Análisis

Análisis de Call of Duty Black Ops 3

Por David Martínez
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Versión comentada: PS4

Para este análisis de Call of Duty Black Ops 3 hemos terminado la campaña, hemos invertido interminables horas en el multijugador, el modo zombies, pesadilla, free run, minijuegos... y el FPS de Treyarch y Activision todavía tiene mucho que ofrecer. Bienvenidos al Call of Duty más grande de la saga, que nos devuelve a la guerra del futuro, en 2065.     

Treyarch, responsables de la saga Black Ops World at War, ha puesto toda la carne en el asador para desarrollar Call of Duty Black Ops 3. Ha sido el primer estudio en contar con un ciclo de tres años para sacar adelante un CoD en las consolas de nueva generación, y han aprovechado este tiempo para expandir el FPS de Activision en todos los aspectos posibles. Black Ops III puede presumir de tener la campaña más larga y rejugable de toda la saga, junto a un multijugador impecable (que se apoya sobre las mecánicas familiares, pero es el más equilibrado de los últimos años) y un montón de añadidos, como el modo zombies, Dead Ops Arcade (un minijuego de estilo retro), Speed Run o el modo pesadilla. Y todo ello, con un apartado visual que ha evolucionado respecto a lo que vimos en Advanced Warfare hace un año, pero que sigue apoyándose sobre una resolución 1080p y 60 FPS sólidos como una roca (al menos en la versión de PS4, que es la que hemos podido probar).

 

 

Para llevar a cabo un análisis completo, Activision nos ha invitado a Londres, con una agenda que ha incluido jornadas de más de 15 horas de juego con la versión final, de modo que hemos podido probar todo lo que ofrece el nuevo Call of Duty. ¿Ha sido suficiente? Después de haber terminado la campaña, conseguir un avance más que considerable en el modo zombies y alcanzar un buen nivel en el multijugador, todavía tenemos la sensación de que hemos visto lo básico, y que este "shooter" va a seguir sorprendiéndonos después de muchas horas. Aquí podéis leer cómo ha sido el evento de análisis de Call of Duty Black Ops 3.

 

 

Preparad vuestras armas, porque allá vamos con nuestro análisis de Call of Duty Black Ops 3

 

Campaña

El modo historia de Black Ops III es lo que más ha cambiado respecto a los juegos anteriores. Ambientado en el año 2065, ya no se trata de un desarrollo estrictamente bélico, sino que flirtea con la ciencia ficción, con muchos elementos que parecen tomados, por ejemplo, de la saga Deus Ex. A lo largo de 11 niveles -que están abiertos desde el principio- descubrimos un argumento muy complejo, en que se mezclan  las operaciones encubiertas, la CIA y una revolución en Egipto con otros aspectos menos comunes en la saga, como la manipulación de la mente a través del DNI (Interfaz Neuronal Directo) que permite alterar las condiciones del campo de batalla, interviniendo el control de drones y robots. 

 

 

Antes de afrontar cada uno de los niveles (en total, más de 10 horas de duración) podemos personalizar a nuestro soldado, tanto el aspecto, como su equipo y habilidades -llamadas cybercores- en un piso franco. En esta "safe house" también podemos modificar las armas como en el multijugador, revisar los coleccionables que hayamos encontrado o practicar en un simulador, con un modo de juego por oleadas. Todas estas opciones le dan un acercamiento más táctico a los tiroteos, aunque cuando entramos en acción, las diferencias con los juegos anteriores son sutiles.

 

 

En primer lugar, los niveles son más abiertos y se ha suavizado la sensación de andar por pasillos en los que aparecen enemigos como si fueran siluetas de cartón. También hay menos elementos "scriptados", y es la primera vez en que nos enfrentamos a enemigos finales en el sentido tradicional, es decir, robots que requieren una estrategia especial para ser derrotados y que aguantan más disparos. Por otra parte, la carga narrativa es mucho mayor, con muchos minutos de secuencias de vídeo en tercera persona. Con todo, la sensación no es muy diferente de los Call of Duty tradicionales, y regresan las partes en vehículos "sobre raíles" o las secuencias a cámara lenta, mientras entramos en una sala. Si habéis jugado los anteriores títulos de Treyarch, comprobaréis que volvemos a presenciar torturas, asesinatos y momentos bastante salvajes (incluyen sangre y mutilaciones). 

