Análisis

Análisis de Dynasty Warriors 7 Empires

Por Francisco Javier Gomez
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La nueva entrega de la subsaga Dynasty Warriors Empires aporta nuevos aires a la serie añadiendo un mayor componente estratégico. Pero si lo tuyo es la acción, puedes estar tranquilo: tampoco renuncia a los combates multitudinarios.

Con tantos detractores como fans incondicionales, la saga Dynasty Warriors lleva dando “guerra” más de una década. Durante todo este tiempo ha sido el paradigma de escasa evolución entre una entrega y otra. Sin embargo, los títulos de la serie con el añadido de "Empires" (ideados como spin-off de los juegos principales) siempre han aportado un nuevo enfoque jugable gracias a la incorporación de elementos estratégicos. Y Dynasty Warriors 7 Empires, no solo no es la excepción, sino que lleva la estrategia dentro de la saga a un nuevo nivel.

La historia del juego vuelve a tomar como referencia el Romance de los Tres Reinos (que narra hechos acaecidos en China desde el año 169 d. C. hasta la reunificación de toda China en el 280 d. C.), presentando a todos los personajes de Dynasty Warriors 7 y Dynasty Warriors 7 Xtreme Legends. En esta ocasión, la única novedad dentro del plantel de personajes es la inclusión del guerrero Xu Shu. Aun así, es más que suficiente dado que el total de personajes se eleva a 66. También podemos crear un personaje desde cero gracias a un mejorado editor con el que es posible modificar las habilidades nuestro guerrero, su aspecto físico, etc. Como dato interesante cabe destacar la posibilidad de subir Online nuestras creaciones para compartirlas con otros jugadores o importar luchadores creados por otros usuarios.

En esta ocasión, la elección de personaje resulta crucial en el devenir de la partida, porque dependiendo de su rol dentro de la historia tendremos acceso a unas opciones estratégicas u otras antes de entrar en combate. Así, podemos optar entre 8 tipos diferentes de héroes: máximo dirigente de una facción, general, mercenario, etc. Una vez elegido nuestro personaje, el juego se divide en dos partes claramente diferenciadas: la fase de preparación estratégica y los combates propiamente dichos.

En la fase de planificación, donde tomamos todas las decisiones sobre la marcha de nuestro reino, está enfocada claramente a la estrategia pura y dura. Además de personalizar a nuestro guerrero con nuevas habilidades o equipo (podemos intercambiar entre dos armas durante los combates), podemos recaudar impuestos, entrenar a nuestros soldados, preparar la invasión de un territorio enemigo, etc. Un tremendo abanico de opciones que además va cambiando dependiendo del rol del personaje elegido, su ascenso dentro de la escala de poder y las decisiones morales que tomemos. Aunque algunas de estas posibilidades ya estaban presentes en anteriores títulos de la saga, el enfoque estratégico ha crecido notablemente en opciones y le da una profundidad de la que carecían otras entregas de Dynasty Warrriors Empires.

Después de tomar las decisiones tácticas oportunas, llega el momento de luchar. Y aquí, por desgracia, la saga vuelve a tropezar de nuevo con el mismo problema  de siempre: los combates no ofrecen muchas opciones y se vuelven repetitivos al cabo de unas pocas partidas. Es cierto que estos enfrentamientos son espectaculares (nos enfrentamos a decenas de enemigos en batallas multitudinarias)  y que ahora contamos con nuevas habilidades de combate (las “estratagemas” de los generales que se traducen en diversas ayudas que activamos en batalla) o la posibilidad de dar órdenes directas a otros comandantes, pero también lo es que los limitados combos de ataque bajan la jugabilidad muchos enteros.

Además, gráficamente apenas ha mejorado: los escenarios están muy vacíos y el popping es bastante acusado. Al menos, el número de personajes en pantalla sigue sorprendiendo y todo el conjunto se mueve sin atisbos de ralentización. En cuanto al sonido, cumple gracias a una interesante banda sonora y voces en japonés.

Después de analizar todos los nuevos elementos que incorpora Dynasty Warriors 7 Empires podemos afirmar que estamos ante uno de los mejores juegos de la saga, especialmente por lo interesante de su propuesta estratégica. Si perdonas lo repetitivo de sus combates y que llegue en inglés (esta vez algo bastante molesto dada la cantidad de texto que aparece en la fase de planificación), seguro que estarás encantado de reunificar de nuevo la China de los Tres Reinos.

Valoración

Aunque los combates siguen siendo repetitivos, las nuevas opciones de la fase estratégica son un acierto y aportan un nuevo enfoque al conjunto global. Sin duda, un camino que la saga debería seguir explotando.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Nuevas opciones estratégicas que aportan infinitas posibilidades y mayor profundidad jugable.

Lo peor

Combates repetitivos a corto plazo y que apenas han evolucionado. Está en inglés.

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