Análisis

Análisis de Dirt Rally para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

No puedo ocultar la especial predilección que siento por los juegos de Rally, por lo que os podéis imaginar la emoción con la que he encarado este análisis de Dirt Rally para PC. Para los que seáis veteranos en el género, sabéis que unir el nombre de Codemasters junto al de los Rallys es seguramente conjugar dos de las palabras que más satisfacciones han dado a millones de jugadores alrededor del globo. 

Hace más de dos décadas que el mundial de rallys comenzó a destacar en nuestro país, mucho antes de que lo hiciera la Fórmula 1 con Fernando Alonso al frente, llegando a copar la actualidad. Era capaz de abrir telediarios con las hazañas de Carlos Sainz y Luis Moya. La década de los noventa fue sin duda la edad dorada de los juegos de rallys, ya no sólo en nuestro país, sino también en los videojuegos con grandes títulos como Sega Rally, V Rally o el germen de este Dirt Rally, aquel genial Colin McRae Rally.

Han sido miles de horas las que hemos empleado en esos juegos, en jugar una y otra vez de manera concienzuda el mismo tramo para conseguir arañar una décima y presumir ante nuestros amigos de que éramos los mejores pilotos del barrio. Y la verdad que la década pasada, aunque nos dejó buenos títulos, certificó la pérdida de interés en este noble deporte en detrimento de otros títulos de velocidad, por supuesto centrados en la Fórmula 1 o como es lógico en otras disciplinas más puristas, como por ejemplo el genial Gran Turismo.

Llevábamos años intentando reconocer en algunos juegos de rallys a aquella insuperable saga de Colin McRae Rally, y puedo decir, como preludio de este análisis, que este Dirt Rally es lo más cerca que me he vuelto a sentir del genial piloto y su legendaria saga. Parecía imposible, pero Dirt Rally ha conseguido devolvernos a los mejores tiempos de este género de simulación, a la vez que ha sabido evolucionar y ofrecer ese plus indispensable hoy en día que tiene que ver con la integración de una comunidad de jugadores online.

Volver a los orígenes

Lejos de las multitudinarias carreras en las que podemos competir en la mayoría de juegos que hay en el mercado, o en las miles de pruebas de motor que se llevan a cabo cada año, el rally es una disciplina que nos enfrenta a nosotros mismos. Nosotros somos el objetivo a superar, por la simple razón de que cuanto mejor lo hagamos y más memoricemos cada tramo, más cerca estaremos de no tener que estar pendientes de la clasificación de cada tramo.

La emoción de los juegos de rallys siempre ha radicado en esa lucha sin cuartel contra el crono que nos obliga a aprendernos de memoria cada tramo del mundial y en la emoción que nos proporciona pasar por cada punto de control y comprobar hasta qué punto esa conducción, que nos parece que estamos bordando es capaz de permitirnos alcanzar el primer puesto. Pero entre medias de estas emociones, la principal de todas es que el coche nos haga sentir cosas, que sintamos el poderío del motor y sobre todo que somos nosotros los que tenemos el control, por mucho que la meteorología se empeñe en sacarnos fuera de la carretera.

Uno de los mejores aspectos de este Dirt Rally es ese precisamente, que a los que nos gustan este tipo de juegos, los que en los noventa nos enamoraros de ellos, y que además adoramos conducir, podemos sentir con esta nueva entrega que el control es totalmente nuestro, y que los protagonistas son los coches, las instrucciones de nuestro copiloto y lo hábiles que seamos para anticiparnos a cada curva.

Simulación total desde el minuto 1

La primera partida a Dirt Rally ha sido como una especie de viaje en el tiempo que me ha trasladado a las mejores partidas que en su día jugué al gran título de Codemasters Colin McRae Rally. Con muchos de los juegos de rallys que he probado, he tenido siempre la sensación de estar conduciendo un ladrillo, un vehículo que sólo se mueve de forma un tanto tozuda en un entorno 2D, mientras que al tocar por primera vez este Dirt Rally siento, incluso jugando con un mando de Xbox 360, que todos los movimientos del coche, tanto los provocados por nuestra habilidad, como los provocados por nuestra necedad al volante, son capaces de transmitirnos una sensación 100% real, una sensación de que sabes que así es como reaccionaría el coche en la vida real, sin arreglos, sin maquillajes, tal cual vivirías la emoción de un Rally dentro de uno de los coches del mundial.


Para la mayoría de jugadores sólo harán falta tres botones para transmitirnos todas estas sensaciones, los dos gatillos y el botón X que hace las veces de freno de mano. Gracias a sólo estos botones seremos capaces de sentir un montón de cosas mientras conducimos el amplio repertorio de coches de Dirt Rally. Los que no conozcan mucho este tipo de juegos tardarán un poco en hacerse con los controles y sobre todo con el manejo tan real de cada coche, porque nos transmiten sensaciones muy distintas de conducción de un modelo a otro. Desde los Mini Cooper legendarios que van pegados al asfalto, pero que nos permiten trazar ágilmente por su potencia contenida, a brutales BMW que son capaces de encaramarse lo alto de una montaña deslizándose por el pavimento mojado como si fueran sobre un raíl.

