Análisis

Análisis de EA Sports UFC para PS4

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS4

UFC, el primer juego de EA Sports con la licencia de Ultimate Fighting Championship, recrea estos brutales combates de artes marciales mixtas con un realismo visual nunca antes visto en títulos anteriores, pero ¿en lo jugable está a la altura?

ACTUALIZADO 12/12/2014: Electronic Arts ha anunciado que EA Sports UFC se unirá a la lista de títulos de The Vault en el servicio EA Access de Xbox One a partir del próximo 18 de diciembre.

ACTUALIZADO 10/12/2014: Electronic Arts anuncia que ya está disponible un nuevo DLC gratuito que añade cuatros nuevos luchadores de leyenda a EA Sports UFC en PS4 y Xbox One.

Mucho antes de que THQ se fuera al garete y perdiera los derechos para desarrollar los juegos oficiales de la UFC, el campeonato de combate extremo que arrasa en Estados Unidos y que  incluso cuenta con un Reality Show en televisión, EA Sports ya había flirteado con los juegos de artes marciales mixtas, con su MMA en 2010, demostrando lo que podíamos esperar de ellos en este campo. Ahora, con la licencia en la mano, vuelven con un título más redondo, que encantará a los fans, a pesar de sus deficiencias.

Así pues, este nuevo UFC cuenta más de 100 luchadores reales, repartidos entre todas las categorias oficiales, desde peso pesado a mosca, incluidas las féminas del peso gallo. Un “rooster” de personajes en los que no faltan mitos vivos de este deporte, como Alistar Overeem, Cain Velasquez, Chuck Lidell, Jon “Bones” Jones, Alexander Gustafsson, Forrest Griffin… Estos nombres no dirán gran cosa a los “no seguidores” de la UFC, pero para cualquier amante de este deporte, es uno de sus principales reclamos.

Todos ellos están genialmente recreados y, desde el punto de vista visual, no es ningún error decir que es el juego de la UFC que mejor recrea la anatomía de los luchadores, desde la musculatura a la piel o el desgaste en el rostro tras sufrir sucesivas contusiones. Ignite Engine, el motor que EA ha utilizado en sus juegos de nueva generación, cumple su papel y deja un espectáculo contundente, que solo flaquea en algunos aspectos (resolución que no llega a los 1080p, se mueve a 30 fps y algunas animaciones y transiciones se podían haber pulido un poco más).

Como juego de lucha, el punto de partida es el habitual: los cuatro botones frontales se utilizan para atacar con las cuatro extremidades, R2 para los bloqueos y desvíos (junto con los botones de puño y patada, para bloqueos altos y bajos respectivamente), mientras que R1, L1 y L2 son modificadores de los ataques, para iniciar los derribos… Y, como en anteriores juegos de la UFC, también hay mecánicas de juego propias según estemos de pie, en un cierre o clinch o en el suelo.

En el primer caso, entre los cuatro botones y los modificadores podemos crear combos y alternar golpes altos y bajos para abrir huecos, aunque eso sí, no esperes ni un Tekken ni nada parecido. Aquí el ritmo es distinto, más estratégico, en parte también porque contamos con una barra de stamina o “energía” que se vacía a medida que lanzamos golpes, perdiendo efectividad (aunque descansando se recupera). También podemos apoyarnos en el perímetro de la jaula para ejecutar algunos golpes… y poco más.

Los cierres se inician con el stick derecho, y realizando “hadokens” desde la izquierda o derecha hacia arriba forcejeamos con el rival para buscar una posición ventajosa y así, por ejemplo, poder dar rodillazos en su cara o “despejar” las dorsales para castigar el hígado. Desde esta posición, también podemos usar los botones de modificación de los ataques, e incluso derribar al rival para seguir el combate en el suelo. Pero, en cualquier caso, tampoco contamos con un hipervariado catálogo de recursos.

Por último, el combate en el suelo también apuesta por usar el stick derecho, ya sea para movernos en busca de una posición más ventajosa como en los cierres o, en el caso de las sumisiones (controlar una extremidad del rival para dislocarla y terminar el combate), para librar un minijuego al estilo “el gato y el ratón”, en el que debemos zafarnos del agarre presionando el stick derecho en las cuatro direcciones (si somos quienes sometemos, debemos pulsar el stick en la misma dirección para evitar que se libre y el izquierdo en momentos puntuales para aumentar la presión sobre la extremidad).

Y así llegamos a la primera tanda de problemas que tiene el juego. Por un lado, siempre queda la sensación de que hay pocos movimientos y recursos, lo que unido a las escasas diferencias entre los luchadores y a que las combinaciones de botones son muy, muy parecidas para todos los luchadores, deja un juego relativamente plano. Que haya “poco” no quiere decir que no sea técnico y que requiera tiempo para dominarse, sobre todo en los niveles de dificultad más altos, donde un fallo puede suponer un KO.

Más grave aún es que, el propio juego, es incapaz de explicar bien algunas de sus mecánicas, como por ejemplo el minijuego de las sumisiones en el suelo. No existe un modo entrenamiento como tal, sino un tutorial que pasa de puntillas por el tema y una serie de retos, para mejorar nuestra calidad como luchador, que tampoco “ayuda” a aprender esas técnicas bien, por lo que al final, tendremos que aprender sobre la marcha, en combates.

