Análisis

Análisis de Dragon Quest Heroes para PS4

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS4

Omega Force y Square Enix han unido talentos para crear Dragon Quest Heroes, un juego de acción inspirado en el universo de la saga de J-RPGs. Con nuestro análisis vamos a ver si se trata de un “Musou” más… o de algo más ambicioso.

Omega Force, uno de los principales estudios de Koei Tecmo, ha sido capaz de crear a lo largo de los años un estilo de juego propio, reconocible en cualquier parte del mundo. Catalogado a menudo como “Musou” debido al nombre original japonés, este estilo de juego nos traslada a unas multitudinarias batallas contra cientos de enemigos, en los que desplegamos todo tipo de combos y ataques especiales con un control siempre asequible. Así fue con el primer Dynasty Warriors, ambientado en las guerras chinas,  del que ya hay 8 entregas, spin offs, subsagas centradas en las batallas japonesas….

Y no solo eso. Desde hace unos años, Omega Force también ha “exportado” este estilo de juego a licencias de todo tipo, como los mangaanimes Gundam, Fist of the North Star, One Piece (y próximamente Arslan), e incluso franquicisas famosas del videojuego, como fue el caso de Zelda e Hyrule Warriors. Juegos que, aun teniendo una base similar, explotan sus respectivos universos de forma magistral recreando personajes, ataques, técnicas especiales e incluso momentos de sus tramas.

El turno de Dragon Quest

Pero no es menos cierto que “meterse” con Dragon Quest, la saga de juegos de rol más querida de Japón, son palabras mayores. Trasladar todas sus señas de identidad a un universo de acción, respetando su faceta rolera (experiencia, niveles, habilidades…), sus inolvidables criaturas diseñadas por Akira Toriyama (sí, el autor de Dragon Ball y DB Super) y otras marcas de la casa, como su característico sentido del humor o su inolvidable banda sonora, no es algo sencillo. Pero gracias a la implicación directa de Yuji Hori, el padre de la serie, los resultados son mucho más que satisfactorios.

No voy a ocultar que, de primeras, esperaba entre poco o nada Dragon Quest Heroes para PS4. ¿Otro “Musou”? ¿Más aporreo de botones al estilo Dynasty Warriors? Eran solo dos de las frases que me vinieron a la cabeza cuando me tocó analizarlo… Dudas que se disiparon muy pronto al comenzar a jugar. Por decirlo rápido y mal, este juego es como las pipas: empiezas a degustarlo y de repente te das cuenta que es un vicio, que no puedes dejarlo y que, además, entretiene. Pero, ¿cómo lo consigue? Vamos a verlo.

La historia de El infortunio del Árbol del Mundo y la raíz del mal es bastante típica y, hasta cierto punto, tontorrona. Monstruos y humanos conviven pacíficamente en el reino de Arba, hasta que un buen día, una misteriosa silueta realiza un extraño ritual que convierte a los monstruos en criaturas hostiles. Así conoceremos a los dos personajes principales del juego, Luceus y Aurora, dos escoltas del rey Doric, entre los que elegimos al comenzar a jugar. Los dos, junto al rey, se embarcan en una larga aventura para descubrir quién es el culpable.

A petición de Square Enix no desvelaremos nada más, ni os mostraremos ninguna escena de vídeo CG ni con el motor gráfico del juego para no desvelar ningún detalle más de la trama. Una petición, todo sea dicho, realmente absurda, ya que el juego se lanzó en Japón a principios de 2015 y se puede ver de cabo a rabo en Youtube. Y no solo eso: la historia, bastante simplona y manida, no es precisamente por lo que brilla Dragon Quest Heroes. Como decimos, una petición bastante absurda…

Lo más interesante de esta trama, y que merece reconocimiento, es que Dragon Quest Heroes se las ingenia para combinar a los personajes de distintas entregas de la serie para que coprotagonicen el juego. Los más conocidos son Yangus y Jessica de DQVIII, pero también está Terry de DQVI, Bianca y Nera de DQV o Kyril y Zarevna de DQIV, entre otros. Cerca de una decena de personajes, entre originales y de otras entregas, que nos acompañan y que podemos incluir en nuestro equipo (de cuatro personajes) antes de comenzar una misión. Pero no nos precipitemos…

¿Y qué hay de los toques de rol?

Dragon Quest Heroes consigue atrapar al jugador, y muy fuerte, por un variado cúmulo de factores, pero quizá el más importante es que no es un “Musou” más. Vale que su jugabilidad remite en muchos aspectos a los juegos anteriormente mencionados… pero hay mucho más. Sus combates siguen siendo multitudinarios, con cientos de personajes en pantalla, contamos con dos botones de ataque para los combos… pero ya, ahí acaban las similitudes. ¿Un ejemplo? Muchas batallas no suelen durar más de 15 minutos y tienen lugar en mapas más concentrados. Pero no solo eso.

