salud como energía (Eve, en este caso), pero tanto su carácter como sus motivaciones han cambiado. Es ella la que contrata a Booker para buscar a una niña desaparecida. A partir de ahí y durante las casi tres horas del DLC, los acontecimientos van derivando hasta un final que... Merece la pena ver y os dejará con ganas de que llegue la parte 2.

Y aquí llega el "crossover". Ellos son de Infinite, pero se mueven por la ciudad de los juegos anteriores. De hecho, todo tiene lugar justo antes de que comience la crisis que da pie al primer juego. Rapture, aunque reconstruida con el nuevo motor grafico, mantiene un aspecto muy similar al que recordamos: esos contraluces siniestros, esos edificios monumentales a través de las cristaleras... A pesar de ello, se han incluído algunos elementos que nunca antes habíamos visto en la ciudad sumergida, como los aerocarriles o los desgarros de ayuda. Por supuesto, los splicers no faltan a la cita, con un nuevo tipo: el congelador.

Nuestro arsenal también incluye un par de novedades. Se trata del plásmido Anciano Invernal (básicamente, permite congelar a los enemigos) y el espectacular arma microondas, una suerte de rayo láser que desintegra a los rivales si los alcanza durante un segundo. Si, ya sé lo que os estaréis preguntando. ¿Y qué hay de las Little Sisters y los Big Daddys? Bueno, ya lo iréis descubriendo.

El esclavo obedece, el cazador ataca por la espalda

El sistema de combates de Panteón Marino intenta retomar las raíces del primer Bioshock. Por ello, resulta muy útil aprovechar el sigilo para atacar lentamente y pillar a los rivales por sorpresa. Por supuesto, también podemos montar escabechinas si lo deseamos, gracias a las socorridas manchas de aceite y los charcos. Tantos estos como los aerocarriles son muy agradecidos, porque a veces el desarrollo "pasillesco" se vuelve un poco lento y pesado. Falta algo de chispa en la forma de atacar de los splicers, aunque los desgarros suplen en parte esa carencia.

La ambientación sí nos convence más. Los efectos de iluminación, las escenas sórdidas y algún pequeño susto casi nos devuelven a la primera vez que salimos de una batisfera, allá por 2007. Se añaden al cóctel los testimonios grabados (bastante menos inspirados que los juegos originales) y la banda sonora que cabría esperar, con la infalible Somewhere Beyond the Sea o Midnight, the Stars and You (sí, la misma que escuchaba Jack Nicholson en El resplandor). Hasta tenemos uno de esos psicópatas que tanto echábamos de menos, el artista Cohen.

Parece que tiene todos los ingredientes para funcionar, ¿no? Bueeeno, los ingredientes están ahí, pero la experiencia no acaba de convencer del todo. Hay algunos motivos más evidentes, como el precio de la propia descarga: ¡14,99 euros!

Esos motivos pesan, pero también el hecho de que se hayan querido concentrar tantos aspectos de todo el universo en tan poco tiempo: la atmósfera "noir" se diluye apenas 10 minutos después de comenzar, ciertos elementos parecen muy forzados (¿qué pinta un Patriota en Rapture?) y, en general, da la sensación de querer ofrecer de todo aun a riesgo de sacrificar la credibilidad de lo que se muestra.

A pesar de todo, creo que las críticas que se están vertiendo sobre Panteón Marino son un poco exageradas. Vale, está muy lejos de la narrativa y el desarrollo del juego principal pero, como decíamos al principio, si sois "bioshockeros" de toda la vida sabréis perdonar esos problemas y, además, disfrutaréis de un impactante desenlace que, en el fondo, tiene bastante sentido si habéis completado la historia original de Booker. En fin, habrá que aguardar a ese futuro episodio 2 para ver si todo llega a buen puerto. Espéralo con nosotros... ¿Quieres?

Valoración

Un muy digno regreso a Rapture, que mezcla elementos de todo el universo Bioshock con bastante acierto. Ahora bien, serán los seguidores más fieles de la saga los que más sepan valorarlo.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

La renovada recreación de la ciudad. El final.

Lo peor

Los combates se vuelven algo repetitivos. Voces en inglés. Su estratosférico precio.