Tampoco ayuda a que el juego, como casi todos los anteriores títulos de artes marciales mixtas, falla a la hora de reflejar la contundencia de los golpes. Cualquiera que haya visto un combate de UFC, sabe que lo habitual no es que los golpes “resbalen” por la cara del rival como si estuviera untado en mantequilla, o lo que supone que te claven un antebrazo en la cara o en la nuca desde una posición montada sobre el suelo. En el juego, siempre queda la sensación de que no estamos “dañando” de verdad al rival.

Sí, hay sangre, hematomas, cortes y heridas por castigar repetidamente una misma zona de la cara y no es nada extraño terminar un round y contemplar a los contendientes salplicados en sangre propia y ajena… incluso en los combates entre féminas (algo que podría haber sido modificado para la versión americana del juego). Pero aún así, le falta la demoledora rotundidad de los golpes de los combates reales y eso es algo que EA debería revisar en sus futuros juegos.

Del mismo modo, ya sea en los cierres o en el suelo, al intentar buscar una posición ventajosa sabemos donde empezamos, pero nunca dónde acabaremos, prolongando en ocasiones esos forcejeos más de la cuents y acabando algunas veces en una posición peor de la que comenzamos (aunque “ganemos” el forcejeo). Son solo algunos ejemplos, pero que dejan claro que EA aún tiene bastante hueco para mejorar en lo jugable de cara a hipotéticas y futuras entregas.

En cuanto a los modos y opciones de juego, aparte de los mencionados tutoriales y desafíos, no faltan los típicos combates rápidos (sin posibilidad de mezclar categorías), ni los combates online, donde por la noche –actualmente- es fácil encontrar más de 13000 rivales dispuestos a medirse en combates libres, igualados e incluso campeonatos, o un modo carrera que recrea el proceso habitual para llegar a lo más alto de la UFC, empezando en el reality show televisivo The Ultimate Fighter (que otorga al mejor luchador un contrato para pelear en la UFC) al propio campeonato en sí mismo.

En este sentido, podemos crear un púgil de cero (sin poder crear excentricidades y cosas raras como en otros juegos con editor), asignarle los atributos y movimientos que queramos y mejorar su rendimiento y repertorio con la experiencia que vayamos ganando. También hay minijuegos para entrenar (los mismos que en los retos, que van desde practicar los cierres a golpear un saco),  vídeos de los púgiles reales que nos dan consejos o muestran combates suyos… Pero, aún con todo, todo es excesivamente guiado, sin que podamos elegir combate, ni entrenamiento, ni prácticamente nada…

Lo más “curioso” en este modo es que podemos configurar tres estrategias distintas para nuestro púgil, algo similar a las “clases personalizadas” de los shooters subjetivos. A medida que subimos de nivel vamos desbloquerando habilidades diferentes (recuperar vitalidad más rápidamente, golpes más contundentes…) y que se corresponden a 3 áreas: en pie, suelo y físicas. Cada habilidad tiene un coste, y según nuestro nivel, podremos equipar más o menos, configurando así 3 estilos en un único luchador.

El abanico de modos y opciones de UFC continúa con Spotlight, un visor que nos permite ver los mejores momentos de los combates (tanto nuestros como ajenos) que hayamos compartido, así como algunos vídeos oficiales de la UFC, vídeoconsejos para mejorar en algunas situaciones… El broche lo pone “Fighternet”, que como los servicios de Battlelog (Battlefield 4) o Autolog (Need For Speed), nos permite ver de forma rápida, y sin salir del juego, los logros de nuestros amigos online, quién está conectacdo, etc.

Le remache lo pone una variada banda sonora, en la que tienen cabida Avenged Sevenfold, AFI, Bring Me The Horizon o los más comerciales Imagine Dragons, entre otros. Sus temas amenizan los menús, las entradas al ring o las sesiones de entrenamiento, pero después se hace el silencio para que hablen los comentaristas (en inglés) y los golpes, con unos contundentes efectos. Y es que, de nuevo, todo lo que rodea a este espectáculo, está genialmente recreado en el juego: las entradas, las chicas de los carteles, el equipo que nos “restaura” entre asaltos, el post-combate…

Todos estos elementos juntos hacen un título que, casi seguro, gustará a los fans más acérrimos de esta disciplina de combate, sobre todo en lo visual, donde convence a la hora de recrear este espectáculo y, en especial, el modelado de los púgiles reales. Ya solo con esto, EA tiene una buena base para futuras ediciones, aunque tiene que mejorar el control (en especial, lo relativo a las sumisiones) y “engordar” los modos de juego con más opciones, en especial el modo carrera. Si lo hace, quizá estemos más cerca del juego de UFC definitivo. Este, de momento, es un buen acercamiento que no defraudará a los fans habituales del octógono.

Y por si queréis ver el juego en movimiento, aquí tenéis un vídeo con nuestros mejores KO en UFC.

Valoración

Soberbio en lo visual, pero mejorable en lo jugable, UFC es una buena piedra de toque para probar las artes marciales mixtas en la next gen, aunque hay mucho margen para mejorar.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

El apartado visual. Requiere tiempo para dominarlo. El online funciona bastante bien.

Lo peor

Algunas mecánicas de juego no están bien explicadas. Modos con poca "chicha".

Lecturas recomendadas