Análisis

Análisis de Elite: Dangerous para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Después de muchos meses de espera, Frontier ha lanzado su tan ansiado título de simulación espacial, un juego en el que muchos seguidores del género espacial han invertido muchas de sus expectativas. Uno de los aspectos que más nos llaman la atención de este nuevo título es su compatibilidad con Oculus Rift, que como comprenderéis, no he tenido oportunidad de poder probar con la versión final.

Este es un análisis que no puede abarcar todo lo que es capaz de ofrecernos Elite Dangerous, por la simple razón de que como todo multijugador masivo es necesario el paso de unos meses para ver todas las posibilidades de las que dispone el juego, cuando la comunidad haya interactuado lo suficientemente entre sí como para ofrecer una experiencia realmente interesante.

Extenso Tutorial

Elite Dangerous es un juego bastante minucioso, en cualquier otro análisis no le daría demasiada importancia a este aspecto, pero el completo tutorial que incluye el título de Frontier merece un apartado especial. Estamos hablando de dos bloques bien diferenciados. Por un lado hablamos del tutorial puro y duro, que nos explica desde los controles básicos de la nave hasta las nociones mínimas para poder empezar a comerciar.

Como no lo voy a describir paso a paso, porque para ello ya lo jugaréis, si quiero insistir en que este paso es imprescindible, mucho más que en otros juegos, ya que el manejo de la nave podríamos describirlo como muy realista, con detalles que dicen mucho lo en serio que los chicos de Frontier se han tomado la reproducción de cómo sería una de estas naves en el año 3.300.

El segundo bloque es un elemento que se instala de forma independiente al propio juego, en este caso se trata de un Combat training, que al fin y al cabo es el lugar donde podemos poner en liza todos los conocimientos adquiridos en el tutorial, pero sirve para mucho más. Hablamos de que nuestras dotes de combate, que como vais a comprobar son muy necesarias, deben mejorar día a día para cuando nos encontremos en una situación delicada, y como no es cuestión de practicar con los demás jugadores, este entrenamiento nos permitirá obtener la destreza suficiente para poder hacer frente a una situación de peligro en el espacio profundo.

Total libertad de movimientos en un entorno enorme

Los que habéis jugado a Elite en sus inicios y distintas versiones, sabéis que se basa en la exploración interestelar, con tres pilares bien diferenciados entorno a los que gira toda la acción. Estos tres pilares son el combate, la exploración de los sistemas solares y el intercambio comercial con otros sistemas y planetas.

Esta exploración la vamos a realizar en un entorno interestelar muy familiar para los humanos, ya que los chicos de Frontier han conseguido portar todos los datos disponibles de estrellas y sistemas solares conocidos en la actualidad, para ponerlos a nuestra disposición y explorarlos libremente, tal y como lo estáis oyendo. Hablamos de que estarán disponibles unos 150.000 sistemas solares y 400 billones de estrellas, entendemos que se trata del billón norteamericano de mil millones y no de un millón de millones como lo asociamos nosotros, no obstante no deja de ser una cifra escalofriante.

Toda la acción se desarrolla unos 1.200 años después de que los humanos comenzaran a surcar las estrellas, como decía antes en el año 3300. En esta era, la federación y el imperio mantienen una tranquila pero tensa guerra fría, que podría desencadenar en un conflicto armado en cualquier momento si no se mantienen las distancias entre las dos facciones. En Elite Dangerous debemos forjar nuestro propio camino en la dirección correcta, ya sea como asesino, aventurero o explorador...

A los mandos de nuestro Sidewinder

El comienzo de Elite Dangerous nos obsequia con una de las legendarias naves Sidewinder, ese mítico hierro con forma triangular que es el vehículo estándar con el que contarán todos los jugadores. En nuestra tesorería tendremos 1.000 créditos, lo mínimo para poder comenzar a hacer algo de negocio. Partiremos de una estación espacial estándar, con la vista interior de nuestra nave dentro de los pad de aterrizaje de la estación espacial.

