Análisis

Análisis de Dragon Quest III: The Seeds of Salvation

Por Daniel Acal
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Versión comentada: Móvil

Dragon Quest: El Periplo del Rey Maldito fue uno de los mejores juegos de rol de PS2 que, en su lanzamiento en nuestro país, "obvio" el VIII. Años después recibiríamos el IV, V y VI para Nintendo DS pero... ¿qué pasa con los anteriores? Pues que podemos descubrirlos (y disfrutarlos) en nuestros dispositivos iOS y Android. Y Dragon Quest III The Seeds of Salvation fue uno de los mejores.

Durante el año pasado, Square Enix tiró de fondo de armario para surtir a nuestros dispositivos iOS y Android con muchas de las entregas más clásicas de su saga de rol más clásica: Dragon Quest. Una saga que en Japón tiene más tirón incluso que Final Fantasy y cuya “mascota”, el slime (o “limo” como lo conocemos en castellano) es tan popular allí como en occidente pueda serlo Mickey Mouse o Bart Simpson. Tal vez tenga algo que ver (de hecho, tiene mucho que ver) que el diseño de personajes y enemigos de esta franquicia corran a cargo del gran Akira Toriyama, creador de Dragon Ball. Éste es uno de los tres mínimos comunes denominadores que rigen todos los capítulos de Dragon Quest. Los otros dos son las bandas sonoras de Koichi Sugiyama (con esa inolvidable obertura orquestada que acompaña siempre a la presentación de cada entrega) y la dirección del entusiasta Yuji Horii. Un trio de ases que hasta no hace mucho era una apuesta segura de éxito, al menos hasta Dragon Quest IX: Centinelas del Firmamento de DS.

Casi todos los Dragon Quest, para iOS y Android 

Pero ahora no es momento de polemizar ni de discutir si Square Enix acertó o no llevándose sus últimos Dragon Quest “canónicos” bajo el ala de Nintendo tras los rotundos éxitos de Dragon Quest VII y Dragon Quest VIII (conocido aquí como El Periplo del Rey Maldito, la primera entrega de la saga que triunfó de forma oficial en nuestro país). No es momento de mirar hacia el futuro de la saga sino hacia su pasado, a la intención que anunció Square Enix en 2013 de lanzar para dispositivos iOS y Android, primero en territorio japonés y luego en occidente, aunque su lanzamiento ha sido un tanto… desordenado. A principios del año pasado pudimos disfrutar de una de las mejores entregas, un muy disfrutable port del citado Dragon Quest: El Periplo del Rey Maldito.

 

Más tarde llegaría la cuarta entrega, conocida aquí como los Capítulos de los Elegidos en DS (aunque esta version para iOS y Android llegó en inglés), y después salieron los dos primeros títulos de la trilogía de Erdrick, el primer Dragon Quest y Dragon Quest II: Luminaries of the Legendary Line. A finales de 2014 llegó el título que nos ocupa, Dragon Quest III: The Seeds of Salvation y ya está está disponible también la quinta entrega, que analizaremos cuando nos sea posible.

 

Dragon Quest III: The Seed of Salvation fue lanzado originalmente para Famicom en 1988 y tardó casi tres años en llegar a Estados Unidos (allí salió con el nombre de Dragon Warrior III, ya sabéis que en EE.UU, hasta Dragon Quest VIII tuvieron que llamarse Dragon Warrior porque allí ese nombre ya estaba registrado por Dungeons & Dragons).En 1996, Enix hizo un "remake" con mejoras y añadidos para Super Nintendo (ya veis que la moda de los "remakes" no es algo exclusivo de nuestros días) y en 1999-2000 hicieron otra versión para la portátil Game Boy Color. Sobra decir que ninguna de estas versiones las olimos por aquí, así que jugar a Dragon Quest III ahora en nuestros dispositivos iOS y Android es la única opción que tenemos, salvo que queráis tirar de emulador o gastaros un pastizal importando las versiones americanas (decimos las americanas por el tema del idioma).

