Análisis

Análisis de Deadly Premonition: Director's Cut

Por Daniel Acal
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En octubre de 2010 recibimos en Xbox 360 Deadly Premonition, un survival horror de pobre factura técnica que fue denostado por muchos y considerado un juego de culto por otros. Ahora, tres años después, los poseedores de una PS3 podrán posicionarse en uno u otro bando tras probar la edición definitiva que llega en exclusiva para la consola de Sony.

Un horrible crimen sacude un pueblecito de la América profunda llamado Greenvale. Hasta allí se desplaza para investigarlo Francis York Morgan, un agente del FBI bastante especial que es el protagonista de Deadly Premonition: The Director’s Cut, la versión definitiva de un survival horror que salió hace tres años para Xbox 360 y PS3 (sólo en Japón) y que ahora nos llega en una edición algo más cuidada y con interesantes extras en exclusiva para PS3. Una buena oportunidad para que los que no tengan 360 puedan acercarse al último trabajo de Hidetaka “SWERY” Suehiro, autor de otros juegos como Tombi! 2 de PSone, Extermination (el primer survival horror de PS2) o el más reciente Lord or Arcana de PSP.

Conocido en Japón como Red Seeds Profile, cuando salió en 2010 Deadly Premonition fue un juego apreciado por unos pocos y denostado por la inmensa mayoría de los jugadores, principalmente por su paupérrimo apartado técnico y su pésimo sistema de control. Si ya conoces la versión de 360 y no te gustó en esta plataforma no te molestes en seguir leyendo porque The Director’s Cut no soluciona los graves problemas de base que tenía el juego original.

Dejemos esto claro desde el principio. Si buscas un juego técnicamente impactante, Deadly Premonition no lo es absoluto. Al contrario. Sus gráficos ya era muy flojos cuando salió en 2010 y ahora, tres años más tarde, pues tiene un aire aún más desfasado (podría pasar por un juego de PS2, y no de los mejores). Y las presuntas mejoras gráficas de este montaje del director no ocultan la pobreza general de los escenarios (con niebla, popping, texturas planas etc), los limitados modelos de personajes y enemigos (que además se repiten hasta la saciedad), sus torpes animaciones, los problemas de cámara, etc. Eso sí, en esta edición que nos ocupa podemos admirarlos en 3-D estereoscópico. Una osadía que nos resulta de lo más cachonda...

Y el sistema de control sigue siendo de lo más tosco. York se mueve torpemente, no es capaz de moverse y disparar al mismo tiempo, no puede saltar para sortear obstáculos (hay que pulsar un botón para iniciar un movimiento de lo más cutre)... Y a la hora de pilotar coches, la cosa no mejora. En su intento de corregir estos problemas, otra de las novedades que trae Deadly Premonition: The Director's Cut es la posibilidad de usar PS Move (algo que no mejora la experiencia en absoluto) y el sensor de movimiento del Dual Shock 3 (si lo tenemos activado, ciertos quicktime events se ejecutarán al estilo Heavy Rain; aunque el control de los coches sigue siendo un infierno).

Terror de serie Z que es puro amor

Entonces, si técnicamente es tan malo, ¿por qué Deadly Premonition es considerado un juego de culto? ¿Qué tiene de especial? Pues muchos detalles, que sólo alcanzaremos a admirar si le perdonamos sus múltiples carencias y defectos técnicos y le echamos algo de paciencia al principio, ya que su arranque es algo lento.

Si estamos dispuestos a hacer ese esfuerzo, descubriremos un survival horror variado y que ofrece bastantes posibilidades. Para empezar, Deadly Premonition esta planteado como si fuera un sandbox. Casi desde el principio del juego podremos movernos a lo GTA a pie o en coche por Greenvale y sus alrededores, hablando con sus habitantes (una fauna de lo más particular), cumpliendo misiones secundarias para ellos (algunas repletas de humor, como recuperar una pesa a la que su dueño ha bautizado como "Arnold"; y otras bastante más... siniestras) o realizando sencillos minijuegos como carreras de checkpoints o pesca (ojo que de este lago pueden salir las cosas más insospechadas).

Un desarrollo lleno de detalles impagables

Además, Deadly Premonition emplea ciclos de día y noche y muchas veces tendremos que estar pendientes del reloj del juego, ya que para que se activen determinados eventos o misiones tendremos que esperar hasta una determinada hora del día. Podremos hacer que pase el tiempo fumando (un detalle genial) o bien durmiendo, algo que será necesario para el bienestar de nuestro protagonista. Además, tendremos que vigilar su apetito alimentándole para que no pase hambre y también cuidar su higiene. Si no nos lavamos la ropa o nos la cambiamos a menudo, las moscas pulularán a nuestro alrededor. Y si no nos afeitamos, la barba nos irá creciendo... Y no querréis resolver el misterio siendo unos guarretes, ¿verdad?