Nosotros hemos usado una configuración híbrida de teclado y Joystick, un Thrustmaster T16000M que es de un precio contenido y que nos ha funcionado excepcionalmente para jugar a Elite Dangerous. Con el botón central del ratón podemos activar el movimiento libre de la cámara dentro de la nave, esto nos permite poder manipular los menús de navegación.

Aunque es algo engorroso al principio, al mover la cámara a izquierda y derecha, aparecen delante de nosotros sin pulsar nada más, un menú a la izquierda de navegación, que nos permitirá explorar el mapa del sistema en que nos encontramos o el de las distintas galaxias existentes. En este menú podremos marcar un destino y navegar hacia el punto indicado.

El menú derecho está destinado a las funciones de la propia nave, tales como activar o desactivar escudos, tren de aterrizaje y otros aspectos como comprobar nuestra afinidad o neutralidad a una u otra facción. Este es el manejo principal de los mandos de la nave, cuando estamos en la estación espacial. Si dejamos nuestra vista centrada en la parte frontal, se despliega el menú de la estación.

Este es crucial en el desarrollo de Elite Dangerous, ya que será a través del que podremos hacer negocios y personalizar nuestra nave. Los aspectos más importantes son los siguientes, por un lado la posibilidad de repostar el combustible necesario para la nueva misión y por otro la posibilidad de mejorar distintos aspectos de nuestra nave, tanto de equipamiento, como capacidad de carga, armas y el aspecto externo que podremos personalizar.

Los aspectos más importantes, y que en buena medida nos reportarán una reputación en un sentido u otro, serán los de información acerca de los usuarios más buscados y las recompensas a recibir por capturarlos, así como el menú de transacciones comerciales, que tendrá gran importancia para nuestras arcas. Estos dos aspectos son de los que más beneficios nos pueden reportar.

En el apartado comercial hay todo tipo de mercancías, desde minerales a comida y equipamientos. La clave es conocer dónde se venderán mejor los productos y por supuesto dónde podremos obtener un mayor beneficio. Para ello cada producto tiene un precio de venta y otro de compra, además de un indicador que nos dice si es un bien con mucha o poca demanda, además en el lateral derecho de este menú podremos ver en qué sistemas es más demandado el producto.

Así que podremos echar un vistazo al sistema donde podría darse salida a un producto que tienen un buen precio y en el menú de navegación lo marcamos como objetivo. Lo mismo ocurre con las recompensas por cazar a alguna otra nave, se nos dará información de la recompensa y unas nociones básicas de donde poder encontrarlo entre tantos miles de sistemas distintos. Pues bien, con la carga en las bodegas, que en un principio tienen cuatro slots y en el futuro podremos ampliar con créditos, nos disponemos a realizar nuestro primer “recado”. Ahora es cuando vamos a comprobar lo más divertido de Elite Dangerous, la simulación espacial a bordo de nuestro Sidewinder.


Tras pedir a la estación que nos desenganche del pad de aterrizaje, nos disponemos a realizar la maniobra de salida de la estación, las hay de varios tipos, algunas en las que aterrizaremos (aunque no estemos posándonos en tierra, es por decirlo de alguna manera) en el interior de la estación, para lo que habrá que atravesar una estrecha entrada, en la que podríamos cruzarnos con otras naves, y otras donde aterrizaremos en la misma superficie de la estación sin ningún tipo de protección exterior.

Tener en cuenta que no está permitido tan siquiera el despliegue de armas dentro o en el perímetro de seguridad de una estación, por lo que deberéis ser cuidadosos en este aspecto. Una vez fuera de la estación, podemos dar rienda suelta al Throttle y alcanzar toda la velocidad que podamos, eso sí, guardando el tren de aterrizaje de nuevo a través del menú de navegación derecho.

A partir de aquí, uno de los momentos más divertidos. Como os decía antes, podremos navegar en el menú de sistemas para comprobar los planetas que lo forman, con información acerca de la composición de cada uno de ellos, para poder extraer materiales valiosos si disponemos del equipo necesario. Pero también podremos ver las distintas estaciones existentes dentro de cada sistema, cada una describiendo una trayectoria orbital distinta.