 

De todas formas, afortunadamente la versión en la que se basa el port que nos ocupa es la de Super Nintendo, que es a nuestro juicio la mejor y las más "bonita" de todas (pese a no incluir la mazmorra extra que trajo la versión de Game Boy Color). 

 

 

 

Dragon Quest III: The Seed of Salvation supone el cierre de la llamada trilogía de Erdrick, aunque no es necesario haber jugado a los dos anteriores para disfrutar plenamente de este (aunque si habéis jugado a los dos anteriores estaréis más familiarizados con el contexto), ya que, como en la inmensa mayoría de los Dragon Quest, la historia es deliciosamente tópica. Baramos, el malvado de turno, amenaza la paz de este mundo y nosotros, en el papel de un joven héroe, hijo de Ortega y héroe de Aliahan, recibiremos el encargo de arruinar sus planes de manos del mismísimo Rey.

 

Ante nosotros se abre un amplio mapeado para explorar con bastante libertad, con sus ciudades, bosques, cuevas y mazmorras. Y nosotros io recorreremos e iremos haciéndonos más fuertes con cada combate ganado. El típico viaje del héroe de (casi) todos los Dragon Quest, y de muchos otros juegos de rol, vamos. Un periplo (lo siento, no he podido resistirme) que nos durará unas 30 horas entre misiones de la historia principal y las tareas secundarias. Además, por primera vez en la serie hay un ciclo día/noche y un vehículo volador que nos servirá para atravear el mapeado con más rapidez a partir de cierto punto del juego. Y también en esta entrega se introducen las "arenas de monstruos", que más tarde se convertirían en uno de los rasgos dintintivos de esta saga rolera, hasta tal punto que terminó inspirando incluso una serie de "spin-offs": los Dragon Quest Monsters.

Combates por turnos y con bastante profundidad

Los combates en Dragon Quest III son por turnos, claro. Llevamos hasta 4 héroes en nuestro grupo y en cada turno podremos seleccionar manualmente nuestra orden (ataque, defensa, magia, usar items...) o bien dejar que actúen de forma autónoma según los patrones que les hayamos fijado previamente. Casi desde los primeros compases del juego podremos formar nuestro grupo de héroes a nuestro antojo en Patty's Party Planning Place, eligiendo el nombre, el sexo y la clase de nuestros compañeros de entre 9 invocaciones distintas. Sobra decir que lo mejor es optar por un grupo de héroes equilibrado. Y además, a partir de cierto momento del desarrollo, podremos cambiar las clases de nuestros aliados para adaptar sus habilidades a cada situación, aunque perdiendo la mitad de sus atributos pero conservando los hechizos y habilidades. Para lo antiguo que es el juego, hay que destacar que los combates están bien diseñados, y ofrecen bastantes opciones.

 


 

Donde han sido bastante parcos en opciones es en la adaptación de Dragon Quest III a los dispositivos iOS y Android. Sólo podemos jugarlo en posición vertical y el control táctil, pese a que es cómodo para movernos por los menús, a la hora que controlar a nuestro grupo con el "stick virtual", no responde todo lo bien que nos gustaría. Menos mal que Dragon Quest III no requiere mucha orecisión para avanzar, porque si no... Además, tampoco permite la adaptación de ningún control físico vía Bluetooth para paliar estas deficiencias. Y es mucho más recomendable jugarlo en tablet/iPad, porque en la pantalla del móvil os dejareis la vista leyendo los abundantes textos, que además están en inglés. Un problema para muchos que les impedirá disfrutar de un clasicazo del rol en toda su belleza pixelada. Un gran representante del género de otra época que se adapta a los dispositivos de ésta con una versión más que aceptable por un precio de 9,99 euros.

Valoración

Un gran representante de una época en la que el rol se hacía a base de píxeles y no con pomposas secuencias de vídeo. Como juego sigue funcionando bien si buscas una propuesta clásica, pero su adaptación a dispositivos iOS y Android es mejorable.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Rolazo clásico para mayor gloria de Enix que en su momento nos quedamos sin disfrutar aquí.

Lo peor

Está en inglés y en su adaptación a los dispositivos iOS y Android podría ofrecer más opciones.

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