Análisis de Dead Rising 4
Análisis

Análisis de Dead Rising 4, el regreso de Frank West en Xbox One

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Xbox One

En el mundo zombi, pocas sagas jugonas han dejado tanta huella como Dead Rising, que creó un nuevo estándar en 2006 con su mezcla de violencia, humor absurdo y sandbox. Nada en él habría sido igual sin Frank West, su canalla protagonista, por lo que nos encanta que este análisis de Dead Rising 4 esté protagonizado por él. No se trata de un reinicio como se barajaba en un principio, sino de un nuevo episodio de la saga, ambientado 16 años después de los hechos originales. Sí, ahora Frank es un cincuentón que quiere huir de todo lo que trajo consigo el brote zombi de Willamette. Como podréis suponer, el destino le juega en contra y se verá obligado a cubrir con sus fotos un nuevo despertar de infectados en el "pueblo de sus amores".

Ahora, la fórmula está a medio camino entre las 2 entregas originales y Dead Rising 3, de tal forma que tenemos una porción de juego en el centro comercial (el brote tiene lugar allí durante el Black Friday, qué irónico), pero la mayoría del tiempo nos movemos por el resto del pueblo, tanto en las calles como en instalaciones y zonas subterráneas.

¿Y en qué consiste el juego? Mmm, ¿en serio necesitáis preguntarlo? ¡De descuartizar miles de zombis, esencialmente! Frank va a poder encontrar toda clase de ambas y, siguiendo la estela del juego previo, el catálogo de armas combinadas es absolutamente gigantesco: Santa Claus escupidores de ácido, farolillos chinos explosivos, tocadiscos que electrocutan... Y Claro, como Willamette es tan grande, el número de vehículos a nuestra disposición en Dead Rising 4 también es de aúpa. Claro, hay camiones, tractores u simples utilitarios, pero también un montón de mostrencos combinados, con los que desatar un infierno de llamas mientras aplastamos a las decenas de incautos podridos que encontremos por la carretera.

Lo interesante es que tanto las armas como los vehículos combinados se pueden crear al vuelo, siempre que tengamos los dos "ingredientes" necesarios cerca: basta con tenerlos unos al lado del otro y pulsar B. En un par de segundos estarán listos. En el caso de las armas, además, solo uno de los ingredientes ha de ser exacto (por ejemplo, una maza), mientras que el segundo puede ser de un "tipo" (de categoría explosiva, ácida, etc). Ah, también se mantiene que, al acumular una racha de golpes, podemos ejecutar un ataque especial (con Y+B) que o bien acaba con un enemigo de forma espectacular o bien se carga a varios de un plumazo. Depende del arma.

Dead Rising 4

Otro de los problemas que tenían los Dead Rising originales era el inventario compartido de armas y mejoras de salud, además de lo incómodo que resultaba cambiar de una a distancia a otra cuerpo a cuerpo en pleno "abrazo de grupo" de los zombis. No sufráis más: ahora cada categoría (armas de fuego, cuerpo a cuerpo, arrojadizas e items de salud) tiene su propio número de casillas en el inventario y, además, usan botones diferentes del mando. Por ejemplo, podemos estar apuntando y disparando con una ballesta al pulsar los dos gatillos e inmediatamente pasar a golpear con un hacha, con solo X. Mucho más rápido y fluído.

Por supuesto, los PP acumulados nos sirven para subir de nivel y adquirir diferentes mejoras (entre ellas, más espacios en el inventario para cada tipo de arma) e incluso es posible encontrar habilidades extra escondidas por el mapeado. Vamos, que Frank West es un tipo mucho más versátil ahora.

¡Ah, pero en este loco arsenal nos falta por mencionar la pieza más importante! Con Dead Rising 4 llega el Exo Traje, una armadura que podemos encontrar en diferentes puntos del juego y que nos vuelve mucho más resistentes y letales. Solo con él equipado podemos coger las armas más brutas, como el hacha de guerra o la ametralladora multicañón. Además, podemos añadirle extras. Por ejemplo, si, con él puesto, nos acercamos a una recreativa, Frank se la acoplará a la "chepa" y pasaremos a lanzar bestiales descargas eléctricas. Mola muchísimo, pero su uso tiene una duración limitada y al pasar a otras zonas del mapa lo perdemos automáticamente.

Dead Rising 4 Frank West
¿Es Frank West o Mazinger?

Y así, uno puede preguntarse: con semejante oleada de armamento a nuestra disposición... ¿No seremos DEMASIADO fuertes frente a la oleada de zombis? La respuesta es sí. Esta entrega es sin duda la más fácil de la saga, aun a pesar de encontrarnos con algunas nuevas versiones de zombis evolucionados u otros enemigos humanos con Exo Traje. Servidor de ustedes, que no es particularmente habilidoso con los jueguicos, no murió ni una vez hasta el final del penúltimo capítulo, frente a las decenas de muertes sufridas en Dead Rising 2, por ejemplo. Hay que estar al quite y usar las mejoras de salud en varias ocasiones, sí, pero estos items son tan numerosos y nuestras armas tan salvajes que es difícil que acabemos contra las cuerdas.

Y es que los jefes finales distan mucho de ser los complicadísimos maniacos de los juegos originales, tanto en su originalidad como sobre todo en la dificultad. Por cierto, los maniacos siguen ahí, pero como protagonistas de misiones secundarias que aparecen de vez en cuando por el mapa. Los jefes finales "obligatorios" son bastante menos originales.

