Análisis

Análisis de Disgaea 4: A Promise Revisited

Por Thais Valdivia
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Versión comentada: PS VITA

La saga rol táctico por excelencia llega a PlayStation Vita con un port de un juego de PS3, Disgaea 4: A Promise Unforgotten. Prepara un buen cuenco de sardinas, porque ya está aquí Tyrant Valvatorez.

Parece que fue ayer cuando llegó a nuestras manos Disgaea D2: A Brighter Darkness, pero lo cierto es que ha pasado bastante tiempo, por lo que ya tenemos con nosotros una nueva entrega de esta saga de rol tan especial de nombre Disgaea. Pero esta no es una continuación cualquiera, puesto que se trata de un port de Disgaea 4: A Promise Unforgotten, título que apareció en PlayStation 3 allá por noviembre de 2011. Bajo el nombre de Disgaea 4: A Promise Revisited, tenemos ante nosotros un nuevo reto dentro del mundo de los RPG tácticos.

¡A la rica sardina!

Al igual que el resto de juegos de la franquicia Disgaea, este A Promise Revisited posee una historia alocada y muy divertida que rezuma sentido del humor por los cuatro costados. La trama, que es la misma que apareció en PS3, nos presenta a Valvatorez, un vampiro que, por circunstancias de la vida, se ha alejado de la sangre humana y ahora se alimenta de sardinas. Asimismo, puede presumir de ser todo un maestro y mentor de prinnies, esas almas errantes con forma de adorables pingüinos azules.

Un día, nuestro valiente Valvatorez se entera de que los altos cargos del Netherworld han decretado un plan por el que se pretende acabar con los prinnies debido a que hay demasiados y pueden amenazar el lugar. Sin pensárselo dos veces, y junto a su fiel esbirro Fenrich (un hombre lobo), nuestro protagonista parte con el objetivo de salvar a esos pequeñines que van a ser ejecutados. Durante su viaje se irán uniendo personajes de todo tipo que harán que esta aventura sea totalmente inolvidable y, lo que es mejor, muy entretenida.

A lo largo de este extenso juego, que puede tenernos más de treinta y cinco horas con la historia principal y más de sesenta si queremos desbloquearlo todo, somos testigos de innumerables giros de guión que consiguen mantenernos en vilo hasta que logramos sacar en claro qué es lo que está pasando en realidad.

Por otro lado, para comprender todos los detalles de la historia y de paso entender los pequeños gags que alimentan cada conversación, es necesario tener ciertas nociones de inglés, puesto que los textos se encuentran en este idioma.

Estrategia viene, estrategia va

El desarrollo de Disgaea 4: A Promise Revisited sigue el mismo camino que el resto de juegos de la saga, aunque se han incorporado algunas mejores de entregas anteriores para que la experiencia sea la mejor de todas. Por ello, la única forma de avanzar es derrotar a nuestros enemigos en cada tablero que se nos presenta.

En estos escenarios, que pueden situarse en cualquier lugar de Netherworld, es donde tienen lugar unos combates por turnos en los que la estrategia es lo más importante si queremos avanzar en nuestra historia. Manejando a Valvatorez y a otros nueve personajes más, debemos desplazarnos por las casillas que se encuentran repartidas por la zona. Una vez hecho eso, y mediante el menú, lo siguiente es indicar a nuestros héroes qué hacer a continuación (atacar, defenderse, etc.). Una vez finalizado el turno, serán los enemigos quienes vengan a por nosotros, por lo que aprovechar bien cada momento es una parte muy importante de las peleas.

Otra de las cosas significativas de los combates es que podemos fusionar a varios personajes entre ellos, lo que da unos resultados la mar de curiosos y eficaces. Tampoco faltan los ataques conjuntos entre dos o más héroes con los que vencer a los contrarios de una manera rápida y limpia.