Así que tras marcar el destino, podemos pulsar el botón que nos llevará a la velocidad de super crucero, veremos entonces una barra de carga para alcanzar esta velocidad y posteriormente una cuenta atrás que al terminar nos lanzará al hiperespacio. Una vez dentro de esta velocidad, podremos seguir manipulando la nave, aunque con teniendo en cuenta que los objetos y naves pueden pasar a nuestro alrededor a toda velocidad. Una vez en el sistema, tendremos que encontrar la estación que buscamos y calcular muy bien nuestra velocidad para no chocar con ningún objeto.

Si por un casual nos acercamos demasiado a la estrella o planeta predominante, la velocidad de crucero se desactivará para poder esquivarlo con seguridad. Una vez fijado el rumbo hacia la estación y con el crucero activo, debemos reducir la velocidad para poder salir de esta hiper velocidad y acercarnos de manera segura a la estación. Cualquier objeto que encontremos en el camino podremos escanearlo, para saber si se trata de una nave amistosa, comercial u hostil, además de poder comprobar en la base de datos si pesa alguna búsqueda sobre la nave que hemos escaneado.

Hay que decir que cuando nosotros seamos objeto de un escaneo, se nos notificará. Además podremos ver los mensajes de comunicaciones en el lado superior izquierdo, por ejemplo para que una nave de seguridad nos diga que no hay nada raro en el escaneo y podemos seguir adelante. Pues bien, para entrar en la estación tendremos que pedir permiso de aterrizaje, y dependiendo de la facción a la que pertenezca nos será permitido entrar en ella o no. Si es afirmativo, nos asignarán un pad de aterrizaje y allí dejaremos la nave, si por alguna razón se nos ocurre acercarnos a una estación donde no se nos ha permitido la entrada, seremos amablemente destruidos.

En nuestras andanzas por las miles de galaxias disponibles, os preguntaréis que pinta el resto de jugadores que se conecta a las partidas públicas de Elite Dangerous. Pues de momento es pronto para poder calibrar la importancia de la comunidad en el desarrollo de las facciones, de la fluctuación de los mercados de materias primas y de los combates que podríamos librar cooperativamente contra objetivos en común, como ya digo, es muy pronto.

Hasta el momento he sufrido sólo la ira de un jugador contrario, que aprovechó la escasez de medios de mi nave y mi buen talante para darme una puñalada trapera hasta destruir mi nave. Uno de los aspectos más a tener en cuenta a la hora de pilotar nuestra nave es la huella de calor que esta deja en el espacio uno de los rastros más claros que podemos dejar a nuestros enemigos. Todas las naves, incluida la nuestra, equipan un escáner 3D que es capaz de detectar el calor que disipan las demás naves. Este calor se puede irradiar de muchas formas distintas. La principal es por la acción de nuestro motores, que cuanto más potencia entreguen, más calor disiparán.

En estos casos, al llevar altas velocidades o saltar al híper espacio, seremos fácilmente detectables en los escáneres de las demás naves, así como al lanzar misiles o disparar con nuestros cañones. Todo esto quiere decir que para pasar desapercibidos, debemos manejar con cuidado nuestra nave, siempre en los momentos en que sepamos que nuestra carga e integridad no correrán peligro. Cuanto más caña demos a la nave, mayor será nuestra huella de calor y más vulnerables seremos frente a los demás. El calor tiene bastante trascendencia en Elite Dangerous, ya que acercarnos a estrellas con gran poder calorífico, puede dañar nuestra nave hasta destruirla, así que ojo con acercarse mucho a una de estas estrellas.

Modos de juego

En Elite Dangerous tenemos dos modos de juego distintos, pero unidos a la vez, podemos jugar tanto en partida abierta, con el resto de jugadores en liza, donde rápidamente notaremos cómo a nuestro alrededor hay muchas más naves, más a allá de las que pertenecen a la confederación y están dedicadas a defenderlas de agresiones externas. El modo solo, como su nombre indica, prescinde de los demás jugadores y se limita a mostrar las naves controladas por la IA, eso sí, dejes donde dejes la partida, tanto en el modo solo como abierto multijugador, siempre retomaremos la partida en el lugar que lo dejamos. Ya digo que aún es muy pronto para poder calibrar la influencia de la comunidad de jugadores en el universo de Elite Dangerous.

