Análisis

Análisis de Dead Rising 3: Chaos Rising

Por Daniel Quesada
-

Versión comentada: Xbox One

La tercera historia no contada de Dead Rising 3 ha llegado a toda pastilla, seguramente porque su protagonista es un motero. Y uno con malas pulgas, como veremos a continuación...

Apenas han pasado unos días desde la llegada de Ángel Caído, el segundo DLC para Dead Rising 3, pero ya tenemos disponible el tercero, llamado Chaos Rising. Como ya sabréis, los cuatro DLCs del juego (aún queda uno por salir) forman parte de un conjunto llamado Historias no contadas de Los Perdidos. Cada uno de estos episodios descargables está protagonizado por un héroe diferente. En este caso se nos presenta a Hunter, el miembro de una banda de moteros que tenía su sede en la ciudad. El protagonista estaba en la cárcel cuando estalló la epidemia zombi, así que la aventura arranca justo cuando nos fugamos de "chirona".

Hunter es, posiblemente, el más macarra y bestia de los protagonistas de estos DLCs. Aunque no tiene armas iniciales, desde el principio es posible obtener unas cuantas (como el siempre divertido casco de pinchos) para que dé rienda suelta a su desprecio por los no muertos. Sus insultos y "tacos" resultan realmente divertidos y parecen invitarnos a hacer el loco durante este breve episodio.

Cazallero con voz de "teenager"

Como podéis ver en las imágenes, el protagonista de Chaos Rising cumple todos los requisitos del motero: tiene barba, está desaliñado, tiene más tatuajes que el protagonista de Memento y está desgarbado. Uno esperaría una voz rasgada por los whiskazos, pero en la versión española se ha elegido a un actor de doblaje con voz juvenil y elegante... Vamos, que no pega ni con cola.

Por suerte, el resto de lo que rodea a Hunter sí cumple las expectativas: tenemos 5 armas nuevas con las que sacar nuestro lado más bruto, como el Zar o el Tiro de sable. Tenemos que montar en moto en varias ocasiones y eso sirve como excusa para pilotar dos vehículos realmente locos y molones: una "burra" que lanza cuchillas y una fusión entre moto y excavadora. Lamentablemente, la última solo se controla en un brevísimo espacio de tiempo, mientras que la primera sí se puede usar para recorrer la ciudad mientras nos encontremos en este DLC.

Como ya os comentamos en otras ocasiones, los planos de armas y los PPs obtenidos se exportan a la aventura principal para que los aprovechemos con Nick (y viceversa), así que es recomendable dedicar un tiempecito a explorar. Eso también servirá para que la historia no nos sepa tan a poco, porque una vez más, este Chaos Rising puede duraros en torno a una hora y media si no os entretenéis demasiado. Hay algunas misiones secundarias, como encotnrar botellas de whisky o destruir cabinas (gracias a lo cual ganamos grandes cantidades de PPs), pero son tan anodinas que acabaréis pasando de ellas en seguida.

En esta ocasión, el plantel de enemigos se refuerza con una enorme cantidad de moteros, los cuales intentarán ponernos las cosas difíciles con cócteles molotov y ataques cuerpo a cuerpo. De nuevo, toca recalcar la paupérrima inteligencia artificial de estos muchachos. Sólo saben correr hacia nosotros y esquivar automáticamente cuando reciben un tiro. A cambio, tienen una resistencia que ya quisiera para sí Lobezno: puedes golpearlos varias veces con mazos o coserlos a disparos de rifle de asalto, que ellos siguen corriendo hacia ti... En definitiva, los duelos normales son bastante decepcionantes.

Al menos contamos con hasta cuatro enfrentamientos con "jefes finales", los cuales no son especialmente memorables, pero aportan algo de variedad. El resto del tiempo lo pasamos con las ya conocidas tareas de recadero: ir a tal punto a coger algo, llevar un vehículo hasta la base... Si exceptuamos los compases iniciales de la prisión, las otras teareas se llevan a cabo en los mismos escenarios de siempre (¡un duelo final tiene lugar en el mismo sitio que en el primer DLC, Operación Águila Rota!), lo cual se está convirtiendo en un tostón de cuidado. Ya no sabemos cuántas veces hemos tomado la autovía llena de zombis y coches descarrrilados...

 

Aún así, éste es el capítulo descargable que más nos ha satisfecho por ahora. Sus nuevas armas son bastante espectaculares y sus motos tienen un diseño tan cafre que os hará esbozar una sonrisa. Es cierto que no da tiempo a desarrollar a Hunter como debería y que su relación con Nick se muestra de una forma demasiado esquiva como para resultar interesante, pero al menos el ritmo es más rápido y variado que en los dos DLCs anteriores. Además, tiene algún que otro giro de guión que anima la historia. Hombre, no esperéis una trama de Óscar, pero se agradece el esfuerzo. 

 

Ya solo queda un DLC para cerrar el círculo, que llegará dentro de unos días. Mientras tanto, si os habéis hecho con el pase de temporada del juego, ya tenéis bastante material para pasar el rato. Otra cosa es que resulte especialmente divertido... Si queréis echar un vistazo a parte del juego, entrad en nuestro gameplay comentado.

Valoración

El mejor resuelto de los 3 DLCs que han salido. Es algo más variado y bestia... Aunque eso tampoco es mucho decir.

Hobby

61

Aceptable

Lo mejor

Las motos. Algunos insultos de Hunter.

Lo peor

Es máaaas de lo mismo... Y corto.

Lecturas recomendadas