Análisis

Análisis de Dragon´s Dogma en PS3 y 360

Por Borja Abadie
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Dragon´s Dogma nos presenta en PS3 y Xbox 360 al mejor compañero de viaje posible en un juego de rol: el peón. Obedece a todo, te da conversación... y cuando te topas con un dragón, puede cortarle el cuello sin despeinarse.

Capcom nos trae a PS3 y Xbox 360 con Dragon´s Dogma una atípica propuesta, mezcla de conceptos, que reúne lo mejor del rol oriental y el occidental. Por un lado tenemos un mundo abierto y profundo, al estilo de Skyrim y por otro unos combates al estilo Monster Hunter, es decir, batallas en equipo en las que descubrir el punto débil de nuestro enemigo y colaborar con nuestros compañeros son la clave del éxito. Lo más novedoso, sin embargo, es que nuestro protagonista, el Arisen, tiene la habilidad de convocar peones. Mediante unas extrañas piedras, que sirven como portal dimensional, accedemos a la falla, un misterioso lugar desde el que buscamos y reclutamos a nuestros compañeros de viaje, eligiendo entre cientos de ellos distintos. Nuestro grupo está formado por nuestro héroe, 2 peones que vamos cambiando a lo largo de la aventura (según nuestras necesidades) y un peón especial: creado en un completo editor (similar al que usamos para nuestro personaje) y que nos acompaña durante toda nuestra aventura.

A la caza de gigantescas bestias

Los combates son intensos y divertidos, en especial contra los gigantescos jefes finales que pueblan el universo de Dragon´s Dogma. Estas criaturas (generalmente seres mitológicos, como hidras, grifos, cíclopes,... y por supuesto, dragones) nos obligan a modificar nuestra estrategia, evitando que repitamos el mismo patrón de lucha una y otra vez, como sucede en la mayoría de juegos de rol.

Como curiosidad, podemos trepar por el cuerpo de los monstruos para alcanzar sus puntos débiles (la cabeza, un ojo...). Pero eso no es todo, ya que explotar con acierto nuestras habilidades en colaboración con nuestro grupo resulta fundamental. Por ejemplo, para atacar a las harpías podemos lanzarles un hechizo o atacar con flechas, aunque lo mejor es atraerlas dando golpes en nuestro escudo para que se lancen a por nosotros (llegando al nivel del suelo) permitiendo que nuestros colegas puedan atacar sin piedad.

Pero estas habilidades dependen de la clase que hayamos elegido. Hay tres básicas: guerrero, mago y pícaro, aunque mezclándolas entre sí obtenemos 9 distintas. Cada una tiene decenas de habilidades desbloqueables, que, además, podemos asignar a los botones de nuestro pad para personalizar nuestro estilo de lucha. En general, el sistema de batallas cumple, pero lo más llamativo del juego es, como os hemos comentado ya, el reclutamiento de colegas de aventura.

Completo y lleno de posibilidades

Además de un profundo sistema de combates, Dragon´s Dogma pone a nuestra disposición un gigantesco mapeado para explorar con absoluta libertad. Hay más de 400 misiones disponibles, lo que garantiza una duración a prueba de bombas. La mayoría las obtenemos en las distintas ciudades y aldeas hablando con sus lugareños, aunque el juego también premia la exploración libre, con decenas de cofres esperándonos en los lugares más inaccesibles. Nuestro personaje puede correr, saltar e incluso escalar, por lo que también se añade un toque plataformero a la ya de por sí amplia oferta de géneros. Eso sí, la variedad de las misiones pronto se agota (dado el alto número de ellas), limitándonos a acabar con determinados enemigos en demasiadas ocasiones.

Como todo buen juego de rol, también podemos ir recogiendo todo tipo de materias primas con los que luego crear pociones, armas... o mejorarlas. La cantidad de equipamiento e ítems disponible es otro de sus puntos fuertes, creando una sensación de obsesión por el coleccionismo que solo los desarrolladores japoneses saben lograr. Y es que en las ciudades, además de buscar misiones, visitamos todo tipo de tiendas para intercambiar objetos, mejorar nuestro equipamiento o incluso cambiar nuestro aspecto o nuestra clase. También podemos cambiar el comportamiento de nuestro peón principal en la batalla (para que ataque como un loco, para que nos acerque a los compañeros caídos y así podamos resucitarlos, para que sea precavido,...) contestando a varias preguntas que nos hace él mismo.

El peón es mi mejor amigo

El comportamiento de los peones es correcto. Nos ayudan con consejos y pistas según vamos explorando los escenarios, aunque en ocasiones nos gustaría que respondiesen con más rapidez y tomando decisiones más "oportunas". Esto es más desesperante cuando nos enfrentamos a los jefes finales, que requieren de una actuación conjunta de todo el grupo. Por eso mismo nos resulta poco menos que increíble que un juego con tantas posibilidades multijugador se limite al offline.

Es cierto que podemos hacernos con los servicios de los peones de los otros miles de jugadores o enviar a nuestro compañero principal para que otros "jugones" lo utilicen, pero siempre nos queda la sensación de que en compañía de nuestros amigos, diseñando estrategias de combate con ellos y maldiciendo por nuestros micrófonos todo sería mucho más divertido. En cambio, nos encontramos a solas, gritándole improperios a la inteligencia artificial, que no se decide a hacer lo que necesitamos en ese momento. Lo bueno es que nuestro peón principal, contratado por otros jugadores online, volverá a nuestra partida con ítems y datos que haya obtenido al realizar esas misiones, todo un acierto.

Con todo esto, el sabor de boca que nos deja Dragon´s Dogma una vez jugado es algo amargo. Por un lado resulta ambicioso en cuanto a horas de juego y posibilidades, pero por otro, ninguna de ellas está explotada al nivel de otros juegos, y la ausencia de cooperativo online es incomprensible.

Valoración

La propuesta de Capcom es bastante diferente. Mezcla el rol occidental y el oriental con algo de acierto, aunque la ausencia de modo online para jugar con amigos es incomprensible. No descartéis que se haga posible con un futuro DLC.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Descubrir cómo derrotar a cada enemigo es gratificante. La cantidad de horas de juego, ¡más de 200!

Lo peor

La falta de modo online es imperdonable. La IA de los peones falla mucho.

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