Apartado técnico

Visualmente es un juego espectacular, aunque es evidente que la recreación del espacio profundo no requiere de grandes alardes técnicos, si es verdad que la recreación de las naves, estaciones espaciales, y los efectos de iluminación dinámica son espectaculares. Las animaciones dentro de cabina y la disposición de los HUD con los menús interactivos son de los mejores y más acertados que hemos experimentado nunca en un simulador de este tipo. 

La naturalidad con que se abren estos menús choca con la complejidad de sus árboles de funciones, que si no nos aprendemos bien pueden echarnos abajo las ganas de jugar en las primeras partidas. Nuestra Nvidia GTX 770 se ha comportado de manera espectacular, incluso en resoluciones de 2.500 pixeles, Elite Dangerous incluye varias de las mejores tecnologías de Nvidia y a través de la Nvidia Experience podremos optimizar el aspecto gráfico al máximo. En cuanto al sonido, está bastante conseguido, la banda sonora no es monótona, además de que sólo la escucharemos en momentos destacados del juego, en ningún momento se mete con calzador. El sonido de los motores de la nave o el salto al hiper espacio están muy bien recreados. Elite Dangerous no está traducido al castellano, ni los textos ni las voces, algo que en un juego tan complejo en sus inicios podría jugar una mala pasada a muchos de los jugadores.


El apartado de los controles es delicado de describir. Existen varias combinaciones para poder controlar nuestra nave, la mejor es la del joystick junto con el teclado, pero claro, esto no está al alcance de todos los jugadores, y aquí reside uno de los peores aspectos de Elite Dangerous, su pésimo control con el ratón. Es literalmente imposible enderezar la nave con la combinación de teclado / ratón, hasta el punto de que podría provocar que dejaras el juego de lado por este aspecto, por lo que os recomiendo antes de haceros con Elite Dangerous, invertir en un joystick, por modesto que sea, ya que siempre será mejor que el ratón.

Conclusión

Elite Dangerous es un gran simulador espacial con un enorme potencial por delante, estamos hablando en este análisis de un juego multijugador masivo que aún está en sus primeros compases, y ese es en parte su encanto, la posibilidad desde cero de tomar una posición de privilegio y encaminar nuestra nave y profesión en una dirección que nos satisfaga. La total libertad de movimientos a lo largo y ancho de las galaxias es su mejor aspecto, así como la variedad de lugares que visitar y las multitudes de variables que pueden contribuir a que tomemos una dirección u otra en el juego. Si nos dedicamos al comercio, a caza recompensas, a extraer minerales o hacerle la pelota a una facción, todo depende de nosotros. Por otro lado también es interesante la manera en que Frontier ha querido hacer un simulador minucioso, con decenas de controles para nuestra nave, que podrían abrumar a más de un jugador en los primeros compases del juego.

Los aspectos negativos de Elite Dangerous, que quizás por ser fiel al Elite original, que no nos permita explorar los planetas, y sólo podamos visitar las estaciones espaciales. Este aspecto a la larga podría hacer monótono su desarrollo, es uno de los aspectos que más inseguridad nos generan, ya que quizás en este aspecto sí le vendría bien en un futuro un update con esta posibilidad, aunque sea de manera gradual. Sea como fuere, Elite Dangerous es un pedazo de juego, un diamante aún sin pulir, que con la futura llegada de Oculus Rift y la mayor implicación de los jugadores en el desarrollo de la comunidad, le auguramos un gran futuro. Seguramente en seis o nueve meses Elite Dangerous sea todo aquello que esperábamos de él, de momento, se ha quedado muy cerca.

Valoración

Un auténtico diamante en bruto, que necesita pulir algunos aspectos para que con la llegada de Oculus Rift se convierta en unos de los mejores simuladores espaciales de siempre

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

Libertad de movimientos, enorme mapa estelar, calidad gráfica, alternativas de desarrollo

Lo peor

Los controles con el ratón son lo peor, Joystick imprescindible, no poder explorar los planetas

Lecturas recomendadas