Análisis

Análisis de The Crew: Wild Run para PS4, One y PC

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: PS4

The Crew: Wild Run, la expansión para el juego de coches de Ubisoft, está ya a la venta y os traemos su análisis. Además de darle un remozado visual al título, lo que incluye efectos de lluvia, el estudio Ivory Tower ha introducido cuatro nuevas categorías de vehículos: de derrape, trucados, motos y monster trucks. ¿Merecerá la pena apuntarse al nuevo certamen conocido como La Cumbre?

The Crew: Wild Run se puso a la venta hace unos días para PS4, Xbox One y PC, y aquí va su correspondiente análisis. Al tratarse de una expansión, este texto se va a centrar en sus peculiaridades, por lo que os invitamos a refrescar también lo que dijimos en la crítica del juego original. Como breve recordatorio, estamos ante un arcade de conducción que exige conexión obligatoria a internet, ya que está planteado como un MMO para que la cooperación y la competición con otras personas sean claves en la experiencia, y que se ambienta en una gigantesca recreación de Estados Unidos.

Antes de nada, hay que destacar que The Crew Wild Run, que no es la típica expansión independiente, se puede adquirir de dos formas, fundamentalmente: como DLC del juego original, por 29,99 euros, o como parte de una edición completa del juego, por 49,95 euros. Hay una tercera opción digital, consistente en una edición extendida que también incluye los contenidos lanzados a lo largo del último año dentro del pase de temporada, cuyo precio es de 69,99 euros.

Pensado para jugar en compañía y con continuidad

Esta expansión de The Crew no añade nuevas misiones a la historia de Alex Taylor, que ya quedó cerrada en el juego original. Frente a eso, se ha optado por añadir disciplinas inéditas con un estilo muy diferente: motos, coches de derrape, coches trucados y monster trucks. Las primeras se pueden usar para revivir las 65 misiones que conformaban la campaña, mientras que los tres siguientes están asociados a La Cumbre, un certamen que cuenta con un calendario de eventos que se va actualizando cada pocos días. Por lo general, se trata de grupos de doce eventos que duran dos o tres días, de modo que, participando en ellos, mejoramos nuestra reputación y nos ganamos el derecho a participar en eventos mensuales y finales.

La estructura de La Cumbre está pensada expresamente para los fans más acérrimos del juego, entendiendo como tales a los que juegan de manera continuada en el tiempo y, preferiblemente, en compañía de otras personas. En ese sentido, The Crew cumple con su mantra de ser un MMO y no se le puede reprochar que exija conexión permanente obligatoria. No obstante, esto conviene tenerlo muy en cuenta, pues, para disfrutar de este DLC, es casi imprescindible ser ese tipo de usuario. Si lo que buscáis es una experiencia amplia accesible desde el primer minuto, olvidaos: hace falta jugar durante muchos días para poder ver cómo los eventos van sustituyéndose unos por otros.

Entrando en materia jugable, los tres nuevos tipos de coches extremos funcionan bastante bien. En las pruebas de derrape, el asfalto está mojado para que sea muy fácil hacer deslizar el coche, de modo que el objetivo es acumular la mayor puntuación posible dentro de un tiempo límite. Las pruebas de acelerones (dragster) son carreras en línea recta en las que no hay que preocuparse por conducir, sino por gestionar la temperatura de los neumáticos antes de arrancar, las revoluciones del motor, el cambio de marchas (que se vuelve manual) y la administración del óxido nitroso. Así, tenemos tres rondas para marcar el mejor tiempo posible. Finalmente, los eventos con monster trucks, bautizados como ‘arenas de camiones monstruo’, son los más estrambóticos. A borde de todoterrenos gigantescos, debemos circular por estadios especiales llenos de rampas y tirabuzones en busca de carteles de 100, 500 y 1.000 puntos. Mantenerse en el aire o hacer piruetas otorga puntos adicionales. En cuanto a las motos, añaden un nuevo estilo al juego, con su agilidad y su facilidad para hacer caballitos, tanto normales como invertidos, si bien las físicas nos han decepcionado bastante.

Los monster trucks tienen unas físicas muy laxas, lo que da pie a vuelos espectaculares.

Hay que reconocer que las cuatro categorías que se han introducido añaden variedad. Además, hay nuevas opciones, como la posibilidad de generar desafíos de conducción libre sobre las rutas que nosotros mismos definamos. También hay acrobacias en equipo, en las que se piden cosas como recorrer una determinada cantidad de metros en dirección contraria o rozar coches. Como decíamos, muchos de los eventos de La Cumbre exigen jugar con otras personas, con pruebas como contrarrelojes por equipos y eventos competitivos que no sólo son de carreras, sino también, por ejemplo, de dominio (ir a diversos puntos y meterse en ellos para acumular puntos).

Llueve a gusto de todos

En la generación de PS4 y Xbox One, los parches y las actualizaciones están siendo el pan nuestro de cada día. A menudo, se usan para solucionar problemas que no se previeron, pero, a veces, se utilizan también para mejorar visualmente los juegos. Tal fue el caso de DriveClub, por ejemplo, que se puso a la venta sin efectos de lluvia, para añadirlos más adelante. Pues bien, The Crew: Wild Run ha hecho algo parecido, y lo mejor es que esa mejoría no es exclusiva para quienes paguen por el DLC, sino que los usuarios del juego original de Ubisoft también podrán disfrutarla gratuitamente, como una mera actualización.

Vaya por delante que el juego sigue estando lejísimos de estandartes del género como Forza Horizon 2, DriveClub o Project CARS, pero es evidente que Ivory Tower ha pulido el aspecto visual, algo apreciable en las distancias de dibujado o en la mitigación del ‘popping’. Sin embargo, la novedad más apreciable es la inclusión de efectos climatológicos. En el original, sólo veíamos nieve por defecto en ciertas zonas, pero, ahora, se han introducido efectos de lluvia dinámicos que lucen bastante bien.

El barril de Brent se dispara

En líneas generales, The Crew Wild Run ofrece un buen contenido. Se habría agradecido que hubiera nuevas misiones de la historia y que la estructura de La Cumbre fuera más disfrutable a corto plazo, pero lo cierto es que las cuatro nuevas disciplinas aportan un estilo jugable muy diferente al del juego original. A eso, hay que añadir el hecho de que se hayan añadido mejoras visuales, como la lluvia, que cualquier usuario puede disfrutar sin tener que pasar por caja. Ahora bien, es inevitable fijarse en el precio del DLC y arquear la ceja: 29,99 euros es una cantidad desorbitada, ilógica hasta el punto de que, si se adquiere la edición completa (49,95 euros), cuesta más el propio contenido descargable que la experiencia base. Está claro que, dada la ambientación ‘cerrada’ del juego, no se podían añadir nuevos escenarios, más allá de las arenas para monster trucks, pero se habría agradecido un precio más ajustado, y más teniendo en cuenta que el pulimento visual es gratuito. Si disfrutasteis del original y queréis seguir jugando a diario, puede que os rente, pero, si no, es para pensárselo mucho.

Valoración

Una expansión que añade interesantes disciplinas a The Crew y que promete dar mucho contenido a largo plazo con los eventos de La Cumbre, pero que no justifica su precio.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Los monster trucks. La mejoría visual, gratuita para todos los usuarios.

Lo peor

Precio altísimo. Las físicas de las motos. El mapa apenas presenta novedades.

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