Análisis

Análisis de Chariot

Por Luis Galán
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Versión comentada: Wii U

Chariot, la joya de la corona de los canadienses de Frima Studio termina su lanzamiento escalonado. Desde el 1 de octubre que salió para Xbox One, ha pasado también por PS4 y Steam hasta acabar en una versión para Wii U que, salvo por el off-tv, es completamente idéntica a las anteriores.

ACTUALIZADO 06/10/2015: Chariot estará disponible hoy para los usuarios de PS3 como parte de la Colección de juegos al instante de PS Plus en octubre. Aquí tenéis el análisis que hicimos del juego en su versión para Wii U.

Había un vez una época en la que jugar para dos en la misma consola era lo más. “¡Por ahí no!”, “coge tú eso”, “¡que es para hoy!”... Juegos en lo que era muchísimo mejor compartir la experiencia que jugar en solitario. Desde luego Wii nunca fue ajena a este aspecto, y picarte en Mario Kart o en Wii Sports es claramente completar su experiencia. Pero con Chariot tenemos algo mucho más en la línea clásica, la del cooperativo puro, la de necesitar a un compi en la misma habitación con el que ponerte de acuerdo y hasta enfadarte por momentos. Eso sigue molando, y mucho.

¡A tirar del carro!

El punto de partida del juego es tan absurdo como divertido: la princesa  y su prometido tienen que hallar el mejor sepulcro para su fallecido padre... ¡con el propio fantasma del rey opinando! Para colmo, se trata de un rey gruñón y avaricioso a más no poder, por lo que irá quejándose toda la aventura, y además querrá que le enterremos con montañas de piedras preciosas. Todo esto puede hacerlo porque siempre cargamos con su carruaje fúnebre, eje por el que gira (nunca mejor dicho) todo el sistema de juego.

En líneas generales, estamos ante un clasico puzle de acción y plataformas en el que tiene un gran peso la exploración. Pero la clave está en tener que trasladar el carro. Empujarlo, subirlo, colgarnos de él, saltar con él, desplazarnos sobre él... Además, todo tiene que hacerse a su lado, ya que sólo podemos separarnos unos pocos segundos antes de que se dé por perdido. Se le coge el truco rápido y, a partir de ahí, es sencillo avanzar hasta la salida, ya que la física del carro funciona a la perfección y nunca juega malas pasadas.

Las riendas de la aventura

No es normal en el género usar todos los botones del mando, y sin embargo, Chariot consigue hacerlo con sencillez. El botón que se nos gastará de usarlo es el ZR, ya que es el de agarre del carro. Una vez lanzado el amarre, con ZL soltamos cuerda, y con L lo contrario. Dependiendo de la situación, esto hará que atraigamos el carro hacia nosotros, o que nos subamos a él si estábamos colgando en el vacío. Luego tenemos un botón de ataque, otro de salto, otro para usar un objeto secundario, otro para volver al último punto de control, y el mejor de todos... ¡hay un botón dedicado a "chocar los cinco" con el compañero! Todas estas acciones, más agacharte para anclarte al suelo sin que te arrastre el carro, se asimilan con mucha sencillez, dando lugar a una jugabilidad realmente bien conseguida. Pronto empezamos a usar con soltura las inercias de los movimientos, agarrar el carro en mitad de los saltos, y avanzar a una velocidad casi enfermiza.

Catacumbas con luces y sombras

Cruzar este colorido submundo no será fácil, claro, sobre todo si queremos hacernos con todas sus riquezas. Para empezar hay molestos saqueadores que tratan de robarnos los tesoros acumulados. De ellos nos libramos a espadazos, si controlamos a la princesa, o con un curioso tirachinas de proyectiles que rebotan, si hemos elegido al prometido. También hay un arma secundaria, el canario, cuyo brillo les atrae... ¡antes de explotarles en la cara!

Además de esta curiosa bomba, hay otros objetos secundarios bastante útiles que vamos desbloqueando, pero ninguno puede comparse con el gancho, así que, si jugamos en solitario, casi siempre deberá ser el que escojamos. Con él podemos dejar el carruaje anclado a una plataforma como si hubiera un segundo jugador allí, luego saltamos, y lo agarramos por el segundo enchanche. Es claramente un objeto incluido para paliar el mayor defecto del juego: es muchísimo mejor jugarlo en cooperativo. No es sólo un factor que se respire en todo el diseño del juego, es que directamente hay zonas a las que sólo se puede acceder jugando a dobles. Esto deja al juego bastante cojo, ya que avanzar simplemente hasta la salida es fácil, rápido e incluso monótono, y explorar puede ser muy frustrante con el constante temor a perder 5-10 minutos para llegar a una parte con un cartelito de "sólo para dos". Y la pregunta es: un juego pensado para cooperativo, ¿no debería tener obligatoriamente online a estas alturas? Pues no es el caso, no hay online.

