Análisis

Journey viaja en este análisis

Por Daniel Quesada
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Para mostrar gráficos impresionantes, no necesitas que tu PlayStation 3 despliegue personajes detallados o entornos fotorrealistas. A veces, en la simplicidad está la grandeza, como demuestra esta embriagadora aventura descargable.

Imaginad un enorme desierto, en el que no hay nada más que vosotros mismos y mares de arena. Sois un misterioso nómada, del que no sabéis nada, salvo que puede caminar si movéis el stick de vuestra PlayStation 3. Tras unos pasos, subís una duna y descubrís una lejana montaña de la que surge una llamativa columna de luz. Parece que ese es, precisamente, el objetivo que debemos alcanzar en Journey...

El viaje interior

Esta aventura parece sencilla desde todos los puntos de vista. El apartado gráfico se limita a desplegar duna tras duna con el goteo de algún edificio ruinoso y nuestro personaje como único protagonista. Colores planos y cálidos efectos lumínicos parecen ser el único barniz de Journey. Sin embargo, en este aparente minimalismo se esconden verdaderas florituras técnicas, en especial a lo que se refiere a la física de la arena: cómo se deforma mientras nos deslizamos por ella, cómo fluye en forma de cascadas al caer desde gran altura...

Nuestra misión también se supone simple. El propio juego no nos da demasiadas pistas, así que casi por instinto entendemos que hemos de avanzar hacia esa montaña que vimos al principio. Solo podemos desplazarnos y subir obstáculos pequeños, pero enseguida descubrimos que ganamos la capacidad de saltar si nos acercamos a una especie de retales de tela que flotan en determinados puntos del mapeado. La bufanda del protagonista se va "cargando" con más intentos de salto. Hay que usarlos con cabeza, pues son limitados. De vez en cuando, encontramos objetos que podemos iluminar si emitimos un sonido (al pulsar círculo). Ello genera efectos mágicos: se forma un puente en el aire, una catarata de arena se dispersa... Con estas ayudas, vamos avanzando a través de la arena y descubriendo algunos murales que nos dan pequeñas pinceladas sobre la historia que esconde Journey.

Un multijugador insólito

Aunque avanzamos en solitario, puede que de repente encontremos otro nómada como el nuestro, que también parece esforzarse por avanzar. La primera reacción es pensar que se trata de un personaje controlado por la consola, pero la realidad es que se trata de otro jugador. Así es, el multijugador online puede iniciarse de forma aleatoria y sin que tengamos referencia de quién nos acompaña (no aparece su nombre ni nada parecido). Es un perfecto desconocido, pero que se convierte en un amigo del alma en un entorno como éste. La única forma de comunicarnos entre nosotros es emitir el sonido del que os hablábamos antes, así que, una vez más, hemos de confirar en el instinto para avanzar y resolver los sencillos puzles que ofrezca el camino.

No hay mucho más que contar sobre el desarrollo. Journey se acaba en dos o tres horas y el sistema de juego es sencillo y directo, pero este título se basa más en la propia experiencia visual y sonora que en la resolución de los retos. No sorprende que detrás de este título esté ThatGameCompany, autora del también descargable Flower, que ya sorprendiera por su plasticidad hace tres años. El título que nos ocupa propone una jugabilidad menos abstracta que aquél, pero comparte su interés por agradar a los sentidos y llevarnos a una experiencia casi onírica. Es un título diferente, especial, que en un primer vistazo se arriesga a no agradar a todo tipo de público, pero que enseguida compensa al que le dedique unos minutos.

Ah, perdonad si nos hemos puesto más serios de la cuenta en este análisis, pero es que este título inspira una actitud tan zen...

Valoración

Parte de ideas muy sencillas, pero el resultado es original y sorprendente. Huye de las emociones fuertes para ofrecer, a cambio, un viaje relajante y bello.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

La experiencia sensorial que ofrece.

Lo peor

Comparado con la mayoría de juegos, es algo corto. Pero no nos importa demasiado...

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