 

 

Estos cambios están enfocados a jugar en modo cooperativo para 4 jugadores. En equipo, la experiencia durante los combates es brutal, y sin embargo, el ritmo no funciona tan bien como cuando jugamos en solitario, ya que se producen pequeños "saltos" cuando un jugador llega a un "checkpoint". Tampoco el diseño de niveles permite adoptar distintos roles; no tiene mucho sentido que haya un francotirador o un experto en armas pesadas en el grupo, así que la campaña no termina de ser redonda en este punto. Hasta la cantidad de diálogos y secuencias puede hacerse pesada cuando estamos con tres amigos esperando para entrar en combate.  Como añadido, es de agradecer, pero no hemos sentido el mismo nivel de pertenencia a un equipo que cuando, por ejemplo, nos metemos en una raid o un asalto en Destiny

 

 

No vamos a desvelar el final, pero sí os garantizamos que hay un par de niveles que os van a dejar sorprendidos, y que la historia da lugar a varias interpretaciones. Seguramente, después de terminarlo lo mejor sea pasarse un buen rato en el terminal PDV (Personal Data Vault) consultando documentación complementaria y repetir algunos niveles, que ofrecen pistas sobre todo lo que está ocurriendo. El argumento de Black Ops 3 ofrece mucho más de lo que espera el jugador medio de Call of Duty. Y una vez terminado... podemos repetir la campaña en modo Nightmare (con un nuevo argumento, un orden diferente de niveles y nuevos enemigos, que detallamos más adelante) o atrevernos en modo realista, en que dos disparos nos mandan al otro barrio.

 

Multijugador

Las partidas online de Call of Duty Black Ops 3 recuperan lo mejor de los juegos anteriores, con pocas novedades jugables, pero con un ritmo y niveles de diversión inmejorables. Para empezar, la personalización de nuestro soldado es aún mayor. Podemos seleccionar armas, accesorios y perks a través del sistema pick 10, que se introdujo en Black Ops II y se recuperó en Advanced Warfare.  Además, el aspecto de nuestro soldado viene determinado por el tipo de especialista que sea (cada uno de ellos cuenta con dos habilidades especiales, desde modo overdrive a un arco con flechas explosivas) y regresan nuestras rachas de bajas favoritas.

 

 

En cuanto a los movimientos, Black Ops 3 sí nos soprende con la posibilidad de nadar/ bucear en los mapas multijugador y por el uso de movimientos de free running, como el salto doble o correr por las paredes, que están tan bien integrados como habíamos visto en Titanfall. Después de jugar un par de partidas, ya nos sentíamos cómodos con estas posibilidades, que abren el mapa en el campo vertical. Y hablando de mapas, resultan todos muy equilibrados, perfectos en tamaño y adecuados para cualquier tipo de juego. La verdad es que Treyarch ha sabido diseñar unos escenarios muy superiores a las últimas entregas.

 

 

Los modos de juego son más conservadores: Duelo a muerte por equipos, Baja confirmada, Demolición, Dominación, Guerra terrestre... están todos los favoritos de los veteranos, junto a Uplink, que hizo su debut el año pasado. Black Ops III sólo incorpora un modo escolta, en que un equipo debe abatir a un robot que se mueve de forma automática, mientras sus rivales tratan de frenarlo. Por supuesto, hay muchísimo más en este multijugador: el regreso del modo teatro, opciones específicas para e-sports, como las partidas con ranking en el modo Arena o las opciones para caster, e incluso un taller en que podemos personalizar la pintura de nuestro arma (también el emblema y la tarjeta de jugador).