En cada reyerta también nos encontramos con ciertos objetos que bien nos pueden hacer fácil la vida o todo lo contrario: los Geopaneles y los Geobloques. Estas pequeñas piedras de colores afectan a una determinada zona del tablero y a todo lo que esté en ella, amigo o enemigo. Dependiendo del color, la fuerza del enemigo puede aumentar, nuestra vitalidad puede ir decreciendo poco a poco, etc. Eliminar o lanzar estos artefactos a otra zona varía el desarrollo del combate a nuestro favor o en nuestra contra.

Para tener un equipo equilibrado y potente, antes tenemos que conocer bien las habilidades de cada uno de nuestros compañeros y proporcionarles un equipo en condiciones, por lo que es indispensable pasarse por las tiendas y ver qué nuevos objetos pueden llevar.

Para poder salir del paso dentro de Netherworld y salvar a nuestros queridos prinnies, lo primero que hay que hacer es abastecerse bien en nuestra base. Allí podemos encontrar desde una enfermería hasta tienda de armas, pasando por un lugar en el que poder "comprar" habilidades para nuestros personajes con los que puedan desencadenar ataques mucho más impresionantes.

Dejando a un lado la lucha, la política también tiene cierto protagonismo en este juego. Y es que, a través de la Cam-Pain (un extenso mapa) podemos colocar a ciertos aliados para que compartan energía entre ellos y que mejoren así sus poderes. Aparte, y para que dichas habilidades aumenten, se exista la opción de colocar una especie de edificios junto a cada uno a modo de potenciador.

El lugar donde se pueden "crear" a nuestros aliados, el Congreso, también está lleno de pequeños detalles que engrandecen aún más la aventura. Allí podemos hablar con ciertos políticos para convencerles de que aprueben unas cuantas medidas que nos favorezcan como, por ejemplo, que haya más objetos en las tiendas. Si el resultado es negativo, toca echar mano del juego sucio y deberemos comprar a esos mandatarios.

Aparte de Netherworld, y si queremos evolucionar alguno de los objetos que tenemos en nuestro poder, podemos investigar el Item World o mundo de los objetos. Y es que cada objeto esconde todo un mundo que hay que superar si deseamos desatar el poder absoluto de dicho ítem. Otro desafío más a tener en cuenta si queremos ser los más fuertes y, de paso, salvar a los prinnies.

Una novela visual muy colorida

Gráficamente, podemos asegurar que el paso de PS3 a PS Vita le ha sentado la mar de bien a este Disgaea 4. A los coloridos y vivos entornos en 2D, con influencias manganime, se le une un diseño de personajes muy especial y variopinto. En relación a los tableros, estos son algo pobres y vacíos, además de que nos encontramos con dientes de sierra y, al hacer zoom en algún personaje u objeto, se pueden contar los píxeles que le forman.

En cuanto al audio, este es sencillamente correcto. La banda sonora posee numerosas pistas con las que se consiguen amenizar tanto las partes en las que hay que leer como aquellas en las que estamos más pendientes de crear nuestra estrategia. Por otro lado, el doblaje al inglés es acertado, aunque seguro que los seguidores más acérrimos a este tipo de historias prefieren poner el doblaje original en japonés.


Disgaea 4: A Promise Revisited conserva todo lo bueno que le hizo ganar el título de ser uno de los mejores Disgaea y añade elementos que le convierten en un juego indispensable dentro del género de los RPG tácticos para la consola PlayStation Vita. Algunos de estos añadidos son los DLC's que aparecieron en la versión de PlayStation 3 y que incluyen más episodios y personajes con los que poder jugar. Gracias a ello, las horas de juego aumentan considerablemente.

Valoración

Los fans de los RPG tácticos tienen disponible una nueva aventura llena de humor con la que poder crear estrategias más letales.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Las opciones de personalización, historia y, por supuesto, el gran sentido del humor.

Lo peor

Desarrollo repetitivo no apto para impacientes. Endiablada dificultad en algunos niveles.

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