Análisis

Análisis Dead Island Riptide

Por Francisco Javier Gomez
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Vuelven las playas doradas, la exuberante selva… ¡y cientos de zombis! Desempolva tus armas porque regresan unos combates de muerte…  viviente.

Cuando en 1968 George A. Romero dirigió La noche de los muertos vivientes, poco podía imaginar la repercusión que tendría su largometraje en la cultura popular. Fue ese film el que marcó la idea actual que tenemos de un zombi y desde entonces los muertos vivientes han protagonizado cientos de películas, juegos de rol, novelas, etc.

Además, desde hace algún tiempo viven una “edad dorada” en la que están  más presentes que nunca en todo tipo de medios: la aclamada serie de cómics The Walking Dead (también convertida en exitosa serie de televisión), el cercano estreno de la película Guerra Mundial Z (adaptación de la novela homónima), etc. Por supuesto, los videojuegos no han sido ajenos a este fenómeno y han sacado máximo partido al atractivo de los muertos vivientes en los últimos años.

Dentro de los últimos juegos que han tocado esa temática, Dead Island fue el que más llamó la atención del público e, incluso con algunos bugs jugables y un apartado gráfico mejorable, se convirtió en todo un éxito gracias a su original propuesta de acción en primera persona, “sandbox”, zombis, toques “gore” y elementos de RPG. Una acertada combinación que, introduciendo algunas novedades jugables y mucho más contenido, repite en esta segunda entrega.

La acción transcurre poco después del juego original cuando los cuatro protagonistas de la primera entrega son evacuados a un barco militar. Por desgracia, una terrible tormenta y una nueva infección zombi, hacen que acaben naufragando en la paradisiaca isla de Palanai… ¡que también sufre la invasión de los muertos vivientes! De esta manera, podemos elegir entre cualquiera de los 4 personajes de la anterior entrega y un nuevo protagonista: John Morgan, un militar con algunos movimientos de lucha tremendamente poderosos.

Con cualquiera de ellos, nos enfrentamos a cientos de zombis usando todo tipo de objetos para los ataques cuerpo a cuerpo (hachas, mazas, cuchillos, etc.), así como diversas armas de fuego. Todo ello bajo un entorno de mundo abierto con nuevas zonas por explorar (selváticas y urbanas como la enorme ciudad de Henderson) y algunos toques de rol (las armas tienen puntos de daño, subimos de nivel y adquirimos diferentes habilidades, ahora al utilizar más un tipo de arma conseguimos más destreza en su uso, etc.).

Y aunque el desarrollo sigue las mismas líneas maestras de Dead Island, tampoco faltan algunas novedades que mejoran la experiencia de juego: hay nuevas armas y modificaciones de armamento, tipos de zombi  no vistos hasta ahora, climatología cambiante, nuevos vehículos y escenarios muchísimo más variados que en la primera entrega.

Además, se han incluido misiones tipo “horda” donde debemos defender una base de oleadas de zombis coordinando nuestras acciones con el resto de jugadores (hay cooperativo para 4 personajes), mientras forticamos nuestras posiciones con barreras, ametralladoras fijas, barriles explosivos, etc. Sin duda, son los momentos más divertidos del juego y un elemento que refuerza el elemento cooperativo del juego. Incluso jugando en solitario estas misiones tienen una gran importancia y debemos aumentar la fuerza del resto de personajes (los maneja la IA de la consola) cumpliendo misiones secundarias para ellos.

Con todo, no son elementos que cambien radicalmente lo visto en la primera entrega y  Dead Island: Riptide se antoja más como una ampliación del juego original que como una segunda entrega dentro de la saga. Pese a esta estela continuista, sus combates, aunque algo toscos, siguen siendo un espectacular festival de “casquería” y su modo cooperativo con una interfaz más clara y un mejor sistema de comunicaciones mantiene intacta toda la diversión del original.

Además, la aventura es muy larga y si queremos cumplir todas las misiones secundarias estaremos muchísimas horas delante del televisor. Por desgracia, igual que mantiene todas las virtudes del juego original, también hereda algunos fallos…

Más allá de un repetitivo desarrollo, Dead Island: Riptide sigue presentando, al menos en la versión PS3 que es la que analizamos en esta review, algunos problemas gráficos pese a presentar escenarios más llamativos y trabajados: tearing y clipping ocasionales, un ligero popping y ralentizaciones en momentos puntuales que bajan notablemente la tasa de framerate. Ello unido a algunos pequeños bugs (personajes que se quedan atascados, enemigos que no reaccionan correctamente, control de salto algo impreciso, etc.), hacen que el juego deje una sensación de que todo el conjunto podía tener un mejor acabado general.

Por todo ello, Dead Island: Riptide se perfila como un juego que encantará a los que disfrutaron enormemente con su primera entrega pasando por alto sus fallitos o busquen un juego para disfrutar en compañía, pero que puede saber a poco a los que esperaban cambios de peso en la saga. Aun así, resulta un título divertido que “pica” lo suficiente para seguir aniquilando zombis de principio a fin, especialmente en modo cooperativo.

Valoración

Muy continuista respecto a la primera entrega no añade cambios radicales, aunque mejora la experiencia de juego con nuevo contenido: más armas, misiones, enemigos... Lástima de algunos fallitos…

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

Más variedad de escenarios, enemigos y armas. La intensidad de las nuevas misiones “horda”.

Lo peor

Desarrollo prácticamente calcado al de la primera entrega. Algunas ralentizaciones gráficas.

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