Hablando de tareas secundarias, hay muchas por superar: tenemos móviles o portátiles para encontrar (los cuales desvelan pedacitos de la trama), supervivientes que rescatar (esta vez basta con eliminar a los zombis cercanos, no hay que escoltarlos), refugios par liberar donde podremos comprar mejoras o siluetas de zombis que fotografiar.

Frank West, el instagramer

Esto último nos lleva, claro, a nuestra querida cámara fotográfica. No pensaríais que Frank West iba a viajar sin ella, ¿no? Como en el primer juego, podemos usarla siempre que queramos para tomar instantáneas lo más espectaculares posible. Cuantos más personajes haya en plano y mejor encuadrados estén, más puntos obtendremos. Para adaptarse a los tiempos modernos, ahora podemos tomarnos un selfie, en el que incluso podemos elegir la mueca que pondrá Frank. Esto lleva más tiempo y nos puede dejar vendidos frente a los zombis que vengan, pero da más puntos... Y qué demonios, es divertido.

La cámara también está equipada con un modo de visión nocturna y otro de análisis de espectro. Estos nos pueden servir para encontrar zonas ocultas por el mapeado (como búnkeres llenos de armas), pero también se usan en una nueva rutina: las investigaciones. En ciertos puntos de la historia, hay que encontrar con la cámara pistas y fotografiarlas para que los protagonistas entiendan cuál es el siguiente paso a dar. La verdad, estas porciones son bastante aburridas y a veces, nos pueden tener un pelín atascados hasta que damos con la pruebecita que nos falta.

Por suerte, el resto del juego es realmente divertido. Frank mantiene intacto su carisma y no para de hacer el ganso o soltar frases ocurrentes, todo ello mientras aniquila zombis vestido de Mega Man y equipado con un lanzacohetes. En definitiva, el humor más absurdo y desatado ha vuelto en toda su gloria, de tal forma que Dead Resing 4 resulta mucho más desenfadado que la entrega anterior. No llega al nivel de locura del DLC Super Ultra Dead Rising 3 Arcade Remix Hyper Edition EX +Alpha, pero desde luego nos ha hecho soltar más de una carcajada de sorpresa.

Dead Rising 4
Es Mike Hagg... Digo, Frank West

A este desarrollo de la trama (sus cerca de 20 horas para lo principal se os pasarán volando, aunque os quedarán muchos retos secundarios), hay que añadir un multijugador interesante. Podemos elegir entre 4 personajes secundarios de la trama, cada uno con una habilidad base. Con ellos, podemos jugar online con hasta 3 amigos online en 4 "casos" diferentes a los de la historia, en los que nos tocará sobrevivir a oleadas de zombis, transportar objetos nocivos a otros puntos del mapa, etc. No está pulido del todo (por ejemplo, no podemos invitar a amigos), pero se agradece que hayan diseñado pruebas específicas para este modo. Desde luego, si combinamos fuerzas con otros usuarios podemos dar pie a carnicerías tan espectaculares como divertidas.

El factor de locura no habría sido posible sin el rendimiento técnico. En esta entrega tenemos más zombis en pantalla que nunca y es relativamente común vernos en la carretera mientras atropellamos a, literalmente, centenares de zombis sin que el frame rate se resienta (lo cual era un problema en Dead Rising 3). En definitiva, la experiencia es mucho más fluida y cómoda (por si os lo preguntáis, NO hay límite de tiempo para las misiones, ni siquiera se añade un modo así al superar el juego) y se nota que los diseñadores han dado muchas vueltas a que, sobre todo, nos lo pasemos bien jugando. ¡Si hasta nuestra salud tiene ahora barra de energía, en vez de casillas!

Dead Rising 4
El pueblo en Navidad se pone imposible

No todo es bueno en lo técnico, no obstante. Para empezar, las voces, aunque geniales, están solo en inglés con subtítulos en castellano, lo cual puede ser un problema para los que no lo dominen- Teniendo en cuenta que buena parte de la diversión viene de los diálogos de Frank, es una pena. Aún así, la traducción es muy graciosa, con expresiones como "me cago en san Peo" o "por mis huevos rotos, ¿qué cojones ha pasado aquí?".

En materia gráfica, también hay que criticar que, incluso después de su señor parche de 10 gigas, Dead Rising 4 presenta bastantes bugs: atascos de Frank, coches que salen volando de forma desproporcionada... Una vez (solo una, que conste), el juego se congeló y fuimos devueltos al dashboard de la consola. No es que los bugs hagan la vida imposible ni mucho menos, pero seguro que os toparéis con ellos alguna vez que otra. Estamos seguros de que saldrá un nuevo parche que los solucione, pero por ahora la cosa está así.

Habréis notado que hemos destacado más de un fallo (incluso alguno gordo) en este análisis de Dead Rising 4, pero a pesar de todo hemos terminado con muy buen sabor de boca. Y eso se debe a que es un juego con carisma, donde el jugador se ve tentado constantemente a experimentar, dejarse llevar por la locura y disfrutar sin remordimientos de una bacanal (¿se puede decir bacanal?) de explosiones, desmembramientos y humor descerebrado. Eso es lo que siempre apunta a ser la saga y nos congratula ver que en esta ocasión se ha conseguido.

Valoración

La saga recupera su pulso y consigue ser el juego más cómodo de todos, con el humor salvaje como abanderado. Eso sí, también es el más sencillo.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

Frank West es un crack y combina el humor, el honor y el salvajismo como nadie. Las notorias mejoras en la interfaz. Las locas armas y vehículos molan

Lo peor

Quizá se ha pasado de fácil. Las misiones secundarias no tienen demasiado "gancho". Los bugs son relativamente comunes. Voces solo en inglés.

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