Análisis

Análisis de Borderlands: Una colección muy guapa

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: PS4

Hemos regresado a Pandora y Elpis para traer el análisis de Borderlands: Una colección muy guapa, una doble remasterización que ha alunizado en PS4 y Xbox One con toda la potencia de un cohete. A bordo de la cabina iba Jack el ‘Guapo’, un dicharachero señor que nos ha convencido, a punta de pistola, de que los trasvases pueden ser dignos de aplauso, si se hacen bien. Preparad de nuevo el pasaporte, porque este pack no conoce fronteras.

Así que queréis leer un análisis de Borderlands: Una colección muy guapa para PS4 y Xbox One, ¿eh? ¿Uno en el que el destino de Pandora y Elpis pende de un hilo? Si no es así, mala suerte: os lo voy a contar de todas formas. Todo comenzó con la Cámara… Si reconocéis esta paráfrasis, felicidades, porque significa que sois veteranos buscadores de esa celebérrima prisión alienígena; si no, no os preocupéis, porque estáis a tiempo de conocer su existencia gracias a una de las remasterizaciones que más merecen la pena de cuantas han visto la cegadora luz del sol a lo largo del último año.

Antes de redactar este texto, un servidor se ha pasado por el confesionario para reconocer que, en general, es un detractor recalcitrante de las adaptaciones de juegos más o menos recientes a plataformas de nueva generación, de las que ha blasfemado como un pecador de la pradera. Con la eliminación de la retrocompatibilidad, Sony y Microsoft nos colaron un golazo por toda la escuadra que se ha traducido en la reedición de infinidad de juegos con pequeñas mejoras visuales o con la inclusión de serie de todos los contenidos descargables que recibieran: The Last of Us, GTA V, Metro Redux, Sleeping Dogs, Saints Row IV… Esa filosofía no es mala en sí, pero genera hastío, como poco, cuando no va acompañada de lanzamientos exclusivos que justifiquen la existencia de nuevas consolas.

Ahora bien, en mi opinión, hay dos casos particulares que pueden hacer que a una remasterización se la mire con otros ojos. El primero es que sea de un juego que fuera exclusivo de una única plataforma en la anterior generación (con la probabilidad que eso supone de que mucha gente no lo probara en su día); el segundo, que sea un pack en el que se incluyan varios títulos y, al mismo tiempo, todos sus contenidos descargables. Esto último, que ya lo hizo Halo: La colección del Jefe Maestro, es lo que sucede con el juego que nos ocupa.

En el podio de los shooters cooperativos

Por si alguien ha pasado el último lustro en una cámara, secuestrado por un misterioso guerrero alienígena, vamos a hacer un breve recordatorio de qué es Borderlands. A grandes rasgos, se puede resumir en que es una combinación de shooter, rol, sandbox y multijugador. Los disparos en primera persona son el epicentro de todo, con centenares de armas, pero hay personajes con diversas habilidades, subidas de nivel, un mundo abierto repleto de misiones y cooperativo para cuatro jugadores. A eso, convendría añadir que es una de las sagas que más provecho han sabido sacar al polémico asunto de los DLC, con expansiones que realmente merecían la pena. Así pues, entre 2009 y 2014, se lanzaron tres entregas: 1, 2 y The Pre-Sequel.

Una colección muy guapa, que se lanza el 27 de marzo, sólo incluye las dos últimas, en las que el eje de toda la trama fue Jack el ‘Guapo’, el pérfido presidente de la Corporación Hyperion. Es una lástima que no se haya incluido también la entrega primigenia, seguramente porque el apartado técnico, más avejentado, habría sido más costoso de adaptar a los tiempos que corren. Aun así, la dupla que se incluye ofrece razones como para tirarse semanas y semanas con ella. Para conocer los detalles pormenorizados de cada uno, podéis consultar los análisis originales en este enlace y en este otro.

Borderlands 2 es el título que más brilla del pack, merced a la gigantesca cantidad de contenidos de la que hace gala, casi todos presentes cuando se lanzó la edición GOTY en PS3, Xbox 360 y PC. Hay seis personajes seleccionables (Axton, Maya, Salvador, Zero, Gaige y Krieg), cuatro expansiones (La capitana Scarlett y su botín pirata, Escabechina sangrienta del señor Torgue, Caza mayor con Sir Hammerlock y Tina chiquitina asalta la mazmorra del dragón), el pack de mejora del buscador definitivo (para poder aumentar el nivel del personaje hasta el 72), varias minicampañas y tropecientos elementos de personalización de los protagonistas. Lidiar con todo eso puede hacer que el reloj se acerque, tranquilamente, a las cien horas. Por cierto, todos los DLC están accesibles casi desde el primer minuto, aunque, para superarlos con éxito, resulta imprescindible haber alcanzado antes cierto nivel.

The Pre-Sequel también es un juego vasto, pero, dado que salió hace sólo cinco meses, no ha tenido tanto tiempo para acumular contenidos descargables. Aun así, incluye seis personajes (Athena, Nisha, Wilhelm, Claptrap, el doble de Jack el ‘Guapo’ y Aurelia), una campaña (Viaje Claptástico), los packs de mejora del buscador definitivo (para poder llegar al nivel 70) y dos arenas de desafíos (El asedio de la Holocúpula y Shock Drop Slaughter Pit). Conviene aclarar que el DLC Viaje Claptástico no está de serie en el disco, sino que precisa descargar un parche gratuito que también arregla fallos y que ocupa la friolera de ocho gigas.