 


Vuelve el sistema de progreso por rangos y prestigios, que nos permite desbloquear armas y nuevos perks, y en lugar de los paquetes de ayuda de Advanced Warfare, podemos acudir al mercado negro para conseguir loot aleatorio, que se clasifica por la frecuencia con que aparece. Más que una evolución, el multijugador de Black Ops III es una depuración, que aprovecha los mejores elementos de cada entrega y se libra de los aspectos desequilibrantes. Por más horas que le hemos echado, no podíamos parar de batirnos en estos duelos.  

 

Zombies

El tercer pilar del juego es el modo zombies. Después de apostar por algo totalmente diferente con Tranzit en Black Ops II, ahora regresa el estilo tradicional de juego por oleadas, ambientado en una ciudad ficticia (Morg City) en los años 40. Cuatro supervivientes tienen que hacer frente a las hordas de no muertos, abriendo zonas, descubriendo secretos y coleccionando una serie de reliquias... con más profundidad que nunca.

 

 

Aparte de incluir nuevas criaturas y armas (que también se pueden personalizar en este modo) tenemos la posibilidad de transformarnos en bestia -una vez por turno- para activar mecanismos eléctricos o acceder a zonas elevadas con nuestros tentáculos.  Y la carga narrativa de este modo también gana peso comparada con los anteriores, en parte gracias a la presencia de cuatro nuevos personajes a los que han prestado su rostro (y su voz en versión original) actores como Ron Perlman, Heather Graham o Jeff Goldblum

 

 

Una vez que hemos repasado los tres grandes pilares de Black Ops III, podemos entretenernos con multitud de modos extras y sopresas. Como ya hemos adelantado, al terminar la campaña se desbloque el modo Nightmare. Se trata de una nueva historia, en los mismos escenarios, pero con zombies en lugar de soldados y robots. También tenemos la posibilidad de jugar Free Run, que está inspirado en Mirror´s Edge. Se trata de completar circuitos virtuales utilizando movimientos de parkour (como correr por las paredes) para conseguir marcas contrarreloj, y aún nos queda una sorpresa más.

 

 

Vuelve el juego Dead Ops Arcade (aquí os contamos cómo desbloquear Dead Ops Arcade II en Call of Duty BO 3) con su estética retro y muchas novedades. Se trata de un homenaje a Super Smash TV, en perspectiva cenital y con mucho sentido del humor, que además incluye niveles de coches (como Super Off Road pero atropellando zombis) y momentos en primera persona. Es un añadido brillante, que se encuentra oculto entre los muchos secretos de Black Ops III

 

 

En definitiva, el último Call of Duty es capaz de aunar lo mejor de la saga. Ofrece la campaña más profunda, el multijugador más divertido y equilibrado, y los extras más sorprendentes. Pero en cierto modo, también es víctima de su propia ambición. La campaña no consigue emocionarnos como los primeros Modern Warfare, y el peso del argumento parece demasiado para tratarse de un FPS. El multijugador y los zombies son impecables, pero no se han atrevido a innovar tanto como en Black Ops II. En cuanto a los aspectos técnicos, el juego se nueve a velocidad de vértigo, con escenarios más grandes que en ocasiones anteriores y la misma sensación de estar metidos en un blockbuster de Hollywood. Ya es la tercera entrega de la saga que aparece en PS4 y Xbox One, y saca músculo en todos los aspectos: animaciones más suaves y realistas, mejor iluminación y modelos más detallados... Sólo la banda sonora queda un poco por detrás de los trabajos de Trent Reznor, Bryan Tyler o Hans Zimmer en juegos anteriores. Black Ops 3 es el Call of Duty más grande de la saga, pero -por poco- no el mejor.

Valoración

Multijugador perfecto, una campaña más ambiciosa que nunca, con opciones de personalización y cooperativo (aunque el ritmo falla en algunos niveles) y los Zombies, Dead Ops, Free Run... completan el CoD más grande de la saga.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

El multijugador, poder jugar todos los modos en cooperativo y los extras.

Lo peor

Una campaña en la que falla el ritmo, incluso en cooperativo, con una historia confusa.

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