El toque rolero se empieza a notar incluso en las refriegas.  Para empezar, todos los personajes disponen de ataques mágicos con afinidad elemental (fuego, electricidad…), que activamos pulsando L1 más los botones de ataque. Estos ataques consumen puntos de magia, que se regeneran automáticamente con el paso del tiempo. Y hay más. Pulsando L2 alternamos el control entre los miembros de nuestro equipo, para exprimir al máximo sus habilidades, ya sea atacar de lejos, una mayor fuerza, etc.

Tampoco faltan la experiencia, los niveles o los puntos de destreza que nos permiten desbloquear todo tipo de habilidades y mejoras para nuestros personajes (cada uno cuenta con su propio árbol), como aumentos de vitalidad o nuevas técnicas -o mejoras en las que ya tenemos-. Todo, siempre, desde una perspectiva “ligera”, nada muy profundo, sesudo o con multitud de submenús para impedir que se rompa el ritmo del juego. Ante todo es un juego de acción y la parte de gestión del personaje no es lo principal.

La huella de los J-RPG se nota también en otros detalles, como la presencia de una nave “voladora”, llamada Rocanubla, que nos permite viajar a los puntos del mapa por donde avanza la  historia y, además, hace las veces de “ciudad” flotante, concentrando en un espacio reducido los puntos clave que encontramos en las urbes de cualquier J-RPG. No falta un armero que nos vende equipo (armas y escudos principalmente), una vendedora de orbes –que vienen a ser como armaduras protectoras-, un puesto de correos para recibir misivas y regalos de fans, un hueco para elegir los miembros del grupo…

Adaptando la herencia Dragon Quest a la acción

Por no faltar no falta ni un alquimista, que nos permite combinar ingredientes para crear accesorios y objetos de todo tipo… aunque para ello necesitamos antes tener la receta. Tampoco falta un mostrador para aceptar misiones secundarias o una encargada de los “galardones”. Esta última nos entregará minimedallas, un objeto clave en DQ desde su tercera entrega, con el que podemos comprar objetos raros como algunas recetas raras o ingredientes que escasean.

Y es que las minimedallas también tienen en Dragon Quest Heroes una presencia importante, siendo a menudo el premio por realizar ciertas acciones dentro del juego (como derrotar a un jefe final o crear 100 ítems con alquimia), o incluso como recompensa por acabar con un número de monstruos (por cada 100 enemigos de un mismo tipo derrotados obtenemos una medalla, pero solo para los 500 primeros de cada clase). Es un ejemplo más de lo bien que se ha integrado la esencia DQ en Heroes.

Pero, como decimos, la función más importante de Rocanubla es que llevarnos a las ciudades por las que avanza la trama y puntos de interés como cuevas que descubrimos con mapas.  En cada una de estas urbes nos esperan misiones, donde la acción siempre es la protagonista. Una parte de esas misiones nos invitan a “limpiar” la zona de enemigos, venciendo  a las oleadas que surgen de portales especiales (si vencemos al guardián del portal, detenemos la llegada de enemigos).

Otras, nos enfrentan a enormes jefes finales y, el resto, añaden un elemento estratégico y nos invitan a proteger un objeto o personaje de los ataques enemigos. Este toque estratégico viene dado por dos elementos. El primero son las monedas de monstruo. Al derrotar a algunas criaturas, en su lugar aparece una moneda, que nos permite invocar al monstruo derrotado para que luche a nuestro lado. Dependiendo del monstruo, estas invocaciones son de dos tipos: de un uso (la criatura aparece, lanza un ataque y desaparece) o se queda en una zona luchando hasta que su barra de vida se agota.

No contamos con un espacio infinito para monedas (aunque se puede ampliar), y no todas ocupan el mismo espacio. Elegir cuales descartamos y el momento adecuado para usarlas suele ser una de las llaves para la victoria. El otro elemento estratégico son nuestras habilidades, como el “telerregreso”, que nos permite ascender al cielo y transportarnos entre los puntos que hayamos desbloqueado. Dominarla es la clave, porque los mapas suelen tener pasillos en direcciones opuestas y hay que ser rápido para, por ejemplo, defender al personaje que nos indica la misión.

Aparte de estas misiones “tipo”, también podemos recorrer los niveles en modo libre, ya sea para cumplir misiones secundarias, como por ejemplo exterminar X ejemplares de un determinado tipo de enemigo, o para subir de nivel, “lootear” ingredientes, etc. Es decir, que si quieres tomarte tu tiempo, subir de nivel y avanzar despacio, hay opciones más allá de las misiones (que, por cierto, una vez superadas no se pueden repetir, más allá de los duelos con los jefes finales que se repiten en algunas cuevas).

