Análisis

Análisis deportivo de London 2012

Por Rafael Aznar
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London 2012: El videojuego oficial de los Juegos Olímpicos aterriza en PS3 y Xbox 360 para colgarse la medalla de oro y el laurel del triunfo. ¿Habrá llegado en buena forma para someterse a análisis?

London 2012: El videojuego oficial de los Juegos Olímpicos ya ha copado el escaparate de las tiendas, como anticipo al prendimiento del pebetero del próximo 27 de julio, cuando dé comienzo la gran fiesta del deporte en la ciudad de Londres. Usain Bolt, Michael Phelps, Rafa Nadal, Yelena Isinbayeva, Kenenisa Bekele… Serán muchos los que traten de emular y suceder en el Olimpo a mitos pasados como Carl Lewis, Emil Zatopek, Nadia Comaneci o Mark Spitz. Inmerso en su época más esplendorosa, ¿logrará el deporte español batir su récord de veintidós medallas de Barcelona 1992? De momento, gracias a Sega, podemos saltar a las instalaciones de la ciudad del Támesis para ir ensayando la potencial cosecha de preseas.

Fue el barón Pierre de Coubertin quien, en 1896, resucitó la fiesta del deporte de la antigua Olimpia. Más de un siglo después, los Juegos Olímpicos se han convertido en la máxima expresión del deporte, una faceta de la que han bebido infinidad de videojuegos, incluido, por supuesto, el que nos ocupa. Así, en London 2012 contamos con cerca de 45 disciplinas. Al contrario que el desenfado Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, para las consolas de Nintendo, esta miscelánea polideportiva para PlayStation 3 y Xbox 360 se caracteriza por su aspecto serio y realista.

Saltando al tartán, el agua, la arena o lo que haga falta

El principal modo de juego nos sitúa en una campaña de diez días, de tal manera que, en cada jornada, hay que elegir dos eventos en los que participar. Una vez decidido el equipo nacional que queramos, primero participamos en la ronda clasificatoria y, luego, en la final. El objetivo es alzarse con el primer puesto del medallero, para el cual las medallas de oro suman tres puntos; las de plata, dos; y las de bronce, uno. Si lo ganamos todo, al final de la campaña, contaremos con 20 chapas brillantes y relucientes colgadas del cuello.

Aparte de esa campaña, también están el modo Evento, en el que elegir el deporte que nos plazca, y el modo online, para competir, al más puro estilo olímpico, con deportistas consoleros del resto del orbe terrestre. Ese multijugador online admite hasta ocho usuarios simultáneos, que se reducen a cuatro si competimos a pantalla partida. Ahí, y en los piques por mejorar los récords, reside mucho del encanto del juego.

La variedad de disciplinas, que, en algunos casos, cuentan con variante masculina y variante femenina, es considerable. En el atletismo de pista, están los 100 metros lisos, los 200, los 400 y los 110 vallas. En el atletismo de campo, hay disco, jabalina, peso, salto de altura, salto de longitud y triple salto. En cuanto a la natación, contamos con estilo libre, braza, mariposa y espalda. La otra vertiente que se disputa en la piscina, la de los saltos, incluye trampolín de 3 metros y plataforma de 10 metros, tanto individual como sincronizado por parejas. En cuanto a los disparos, contamos con tiro olímpico, pistola de tiro rápido desde 25 metros y tiro con arco. Dentro de la gimnasia, hay trampolín y potro. Y, por si aún no os habéis cansado de leer la retahíla, la caja de sastre de “otros deportes” incluye ciclismo en pista, piragüismo, remo, tenis de mesa, halterofilia y vóley playa. Se abarca, pues, una buena cantidad de disciplinas, aunque habría estado bien que se añadieran más, dada la ambientación olímpica. ¿Qué tal alguna adaptación del maratón, la esgrima, el taekwondo, la vela o, por qué no, deportes de equipo como el fútbol, el baloncesto o el hockey hierba?