Tunning de ultratumba

A medida que vayamos progresando encontraremos zonas de paso restringido. Esto quiere decir que ese nivel tiene más de una salida... pero que nuestro carro aún no está equipado para pasar por ahí y encontrarla. Por ejemplo, la salida del primer "mundo" requiere las luces, y para entrar en la nieve debemos llevar ruedas de invierno. Para conseguir tanto estos equipos como los objetos secundarios tenemos que recoger planos, y luego además podemos mejorarlo todo pagándole al tendero. Es un puntito RPG que se agradece, sobre todo porque es la única razón para entretenerse en buscar tesoros. En cualquier caso, la realidad es que todo funciona sobradamente bien desde la compra.

El sendero de los héroes

Además de las diferentes alturas y obstáculos, el puzle se completa por los tres tipos de suelo transitables: el normal, uno de hierba por el que andan los vivos pero no el carro, y uno fantasmal, en el que ocurre exactamente lo contrario. Además, es muy de agradecer que haya bastantes checkpoints por el camino, estos no sólo guardan todo lo que hayamos hasta ese momento, sino que además pueden reactivarse cuantas veces queramos. Otro detalle es el de los carteles, muy prácticos hasta para decidir incluso qué tipo de partida queremos jugar: hay flechas que indican el camino hasta la salida, avisos de saqueadores en la zona, estrellas que indican dificultad/botín que hay por ese sendero, y, por último, el maltido letrerito de que es un puzle sólo para dos jugadores. Aunque ojo, con mucha paciencia y tino (y el gancho), alguno de esos puzles puede llegar a hacerse en solitario. En cualquier caso, sirven conseguir otros 500 puntos, que es un gran botín, pero tampoco nos cambia la vida.

Más allá del descanso eterno

Si te decides a completar Chariot a fondo, además de buscarte a alguien que te acompañe, hay bastantes extras e incentivos. Por supuesto incluye logros concretos, como inspeccionar completamente un mapa, encontrar cada sepulcro, o mejorar al máximo un dispositivo. Pero sobre todo están las calaveras, que recuerdan a las clásicas "monedas estrella": hay tres bien escondidas en cada nivel, y es todo un reto cogerlas todas.

Por último, cada vez que completamos una patalla se desbloquea el modo carrera. Como su propio nombre indica, se trata de llegar cuanto antes a la salida. En función de nuestro tiempo tendremos una medalla, pero sobre todo se trata de medirnos con los registros online de otros usuarios.

Un plataformas... muy multiplataforma

Aunque es un análisis de la versión de Wii U, el resultado es idéntico para cualquiera de las otras. Luce en todas igual, con gráficos algo simplones y poco variados, pero bastante resultones, con un diseño curioso, y hasta con algunos juegos de luces destacables. Lo decepcionante es que hace tiempo que está disponible en el resto de sistemas de nueva generación y PC, y la anunciada versión para Wii U debía traer mejoras específicas. De hecho, los propios creadores hablaban de que era la consola ideal para un cooperativo. Y efectivamente lo es... si se aprovecha. Es decir, si tenemos dos pantallas, ¿por qué no poder dividir a los jugadores? Y sin ir tan lejos, ¿por qué no incluir el mapa en el mando? ¡Tenemos que darle a la pausa para ver el mapa como en el resto de versiones! Habrá que conformarse con el permanente off-tv total, y con la multicompatibilidad de mandos, para afirmar que hay alguna mejora. Aunque esto no excusa, de forma alguna, un retraso de más de dos meses con respecto a la primera edición.

Valoración

De primeras tenemos un título bonito, con un buen control, y algunos puzles curiosos. Una buena base algo perdida entre la falta de variedad y que sólo se pueda exprimir en cooperativo.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

La física del carruaje. La cantidad de contenido extra. El cooperativo.

Lo peor

Que para un jugador pierda tanto. Con retraso y sin novedades en Wii U.

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