Acción repetitiva... pero bien dosificada

Aún con todas estas virtudes, que lo acercan más a un juego de la saga DQ que a un “Musou” al uso, no es menos cierto que Dragon Quest Heroes se apoya demasiado en la acción y en situaciones tipo que se repiten a lo largo del juego, como en los 3 tipos de misiones a los que nos enfrentamos. Consigue remediar este defecto y la sensación de repetición con varios recursos, como dosificar muy bien el ritmo con el que se van introduciendo las novedades, ya sean personajes o habilidades.

También ayudan las escenas de vídeo (las CG son soberbias), diálogos con los aliados, las visitas a las tiendas del Rocanubla, el poder cambiar en mitad de combate entre los personajes... Y, como decíamos, también ayuda que las batallas son breves, no nos tiramos horas en el mismo campo de batalla liquidando a los mismos enemigos clónicos una y otra vez. Aquí nos medimos a las criaturas diseñadas por Akira Toriyama, desde simpáticos diablillos a caballeros enanos montados en limos, sacos de la risa, trolls, colosos, cíclopes, zombis… y todos ellos consiguen sacarnos una sonrisa.

Y no solo una sonrisa: también desencajar en alguna ocasión la mandíbula. Es sin ningún tipo de duda el juego con la etiqueta Dragon Quest más bello que hayáis visto. El diseño de las criaturas luce mejor que nunca en PS4, y aunque los entornos pueden pecar en ocasiones de simples, el desfile de chispas, efectos de luz y explosiones logran que El infortunio del Árbol del Mundo y la raíz del mal entre por los ojos. Y, como ya hemos  dicho, eso se nota hasta en las ciudadas CG. Es un juego “bonito”, por simple y ñoño que parezca.

Todos estos factores, sumado a que el juego nunca llega a presentar una dificultad insalvable (siempre puede superar subiendo de nivel o comprando mejor equipo), o que cuenta con un control es bastante bueno (aunque el sistema de combos es prácticamente idéntico para todos los personajes), un ritmo de juego muy bien calculado, una fabulosa y supersimpática traducción al castellano de los textos o su inolvidable banda sonora, logran que la aventura agrade y atrape a lo grande.

Tampoco podemos olvidar que Dragon Quest Heroes incluye en el disco el contenido adicional que se lanzó en Japón tras su lanzamiento y que los fines de semana posteriores a su lanzamiento habrá eventos de fin de semana para conseguir premios en experiencia, ítems raros y dinero. Vamos, que a pesar del retraso en el lanzamiento del juego (y que nos quedamos sin la versión de PS3), recibimos la versión más completa.

Divertido... pero con algunos "peros"

Eso sí, aún con todo, no está exenta de defectillos que la impiden brillar aún más fuerte. El primero es la mencionada variedad de misiones. Es un juego de acción y, en cierto modo, resulta bastante encorsetado, incluso en las misiones secundarias, donde se podía haber dado mayor rienda suelta a la variedad. Y más en un juego que puede completarse en torno a las 20-25 horas, dependiendo de la velocidad, y bastantes más si queremos verlo todo.

Pero, como ya hemos dicho antes, no resuelve mal la papeleta. Más grave es la ausencia de multijugador, algo que pide a GRITOS. Casi siempre estamos acompañado por otros tres personajes ¿por qué no ceder su control a otros jugadores?  Los aspectos mejorables siguen con el sistema de menús y el interfaz en general, como por ejemplo, en las tiendas, donde todo resulta muy primitivo. ¿De verdad que a estas alturas no podemos comprar de una vez 4 ítems iguales y, después, equiparlos a cuatro personajes distintos?

Dragon Quest Heroes nos obliga, por ejemplo, a comprar los orbes de protección de uno en uno, haciendo que resulte tedioso equipar a nuestros personajes con las últimas adquisciones. Y aún hay más cosillas que podrían haberse cuidado un poco más, como la inclusión de más temas de Koichi Sugiyama para dar mayor variedad acùstica al juego, suavizar el aumento de dificultad en el tramo final de la aventura, que lo hubieran doblado al castellano, que el altavoz del Dual Shock 4 se hubiera utilizado para algo más que repetir expresiones tipo de los personajes, que se diera la opción de desactivar el mensaje que nos recuerda que no estamos conectados online…

Aún con todo, Dragon Quest Heroes es un juego ameno, entrentenido, que engancha y sabe cómo atrapar durante mucho tiempo. No es perfecto, y puede que le falte algo de variedad... pero a poco que te atraiga el universo Dragon Quest, seguro que quedarás atrapado. Y es que, aunque algunos le pongan la etiqueta de ser un juego “Musou” más, lo cierto es que es mucho más que eso.

Valoración

DQH es un ameno juego de acción que, aún con la vitola de ser un nuevo "Musou", lo cierto es que lleva la fórmula a nuevas fronteras gracias a sus toques RPG. No es un juego perfecto, pero nadie le puede quitar que es muy entretenido y bello.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Recreación de las criaturas, dosificación de las novedades... Engancha.

Lo peor

Pide multijugador a gritos. Que no tenga más variedad en las misiones.

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