Músculos de atleta consolero

Lógicamente, las diferencias entre unos deportes y otros se traducen en la existencia de varios tipos de control. En las carreras, hay que aporrear un botón para esprintar, pero conviene hacerlo con mesura, para que el atleta no supere el umbral anaeróbico y no desfallezca en el intento –si hay vallas de por medio, el joystick izquierdo permite trazar zancadas en forma de salto-. En la natación, se combinan los dos joysticks para dar las brazadas. En los saltos de trampolín y la gimnasia, hay sucesiones de botones, tipo QTE. En el tiro, el manejo es similar al de un shooter, pero con variantes como la fuerza del viento, la trayectoria combada de las flechas o el vuelo de los platos. Otros deportes, como el tenis de mesa o el voleibol, permiten desplazar al personaje, al estilo de cualquier videojuego del género.

A todo eso, se añade el llamado modo Fantasía, que consta de trece eventos compatibles con Move y Kinect, cuyo uso es opcional. En nuestro caso, hemos jugado con Move, y la respuesta ha sido bastante positiva. Las pistolas, los arcos, la jabalina, el remo del kayak, el manillar de una bicicleta o la raqueta de ping-pong se prestan a la imitación gestual con los sensores de movimiento, igual que el balanceo de brazos de un atleta de los 100 metros lisos. Por otra parte, hay que destacar que esos eventos del modo Fantasía incluyen alguna variante de juego especial, como apuntar con la jabalina a una diana o pedalear en el velódromo mientras cogemos bonificaciones de tiempo.

El juego cuenta con la licencia oficial de Londres 2012, pero se trata de una licencia “de mentirijilla”. Es decir, están el logotipo del evento o muchas de las pruebas que se celebrarán, pero no lo más importante, que son los deportistas. Así pues, olvidaos de dar zapatilla con el relámpago Usain Bolt o surcar la piscina con el tiburón Michael Phelps, porque, en vez de a ellos, controlamos a personajes genéricos cuyos parámetros no varían. Eso significa que cualquier atleta, de cualquiera de los 36 países disponibles, tiene el mismo potencial. Como detalle, os diremos que los nombres del equipo español pertenecen a periodistas del mundillo de los videojuegos. Habrá que conformarse con convertir a Javier Abad en ‘récordman’ de los 100 metros lisos, a Daniel Quesada en el nuevo Gervasio Deferr o a David Martínez en campeón olímpico de kayak. Todos tienen su glamour, pero, desde luego, no son tan mediáticos como las grandes estrellas del deporte.

Una apuesta polideportiva que no logra subir al podio

A nivel gráfico, el juego no pasa de aceptable. Hay localizaciones como el Estadio Olímpico de Londres, la piscina o la zona de tiro que son bastante pintorescas, pero el acabado de los deportistas no llama demasiado la atención. Por otro lado, las voces no están dobladas al inglés, así que la narración de nuestras hazañas cuenta sólo con comentarios en inglés. Al menos, están los himnos nacionales en el podio.

London 2012: El videojuego oficial de los Juegos Olímpicos es una apuesta entretenida con el deporte como marco, pero podría dar más de sí. No hay atletas reales y faltan muchas disciplinas olímpicas –incluso algunas que sí aparecieron en la entrega de 2008, la correspondiente a los Juegos de Pekín, también a cargo de Sega, como el salto con pértiga, el judo o la gimnasia con anillas-. Para picarse con los récords o mojarles la oreja a otros “deportistas” en el multijugador, es muy recomendable, pero no es el juego polideportivo-olímpico definitivo.

Valoración

La apuesta polideportiva de London 2012 es entretenida para picarse con los amigos y los récords, pero evoluciona poco respecto a 2008 y flojea en aspectos como las disciplinas incluidas o la ausencia de Bolt, Phelps y compañía.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Los piques por mejorar los récords, además de la variedad de tipos de control.

Lo peor

La licencia cojea: no hay atletas reales y faltan numerosas disciplinas olímpicas.

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