Las novedades de contenido se extienden también a otros apartados más generales. La opción de ‘cross-save’ es, seguramente, la más importante: es posible trasladar las partidas que ya tuviéramos en PS3 y Xbox 360 a PS4 y One, respectivamente. Lo malo es que el trasvase sólo se puede realizar entre consolas de la misma compañía (no es posible hacerlo de PS3 a One ni de 360 a PS4). Otra novedad es que el multijugador a pantalla partida se ha ampliado a cuatro personas, en contraste con las dos de antes. Si se apuesta por él, la tasa de imágenes cae de una forma bastante acusada, pero quienes gusten de juntarse en casa con varios amigos agradecerán la opción.

El ‘cel shading’, una técnica atemporal

El salto generacional en Una colección muy guapa presenta varias derivaciones. Lo decimos desde ya: no se observa un gran salto entre lo que se vio en PS3-360 y lo que se ve en PS4-One. La ‘culpa’ la tiene el estilo ‘cel shading’ del que hace gala el juego. Al no apostar por el realismo, sino por el colorido, no se aprecia una gran diferencia. Eso sí, el rendimiento técnico ha subido enteros, a 1080p y, por lo general, 60 fps. Pese a que los originales los firmaron diferentes estudios (Gearbox se ocupó de Borderlands 2, mientras que 2K Australia tomó el liderazgo en The Pre-Sequel), hay una gran sensación de continuidad, con tiroteos frenéticos en los que todo va como la seda.

También se ha eliminado el ‘tearing’, que aparecía a veces en los anteriores, y se ha mitigado el ‘popping’. Eso sí, nos ha parecido que la segunda entrega numerada va algo más fluida que su precuela. Nunca se aprecian ralentizaciones que molesten, pero sí que hay caídas puntuales de la tasa de imágenes, sorprendentemente no en los momentos de más acción, sino cuando estamos simplemente caminando. Quizás lo más criticable es que, cuando acabamos de entrar en una zona nueva, las texturas tardan varios segundos en cargarse, algo que ya sucedía en los originales y que no se ha solucionado. Por otra parte, hemos probado el multijugador online y funciona muy fluido, con diversas opciones para delimitar si queremos que cualquiera se pueda unir a nuestra partida, que sólo lo puedan hacer los amigos o que, directamente, no lo pueda hacer nadie, aunque estemos conectados.

En términos jugables, no sabemos si es fruto de nuestra mala memoria o no, pero nos ha parecido que se ha reducido ligeramente la dificultad para el modo de un jugador. Cuando morimos y reaparecemos, no vuelven a salir los enemigos a los que ya hayamos matado, aunque los que hayan sobrevivido sí que recuperan toda su vitalidad, para que no sea un paseo por el campo. Lo que sí se mantiene inmaculado es el grandísimo y frenético control, con todo tipo de armas y efectos elementales (explosivo, incendiario, eléctrico, corrosivo, slag), que dan lo mejor de sí en los enfrentamientos contra los numerosos y mastodónticos jefes finales.

Dos caras de una misma moneda

Los dos juegos que se incluyen en el pack tienen muchos elementos en común, pero también algunas diferencias que conviene resaltar. En general, Borderlands 2, pese a que es un título con dos años más a sus espaldas, nos parece un título mucho más redondo, por varios motivos. El primero de ellos es la cantidad de contenidos, que es, sencillamente, apabullante. El segundo es el propio mundo del juego, con unos personajes mucho más carismáticos, diálogos más hilarantes, mayor variedad de paisajes y un mapa mucho mejor estructurado.

No obstante, The Pre-Sequel también cuenta con algunos puntos a su favor, sobre todo en cuando a control. El hecho de que esté ambientado en Elpis, la luna de Pandora, se traduce en mecánicas adicionales, como el oxígeno y los saltos con baja gravedad, que son casi como tener una mochila propulsora y que permiten lanzarse contra el suelo para generar una onda expansiva. Esa verticalidad hace que la fórmula no sea una mera copia. Asimismo, hay dos tipos de armas exclusivas, las de láser y las criogénicas, que permiten congelar a los enemigos y romperlos en pedazos. Otro aspecto que hay que aplaudirle es que los protagonistas hablan e interactúan con los personajes del mundo, algo que en el otro juego sucede sólo de Pascuas a Ramos. De hecho, no oiremos los mismos diálogos si jugamos con Claptrap que si jugamos, por ejemplo, con el doble de Jack ‘el Guapo’. Por cierto, la localización al castellano y el doblaje de los dos juegos, llenos de giros humorísticos, son sensacionales. Igualmente, la banda sonora tiene momentos geniales, especialmente la de la segunda entrega numerada.

Dos juegazos, por el precio de uno

Borderlands: Una colección muy guapa es una remasterización, sí, pero hay que ponerla en valor, porque incluye dos títulos brillantes, en especial la segunda entrega numerada, que es uno de los mejores juegos de los últimos años y cuyos DLC son un ejemplo del que muchas compañías deberían tomar buena nota. Si ya habéis jugado a ambos títulos junto con todos sus contenidos descargables en la anterior generación, aquí no vais a encontrar nada novedoso. Sin embargo, si alguno de los dos se os escapó o no quisisteis pasar por la caja registradora con las expansiones, lo que tenéis aquí es un tesoro por el que muchos buscacámaras darían su vida. Si aún no habéis sido esbirros de Claptrap, os instamos a que lo seáis. En confidencia, nos ha dicho que vuestra capacidad para caminar distancias cortas sin morir acabará con Jack el ‘Guapo’.

Valoración

Como su propio nombre indica, es una colección muy guapa, con dos juegazos por el precio de uno. Hay pocas remasterizaciones que puedan mirarle a la cara sin morirse de la vergüenza.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

Contenidos para aburrir. Humor a raudales. Estética atemporal. La mezcla de géneros. 'Cross-save'.

Lo peor

Falta la primera entrega. Bajadas puntuales de la tasa de imágenes. The Pre-Sequel es menos redondo.

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