Esa es una de las grandes virtudes de Dirt Rally, que cada coche es capaz de ofrecernos sensaciones totalmente opuestas en el mismo entorno, sensaciones que tienen que ver con el peso del coche, con su altura, distancia de ejes, potencia, son miles de parámetros que sentimos en cada curva y en cada cambio de rasante por el que despegamos. Pero en tres o cuatro tramos, comenzamos a sentirnos a gusto con el coche y empieza ese punto de no retorno que caracteriza a los buenos juegos de conducción, esos que nos impiden dejar una partida si sospechamos de la más mínima posibilidad de mejorar nuestro crono en el tramo.

Este juego consigue no sólo rememorar a los mejores títulos del género, sino que es capaz de mejorarlos en aquellos aspectos que en su día por razones técnicas eran muy difíciles de mejorar. Este nuevo Dirt Rally crece sobre todo en su mayor protagonismo del trazado y de sus condiciones, ya no sólo a nivel climatológico, sino también en lo que a la orografía del terreno se refiere, y a sus diferentes accidentes.

Ahora estos aspectos del trazado tienen mucho más peso. De hecho, la nieve que se acumula en las cunetas tiene la propiedad real de parar nuesro coche en seco, para bien y para mal, llegando incluso a dañar el frontal de este si no somos cautos en el trazado de las curvas.

Como en todo juego de rallys, Dirt Rally cuenta con un obediente copiloto que es capaz de cantarnos cada una de las curvas, aunque eso sí, con mucha menos gracia que el gran Luis Moya. Tras unos cuantos tramos, comenzamos a asimilar las diferentes pautas que nos trasmite el copiloto, ya que nos va cantando longitud de las curvas y lo cerradas que son, algo que podemos ver también en pantalla en forma de flechas y números que desvelan lo abierto o cerrado decada curva. Pero también nos canta los cambios de rasante, los posibles badenes, e incluso la existencia de piedras o troncos en determinadas zonas del asfalto o dentro del trazado.

Todo esto unido a las diferentes cámaras disponibles desde las que pilotar nuestro coche favorito, aumentan drásticamente el realismo en cada prueba. Podemos conducir con la vista interior del coche, o viendo sólo capó, e incluso otra que nos muestra sólo una parte del salpicadero izquierdo, que es la más real de todas, aunque si queremos jugar más en plan arcade a lo SEGA Rally, siempre nos quedarán las perspectivas en tercera persona.

Modos de juego

Uno de los mejores rasgos de Dirt Rally es sin duda su variedad de modos de juego, tanto individuales como online. Si bien no podemos correr como tal el mundial de la FIA, sí podemos hacerlo en numerosas localizaciones reales, que nos van a llevar a lugares míticos del mundo de los rallys como Grecia, Finlandia o Reino Unido. Estos modos nos permiten jugar un rally individual, crear uno a nuestro gusto, eligiendo incluso el coche queremos pilotar, sin ningún tipo de restricción.

También podemos apuntarnos a algunos de los modos de juego online, que nos permiten correr tramos de forma individual para competir por ser los mejores pilotos del juego a nivel mundial, o también nos invita a superar algunos de los retos diarios que aparecen cada día, y que nos reportarán dinero del juego si hacemos un buen tiempo. Y no sólo esto. Hay pruebas semanales que consisten en correr un rally entero y otras en las que debemos tener comprados determinados coches para poder competir, e incluso ligas en las que participan decenas de jugadores. Pero en cualquier caso, la gran noticia es que la variedad de modos de juego es amplia, y nos va a tener siempre muy ocupados ya sea en modos individuales como multijugador.

Vehículos para todos los gustos

En Dirt Rally podemos conducir espectaculares coches de Rally de todas las épocas. Los tenemos de los 70, de los 80, de los 90, de la década del 2000 o de la actualidad. Entre todas estas décadas podemos comprar coches tan legendarios como el Mini Cooper, el Lancia Delta Integrale o el Subaru Impreza de 2001. Cada uno de estos coches va teniendo un coste creciente, y podremos comprarlos gracias a los créditos obtenidos en cada una de las carreras.

La mejora y ajustes de los coches es una de las cosas más flojas de este Dirt Rally, y con floja no quiero decir en absoluto que no cumplan bien su cometido, sino que su forma de implementarse son un poco simplonas. Estas se van desbloqueando con el paso de las pruebas, y entre un tramo y otro podemos hacer todo tipo de ajustes en algunos parámetros del coche típicos, como suspensión, frenos, dirección etc, para que se adapten a nuestra forma de pilotar y al terreno.