Eso sí, la trama principal es lineal. Una trama que se extiende a lo largo de 27 capítulos, bastante duradera y que mantiene el interés hasta el final. Y es que Deadly Premonition es capaz de sorprenderte a cada paso. Con un fino equilibrio entre el survival horror más clásico (aunque aportando cosillas como la búsqueda de evidencias a lo L.A. Noire) y el humor más descacharrante y surrealista, pasaremos del escalofrío a la carcajada en cuestión de segundos. Y buena culpa de esto la tiene nuestro protagonista, el agente York, uno de los personajes más carismáticos y molones de esta generación (y esto no lo decimos de coña).

York y su colega Zach lo petan muy fuerte

Fumador empedernido y capaz de ver el futuro en los posos del café y de reconstruir en su cabeza la escena de un crimen si logra encontrar las pruebas necesarias, este agente del FBI está tan tarado que todo el rato habla con un ser imaginario, Zach, una especie de alter ego que sólo existe en su mente. Los monólogos que mantiene en voz alta con su colega Zach son hilarantes y están repletos de guiños al cine y la cultura pop. Molan tanto que estaréis deseando montar en un coche y que el trayecto dure mucho para disfrutar de ellos. Y creednos, en esos momentos se os olvidará el pésimo control de los vehículos.

Otra de las grandes virtudes de Deadly Premonition es su afán por homenajear al género y a sus principales exponentes, llegando incluso hasta la parodia de los mismos. ¿Os quejais de que Resident Evil 6 no es una vuelta a sus raíces? ¿De verdad queréis un survival horror clásico? Pues Deadly Premonition os da dos tazas, empezando por su arranque, con un accidente de coche al más puro estilo del primer Silent Hill.

Guiños y parodias al género del terror

Y de ahí pasamos a todos los tópicos del género: intrincados niveles en los que tendremos que encontrar tarjetas de seguridad o llaves con extrañas formas o absurdos nombres para poder avanzar, puzzles en los que deberemos restaurar la electricidad (¿hay algún survival horror en el que no haya que restaurar la electricidad?), armas de fuego que son menos efectivas que una barra de hierro (como bien sabrás si has jugado a algún Silent Hill), etc., etc.

Si hasta tenemos un Nemesis, un tipo enfundado en un chubasquero rojo que porta un hacha de tamaño considerable y que nos pisará los talones sin descanso durante muchos momentos del juego... protagonizando unas torpes persecuciones a base de quicktime events en las que la pantalla se dividirá en distintas ventanas. Y en una de esas ventanas veremos lo que ven los ojos de este enemigo... como ocurría en Forbidden Siren. ¿Y para qué sirve esta visión? Pues, como ocurría en Forbidden Siren... para nada. Otro guiño más de un juego cuya principal inspiración, como ya habréis podido intuir, es Twin Peaks (la serie de TV de David Lynch emitida en los años 90). No en vano el juego se divide en episodios, como si fuera una serie incluyendo el típico recordatorio en plan "en anteriores capítulos..." cada vez que retomemos la partida.

O lo amas, o lo odias. No hay término medio

Un apartado sonoro de traca (con una melodía que os descolocará y que no podréis parar de tararear, unos sonidos fuera de campo tan burdos como efectistas que aumentan el dramatismo cuando procede y los cansinos lamentos de los enemigos resonando en nuestros oídos machaconamente) y textos en perfecto castellano (imprescindibles para que todos disfrutemos de los impagables diálogos, aunque echamos de menos las interrogaciones de apertura en las preguntas) son la guinda para un título en el que no caben las medias tintas: o lo amas o lo odias. 

Nosotros hemos perdonado su pauperrimo apartado gráfico, su tosco control y muchas de sus obsoletas mecánicas jugables para disfrutar de una historia interesante de principio a fin, de sus muchos guiños al género, de unos diálogos absolutamente brillantes y de un protagonista, York, del que nos declaramos sus mayores fans. Pero entendemos perfectamente que haya gente que prefiera jugar al último shooter con gráficos punteros antes que sumergirse en este surrealista juego de terror de serie Z. Bueno, ellos se lo pierden, ¿verdad, Zach?. 

Valoración

Un survival horror repleto de defectos indiscutibles, pero capaz de engancharte a base de bien gracias a su historia, sus diálogos, sus personajes y todas sus referencias y parodias al género.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Su trama, sus personajes, sus diálogos... Pasaremos del escalofrío a la carcajada en 3,2,1...

Lo peor

Paupérrimo apartado gráfico, tosco control y algunas obsoletas mecánicas jugables.

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