Hay que decir que este Dirt Rally no es un juego en el que se nos pongan las cosas fáciles al pilotar, aquí no hay tantas ayudas como en otros juegos. Como siempre, podemos modificar algunas ayudas de frenada y similares que nos van a venir bien, pero en lo que es metido en competición, debemos tener en cuenta que cualquier pequeño fallo nos va a suponer sumar segundos a nuestro resultado final.

Si nos salimos de pista, algo que por otro lado está a la orden del día en las primeras partidas, podremos recuperar el vehículo y ubicarlo dentro del trazado de nuevo, pero a cambio de sumar 15 segundos a nuestro resultado final. Hay que tener en cuenta que los daños que sufra el coche durante el desarrollo de los tramos, seguirán estando presentes en el siguiente tramo si no los reparamos.

Y estas reparaciones no dependen de dinero, sino como en los Colin McRae de antaño, dependen del tiempo que tengamos disponible, ya que con un par de cosas que reparemos, nos pasaremos de los 30 minutos disponibles. Podemos pasarnos de ese tiempo, pero este una vez más nos penalizará en segundos, algo que por otro lado, si tenemos problemas de radiador o motor, nos compensará, porque con daños graves en este apartado, veremos como el rendimiento del coche disminuirá estrepitosamente.

Apartado técnico

Aquí la verdad que Codemasters ha hecho un trabajo enorme para optimizar en condiciones este Dirt Rally. Hablamos de que en modo ultra hemos podido jugar a unos 55 o 60 fps, consiguiendo una sensación de realismo total en el desarrollo de las partidas, con un gran nivel gráfico y sobre todo con una recreación de los escenarios donde se desarrollan los tramos que es simplemente genial. Los frondosos bosques, los puertos de montaña, tanto al subirlos como al bajarlos, y su sensación de profundida, de estar ganado o perdiendo metros de altura, la nieve, y la resistencia que oponen los montones de nieve que hay en las cunetas, , las zanjas, todo en este aspecto está hecho para formar un conjunto sólido. Como en todos los juegos de rallys, el dibujado del escenario se limita al trazado en sí, y está bien conseguida la línea del horizonte y los aledaños más lejanos con buenas texturas de paisaje.

El sonido es excelente, sobre todo los efectos del motor, ese petardeo al cambiar de marcha, que se escucha más fuerte si ponemos la vista en tercera persona. Este es un detalle interesante, ya que nos ofrece bastante realismo, cambiando la forma de escuchar el rugir del motor dependiendo de la perspectiva en que estemos jugando. Mención especial al motor físico, que recrea perfectamente la conducción de cada uno de los coches, y el aspecto visual de estos, que es sencillamente perfecto.

Dirt Rally está totalmente traducido y doblado al español, por lo que nuestro copiloto nos canta las curvas en un perfecto español. La música es un poco machacona, y totalmente prescindible.

Conclusión

Como veis en la nota, este Dirt Rally es el mejor juego de Rallys al que hemos podido jugar desde los legendarios Colin McRae Rally de la pasada década, y sin duda este es el mejor cumplido que se le puede hacer. Es capaz de recuperar toda la diversión de aquellos juegos de Codemasters, pero además consigue integrar muchos aspectos clave hoy en día en la industria, como es sobre todo el multijugador.

Este plus de competitividad que aportan las pruebas online son al guinda a un pastel que en su modo individual es apasionante,  y que en el entorno online conseguirá ofrecernos prácticamente horas infinitas de juego, intentando superar siempre a los miles de jugadores que dejan sus tiempos todos los días en las diferentes pruebas de rally, baja o rally cross

El punto flaco de este Dirt Rally es quizás la interfaz demasiado simple y un tanto sosa del juego, junto a una evolución y personalización del coche un tanto estática e insulsa, aunque en el fondo es efectiva. Pero la conclusión final es que es el mejor juego de Rallys que hemos jugado en muhcos años, así de simple, al nivel de los mejores de la historia, pero con el añadido de que técnicamente los supera a todos. Si os gusta este género, no podéis dejarlo pasar. Amigos consoleros, juegos como WRC 5 palidencen ante este Dirt Rally, que os recordamos estará disponible en Xbox One y PS4 en el mes de abril.

Valoración

El mejor juego de rallys que hemos jugado en años, evoca lo mejor de títulos como Colin McRae Rally, lo mejora con un apartado técnico excelente y lo remata con gran variedad de modos multijugador

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

Conducción realista, recreación de los entornos naturales, variedad de modos de juego

Lo peor

Evolución del coche un tanto simple, interfaz muy sosa y poco intuitiva

Lecturas recomendadas